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Juan Jesús Morales Martín

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María Del Carmen Rodríguez Rodríguez
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Datos a partir del 22.11.2003. Artículo en el OCS desde el 9 de septiembre de 2008


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Inmigración y ciudad digital: reflexiones entorno a la tercera brecha digital

Por: Juan Jesús Morales Martín & María Del Carmen Rodríguez Rodríguez


Para citar este artículo: Morales Martín, Juan Jesús & Rodríguez Rodríguez, María Del Carmen, 2008, "Inmigración y ciudad digital: reflexiones entorno a la tercera brecha digital". VI Congreso Portugués de Sociología `Mundo Sociais: saberes e práticas´ (Lisboa, junio 2008). Disponible en el ARCHIVO del Observatorio para la CiberSociedad en http://www.cibersociedad.net/archivo/articulo.php?art=232




INTRODUCCIÓN / RESUMEN

El objetivo de este artículo es analizar la relación que existe entre uno de los más ambiciosos proyectos vinculados a la Sociedad de la Información – las ciudades digitales – y las prácticas que efectivamente desempeñan los ciudadanos en relación con la e-administración y la e-ducación, así como las posibles vinculaciones comunitarias que el uso de las Nuevas Tecnologías generan, fomentan o impiden. La pretensión no es otra que observar críticamente sí la ciudad digital es realmente un modelo versátil frente a las grandes ciudades, facilitando las relaciones sociales frente a entornos más complejos, o, por el contrario, la ciudad digital reproduce los problemas de las grandes urbes de guetos, comunidades cerradas, etc., al excluir del acceso a las nuevas tecnologías de la información a la población inmigrante. El claro objetivo es precisar sí la ciudad digital comprende todo el espectro de oportunidades, públicas y privadas, en la clara pretensión de una "comunidad imaginada" o, por el contrario, se convierte en nuevo espacio de exclusión: la tercera brecha digital.


Introducción

En los últimos diez años España ha ido desarrollando distintos programas, dentro del contexto de la Unión Europea, que pretenden profundizar la implantación de la Sociedad de la Información. Qué hacen en este contexto las autoridades municipales es una de las cuestiones fundamentales. La idea de desarrollar la e-administración y la e-ducación, en el marco de las ciudades digitales, se presenta como una herramienta para mejorar la vida de los ciudadanos. Sin embargo, además de los problemas ya clásicos vinculados con las Nuevas Tecnologías (fundamentalmente la primera y la segunda brecha digital) podemos encontrar un nuevo tipo de brecha digital, la tercera, que tiene que ver con las disposiciones que portan los inmigrantes, así como con las relaciones comunitarias virtuales que vinculan a los inmigrantes entre ellos, tanto entre los que están instalados en la sociedad receptora como los que se relacionan desde la sociedad receptora con los miembros comunitarios que permanecen en la sociedad de origen. Así, planteamos como hipótesis de partida que es posible encontrar una desconexión en términos de disposiciones comunitarias entre los proyectos vinculados a la sociedad de la información, encaminados a mejorar la vida de los ciudadanos, fundamentalmente las ciudades digitales, y los inmigrantes que portan disposiciones socio-tecnológicas específicas. El motivo de este trabajo es establecer la relación que existe entre uno de los más ambiciosos proyectos vinculados a la Sociedad del Conocimiento y de la Información - las ciudades digitales - y las prácticas que efectivamente desempeñan los ciudadanos en relación con la e-administración y la e-ducación, así como las posibles vinculaciones comunitarias que el uso de las Nuevas Tecnologías generan, fomentan o impiden. Asimismo veremos si es posible hablar de una tercera brecha digital, que se refiere a la existencia de las disposiciones que tienen los distintos grupos comunitarios que les vinculan y les alejan unos de otros, analizando en qué medida las comunidades de origen influyen en estas disposiciones y en las prácticas de los inmigrantes que se encuentran con el desarrollo de una ciudad digital en la comunidad receptora. El claro objetivo, por tanto, es precisar sí la ciudad digital comprende todo el espectro de oportunidades, públicas y privadas, en la clara pretensión de una "comunidad imaginada" o, por el contrario, se convierte en nuevo espacio de exclusión: la tercera brecha digital.

Nuevas formas de desigualdad y de estratificación digital y social: la hipotesis teórica de la tercera brecha digital

La inmigración extracomunitaria es un hecho social significativo en España desde hace más de una década, recibiendo especial atención y siendo analizada pormenorizadamente en sus dimensiones cultural, demográfica, económica, social y política. Pero los estudios e investigaciones sobre inmigración y Sociedad de la Información son prácticamente inexistentes y están ausentes en la práctica totalidad de informes y literatura sobre esta cuestión social (1). Siendo la inmigración un fenómeno relativamente reciente, se hace necesario entrecruzar y relacionar este hecho social con otro fenómeno social de naciente impacto como es el de la Sociedad de la Información y más concretamente con las emergentes ciudades digitales.

La hipótesis de la tercera brecha digital se sustenta en un trabajo empírico realizado en las provincias de Cádiz y Málaga y que se acaba de presentar como informe para la Junta de Andalucía (Ribes et al., 2007). Precisamente una de las conclusiones de dicho estudio fue el hallazgo de una fuerte presencia de las comunidades de origen de los inmigrantes marroquíes a la hora de instalarse en una determinada región española. Las redes informales resultaron determinantes para elegir el lugar en el que se iban a instalar los inmigrantes. Así, dando un paso más allá, acabamos de presentar una investigación en el municipio de Rivas-Vaciamadrid para examinar si la importancia de esas redes comunitarias es determinante a la hora del acceso a las nuevas tecnologías, así como a la hora de relacionarse con el proyecto de la ciudad digital de este municipio (2). Ya que según lo percibido en el estudio antes referido los inmigrantes marroquíes en Cádiz y Málaga eran vistos bien "como trabajo" (y entonces eran bien recibidos y bien valorados) o bien "como amenaza" (cuando perdían el empleo, algo que era inevitable estrcuturalmente por el tipo de empleo estacional que obtenían). En todo caso, los inmigrantes no eran nunca percibidos como miembros de la "comunidad". Estas conclusiones nos llevan a plantear como problemática y conflictiva cualquier vinculación de los ciudadanos inmigrantes con tareas no relacionadas con el trabajo, como es, sin duda, su disposición y apropiación social de las nuevas tecnologías y los servicios que les puede ofrecer la ciudad digital.

Estas disyuntivas nos han permitido también analizar de un modo teórico los límites de las nuevas tecnologías para resolver problemas sociales y proveer más dignidad, calidad de vida o justicia social, contra algunas corrientes que parecen depositar todas sus esperanzas de armonía social en las NTICs (Ribes, 2006). Esto nos hace recordar nuevamente que la Sociedad de la Información y del Conocimiento genera una diferente estratificación y desigualdad social que a los sociólogos, principalmente, nos debe competer redefinir o dotar de un nuevo contenido al concepto de clase (tan en desuso hoy en día), de igual modo que la estratificación social se la empieza a relacionar con lo digital y con el uso y la disposición de las nuevas tecnologías (Milner, 2006). Y no olvidar tampoco, que la tecnología de por sí no es neutral en su apariencia, sino que el dominio de una tecnología o de otra, como de una idea tecnológica, como es el caso de las ciudades digitales (o la Web 2.0.), responde a intereses ideológicos, económicos o políticos.

La reflexión crítica en torno a la emergencia de la nueva ciudad digital es parejo al que se mantiene sobre la Web 2.0 (3.0. ¿ya?). a la hora de la participación y socialización de la red. El auge del fenómeno social wiki es un oasis, a nuestro parecer, dentro de la cultura tecnológica dominante que no deja de estar bajo la tutela del mercado. Porque la cultura dominante de nuestra sociedad tardomoderna no es tanto la participativa, sino más bien la consumista. Una denuncia que podemos hacer a la Web 2.0 es que bajo su afán de socializar la red disimula un lado oscuro que pretende causar la desaparición del espacio público real/virtual y de toda crítica; pretende acabar con discursos disidentes y con posturas alternas que sí se han visto facilitadas por la red (Morales, 2006). La globalización económica hegemónica presente ya en los mercados de la información se está incorporando al ciberespacio bajo el discurso de la participación y socialización de la red que manejan las grandes empresas de la red (Microsoft, Yahoo, Google), aunque, si bien es cierto, quedan todavía espacios intermedios en la red para la crítica y la diferencia (Linux, Indie). Importante es, sin duda, sobre qué tecnologías se edificará la ciudad digital del futuro: ¿sobre las comunitarias de software libre? o ¿sobre las privadas de Microsoft?

Lo que señalamos, por tanto, es que la ciudad digital tiene serio riesgo de imitar y (auto)reproducir las desigualdades sociales que se dan en la vida cotidiana, tan real y problemática. De esta manera, urge como tarea analizar la dimensión de los elementos que integran el modelo de ciudad digital y su concordancia (o no) con el tamaño de su población y, sobre todo, analizar sí este modelo de ciudad digital es aplicable a todos los segmentos poblacionales de cada municipio, centrándonos principalmente en el colectivo de inmigrantes. La pretensión no es otra que observar críticamente sí la ciudad digital es realmente un modelo versátil frente a las grandes ciudades, facilitando las relaciones sociales frente a entornos más complejos, o, por el contrario, la ciudad digital reproduce los problemas de las grandes urbes de guetos, comunidades cerradas, etc., al excluir del acceso a las nuevas tecnologías de la información a la población inmigrante, convirtiéndose con ello en un nuevo espacio de exclusión y marginación social (la tercera brecha digital) que impide la formación de esa pretendida "comunidad imaginada".


Conclusiones

Planteamos diversas reflexiones ante estas nuevas ciudades digitales que comienzan a desarrollarse en España y que deben ser respondidas, sobre todo, a la hora de intentar construir una arquitectura funcional que posibilite la plena integración y acceso a las nuevas tecnologías por parte del colectivo inmigrante y también, cómo no, del resto ciudadanos y de minorías (discapacitados, excluidos, etc). La ciudad digital no se ha de erigir como un modelo de ciudad exclusiva, sino, como una ciudad inclusiva que permita a todos los habitantes de su municipio, sin ningún tipo de distinción, la accesibilidad a las nuevas tecnologías de la información y sus prestaciones sociales (gobierno y administraciones electrónicas, telemedicina, teletrabajo, teleformación, negocios electrónicos, etc.).

La hipótesis de estudio que lanzamos en torno a la tercera brecha digital puede resultar un tanto apresurada a tenor del lento avance del desarrollo de las ciudades digitales en España, pero, por otro lado, estimamos que no está muy desencaminada si sirve como llamada de atención sobre problemas sociales emergentes que no están siendo resueltos a la hora de hablar de la estratificación social que provocan las NTICs. Paradójicamente nos lanzamos a teorizar sobre una posible tercera brecha digital cuando tanto la primera como la segunda brecha aún no han sido resueltas por esta sociedad postindustrial (además de mantenerse la distancia entre Norte-Sur). Se enfatiza mucho en que una de las soluciones para salir de la exclusión digital es una adecuada educación y formación con las nuevas tecnologías lo que permite, además, una mayor competitividad laboral (Rodino-Colocino, 2006). Pero este planteamiento, que instrumentaliza el acceso, no deja de ser otro imperativo más que el mercado de trabajo sutilmente trata de imponer a la hora de flexibilizar y fragmentar la oferta de trabajo, discriminando quién no posea tales conocimientos como capital social.

Por ello, nuestro propósito es ir más allá de estos típicos planteamientos sobre el acceso y el uso de las nuevas tecnologías, y relacionar nuestra reflexión teórica de la tercera brecha digital con los últimos estudios de Comunicación y Sociedad que incorporan la variable migratoria, la etnicidad o la identidad, escapando de los clásicos determinismos socioeconómicos (Wilson et al., 2003). Además cualquier futura investigación en torno a la ciudad digital y su estratificación tendrá que entender las implicaciones de los modos diferentes de apropiación social de estas nuevas tecnologías, si ésta se hace en un entorno público o privado; si ésta refuerza los lazos comunitarios con la sociedad receptora o, por el contrario, supone otro factor de distanciamiento. Porque la tecnología digital puede profundizar en los abismos socioeconómicos y culturales, pero también proporciona nuevas oportunidades, ya que Internet tiene un potencial tremendo de empoderamiento y fortalecimiento para las minorías o para aquellos sectores marginales (Mehra et al., 2004). De lo que se trata, en definitiva, es de analizar el sentido relacional que encierra las NTICs dentro de un nuevo entorno social, la ciudad digital, y observar la correlación existente entre individuo y comunidad, entre inmigrante y comunidad receptora/comunidad de origen, entre ciudadano y participación. La participación en la comunidad receptora para los inmigrantes puede facilitarse a partir de las nuevas tecnologías. Si bien, como aprecia Dutta-Bergman (2005), es necesario distinguir entre comunidades de acceso y comunidades de satisfacción. Este matiz es vital para entender el carácter futuro de la ciudad digital, porque acceder a ella no basta, ya que lo importante es comunicarse, relacionarse, vincularse; quedar satisfechos como miembros que participan en la construcción de un contexto común y cotidiano en sus diferentes manifestaciones reales y virtuales (administrativas, económicas, políticas, culturales, etc).


Bibliografía

NOTAS

 ^ 1. Uno de los pocos trabajos que existen dentro de la literatura española que relaciona inmigración y nuevas tecnologías es el de Ortega, Villena y Romero (2004), donde estudian el papel de las nuevas tecnologías de la información como un instrumento que ayuda a los inmigrantes a la hora de insertarse cultural, social y profesionalmente en la sociedad receptora. Este estudio, más que incidir sobre la estratificación digital y las desigualdades sociales que puede causar la no apropiación de las tecnologías, viene a plantear que una adecuada formación y alfabetización digital de los inmigrantes les será útil para "integrarse" en la sociedad receptora a la hora de tener conocimiento de los servicios públicos (educación, sanidad, vivienda, servicios sociales y de asistencia, ONG y trabajo e inserción social) que la sociedad de destino les ofrece. No incide, por desgracia, en la división social que provocan las nuevas tecnologías de la información con población en riesgo de exclusión social, como el colectivo inmigrante.

 ^ 2. Debemos reseñar que la relación entre inmigración y nuevas tecnologías es motivo de una investigación que hemos presentado al Ministerio de Educación y Ciencia, la cuál está pendiente de aprobación, y en donde estudiaríamos la estratificación que genera y puede generar la ciudad digital en Rivas Vaciamadrid, analizando si esta nueva forma de sociedad del futuro produce (o no) nuevas formas de discriminación social.

 

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