Palabras clave:culturametodología software libre etnografía / método etnográfico / etnografía virtual redes y dispositivos inalámbricos |
Autor(-a/s):Yann Bona Beauvois |
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Abstract:A raíz de nuestro trabajo de investigación acerca de las redes inalámbricas libres y la producción del espacio, hemos sentido la necesidad de escribir los fragmentos de conversación y discusión informales mantenidos con distintas personas arraigadas en la tradición de las CSS y que, como nosotros, realizan malabares digitales para entender ya sea las formas de acción colectiva en la sociedad de la información o los aportes de las tecnologías para nuestras vidas cotidianas.
La comunicación tiene un propósito pragmático centrándose en motivar la discusión entre personas afines a las CCSS y el tema que convoca este congreso; la cultura libre, la propiedad intelectual y el procomún. En este cruce, proponemos abordar las cuestiones de estilo y formato de los artículos académicos por un lado y por otro, la cuestión de la reflexividad acerca de nuestros trabajos como ejercicio preventivo a la producción de cajas negras en las que lo que se termine presentando sea el resultado de un proceso del que nada o poco se explicita. A modo de comparación entre el código abierto y las libertades promovidas por el movimiento del SL entraremos en el detalle de qué libertades queremos y para qué. |
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Texto de la comunicación:
A raíz de nuestro trabajo de investigación acerca de las redes inalámbricas libres (1) hemos sentido la necesidad de poner por escrito los fragmentos de conversaciones y discusiones informales que hemos mantenido con distintas personas arraigadas en la tradición de las ciencias sociales (CCSS) y que, como nosotros, realizan malabares digitales para entender ya sea las formas de acción colectiva en la sociedad de la información o bien, los aportes de las tecnologías para nuestras vidas cotidianas. ::Liberando el código, publicando abiertamente: descajanegrización:: Uno de los primeros puntos que quisiéramos abordar, y que en más de una ocasión se nos ha cuestionado, es cómo producir textos que no oculten la verdad de su formación. En otras palabras; como dar a entender, detallar, el proceso de producción de un texto y no sólo presentar el producto final. Es decir, si enuncio que el propósito de esta comunicación es el de ser una conversación para el debate, que hubiera preferido no entretenerme con bibliografía, que sólo me quedan 48 Horas para entregar la comunicación y por ese motivo la escritura se acelera y no doy definiciones operativas, etc. Lo que estaría haciendo es una suerte de reflexividad metanarrativa en la que voy dando cuenta de lo que hago. Supuestamente, esta reflexividad debe ayudar a una mayor objetividad del texto presentado y servir como prevención a posibles sesgos interpretativos. Lo podemos comparar con el ofrecer acceso libre al código fuente. Con ofrecer la posibilidad de descajanegrizar un texto. De producir artículos en los que la ciencia que alguien pueda hallar en ellos no sea una ciencia elaborada sino una ciencia en acción (Latour, 1987). Latour sugería que la ciencia elaborada era aquella que presenta sus objetos y resultados como algo ya acabado. De esta forma sólo vemos lo que la caja negra nos presenta, pero no el proceso de construcción de la misma, no lo que nos permitiría pensar lo que podría hacer. Con la noción de ciencia en acción (science in action) propone precisamente eso, descajanegrizar, ver que se está cociendo por dentro de tal suerte que una vez tengamos el plato listo podamos saber lo que vamos a comer. En este punto, cabe señalar que la metáfora de la cocina y los ingredientes suele mencionarse para referirse a la preocupación de los informáticos para conocer qué es exactamente lo que están poniendo dentro de su sistema, por conocer qué tienen en sus máquinas. Pero ante esta premisa, la de liberar los datos brutos de la investigación y dar cuenta del proceso de producción, sigue la duda razonable de si el estatus ontológico de una obra literaria es el mismo que el de un código informático. Ya que mientras en los programas informáticos puedes modificar el código para modificar el programa, aquí si modificas la metanarración no modificas el artículo. Sólo modificas la metanarración. Hay pues, como en las muñecas rusas (matrioshka), una caja negra dentro de otra caja negra. De todos modos, el código fuente es algo que sostiene pero no algo que se muestre directamente en el producto. Un artículo se sostiene gracias a una argumentación en base a referencias bibliográficas, datos del diario de campo, entrevistas y encuestas. Hasta ahora pensábamos que con las referencias bibliográficas ya bastaba para dar cuenta de la procedencia de los datos. Ahora se nos plantea la posibilidad para mantener abiertos y libres los materiales mismos de los que sacamos nuestras conclusiones. ¿Debemos entonces incluir, al final de nuestros artículos, el enlace a las pistas de audio grabadas en nuestras entrevistas? (Cuestiones de confidencialidad al margen), ¿el enlace a nuestro diario de campo escaneado? Haciendo esto estaríamos proporcionado muchos datos. Algo así como los extras que encontramos en las ediciones de un DVD. Frente al temor de estar dando datos inútiles o saturando la red de datos basura, resulta paradójico que para simplificar la información generada muchas veces no se trata de quitar información sino de añadirla. Ganar en detalle. Es cierto que no sólo depende de cuánta información esté contenida en un mapa o representación, hay que alinear, destripar, ordenarla efectivamente. Pero aun si no fuera así un exceso de información no es sólo una colección de datos basura (datatrash) sino que abre la posibilidad para la reordenación efectiva de datos al espectador. "Los diseños de alta densidad permiten a quien los mira el seleccionar, narrar, proponer y personalizar los datos para sus propios usos. Entonces el control de la información se da a quienes miran, no a los editores, diseñadores o decoradores" (Tufte, 1991:50). Esto justifica aún más la necesidad de abrir el código, abrir las cajas negras, para poder acceder a la información y traducirla como queramos, ponerla en el saco que escojamos. Referirnos a la libertad para acceder a los datos brutos, a los resultados de las encuestas o las transcripciones de las entrevistas remite también a una cuestión de poder, de relaciones de poder, acerca del mantener, poseer, los datos. Te doy mi artículo, pero no te doy mis datos brutos. El SL y el procomún nos instan a facilitar ese acceso. Entonces, junto a los artículos, como toda criatura (creatura), a modo de archivos con centenares de mensajes de correo, de logs y mapas, hay ahora una placenta llena de fructíferas propiedades nutritivas. Dame tu bebé, y dame tu placenta. La demanda de sacrificio aumenta en el mundo de la academia. Si ya es difícil que algunos conferenciantes entreguen sus presentaciones por diapositivas, imagínense pedirles directamente sus datos o entrevistas. Ante este imperativo que a veces se utiliza como criterio de validez o ética, también debe recordarse que el esfuerzo por recoger esos datos no es compartido por todos aquellos que están en disposición de reclamar los mismos. Toda obra es una producción colectiva, pero no todo el colectivo participa del riesgo de equivocarse con la elaboración de la misma. Poner la comunicación bajo una licencia libre no es suficiente entonces para "dar libertad" a aquellos que quisieran echar mano a los datos. Licenciar una comunicación con creative commons o con la licencia general de documentación libre (GFDL) nos asegura una serie de libertades, pero entre ellas no figura la de entregar el código fuente (los datos brutos) de los artículos que escribimos. Para la academia, un paso adelante podría ser la innovación de una licencia que remitiera a esta demanda, más allá de emular las libertades del SL hay que pensar la libertad que queremos para hacer qué cosas con un devenir (devenir-académico, devenir-citado, devenir-experto, devenir-escritor,…) que no debe necesariamente coincidir con el devenir-SL. Nótese que no estamos apostando por la libre entrega de datos ni por la total ocultación de los mismos. Sólo señalamos esos cotilleos y reflexividades nocturnas que nos hacen pensar. Primer punto. ::Normas no modificables y formatos que se precipitan al abismo: cuestión de estilo:: "In matters of grave importance, style, not sincerity is the vital thing." Cuando nos decidimos a investigar cómo se relacionaban las redes tecnológicas y las redes sociales nos encontramos que éstas se implicaban mutuamente, la Actor-Network Theory (ANT) y la mayor parte de los estudios CTS asumen esta hibridación proponiendo la metáfora de un tejido sin costuras (seamless web). Así pues, cabe considerar que "Lo tecnológico, en lugar de ser una esfera separada de la sociedad, es parte de lo que hace posible esa sociedad. En otras palabras, es constitutivo de la sociedad" (MacKenzie & Wajcman, 1999) Pero considerar que tanto lo social como lo tecnológico cofuncionan y se implican mutuamente no basta para saber por donde hay que empezar a investigar. Es más, según esta afirmación tanto da que empieces por analizar factores sociales o factores tecnológicos puesto que unos te llevaran irremediablemente a otros. Sólo se trata de no cerrar los ojos cuando eso suceda. Con los ojos bien abiertos, con nuestras prótesis visuales armadas de conceptos e intuiciones debemos entonces reseguir las relaciones, las interrelaciones, lo que esta en medio de este tejido sin costuras. En nuestro caso se trató, por motivos estratégicos, de seguir un artefacto, un cacharro que en las redes inalámbricas se encarga de redirigir el tráfico entre distintas máquinas. El router y punto de acceso Linksys WRT54G. Bajo la consigna de la ANT "seguir a los actores", transformamos al router en actor y lo seguimos. A modo de espacio en blanco, de espacio vacío como dicen los estructuralistas, vemos que actores entran en juego junto a él y que horizonte de sentido emerge a través de su uso. No es nuestro propósito enumerar esas relaciones (aunque interesantes, ya se encuentran expuestas en nuestro trabajo de investigación). Aquí nos interesa resaltar que para reseguir estas relaciones, hay un momento en el que necesitamos entrar en el detalle. Y allí se complica todo. En una de las páginas del trabajo de investigación, a modo de caricatura de esos pequeños detalles, escribía; "Mientras mis dedos teclean estas líneas, el aMule está funcionando conectado desde el portátil a un router inalámbrico: el Linksys WRT54G. Este está configurado como DHCP server conectado a otro router por la IP 192.168.1.1. Este segundo router, un Huawei de la compañía Jazztel está configurado como Bridge. La conexión a la red la dejamos abierta, sin cifrar. Una orden sencilla a través de un intérprete de comandos y ya tendríamos la conexión cifrada. ¿Qué diferencia hay entre dejar la conexión abierta o mantenerla cerrada? Experimentamos algunos cortes en la conexión. El Huawei no siempre sincroniza bien, nos dicen. Utiliza el ADSL2+ y da algunos problemas. No lo pueden solucionar desde ahí (donde quiera que sea ahí). Eso es cosa de la línea de Telefónica, nos dicen. Otras veces, cuando nos quedamos directamente sin línea de teléfono, nos comentan que a lo mejor Telefónica ha secuestrado el bucle. Llamamos a Telefónica para que liberen el bucle, sino tendremos que enviar un burofax denunciándolos. Después de todo, si miramos las pequeñas lucecillas intermitentes de los routers, el cable de red que los une, la toma de corriente, el portátil descargando unos y ceros (por fortuna siempre aparecen como imagen o sonido) nos sorprendemos al descubrir un mundo donde se secuestra, se sincroniza, se enlaza, se pierde conexión, se gana señal, se satura el servidor, se... Un mundo del que nada vemos pero del que nos llega un ritmo. Una política sin palabras." (Bona, 2006) La relación, la forma cómo distintos actores, formantes, funcionan conjuntamente no es fácil de describir sino se entra en detalle. "El diablo esta en los detalles", decía Haraway retomando a Mies Van Der Rohe. Cuando terminamos un trabajo de investigación hay siempre un relato que permanece; Todo empezó cuando... Me encontré con... y me dijo que... entonces pensé en...luego fui a...y ahí vi que... Y esto es lo que nos interesa; reseguir al router como si fuera un actor, un actante, hace surgir un modo diferencial de escritura. Escritura que ahora, después de algunos años de desarrollo de la ANT y los estudios CTS ya no sorprende pero que en su momento escapó, abrió una línea de fuga en la escritura académica. Volveremos sobre ello más adelante. Por ahora, vemos que en este relato hay distintos afectos de distintos cuerpos que se componen en el trayecto del investigador formando nociones comunes. Empezamos a pensar, a tener un cuaderno de notas cerca de la mesilla de noche para apuntar cualquier idea, a leer cada vez más cosas de cada vez más autores, a lidiar con tareas de trabajos que no queremos hacer, a escribir y escribir, a borrar y borrar, a crear imágenes, a flashear un router, a organizar talleres, etc. Entorno a la escritura derivada de este relato hay quienes afirman, asumiendo una preocupación por el método, que: "Escribir textos tiene que ver directamente con el método. Escribes un texto de tantas palabras, en tantos meses, basado en tantas entrevistas, tantas horas de observación, tantos documentos. Eso es todo. No haces nada más." (Latour, 2005:148). Aunque otros afirmaran que para ver la vida con esta sencillez basta con beberse una buena botella de vino. Punto dos. Otro reto que plantea la comparación entre el SL (la cultura libre) y su relación con la producción académica es la de definir prácticas libres en la investigación. Prácticas que ya se daban antes de la extensión del telos del movimiento del SL a la academia. Libertad que nos remite a viejas preguntas; ¿Qué conocimiento queremos y para qué? Y a preguntas tramposas, como las de la línea editorial de este mismo congreso; "En definitiva, y como pregunta de preguntas: ¿qué papel pueden jugar las TIC y el acceso abierto y sin restricciones al conocimiento en la creación de sociedades más libres, más democráticas y más igualitarias?" (OCS, 2006) Juntar en una misma frase las palabras democracia, libertad e igualdad ya es motivo de sospecha cuando no una señal clara de alarma ante un ataque inminente. De momento, recordaremos con Goethe que (Simmel, 1917:115): "la igualdad requiere la subordinación a una norma general, la libertad 'aspira a lo incondicional'; los legisladores y revolucionarios que prometen al mismo tiempo igualdad y libertad son mentes fantasiosas o charlatanes". Si investigar requiere de la producción de artículos y éstos, a su vez, requieren del texto como soporte, entonces la escritura debería figurar como una tarea privilegiada entre los curricula de las carreras investigadoras. Ahora bien, el vídeo, el hipertexto, o el simple hecho de incluir imágenes en nuestros reportes quizás pueda añadir claridad en la presentación de nuestros resultados. En este caso, se trata más bien de una demanda de espacios para la investigación en los que la convergencia de formatos para expresar ideas similares permita una mayor comprensión de los fenómenos estudiados. Esta demanda es, entendemos, una demanda de libertad para expresar del modo más pertinente los resultados de meses o años de investigaciones que no deban necesariamente reducirse a un texto escrito. Por lo mismo, en el texto escrito, a modo de tecnología del yo (self), las inhibiciones a las que sometemos nuestros pensamientos al escribir, al considerar la escritura de un texto académico, también deberían ser revisadas. "Cuando más escribimos, menos podemos leer: Insisto, cuestión de tiempo: un auténtico libro de filosofía se distingue a menudo de un libro sabio. Este, repleto de citas y de notas al pie, hace el del sabio, como si decimos que 'queda bonito'; en realidad, agita sus letras de creación en el medio académico, sus armaduras y sus lanzas contra sus adversarios; he aquí un artefacto social. ¿Cuántos filósofos son dictaminados por su única preocupación de no dar lugar a la crítica? Se presentan como fortalezas, envolviendo generalmente un grupo de presión. En el espacio del miedo, sólo domina el pánico. Tiendo a pensar que un trabajo llega a la excelencia cuando menos nombres propios cita: nudo, sin defensa, no que no sepa pero saturado de una inocencia (naïveté) segunda, sin buscar tener razón, pero tendido abiertamente hacia la nueva intuición. Una tesis universitaria busca lo imitable, una obra sin más busca lo inimitable." Trad. del autor (Serres, 1992:39) :: Últimos apuntes:: Hasta aquí, dos puntos. Las líneas que estos hagan surgir, a modo de puntos veloces o puntos en movimiento, es lo que nos interesaría debatir, junto a otras inquietudes, en el grupo de trabajo. Los dos puntos antes mencionados (la descajanegrización y el estilo / formato) hacen referencia explícita al tema de la cultura libre como un ejercicio de producción de sentido para el telos de la práctica académica. En qué termine esta contaminación no lo sabemos, pero para terminar, nos gustaría reseñar brevemente algunas preguntas o apuntes, también recogidos en conversaciones informales, que estimamos pertinentes. Espero que las discontinuidades que puedan apreciar en el hilo del texto no las tomen en consideración puesto que se trata, repetimos, de un ejercicio retórico que retoma fragmentos de conversaciones (2). Seguimos: La primera de ellas tiene que ver con la consideración de un nuevo terreno para la investigación; el mundo digital, el ciberespacio, el hipertexto... Las investigaciones acerca de los MUD, los hackers, los chats o los blogs muestran que la misma idea de campo muta a "plataforma", "interfaz", "hiperrelación". Así, no entramos al campo sino que navegamos en el ciberespacio, investigamos la red, entramos en la sala (del chat -chatroom-), ¿entramos? más bien nos logineamos, etc. También sucede que no hay una entrada al campo pues el campo, de alguna manera y cuando no se trata de hacer una etnografía clásica, ya esta en nosotros y nosotros en él. Una de las consideraciones que hemos encontrado muy útiles es el concepto de campo-tema propuesto por Peter Spink; "Cuando contestamos a la pregunta, estamos diciendo en qué campo-tema nos metemos en cuanto a la cuestión, contradicción, argumento, acción y relato. No importa si estamos haciendo una investigación tradicional, investigación-acción, intervención comunitaria, participando de un comité, escribiendo libros, dando clases, conversando o leyendo nuestras notas; estamos en el campo-tema. Estamos metidos en la cuestión, presente en sus materialidades y socializaciones, parte constitutiva del campo-tema. Las diferencias de localización son simplemente diferencias de toma de posición y las consecuencias no somos nosotros los que las determinamos; son partes del campo." (Spink, 2005). Finalmente, una vez nos asumimos en el campo, cuando nos movemos en entornos complejos mediados por tecnologías no menos complejas cabe preguntarse si para el estudio de esos entornos no sería un requisito indispensable el devenir "tecnológicamente competentes o hábiles". Si no sabemos de C++, que legitimidad tenemos para hablar de la gente que programa en C++? Decía alguien (Spinoza?) que no hace falta conocer la anatomía de las piernas para correr. Lamentablemente, se nos olvida a veces que no hace falta diluir la identidad del investigador en el colectivo para generar un conocimiento válido. Válido en tanto validado por la pregunta de investigación. Para el compromiso y la generación de un conocimiento útil para el colectivo, creemos que hay formas que no se reducen exclusivamente a la producción académica que resultan igualmente provechosas si de lo que se trata es de dar algo a cambio o simplemente asumir el propósito de aquello que investigamos como forma ética o activista de realizar investigaciones. A veces se impone un imperativo que nos incita a no participar ni decir nada de aquello de lo que, a priori, no formamos parte. Es el caso de las asambleas de colectivos que niegan a cualquier persona de fuera de las dinámicas de ese colectivo la posibilidad de tener en cuenta lo que digan. No por el contenido de lo expresado sino por su origen. Creemos que este imperativo pone en serias dificultades la facultad de intercambiar experiencias entre personas o colectivos distintos. Preguntándonos pues a dónde se llega con un artículo y a quién. Sobre este propósito, el de la libertad de intercambiar experiencias, Walter Benjamin mostraba su preocupación por el empobrecimiento de la experiencia diciendo que "…el arte de la narración está tocando a su fin. Es cada vez más raro encontrar a alguien capaz de narrar algo con probidad. Con creciente frecuencia se asiste al embarazo extendiéndose por la tertulia cuando se deja oír el deseo de escuchar una historia. Diríase que una facultad que nos pareciera inalienable, la más segura entre las seguras, nos está siendo retirada: la facultad de intercambiar experiencias" (Benjamin, 1936) Llegados a este punto, y teniendo en cuenta que esta comunicación esta orientada al debate (si es que tal orientación es posible en un texto), concluimos con estas preguntas; ¿Qué nos hace falta para escribir una buena historia? ¿Quién desea oírlas? ¿Si a un artículo le quitamos las referencias bibliográficas y las notas al pie, nos queda una historia? ¿O nos queda un texto inconexo? ¿Qué relaciones de poder entraña la legitimación de un texto como académico? ¿Y si de pronto nuestros textos fueran considerados como ficciones? ¿Cambiando la verdad por la verosimilitud? ::Notas:: [1] Puede verse un extracto de la tesina en: Bona, Yann (2006) Redes Inalámbricas Libres: Consideraciones acerca de la producción del espacio y la tecnología Wi-Fi. En; Tirado, F.J y Doménech, M. (Eds). Lo virtual y lo social. Barcelona: EDIUOC. [2] Debemos estas conversaciones a las colaboraciones de la gente de FIC (Fractalidades en Investigación Crítica); especialmente la noción de campo-tema. Para el primer punto, la descajanegrización, nos basamos en una conversación con Joan Pujol, profesor titular de la UAB, en la defensa de la tesina, y para la involucración del investigador en el colectivo, en un par de intercambios fugaces con Juan Carlos Aceros, profesor asociado en la UAB. Todo lo que se encuentra en medio. son pequeñas reflexiones que hemos añadido al hilo de las conversaciones. ::Bibliografía::
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