IV Congrés de la CiberSocietat 2009. Crisi analògica, futur digital

Grup de treball F-31: Redes sociales. Participación ciudadana y construcción social del conocimiento

Nuevos medios? nuevos usos. Los nuevos movimientos sociales y el uso de las TIC

Resum

¿Cómo es posible convocar a una movilización social vía Facebook y convertirse en la mayor movilización en un país con un bajo acceso a internet y con una tradición de participación y movilización social escasa? Este será el tema a tratar a partir de la convocatoria hecha por un grupo de jóvenes vía Facebook y que terminó reuniendo a más de quince millones de ciudadanos en 153 poblaciones en Colombia y en el extranjero.
En este trabajo se presentan elementos esenciales para comprender la relación de los nuevos movimientos sociales y el uso de las nuevas tecnologías en busca de objetivos precisos y dinámicos. Se hablará de nuevos movimientos sociales, uso de las TIC para objetivos sociales y se presentan las bases de la investigación sobre la marcha del 4 de febrero del 2008 en Colombia. Es posible que para noviembre ya se cuente con resultados preliminares de la investigación que podrán compartirse en el congreso.

Contingut de la comunicació

En los últimos años hemos sido testigos de múltiples manifestaciones públicas alrededor del mundo, que han utilizado medios de comunicación alternativos y novedosos para invitar a movilizaciones sociales importantes. Desde expresiones en contra de la guerra, la violencia, la defensa de los derechos humanos o el cuidado del medio ambiente, hasta convocatorias para paralizarse en medio de una estación de metro a determinada hora. Los usos han sido múltiples y sorprendentes.

La utilización de las nuevas tecnologías de manera creativa llama hoy la atención de estudiosos de la comunicación. El manejo de llamadas o envío de mensajes mediante los teléfonos móviles, la conformación de grupos virtuales mediante plataformas como Facebook y Second Life se transforman en objetos de estudio que pueden brindarnos información sobre los nuevos usos sociales de las plataformas. En el primer caso Facebook es un sitio web de las denominadas redes sociales. Fue creado para estudiantes de la Universidad de Harvard, pero tuvo tanto éxito que se abrió su uso a todos aquéllos que tuvieran alguna cuenta de correo. En el 2007 superó los 19 millones de miembros en todo el mundo y para el 2008 se abrió su versión en francés, alemán y español.

Las recientes generaciones, familiarizadas con estos nuevos lenguajes y formas de interacción, irán marcando las pautas de formas distintas de interacción que merecen la pena ser estudiadas para comprender las lógicas comunicativas que subyacen en las acciones. Tanto en la política, la publicidad, los activistas sociales y hasta los grupos religiosos encuentran en estas plataformas modos distintos, efectivos y eficientes para comunicar, generar formas diversas de participación y acción colectiva

Las nuevas tecnologías de comunicación

Cuando pensamos en las nuevas tecnologías de comunicación no podemos dejar pasar por alto su accesibilidad, los bajos costos, el manejo distinto de tiempo y distancia, la facilidad en el acceso de recursos audiovisuales y la interacción casi inmediata, características que convierten a estos medios en instrumentos de comunicación y difusión esenciales.

Estudiar el uso de las TIC, en función del logro de los objetivos sociales de los nuevos movimientos, no sólo permite entender cómo se generan y establecen las formas de interacción comunicativa sino que también facilita conocer los modelos, las estrategias, las estructuras que mejor se ajustan en la búsqueda de los logros establecidos.

Las nuevas tecnologías hicieron posible la apreciación de formas nuevas de producción, consumo y organización social y aquí está la clave de este estudio. Comprender cómo surgen, cómo se establecen esos nuevos usos y formas organizativas. El panorama es tan variado que resulta difícil encontrar un modelo que dé explicaciones a las formas organizativas y, para complicar el panorama, casi a diario aparecen usos nuevos y aplicaciones. Las posibilidades que ofrecen las TIC todavía se están descubriendo y la riqueza es muy grande.

Tanto Castells como otros autores hablan del informacionalismo, entendiendo por éste “El paradigma dominante de nuestras sociedades, que sustituye y subsume al industrialismo. Se basa en el aumento de la capacidad humana de procesamiento de la información en torno a las revoluciones parejas en microelectrónica e ingeniería genética”. (Castells 2002)

Al retomar los tres principales cambios distintivos introducidos por las nuevas tecnologías como lo plantea Castells, las TIC tendrían tres características básicas que han modificado la forma de interactuar y que pueden verse claramente en los nuevos movimientos sociales, a saber:

    1. La capacidad de estas tecnologías para ampliar por sí mismas el procesamiento de información.

    2. Su capacidad recombinatoria.

    3. Su flexibilidad distributiva.

En relación a la capacidad de procesamiento de información, el cambio no puede reducirse sólo a los términos de cantidad o volumen, sino que se hace referencia a la complejidad de las operaciones e interrelaciones que se pueden establecer, así como también a la velocidad que se puede alcanzar. En algunos casos, los procesos son casi inmediatos. En la misma medida en la que se gana tiempo y se aumenta la capacidad de procesamiento de la información, inversamente, los costes se hacen cada vez más bajos y el acceso tiende a ser mayor.

Alberto Melucci en su artículo “¿Qué hay de nuevo en los nuevos movimientos sociales?” en el libro de Gusfield,E.L. (2001). Los nuevos movimientos sociales., habla del procesamiento de información por parte de los individuos, señalando que:

“A través de la producción y procesamiento de información se construyen las dimensiones cruciales de la vida diaria (el tiempo y el espacio, las relaciones interpersonales, el nacimiento y la muerte), la satisfacción de las necesidades individuales en los sistemas que se rigen por los principios del Estado del Bienestar, la formación de la identidad social e individual en los sistemas educativos. Individuos y grupos reciben un volumen creciente de información con la que se autodefinen y construyen sus espacios de vida” (Melucci, 2001 en Gusfield 2001. p.119).

Este autor plantea la importancia que tiene el manejo de la información en la conformación de la identidad de los individuos y de su capacidad para reapropiarse de la información y de los espacios para construir el significado de lo que son y de lo que hacen. El rol activo y autodeterminado por parte de los individuos es un factor clave en el procesamiento de la información del que habla Castells.

En cuanto a la segunda capacidad expuesta, la recombinatoria, hace referencia a la capacidad de recombinar información de múltiples formas, potencializando las posibles mezclas mediáticas, y es en internet en donde se puede ver con mayor claridad la posibilidad de enlazar casi cualquier cosa desde cualquier sitio y producir algo distinto. Si bien el primer modelo de interacción en la web se basó en el de navegador-buscador/proveedor, los procesos de recombinación se ven alterados por el modelo de usuario/productor que hoy vemos. ¿Cuál será la siguiente etapa? eso todavía está por verse. Lo más destacado de estos modelos de interacción, es su capacidad para generar nuevas formas espiral de información cada vez más significativa. El procesamiento de la información existente busca elevar las posibilidades a nuevas esferas y esta espiral se convierte en fuente generadora de múltiples combinaciones.

Finalmente, la flexibilidad permite la distribución en diversos contextos y aplicaciones, y así las posibilidades de mezclar web con telefonía móvil, televisión, multimedia, interacción a distancia desde medios diversos y combinados, ha dejado de ser un sueño para convertirse en una realidad. La flexibilidad en los dispositivos y sus múltiples aplicaciones ofrece un panorama que pareciera no tener fin y que podría llevarnos a un único instrumento de múltiples aplicaciones que serviría para cubrir distintas necesidades a la vez.

La sociedad red, construida sobre estos tres pilares del paradigma informacionalista, la red entendida como un conjunto de nodos interconectados y los nodos vistos como los puntos de inflexión donde la curva se corta a sí misma, son los pilares de esta nueva forma de entender la sociedad. La importancia de estos nodos está dada por su capacidad de absorber y procesar eficientemente la información a la vez que genera nuevas formas de interacción, en donde la estructura social, los actores e instituciones sociales programan las redes.

Pero si bien la economía se ve afectada por el informacionalismo, la política se ha transformado igualmente, teniendo una mayor trascendencia la presencia mediática y el uso que se hace de los diferentes medios masivos de comunicación. La economía global interconectada, las formas de trabajo flexible e individualizado, la cultura de la virtualidad real, convierten a la política en un elemento más de esta mega estructura que funciona como hipertexto y que adquiere la misma flexibilidad que se mueve en unas dimensiones de tiempo y espacio alteradas.

Serán los actores sociales quienes, finalmente, generen el sentido de sus actos mediante las relaciones que establezcan entre ellos y sus sistemas y entre diversos sistemas a la vez. Así, la definición y redefinición de la realidad, de la participación, de los logros sociales y de sus necesidades, pasará por procesos de información, en términos de dar forma a lo conocido redefiniendo y redefiniéndose a la vez.

Melucci plantea que los nuevos movimientos sociales trabajan en redes sociales que buscan configurar una identidad colectiva que, según él, se movería en dos áreas esenciales.

    1. La negociación de una identidad colectiva.

    2. Un espacio en donde la identidad se compone y unifica, a la vez que se fragmenta y desestructura.

Los nuevos movimientos sociales

Para poder entender qué son los nuevos movimientos sociales, se presentan a continuación algunas definiciones que abarcan posturas distintas y complementarias alrededor del tema.

Así, los movimientos sociales pueden definirse como una determinada forma de reunir un grupo o un determinado número de personas para reclamar lo que ellos creen que son sus derechos. También pueden entenderse como una forma de acción colectiva que implica la preexistencia de un conflicto. Esta preexistencia de conflicto es la que une, congrega, convoca y hace visible la necesidad de juntarse en busca de la resolución o señalamiento de la situación. Los grupos surgen porque existen tensiones estructurales, vacíos legales, de servicios en las estructuras familiares, urbanas o del trabajo. Se presentan carencias organizativas que hacen que la gente busque sus propias soluciones para dar respuesta a carencias valorativas e ideológicas. De ahí que cada vez sea más común encontrar grupos organizados que defienden todo tipo de causas tanto a nivel local como global y que se agrupan para defender causas de mayor alcance general.

En la conformación de la actual sociedad, esas contradicciones ocupan espacios diversos que van desde las decisiones a favor o en contra de la vida y el aborto, el manejo de la basura tóxica, la recepción de ayudas para grupos menos favorecidos, la organización de familiares de discapacitados que buscan ayuda de forma unida, la investigación de soluciones para enfermedades específicas, hasta la urgente necesidad de encontrar espacios de identidad en una sociedad variada, diversa y distante. En estas contradicciones, las partes que se enfrentan suelen ser diferentes y se oponen a gobiernos, a gobernantes, a legislaciones, a grupos similares, a grupos radicales, a la iglesia, a grupos mayoritarios y minoritarios, a migrantes y emigrados, a fuerzas oficiales y a grupos sociales nuevos. Son las contradicciones, las que siembran y generan la necesidad de unir fuerzas, establecer grupos, consolidar identidades y enfrentar la diferencia o la divergencia.

Para algunos teóricos, la palabra “nuevo” hace más referencia a los enfoques que se dan sobre problemáticas sociales que a estructuras complejas realmente distintas en los movimientos sociales, y que este pretendido nuevo enfoque es la restauración de algunos “viejos” modos de ver y abordar las cosas. De igual manera, trabajan en pos de la instauración de una democracia participativa que podría representar su más seria amenaza al status quo y al poder de los partidos centralizados.

Características de los nuevos movimientos sociales

Los nuevos movimientos sociales se van a caracterizar, como lo señala Jesús Ibarra, por una notable capacidad de informalidad organizativa, métodos no convencionales, redes preexistentes disponibles para canalizar fácilmente las tensiones emergentes. Agrega, Ibarra, que son grupos que poseen prácticas más flexibles; tienen en sus espectaculares acciones más audacia mediática que las rutinas de partidos o grupos de interés; cuentan con nuevos recursos tecnológicos, las TIC que facilitan procesos, acortan distancias y tiempos y permiten una mayor interactividad comunicativa.

Buena parte de la información alrededor del tema de los NMS establece características y factores comunes que permiten identificarlos. De esta manera, se retoma para este trabajo algunas cualidades generales establecidas por Hank Johnston, Enrique Laraña y Joseph Gusfield (2001)en el libro “Los nuevos movimientos sociales. De la ideología a la identidad”. Ellos establecen ocho parámetros que engloban parte de las condiciones propias de estos nuevos movimientos. Veamos:

    1. Estos nuevos movimientos no tienen una relación clara con los roles estructurales de sus seguidores.

Establecer los perfiles de quienes participan en estos grupos se convierte en una difícil tarea debido al origen en estatus sociales difusos en donde la edad, el género, la formación profesional, no se adapta a patrones consistentes y suele ser variado y heterogéneo. El rasgo común es la diversidad y la diferencia.

    2. Sus características ideológicas contrastan notablemente con las del movimiento obrero y con la concepción marxista de la ideología como el elemento unificador y totalizante de la acción colectiva.

Estos movimientos resultan más difíciles de clasificar en términos clásicos de izquierda/derecha, liberal/conservador, socialistas/capitalistas. El mismo perfil diverso de sus miembros y el poco interés por establecerse como parte de una línea ideológica especial, hace que sea el pluralismo tanto en ideas como en valores, lo que caracteriza su condición ideológica, puesto que su verdadero interés se centra en cuestiones pragmáticas que buscan transformaciones institucionales que permitan la participación en decisiones de interés colectivo. Más que sumarse a una línea ideológica, lo que persiguen es abrirse un camino desde la dinámica de democratización, en la que puedan participar, actuar y transformar la realidad. Es una respuesta a carencias valorativas e ideológicas.

Los integrantes de este movimiento participan para solucionar problemas específicos y sus temáticas están bien enmarcadas. Tienen muy bien definidos los problemas que quieren atacar y sus actuaciones tienden a ser muy prácticas y precisas.

Aunado a lo anterior, en muchos casos, hacen una crítica hacia la ideología del modernidad y progreso, luchan por el espacio autónomo contra la ventaja material y ubican lo “social” como algo más importante que lo económico. De ahí el sentido social que suele identificarlos y que dista de los intereses materiales propuestos en los movimientos obreros.

Existen dos rasgos básicos que engloban buena parte de sus acciones: la preocupación por las amenazas que pesan sobre la especie humana, léase contaminación, enfermedades, discriminación, escasez de recursos naturales, extinción de especies, entre otras. Por otro lado, “la lucha por un mundo mejor” en paz, respetando los derechos humanos básicos, intercultural e interracial, por mencionar algunos, guía parte de la agenda de los NMS.

    3. Estos movimientos con frecuencia implican el desarrollo de nuevos aspectos de la identidad de sus miembros que antes tenían escasa importancia.

Como lo señala Melucci, (2001): “Sus reivindicaciones y los factores de movilización tienden a centrarse en cuestiones de carácter cultural y simbólico relacionadas con problemas de identidad en lugar de reivindicaciones económicas que caracterizaron al movimiento obrero” Laraña y Gusfield (2001, p.120). Así, los recursos simbólicos que permiten la identificación de los individuos, los valores que subyacen a cada propuesta y los significados colectivos e interpretaciones de la realidad son motores claves que vinculan y dan sentido a la acción colectiva. Pero ésta, a la vez que alimenta la causa del grupo, se convierte en un factor que transforma la propia identidad del individuo y le da sentido a su vida cotidiana construida de forma grupal.

    4. Difuminación de la relación entre el individuo y el grupo.

Muchas de las manifestaciones que se realizan en estos grupos son el resultado de acciones individuales en lugar de acciones de grupo o en un contexto grupal. La acción individual es respetada y valorada, se convierte así en una fuente de particulares definiciones que cada uno de sus miembros hace de sí.

Existe un gran interés por la auto-realización de sus miembros y el concepto de identidad es clave para poder entender las acciones colectivas. Este concepto de identidad será abordado de manera amplia para la tesis.

    5. Los nuevos movimientos con frecuencia implican aspectos íntimos de la vida humana.

Aspectos de sexualidad, alimentación, cuidado del uso del medio ambiente, consumo de tabaco en lugares públicos, la manera como se viste la gente, las formas de diversión y manejo del tiempo libre, se convierten en temas que aglutinan fuerzas y generan movilizaciones. No son sólo los temas que afectan al grupo como comunidad los que pasan a ser la fuente movilizadora sino que existe un gran interés por hacer de los temas íntimos o personales. Aspectos de la vida diaria que eran considerados temas personales se transforman en temas colectivos que llevan a la acción social.

    6. Uso de tácticas de movilización radicales, de resistencia y perturbación en el funcionamiento de las instituciones, que también se diferencian de las tradicionalmente practicadas por el movimiento obrero.

El manejo de recursos simbólicos en función de la no violencia y la desobediencia civil es utilizado como estrategia de movilización para desafiar las normas sociales y los contextos culturales, alterando de forma dramatizada y casi como puesta en escena las condiciones normales de movilización. La creatividad, las nuevas ideas, el romper esquemas utilizando la simbología y dando sentido a las acciones a nivel de representación de fuerza y resistencia, son armas básicas utilizadas por estos nuevos movimientos. De hecho, parte de la fuerza alcanzada por algunos de estos movimientos está dada más en función de su capacidad simbólica y la innovación en la creación de sentido, que en la cantidad o magnitud de la movilización en términos cuantitativos.

Sus procesos de comunicación poseen necesidad estética y alta creativa y manejan de forma especial las nuevas tecnologías. De esto hablaremos más adelante.

    7. El surgimiento y la proliferación de nuevos movimientos sociales está relacionado con la crisis de credibilidad de los causes convencionales para la participación en la vida pública en las democracias occidentales.

El agotamiento de la figura de partidos políticos en las diferentes democracias genera una conformación distante de estos movimientos, creando nuevos grupos que representan los intereses de los diversos grupos. Se establecen alternativas de representación y lucha para el logro de los objetivos de la comunidad. Este agotamiento de la figura de partidos es una fuente de oportunidades políticas para los NMS. Es importante señalar que en términos de oportunidades políticas, esta debilidad de los partidos deja abierta la puerta a un buen número de proyectos coordinados por la sociedad civil.

    8. En contraste con la estructura de cuadros y las centralizadas burocracias de los partidos de masas tradicionales, la organización de los nuevos movimientos sociales tiende a ser difusa y descentralizada.

Una de las principales diferencias con los movimientos sociales tradicionales se centra en las formas organizativas, flexibles, de pocos niveles, con roles no muy bien delimitados, variables y no profesionalizados.

La tolerancia pluralista de los nuevos movimientos sociales conduce a los procesos de la transición democrática a través de la creación de un nuevo tipo de democracia que es directa y participativa.

Básicamente buscan organizarse informalmente y establecer estructuras flexibles. Procuran una solidaridad interpersonal frente a la burocracia tradicional y se mueven de forma solidaria. Poseen estructuras organizacionales descentralizadas y participativas que encuentran eco en la utilización de las nuevas tecnologías, los alcances de descentralización y globalización de los fenómenos toman una mayor fuerza. Igualmente, poseen una organización abierta y fluida y se definen como no institucionales y no convencionales, aunque con el desarrollo del grupo tiende a formalizarse.

Para algunos autores críticos ante estos NMS, la suma de estas características pueden debilitar su desarrollo en el tiempo, y al carecer de un programa a mediano y largo plazo, solamente permanece como un movimiento de protesta en algunos casos como lo plantea Scott (1987). De esta manera, los actores colectivos se dispersan, fragmentan y atomizan en redes las cuales rápidamente desaparecen de la relevancia política en sectores importantes de la sociedad. En casos especiales, señalan algunos críticos, pareciera que los NMS se transforman en círculos de apoyo emocional y grupos de terapia sin mayores alcances. Es necesario recordar que el ser mutable y poder construirse en un momento determinado y desaparecer para apoyar otros ideales es propio de estos grupos. De esta manera, estas ocho características permiten configurar el sentido, estructura y condiciones propias de los NMS.

Características de los Nuevos Movimientos Sociales a la luz de las nuevas TIC

Los movimientos sociales también pueden caracterizarse teniendo en cuenta su relación con las TIC, de esta manera, el trabajo realizado por el profesor Jorge Alberto Machado de la Universidad de Campinas, Brasil. El autor plantea que gracias a la utilización de las TIC estos movimientos coinciden en:

Proliferación y ramificación de los colectivos sociales. La utilización de las TIC como instrumentos de organización y comunicación ha permitido la proliferación y multiplicación de diferentes organizaciones civiles y colectivos que se ayudan mutuamente y que trabajan en programas de voluntariado, encontrando en la relación costo-beneficio aspectos muy positivos para generar alianzas y programas de cooperación con otros colectivos.

De esta forma “aumentaron enormemente las formas de movilización, participación, interacción, acceso a la información, la provisión de recursos, las afiliaciones individuales y las ramificaciones entre los movimientos sociales”. Machado, J. s/f en (http://www.forum-global.de/jm/art04-05/movimientos_sociales.htm) La capacidad que tienen las TIC para expandir la presencia de NMS y las posibilidades que ofrecen en términos de expansión en el espacio y en el tiempo son claves en este crecimiento.

Horizontalidad, flexibilidad de las redes. “Las organizaciones tienden a ser cada vez más horizontales, menos jerarquizadas, más flexibles, con múltiples nodos y conectadas a numerosas micro-redes o células” Melucci (1996 p.127) las llama "redes sumergidas que se pueden activar con rapidez y efectividad” (p.127). Estas formas de organización establecen un modelo que permite adaptar, ampliar y multiplicar las redes, teniendo una estructura que se potencializa de manera muy interesante siguiendo unas relaciones descentralizadas y en red. Las redes pueden activarse y desactivarse, sumarse hoy a una causa y mañana apoyar otras. La continua transformación de las redes y la formación de alianzas estratégicas dan una fuerza significativa a estos NMS.

Tendencia coalizacional. Los autores Butterfoss, Goodman y Wandersman hablan de la coalición desde dos definiciones esenciales, la primera como "una organización de individuos que representan diversas organizaciones, facciones o sectores, que están de acuerdo en trabajar juntos para lograr una meta común". (s/f http://pr.aspira.org/coalicion.html) o como una organización compuesta por grupos de distintos intereses, que combinan sus recursos humanos y materiales para lograr un cambio en los miembros que son incapaces de lograrlo de forma independiente.

Las coaliciones posibilitan unir a los individuos y grupos que tienen objetivos comunes.

De esta forma, sus acciones tienden a ser mediante redes coalizacionales de alcance mundial, en torno a intereses comunes, y con base en la infraestructura de comunicación propiciada por la Internet. Esta tendencia todavía ofrece muchas interrogantes y descubrir la manera como se generan esas coaliciones, sigue siendo un punto de interés para los estudiosos del tema.

Existencia dinámica o según los hechos. Esta característica de dinamismo hace que los grupos se puedan expandir o desaparecer y transforman el estudio de estos fenómenos en una tarea difícil, complicada en la medida en que en muchos casos los propios organizadores no saben los alcances que pueden llegar a tener sus convocatorias ya sea a favor o en contra. En buena parte de los estudios que se manejan como casos paradigmáticos por su gran impacto, quienes iniciaron estos movimientos nunca sospecharon el tipo de alcance que llegarían a tener. “Poseen enorme dinamismo, pueden formarse, alcanzar ciertos objetivos, causar repercusión e impacto, y expandirse por causa de un hecho político; de la misma forma, pueden deshacerse o desaparecer rápidamente, conforme la situación” (Machado, s/f http://pr.aspira.org/coalicion.html).

Por otro lado, diferentes actividades que se esperaban fueran a culminar en una gran movilización no lograron los resultados esperados. No existe un camino certero para alcanzar los resultados planeados, por eso muchos de los casos estudiados son fruto de la sumatoria de factores externos que sorprenden por el impacto que logran tener en los resultados finales y que no siempre fueron considerados en la planeación del evento.

Minimalismo organizacional-material. Con el uso de las nuevas tecnologías, los espacios físicos, los equipos y maquinarias de comunicación como teléfonos y fax, pasan a un segundo nivel. Los procesos físicos para la organización pierden su importancia y los costos se hacen muy bajos. Los recursos físicos dejan de ser el principal impedimento para organizar y actuar. Aquí es importante señalar que aun en países con bajo acceso a los servicios de internet, son muchas las oportunidades que se encuentran y la percepción de hacer mucho con pocos recursos se convierte en una gran fortaleza.

Universalismo y particularismo de las causas. Los ideales que se persiguen en estos movimientos, pueden ser particulares y muy locales o pueden ser totalmente universales

Por otro lado “aunque vinculados a una causa o tema específico, la lucha puede orientarse cada vez más con relación a un cuadro de luchas más amplio, con respeto a principios de aceptación universal” (Machado, s/f http://pr.aspira.org/coalicion.html) . Al ser universales y particulares, lo individual y lo colectivo, encuentra finalmente un lugar en estos movimientos.

Gran poder de articulación y eficiencia. La utilización de las TIC potencializa la realización simultánea en diferentes lugares del mundo. Como señala el autor:

Al contrario de lo que se puede creer, la convergencia de intereses no se da solamente en el plan virtual. Ella se materializa también por acciones concretas. Es el caso, por ejemplo, de las acciones del MoveOn, No Border, Oxfam, Confederation Paysanne, ATACC, grupos Okupa, entre otros. Su geometría puede ser variable, concentrando y activando sus nodos y combinando estrategias variables conforme la necesidad” (Machado, s/f en http://pr.aspira.org/coalicion.html).

Quien tiene la información tiene una gran arma en sus manos. El alcance de los resultados se altera en la medida que se puedan articular múltiples factores y sistemas de manifestación. El límite geográfico, ideológico o político se difumina en un mapa global sin limitaciones.

Estrategias deslocalizadas de ideologías compartidas. Estos movimientos cobran vida en el ciberespacio, se tornan difíciles de localizar y no cierran su existencia a un único lugar. Las ideologías que subyacen a estas organizaciones superan los límites locales y nacionales, y conectan identidades y formas comunes de observar el mundo. El autor señalará el importante rol que juega la identidad y la solidaridad en la conformación de los movimientos y en la expansión y deslocalización de las ideologías. Grupos minoritarios en algunas regiones del planeta pueden convertirse en grupos muy fuertes cuando suman el apoyo de minorías en otros lugares del planeta.

Multiplicidad de identidades/circulación de militantes. No es necesario pertenecer a una única organización y los miembros tienden a sumarse a otras causas, a otros grupos con los que encuentran espacios comunes y con los que logran identificarse. Así, los militantes se pueden multiplicar, contraer y expandir de forma indiscriminada. Establecer perfiles de los seguidores de estos grupos es casi imposible pues a las causas se suman personas con condiciones sociales, políticas, religiosas e ideológicas muy diversas y distantes. Nace así la auto-identidad que se puede explicar como:

la auto-identidad es una característica fundamental de lo que llama “modernidad tardía”. En un escenario de creciente interconexión entre la intencionalidad con “la extensionalidad” – capacidad de interacción con elementos cada vez más globales – al individuo se le hace posible negociar una serie de estilos de vida y opciones de vida, construyendo su identidad en términos de su interacción dialéctica con lo global” (Machado 2001)

Identidad difusa. El tema de la identidad en el uso de estas nuevas tecnologías es de gran importancia e impacto, debido a que cada vez es más difícil estudiar las identidades de los miembros de las organizaciones.

Como señala el autor, “los intereses de los individuos que los vinculan a las redes son cada vez más cruzados, diversos y frecuentemente tenues. Se lucha cada vez más alrededor de códigos culturales, valores e intereses diversos” (Machado,2001) La presencia de las TIC en la conformación y acción de los nuevos movimientos sociales todavía está en una etapa incipiente y las transformaciones en la manera de actuar, organizarse, decidir y participar todavía deben estudiarse.

El poder y los Nuevos Movimientos Sociales

Para comprender mejor la manera como se conforman los nuevos movimientos sociales vale la pena observar el tipo de relaciones que se establecen entre los miembros de la organización, teniendo como referencia el trabajo realizado por Etkin en su libro Identidad en las organizaciones (1989). En este documento el autor plantea características esenciales que determinan las relaciones de poder y que permiten observar las dinámicas de los ejercicios de poder entre los miembros que las conforman.

Partimos de la idea básica de que todas las instituciones sociales se establecen en función de la distribución de poder que se hace, teniendo presente los propios intereses de cada caso. A su vez, estas organizaciones otorgan poder a las instituciones y miembros con los que se relacionan.

En las organizaciones existe un lazo invisible que mantiene, regula y determina quién es quién en cada grupo, qué cosas puede o no hacer, y bajo qué normas o directrices se dan las acciones de cada uno de los miembros del grupo. Por más igualitaria y horizontal que se establezcan las relaciones dentro de las instituciones, siempre existirán diferencias y normas que regulan la distinción. Estas relaciones serán asimétricas y cambiantes.

Con el establecimiento de los principios y normas de la organización, lo que se está haciendo es instituyendo los comportamientos que los agentes de poder consideran adecuados. Quienes poseen el poder tienen la capacidad y la posibilidad de decir quién, qué y cómo se debe actuar dentro del movimiento. Esta institucionalización se reproducirá en la medida que corresponda al logro de los objetivos generales del grupo. “En el dominio de las relaciones, el poder no es una expectativa sino un modo de acción, y como tal se ejerce en la cotidianidad de las prácticas en el trabajo”. (Etkin, 1989, p.190). Se hablará entonces de “ejercicio” de poder, no del poder como un ente aislado, sino del poder en términos de acción, de interacción.

Es en las interacciones es donde se puede observar el ejercicio del poder, las relaciones permiten dar lectura de la distribución del poder, de las normas y la institución de éste. Así que para estudiar el tipo de poder de una organización se trabajará con las relaciones e interacciones que se realizan dentro de la misma.

A continuación se analizará una a una las características del poder establecidas por Etkin

Asimetría en la relaciones de poder

Las relaciones de poder que se presentan dentro de las organizaciones son de tipo asimétrico, es decir no existe una igualdad entre las partes, sino que su esencia está dada en la diferencia, por mínima que sea ésta; siempre las condiciones desde las cuales cada miembro ejerce poder son diferentes y desiguales. En esta asimetría, las posturas pueden cambiar, de tal forma que se hacen interdependientes y alternas, esto quiere decir que las asimetrías son temporales y pueden transformarse.

El ejercicio de la resistencia es constitutivo de los lazos de poder y para el observador externo es muchas veces la señal visible que muestra la existencia del vínculo”. (Etkin, 1989, p.193)

En el caso de los nuevos movimientos sociales, muchos surgirán como fruto de asimetrías sociales que con el tiempo se transforman, se equilibran, perdiendo en algunos casos la diferencia y por ende, el sentido de lucha. Esto puede explicar la manera como algunos movimientos sociales desgastan sus causas y pierden su razón de ser, llegando en algunos casos a desvanecerse o transformarse para buscar nuevas divergencias, algunos grupos terminan transformándose en movimientos tradicionales, como pueden ser los partidos políticos.

Surgen así diferentes juegos de poder en donde se van alternando las posturas de dependencia e interdependencia. “Es un juego en la medida que trata de superar la resistencia del oponente mediante una estrategia que incluye las reacciones esperadas de aquél en el marco de ciertas condiciones”. (Etkin, 1989, p.195)

Los nuevos movimientos sociales surgen porque existe asimetría y diferencia entre las posturas de la sociedad civil y el gobierno. Entre las políticas e instancias oficiales y la realidad de la sociedad. Sin esta asimetría y diferencia de situaciones no surgirían estos movimientos. No habría la necesidad explícita de movilizarse, de existir. 

Resistencia al vínculo

“La resistencia no es una negación de los vínculos de poder (que tienden a reconstruirse), sino que se relaciona con el deseo de reconocimiento en los vínculos interpersonales (…) la resistencia se expresa en formas similares de poder, la amenaza de castigos (oposición física), el ofrecimiento de recompensas (oposición remunerativa) y el recurso de la persuasión (oposición psicológica)”. (Etkin, 1989, p.195)

Si bien partimos de una postura asimétrica, es importante establecer que dentro de la interacción se presenta una resistencia a la relación establecida. Es la resistencia más no la negación la que se expresa. Esta resistencia es el motor para muchas acciones organizacionales como huelgas, paros, manifestaciones, interacciones creativas de procesos en donde se busca dejar bien clara la postura de la “otra” u “otras” fuerzas presente dentro de una institución. Los nuevos movimientos sociales luchan por este reconocimiento, se resisten a ser considerados como iguales a otras manifestaciones, hacen énfasis en sus condiciones diferenciadoras y en su desacuerdo con las condiciones sociales presentes.

A mayor presión, mayor resistencia. Para poder enfrentar situaciones difíciles se requiere de mayor fuerza expresiva en las manifestaciones. Mientras más fuerte sea la problemática y el enfrentamiento de las posiciones, más fuerte será la resistencia que se presente. Casos de violencia y guerra demandan de resistencias mayores a nivel mundial. El fenómeno de la globalización permite encontrar en la presencia global la fuerza suficiente para hacer frente a condiciones extremas. La posibilidad de encontrar eco en otras localidades, en otros lugares del mundo, en gente de diferentes naciones genera una fuerza de resistencia de gran valor simbólico que logra enfrentar con seriedad a esferas poderosas institucionalmente.

Como recursos simbólicos, con peso suficiente para hacer frente a las diferencias, los líderes de opinión (artistas, políticos en la oposición, deportistas y personajes de la vida nacional e internacional), se transforman en armas de resistencia, en símbolos poderosos para expresar la resistencia. 

Efecto transformador

Toda acción de poder lleva implícito un efecto transformador que categoriza y distingue otras posibilidades, es decir, al establecer relaciones de poder y acciones del mismo, no sólo se reconoce el poder de quien lo ejerce sino también el del grupo o ser con el que se ejerce. Toda acción de poder altera el orden y modifica la situación. Cuando se realizan ejercicios de poder la realidad se transforma.

Y es esa capacidad transformadora la principal fuente de motivación para la conformación de nuevos movimientos sociales. En la medida que se conoce la posibilidad de cambiar la realidad, de posibilitar nuevos escenarios sociales, de establecer formas distintas de relacionarse entre los grupos y el gobierno, la fuerza de las acciones de poder adquiere sentido. Si se supiera que hiciese lo que se hiciera, nada cambia dentro de un grupo determinado, la presencia de estos grupos no tendría razón de ser. La gente se manifiesta porque sabe que existe la capacidad de alterar el orden establecido, porque se tiene conciencia de que otras interacciones pueden generarse.

Estas transformaciones no se limitan a las esferas internas de los grupos de enfrentamiento, sino que son fuente de gran influencia para otros movimientos dentro del entorno, de ahí que se presente un impacto social mayor y, en algunos casos, acciones de determinados grupos generan repercusiones superiores a los niveles inicialmente establecidos.

En relación con el impacto de muchas de las acciones de estos nuevos movimientos sociales, todavía falta realizar estudios que permitan ver los impactos reales de las distintas movilizaciones y acciones tomadas por estas agrupaciones. En algunos casos los efectos a nivel simbólico pueden ser inmediatos y claros para medirse y estudiar, pero hay acciones que todavía no logran dimensionarse en relación a su trascendencia y capacidad de transformar y modificar las condiciones por las cuales están trabajando. 

Intencionalidad en el ejercicio

No hay acción sin propósito, y cada acción posee su propio propósito personal –afirma Etkin con respecto a las acciones de poder. En el plano de los nuevos movimientos sociales, las acciones tienen objetivos muy claros para ser alcanzados: “Las desviaciones respecto del poder instituido tienen que ver con los intereses personales y en lo implícito con el deseo de los participantes de mostrar que su poder se deriva de sus capacidades propias y no del origen impersonal instituido”. (Etkin, 1989, p.197) Generalmente las organizaciones hacen la repartición del poder de manera formal, mediante el otorgamiento de puestos, cargos especiales y prebendas que oficializan las condiciones de mando y que no siempre corresponden a las capacidades de los individuos, sino a una serie de intereses creados y a conveniencias políticas que aseguran la estabilidad organizacional, el mantenimiento de las condiciones respecto del poder instituido, tratan de presentar una justificación del acceso al poder, no por el orden dado en la institución, sino por las capacidades de cada uno de los miembros. Surgen, entonces, manifestaciones de poder y demostraciones que chocan con el orden determinado por la organización.

En el caso de los nuevos movimientos sociales, por su estructura horizontal, estas situaciones no deberían presentarse desde lo establecido formalmente, sino desde lo obtenido de manera informal, de todos modos, existirán formas distintas y poderes variados dentro de los miembros “igualitarios” del movimiento.

El no reconocimiento de los intereses y motivaciones de los participantes de la organización, significa dejar de lado la fuerza motriz que lleva a los miembros de un movimiento a actuar y participar. De esta forma, los intereses del grupo en general pueden llegar a distanciarse en gran medida de los intereses de los colaboradores, generándose espacios que no poseen una intencionalidad compartida.

Sólo en la medida en que exista una intencionalidad compartida tanto a nivel individual como a nivel general de los movimientos, los miembros que participan se sentirán motivados y, si bien las intenciones suelen ser claras y precisas en la conformación de los NMS, existen algunas intenciones camufladas que pueden ser ajenas a las de los movimientos.

Estas intenciones básicas de los movimientos, siempre trasversales mediante las interacciones emprendidas, pueden ser:

De señalamiento. Buscando destacar con las manifestaciones las situaciones anómalas y desagradables que se viven por parte de la sociedad. Sirven de guía para evidenciar los problemas, las diferencias, carencias y deficiencias de los grupos sociales.

De transformación. Se tiene como intención principal generar un cambio visible d la situación, misma que puede haber pasado ya por una etapa de señalamiento. Aquí el interés principal es evidenciar el cambio. Supera los procesos expresivos y busca transformar las situaciones no deseadas por condiciones sociales mejores para la comunidad.

De información. Ante el desconocimiento, el principal objetivo se convierte en informar; en brindar a la sociedad datos, hechos, cifras que sirvan de base para poder actuar, transformar o eliminar. Se requiere conocer a profundidad los hechos, se hace necesario tener más información sobre las condiciones del problema. Se necesita de la reconstrucción colectiva a nivel simbólico de lo que ocurre y desea modificarse. Al compartirse el sentido de las cosas se gana fuerza simbólica y poder para la ejecución.

De vinculación-compromiso. Se busca la acción colectiva, la intención final se centra en generar acciones comunes, actuaciones compartidas, ejercicios de poder que al reproducirse posibiliten cambios. El poder transformador de estas interacciones será el principal motivador. Es compartiendo la acción en donde se adquiere el verdadero sentido de unirse y luchar por los objetivos.

Frente a este panorama, cuando no se cuenta con una visión clara de para dónde va el movimiento, cuál es la intención final del mismo, la fuerza de cohesión del grupo se ve vencida y las acciones carentes de este sentido pierden su poder. De allí la importancia de ser precisos, claros y explícitos con las motivaciones, objetivos e intenciones que se buscan desde los NMS. Parte del éxito de algunos movimientos ha estado centrado en la precisión y claridad de la intención. 

Deseo de reconocimiento

El deseo de reconocimiento, motor y eje de diversas acciones organizacionales, constituyen un factor determinante para comprender la búsqueda de poder. Como lo expresa claramente Etkin, en toda relación de poder interpersonal siempre está presente el deseo de ser reconocido por el otro. Y como grupo, la búsqueda del reconocimiento de los otros miembros de la sociedad resulta importante.

Dentro de este reconocimiento se da un juego de doble vía en donde quien posee mayor poder hace demostraciones de éste, pero a la vez quienes poseen menos, también buscan dejar clara la posibilidad de responder desde su postura con acciones diferentes de poder al establecido de forma vertical. El reconocimiento es, entonces, una acción mutua, de doble dirección, que se ejerce de arriba abajo y viceversa, dejando la posibilidad de que el “otro” sea consciente de su existencia.

Las organizaciones y la sociedad establecen espacios para el mutuo reconocimiento, delineando los roles sociales que deben cumplirse y que conllevan implícitamente los límites de poder y la capacidad de demostrarlo, tanto a nivel interpersonal como de grupo, dentro y fuera de los movimientos.

En el campo de las luchas de poder se destaca el papel que juegan las subculturas o subgrupos frente a las entidades institucionales, la cual llega a poseer mayor reconocimiento entre los miembros de los movimientos y se legitima informalmente. Las instancias informales oficialmente no reconocidas establecen fuerzas contrarias de poder.

Las marcadas diferencias entre grupos, las carencias emergentes en distintas instancias de la sociedad y la imposibilidad de responder a las múltiples y crecientes necesidades por parte de los gobiernos, determinan en buena medida la condición de redefinirse y expresarse por parte de algunos grupos. La sociedad y sus movimientos quieren hacer sentir su disgusto, su postura diferente. Lo importante no es qué tanto se haga, sino qué tanto se impacte: qué tanto impacto generan las acciones en busca de ese reconocimiento.

El éxito de muchos movimientos para dar a conocer su postura se da en función de la originalidad de las acciones seleccionadas y el impacto mediático y de presencia a nivel de las comunidades. 

Representaciones simbólicas

Dentro de las manifestaciones de poder, las representaciones simbólicas juegan un papel muy importante, puesto que es mediante los instrumentos simbólicos como se hace creíble que quien ejerce el poder pueda apelar a él y hacer uso de éste. De igual forma, son las representaciones simbólicas las que establecen el poder dentro de una organización. Son éstas las que nos hacen palpables los valores de las instituciones y nos permiten coordinar acciones de maneras especiales.

La gran capacidad de los NMS se nutre de su riqueza simbólica, de la fuerza expresiva alcanzada por las acciones. Buena parte de los esfuerzos de los nuevos movimientos sociales en sus manifestaciones responden a expresiones simbólicas. La fuerza de su expresión se mide más por las cuestiones simbólicas que por las fuerzas reales. El camino que hace fuerte al débil, posible lo imposible, está mediado por los símbolos creados, usados y difundidos por estas agrupaciones.

Desde la comunicación, el poder crear y dar sentido a acciones se convierte en el eje principal de muchos de los programas ejercidos por los NMS. Los actuales usos de los medios de comunicación logran la atención gracias a la innovación, la creatividad y el impacto que se tiene a nivel simbólico. Aquí reside buena parte de la fuerza y resistencia posible de estas organizaciones. 

Lenguaje específico

De todas las representaciones simbólicas posibles, según Etkin, el lenguaje (que se podría mejor entender como las pautas sociales y cognitivas de los discursos o de la circulación de expresiones) se transforma en el de mayor poder y fuerza expresiva, a tal punto que en el caso del poder, el lenguaje es acción en sí mismo. Los actos de habla directivos hacen énfasis en este hecho y muestran claramente cómo, el sólo hecho de expresar algo determina la acción del receptor o escucha, sin dejar cabida a una réplica u observación. En un acto directivo la fuerza determina la acción.

Las palabras portan las fuerzas de las relaciones, y el lenguaje que cada grupo e individuo maneja determina su capacidad de ejercer el poder y transformar su entorno, de allí la necesidad de reconocer esta capacidad y aprender a hacer uso de ella. Así, el lenguaje del poder es el vínculo utilizado para la preservación de los modos de hacer y pensar, establecidos por el orden instituido. El lenguaje, entonces, evoca imágenes de desigualdad en la relación de fuerzas, reforzando las diferencias entre quienes emiten y reciben información.

Resulta interesante como a nivel global se genera un lenguaje compartido por grupos con objetivos y proyectos distintos. La globalización permite que poco a poco se conforme un lenguaje especial para referirse a las convocatorias, acciones, y estrategias propias de los NMS. Los listones de colores, las banderas, los colores especiales para movimientos. Todo un lenguaje verbal y no verbal que acompaña a los movimientos, dándoles fuerza, presencia e identidad. 

Efectos localizados

Para comprender el concepto de efectos localizados es necesario partir de la condición, en donde el vínculo de poder es situacional, debido a que se genera en diferentes instancias cuyas relaciones cambian o varían tanto en el tiempo como en el espacio.

Los efectos localizados hacen énfasis en la condición desde la cual el ejercicio del poder se realiza en situaciones específicas, en espacios y momentos determinados que se alteran y a su vez establecen nuevas instancias y relaciones de poder que modifican las formas de actuar de los miembros de la organización. Así, el poder no puede caracterizarse de una sola manera sino que debe ser entendido a partir del contexto desde el cual se realiza.

Las manifestaciones varían tanto en el tiempo como en el espacio y su análisis debe corresponder a una visión tanto sincrónica como diacrónica que permitan comprender el nuevo estado de cosas y las raíces de los hechos. Así, las dificultades en muchos casos para replicar acciones con modelos culturales foráneos, el resultado de la combinatoria de factores que determinan una única realidad, es irrepetible, y por más similitudes que se tengan, no siempre logran el impacto deseado.

Por otro lado, si bien las acciones tienen sus límites espaciales y temporales, algunos acontecimientos pueden trascender tanto en tiempo y espacio: acciones y organizaciones que logran traspasar las fronteras de idioma, sexo, religión, nacionalidad, situación económica. Estos efectos tienden a ser locales pero a la vez generan impactos en otras áreas, en otros aspectos de la vida. Una manifestación contra la violencia también puede resultar como un espejo social para un grupo humano que jamás se imaginó podría organizarse y manifestarse de esa manera. Muchas comunidades se sorprenden del impacto global de algunas acciones locales.

Existen diferentes efectos que no siempre se logran visualizar ni mediar a corto o mediano plazo. En algunos casos todavía se siguen retomando acciones del pasado que poseen referentes lo suficientemente fuertes como para ser retomados en la actualidad. 

Funciones represivas y productivas

Según Etkin, las manifestaciones de poder pueden ser guiadas por dos funciones básicas: una represiva y negativa y la otra productiva y positiva. La primera: inhibe y genera grandes temores entre los miembros de la organización, la fuerza o manejo de ésta para establecer un orden previo, lleva al poder a cumplir una función negativa, pero en algunos momentos necesaria para mantener el control. Por otra parte, el poder permite la resolución de problemas y la generación de acciones que pueden estar orientadas más o menos hacia la cooperación y colaboración de los miembros de una comunidad.

Los nuevos movimientos sociales tienden a realizar ejercicios de poder que responden a la función productiva que posibilite acciones para la transformación social. Algunos movimientos como Green Peace se ha hecho famosa a nivel mundial por la utilización de acciones represivas que frenan actuaciones contra las que ellos luchan. Así, dependiendo de los objetivos trazados por los movimientos, utilizarán instrumentos que les permitan moverse en estas dos instancias. 

Integración con el saber

Cada movimiento posee paradigmas dominantes, que son las expresiones del saber del grupo y que, como tales, deber ser compartidos por sus miembros. El poder crea o recrea el conocimiento de la realidad organizacional y la cultura expresa ese conocimiento. Para que se pueda generar una integración del saber, la organización educa o forma a los miembros dentro de su realidad buscando el consenso y la identificación de cada uno de los participantes. Así, los roles de los miembros del movimiento son una fuente de recursos simbólicos, los cuales, de acuerdo con el cargo que desempeña deberán responder a unos parámetros generales, establecidos tanto por los conocimientos que poseen como por las acciones que ejecutan.

Al establecer esta serie de acciones, se institucionaliza lo que es legítimo de aprender bajo condiciones parcializadas por los coordinadores de la acción, la cual es totalmente arbitraria y está condicionada por los dueños del poder. En este caso, se consolida la distribución del capital cultural entre los miembros del grupo y se construye finalmente la versión oficial de la cultura, la cual debe ser aprendida por quienes conforman la organización.

Al tener procesos de creación rápidos, el saber se genera de la misma forma y los grupos aprenden en el proceso y establecen su propio parámetro de conocimiento. Son principios básicos, sencillos de comprender, con una amplia movilidad. Se trabaja con patrones flexibles, pocas normas, niveles organizacionales sencillos, procesos participativos, lo que se exige y se da es poco. No se esperan grandes acciones por parte de los miembros pero sí se espera que sean muchos quienes participan o ejercen esas acciones. 

Bases de legitimación

Etkin establece tres fuentes principales de legitimación del poder: la tradición, el carisma y el marco jurídico. Éstos constituyen, según el autor, los espacios desde los que se legitiman las acciones de poder.

La tradición: Proveniente de la estratificación social, fruto de una cultura propia y de un devenir social que la establece. En relación con los NMS, pareciera que es luchando contra la tradición, contra las acciones conocidas, que se legitiman estos grupos. En algunos casos mientras más distantes estén de las esferas tradicionales, en cuanto a forma de actuar, decidir y gobernar, mayor fuerza tienen los grupos. La tradición en los NMS se escribe a diario, se reinventa, se transforma al mismo tiempo que se crea.

El carisma: La autoridad surge de los atributos de la persona, de su magia y de la capacidad para asimilar los intereses de sus seguidores y manifestarlos como suyos. Los NMS buscarán personajes, representantes institucionales, personas que apoyan la organización, que cuenten con esta característica. La identidad, que es tan importante en estos movimientos se diseña bajo parámetros de carisma, atracción, adquiriendo cualidades que son aceptadas y reconocidas por la comunidad. Mientras más carismática se presente la identidad del grupo, mayores posibilidades de ser aceptado el movimiento. Las causas, los objetivos y las maneras de actuar suelen ser atractivos, solidarios, de beneficio social, con aceptación y reconocimiento como algo bueno para la comunidad.

El marco jurídico. Las normas socialmente establecidas y aceptadas se convierten en una fuente de legitimación importante para poder actuar. Este marco jurídico señalará lo que es posible y aceptable para los grupos humanos. Contar con el respaldo de la ley legitima y da poder. Los NMS suelen enfrentarse a las estructuras tradicionales del marco jurídico, se lucha en muchos casos contra las normas de los gobiernos, contra el orden socialmente instituido.

En otros casos, el marco jurídico internacional se utiliza como fuerza legitimadora en sociedades arbitrarias que no respetan los derechos humanos y los principios universales de libertad y respeto. Estos marcos externos dan fuerza, permiten evidenciar los problemas y justifican acciones. La búsqueda del bienestar universal, las causas globales y la interdependencia entre las acciones de la población de todo el mundo han legitimado ejercicios de poder y acciones de NMS a nivel global.

Caso Colombia. Marcha 4 de febrero del 2007.

En este marco y en la búsqueda de comprender los modelos y procesos comunicativos que pueden subyacer a las acciones mediáticas de los NMS, se está trabajando el caso de la marcha convocada en Colombia en enero del 2007.

El 4 de febrero del 2008, tubo lugar en 152 ciudades de Colombia y el exterior una marcha multitudinaria estimada en 15 millones de personas que se sumaron a la convocatoria hecha por el grupo “Un millón de voces contra las FARC” desde la plataforma de Facebook para movilizarse y manifestarse en contra de este grupo guerrillero. El impacto de esta convocatoria alcanzó niveles que ni los mismos organizadores se llegaron a imaginar.

La participación online puede analizarse a partir de diferentes visiones que van desde lo político hasta lo tecnológico, en este estudio el evento será abordado desde lo específicamente comunicativo. Se busca entender el fenómeno comunicativo presente en este movimiento para estudiar qué pasa con la participación online y offline en los nuevos movimientos sociales y conocer el uso que los participantes hacen de las nuevas tecnologías.

Este caso ha sido seleccionado por el impacto mediático y su interrelación con otros medios, sus dimensiones, alcance, el uso de la plataforma y la presencia global del evento.

Entre los objetivos que se esperan alcanzar con este trabajo están:

  • Analizar las prácticas comunicativas ante el fenómeno de la participación online o e-participación.

  • Estudiar qué sucede en las interrelaciones comunicativas de mundos virtuales y no virtuales que llevan a movilizaciones sociales importantes.

  • Comprender los cambios producidos en el uso de los medios y su impacto en la participación de los nuevos movimientos sociales.

Metodología

Para este estudio se ha seleccionado el tipo de encuesta online, buscando utilizar los mismos medios en los que se generó el proceso de participación. Esta técnica, deberá ser cuidada, prestando especial atención a la elaboración del cuestionario, de tal forma que las preguntas sean claras y precisas y que las opciones de respuesta que se establezcan sean las adecuadas. Uno de los principales retos en la utilización de la encuesta por internet, es la tasa baja de respuesta propia de estos medios, con lo cual será clave diseñar una estrategia que asegure un índice de respuesta que permita suficiente para dar valore estadístico a los resultados.

Las variables seleccionadas para este trabajo son.

1.    Variable Perfil de Usuarios y /o participantes.

1.1  Sexo.

1.2  Edad .

1.3  Nivel educativo. 

1.4  País de nacimiento.

1.5  Lugar de residencia.

 

2.  Variable Relación con la plataforma

2.1 Antigüedad en Facebook: 

2.2 Servicios preferidos en  Facebook. en el grupo “un millón de voces…”

2.3 Uso de la plataforma.

 

3.    Variable Motivación

3.1  Participación en el grupo de Facebook.

3.2  Participación offline.        

       Razones lógicas.

       Razones Emotivas

       Razones Políticas

 

4.    Variable Tipo de participación

4.1 Online.      

Participación pasiva.

Participación activa.

4.2 Offline       

No asistieron a la marcha

Asistieron a la marcha

Formaron parte del grupo organizador de la marcha en su ciudad.

 

5. Variable Percepción de logro

5.1 Logros online.

5.2 Logros offline. 

5.3 Acción de mayor impacto. 

      Participación en facebook

      Participación en la marcha.

 

6.    Variable Apoyo de otros medios

  Prensa escrita

  Radio

  Televisión

  Internet

  Boca a boca

 

7.    Condiciones contextuales.

Bibliografia/Referències


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