Esta reflexión viene un poco a raíz de la plenaria de Genís Roca y una serie de inquietudes que tengo desde hace algún tiempo.
Muy a menudo los que somos grandes defensores de las tecnologías y sus aplicaciones perdemos la perspectiva a la hora de querer integrar las TIC dentro de las pequeñas empresas. Explicamos bondades, impacto e informes sociales de lo mucho que está cambiando la sociedad.
Sin embargo, nos encontramos con directivos reticentes y con pocas ganas de saber nada de las TIC. En el caso de ciudades menores, este problema se agudiza por una falta de estudios de los directivos, que tienen un perfil de educación general bajo y una perspectiva al corto plazo (es vital saber manejarse en el corto).
Olvidamos que las implicaciones de las tecnologías no son sólo las herramientas. Éstas, las herramientas, deben ir acompañadas de habilidades y actitudes. La realidad, es que la mayoría de los directivos pocas veces tienen las actitudes y menos veces las habilidades. Y, desde luego, el avasallarles con un argumentario de nueva sociedad no ayuda demasiado.
El desarrollo de las habilidades es relativamente sencillo si se dispone de tiempo. El problema viene por las actitudes, que están basadas en un cierto escepticismo, perfectamente justificable por la inhabilidad que solemos tener los tecnófilos de concretar en resultados(beneficios) nuestras ideas.
Me explico. El tener X visitas en una web, el recibir Y comentarios en un blog, incluso el tener Z referencias positivas en la web, ... no dejan de ser indicadores de medios. Medios, ¿para qué?. Ahí está el trabajo, en responder a los para qués. ¿Cuál es el beneficio de lo que hacemos? Un medidor debe apuntar hacia un beneficio, un para qué.
Hay un símil muy interesante que se utiliza en para explicar los medidores en gestión y de cómo tiene que estar enfocados al beneficio (FAB) [Hay tres pasos: característica (feature), ventaja (advantage), beneficio (benefit)] tomando por ejemplo un bolígrafo.
El bolígrafo tiene una característica diferencial que es que distribuye la tinta mediante una pequeña bola.
Esta característica reporta una ventaja evidente, que es que no emborrona.
Mucha gente se queda en este punto, dejando como legítima justificación que el no emborronar ya es motivo suficiente para comprar un bolígrafo.
Quien se centra en el beneficio, entiende que el no emborronarse sirve PARA ahorrar tiempo y no tener que volver a empezar cada vez que se sale la tinta de una pluma.
Aunque parezca sencillo creo que conviene darle un par de vueltas, y decidir cual es el BENEFICIO que aportan las TICs a las PyMEs, y cómo los vamos a MEDIR, y cambiar, poco a poco, la ACTITUD de los directivos.
Assumpte: Actitudes, Medidores y Beneficios de las TIC
Quique Belenguer
Valencia, España
Muy a menudo los que somos grandes defensores de las tecnologías y sus aplicaciones perdemos la perspectiva a la hora de querer integrar las TIC dentro de las pequeñas empresas. Explicamos bondades, impacto e informes sociales de lo mucho que está cambiando la sociedad.
Sin embargo, nos encontramos con directivos reticentes y con pocas ganas de saber nada de las TIC. En el caso de ciudades menores, este problema se agudiza por una falta de estudios de los directivos, que tienen un perfil de educación general bajo y una perspectiva al corto plazo (es vital saber manejarse en el corto).
Olvidamos que las implicaciones de las tecnologías no son sólo las herramientas. Éstas, las herramientas, deben ir acompañadas de habilidades y actitudes. La realidad, es que la mayoría de los directivos pocas veces tienen las actitudes y menos veces las habilidades. Y, desde luego, el avasallarles con un argumentario de nueva sociedad no ayuda demasiado.
El desarrollo de las habilidades es relativamente sencillo si se dispone de tiempo. El problema viene por las actitudes, que están basadas en un cierto escepticismo, perfectamente justificable por la inhabilidad que solemos tener los tecnófilos de concretar en resultados(beneficios) nuestras ideas.
Me explico. El tener X visitas en una web, el recibir Y comentarios en un blog, incluso el tener Z referencias positivas en la web, ... no dejan de ser indicadores de medios. Medios, ¿para qué?. Ahí está el trabajo, en responder a los para qués. ¿Cuál es el beneficio de lo que hacemos? Un medidor debe apuntar hacia un beneficio, un para qué.
Hay un símil muy interesante que se utiliza en para explicar los medidores en gestión y de cómo tiene que estar enfocados al beneficio (FAB) [Hay tres pasos: característica (feature), ventaja (advantage), beneficio (benefit)] tomando por ejemplo un bolígrafo.
El bolígrafo tiene una característica diferencial que es que distribuye la tinta mediante una pequeña bola.
Esta característica reporta una ventaja evidente, que es que no emborrona.
Mucha gente se queda en este punto, dejando como legítima justificación que el no emborronar ya es motivo suficiente para comprar un bolígrafo.
Quien se centra en el beneficio, entiende que el no emborronarse sirve PARA ahorrar tiempo y no tener que volver a empezar cada vez que se sale la tinta de una pluma.
Aunque parezca sencillo creo que conviene darle un par de vueltas, y decidir cual es el BENEFICIO que aportan las TICs a las PyMEs, y cómo los vamos a MEDIR, y cambiar, poco a poco, la ACTITUD de los directivos.
Enviat el 22/11/2009 - 15:23 (GMT+1)