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Assumpte: Apertura
Yanina Welp
Switzerland
en nombre de los coordinadores del GT Ciudades y Territorios digitales, quiero agradecerles su participación, especialmente a los ponentes por sus valiosas aportaciones. Sus textos serán la base de la discusión que esperamos mantener en los próximos días.
Tenemos entre manos un tema tan actual como complejo. Nuestro GT se propone discutir sobre las nuevas nociones de espacio público y participación política que se ponen en juego a partir de la difusión de tecnología. Los artículos presentados reflexionan desde diferentes puntos de vista, algunos partiendo del estudio de casos (la experiencia de Mar del Plata, Celebration) otros desde una reflexión más teórica o también combinando el análisis de tendencias con las teorías de la construcción de ciudadanía y la ciberciudadanía. Este último aspecto trae a colación también la interacción y tensión entre lo global y lo local, entre el territorio y el ciberespacio.
Uno de nuestros ejes temáticos es la transformación del espacio local a partir de la introducción de las TIC y la forma en que esta difusión modifica las nociones de lo público y lo privado, las necesidades de formación (competencias), las posiciones de los sujetos y, atravesando todos estos temas, la política. Quisiera abrir la discusión planteando una pregunta que surgió al proponer este GT y sobre la que pido especialmente a los autores de las ponencias una reflexión: ¿Que rol ha jugado y puede jugar la tecnología en el proceso de renovación y fortalecimiento de la democracia local y cuáles son los riesgos?
Personalmente, comienzo a pensar que los gobiernos deberían centrarse en promover el acceso (creando telecentros, fortaleciendo la educación pública, etc.), mejorar sus procesos internos y transparentar la gestión pública (dando información presupuestaria, con sistemas electrónicos de compras del estado, etc.) La democracia participativa, en determinados contextos (cuando no es manipulada ni cooptada por los partidos políticos), permite incrementar la cohesión social y fortalecer los canales institucionales de resolución de conflictos. Pero salir a la calle a menudo sigue siendo la opción más fiable para presionar al cambio. Entonces, ¿la renovación de la democracia, es un proceso top down o bottom up? ¿En qué medida la brecha digital conduce (o no) a ser cautos ante la demanda de espacios de participación electrónica?
Saludos,
Yanina
Enviat el 12/11/2009 - 12:29 (GMT+1)