Esta actividad paralela al congreso toma la forma de un seminario abierto en el cual se propone debatir a partir de dos obras principales:
Las novelas de Stieg Larsson (la primera de ellas adaptada al cine) han sido un éxito de ventas, de traducciones a varias lenguas y de lectores. En una compleja trama de novela negra emerge la figura protagonista de Lisbeth Salander, víctima reiterada de abusos físicos, psiquicos y administrativos, que sobrevive gracias a sus habilidades calificadas de "hacker". Por su amplia difusión, la trilogía podría tener cierto impacto en el imaginario social de lo que es y lo que hace un 'hacker'. En los últimos años, desde diversos sectores, se han hecho esfuerzos por distinguir el concepto de 'hacker' de connotaciones negativas (más propias del concepto 'cracker') y en dar visibilidad a lo que podría ser una innovación en el método y la ética del trabajo. La visión que transmiten estas novelas podría ser un paso atrás en este propósito, pero también suponen un punto de partida para la reflexión sobre la posibilidad de construir una ética propia desde el completo aislamiento social de una persona maltratada.
Pekka Himanen en su obra de 2001 nos presenta la ética haker como un posible relevo al papel que la ética protestante del trabajo ha tenido para el conjunto de la sociedad. Según Himanen, un hacker no es un delincuente, vándalo o pirata informático con altos conocimientos técnicos (a los que prefiere llamar crackers), sino que hacker es todo aquél que trabaja con gran pasión y entusiasmo por lo que hace. De ahí que el término 'hacker' pueda y deba extrapolarse a otros ámbitos como, por ejemplo, el científico.
Larsson ha construido una ética propia para el personaje de Salander que toma algunos aspectos de la ética hacker que describió Pekka Himanen pero que, sobre todo, tiene diferencias significativas con ésta. En ese sentido, Stieg Larsson nos presenta una ética de supervivencia construida desde la exclusión social, mientras que Himanen plantea una ética 'hacker' basada en una determinada serie de valores como la conciencia social, la creatividad apasionada o la preocupación responsable.
Nos parece que confrontar estos dos modelos éticos puede llevarnos a un debate interesante. Buscamos opiniones al respecto: tanto de defensores del término hacker (y el concepto tal como lo refleja la protagonista de la Trilogía Millenium), como de quienes ven en ello una nueva frivolización y negativización de comunidades de programadores y de otro tipo de gente apasionada por lo que hace...
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Si deseas ampliar antes información sobre el contexto de ambas obras, te invitamos a consultar el recuadro de enlaces relacionados.