IV Congreso de la CiberSociedad 2009. Crisis analógica, futuro digital

Ponente/s


Resumen

El trastorno por abuso y dependencia de drogas es un problema de salud pública que no sólo afecta a la persona consumidora si no a toda la sociedad en mayor o menor medida. Las drogas son sustancias psicoactivas con capacidad de alterar el estado de ánimo, la percepción, la conciencia y la conducta. Esto implica en muchas ocasiones conductas de riesgo, enfermedades orgánicas secundarias a la adicción y la llamada patología dual.
El presente artículo pretende hacer una exposición de como la Realidad Virtual está en proceso de definirse como herramienta eficaz para el tratamiento psicológico de la adicción a sustancias psicoactivas, éste es un tema bastante novedoso y como tal no existe demasiada producción científica al respecto. Por otro lado, esto supone un reto para seguir investigando y ampliando su campo de actuación que iría desde la prevención a la intervención en el tratamiento de la adicción a las drogas.
La RV aplicada a la intervención en drogodependencias estaría enmarcada en la psicoterapia de tipo cognitivo-conductual, como técnicas de exposición a señales o pistas. Se trata de una simulación de un entorno real o imaginario que puede ser experimentado visualmente en las tres dimensiones (alto,ancho y profundo). Lo que buscan las técnicas de exposición en RV es provocar artificialmente craving en el paciente y que éste aprenda a gestionarlo sin acabar consumiendo.

Contenido de la comunicación

INTRODUCCIÓN

El abordaje en el tratamiento para abuso y dependencia de drogas es un modelo biopsicosocial ya que los factores que intervienen en la adicción son de tipo biológico, conductual y social. Estos factores que influyen en el inicio de una conducta adictiva no son necesariamente  los mismos que después la mantienen; así los factores de riesgo y los de protección pueden variar en la historia y experiencia de la persona. La RV puede utilizarse de forma personalizada tanto al inicio del consumo, como en cualquier otro momento en el proceso de cambio del usuario de drogas.

El NIDA (Instituto Nacional sobre el abuso de drogas, de USA), considera las terapias psicológicas como esenciales y efectivas en el tratamiento de la drogadicción., también es importante el tratamiento farmacológico.  Las terapias psicológicas con mayor validez empírica son la aproximación de reforzamiento comunitario (CRA), el manejo de contingencias y otro tipo de intervención breve como la entrevista motivacional, la terapia de exposición a pistas o señales, la terapia cognitivo-conductual y  la terapia conductual familiar y de pareja. (Secades Villa, R, García-Rodríguez, O., Fernández-Hermida, J.R.y Carballo, J.L. ,2007).       

Hasta ahora en la terapia cognitivo-conductual se han utilizado  recursos  como  juegos de rol, películas o documentales,  que pueden inducir o aumentar el craving o deseo importante de consumir  la sustancia o sustancias de abuso. Una vez inmersos en la situación se  trabajan las habilidades sociales y la prevención de recaídas. Éstos serían  los recursos tradicionales. Pero estas situaciones se ven limitadas si se comparan con las posibilidades que ofrece la Realidad Virtual. No siempre el paciente quiere actuar en un juego de rol  porque puede sentirse ridículo y esta emoción actúa de limitador en su proceso.

La utilización de la RV como tratamiento en diferentes trastornos psicológicos está desarrollándose desde  los años 90. En el año 92, un grupo pionero fué el Human-Computer Interaction Group de la CLark Atlanta University. En el año 95, Barbara Rothbaum, directora del programa para la recuperación de la ansiedad y el trauma, de la Emory University School of Medicine, se centró en la fobia a volar. Así, la RV ya se considera eficaz en trastornos  como fobia a volar (Bados, Botella y Perpiñá, 2000); acrofobia (Rothbaum et al., 1995) estrés postraumático (Hodges et al., 1999); miedo a hablar en público (North, North y Coble, 1998). De la misma manera, cabe esperar que la RV se consolide como herramienta efectiva en la drogadicción.

DIAGNÓSTICO DE TRASTONO RELACIONADO CON SUSTANCIAS.  LA IMPORTANCIA DEL CRAVING

Según la última versión del DSM IV-TR (APA, 2001-2002), hay dos tipos de diagnóstico respecto a los trastornos relacionados con sustancias psicoactivas. Un tipo es el que está relacionado con el patrón de consumo de sustancias (dependencia y abuso) y un segundo tipo es el que describe síntomas conductuales secundarios al efecto directo de la sustancia en el Sistema Nervioso Central (los principales son la intoxicación y la abstinencia). Ambos tipos de diagnóstico se aplican a las doce sustancias que reconoce: alcohol, alucinógenos, anfetaminas y sustancias afines, cannabis, cocaína, inhalantes, nicotina, opiodes, fenciclidina y sustancias afines, sedantes, hipnóticos o ansioliticos, cafeina. Cada una de las clases presenta criterios uniformes de dependencia y abuso, exceptuando la  cafeina  que no presenta síndrome de dependencia o de abuso,  ni  la nicotina  (no presenta síndrome de abuso suficientemente definido). También, cada una de estas clases presenta un cuadro definido de intoxicación y abstinencia más ligado (aunque no únicamente vinculado) con el efecto fisiológico de la droga y de menor relevancia psicológica. (Secades Villa, R y Fernández Hermida, J.R., 2003).

Los criterios diagnósticos de dependencia establecidos por la DSM IV y por el CIE-10 son muy similares, pero la CIE-10 añade otro criterio, es el criterio de CRAVING o deseo intenso por consumir la droga. Se identifican 4 tipos de craving, (Beck A., Wright F., Newman C. y Liese B., 1999)., uno de ellos es la respuesta condicionada a señales asociadas a las drogas.

Por ejemplo, el paciente asocia estímulos inicialmente neutros (una esquina determinada de una calle, un número telefónico, un nombre...) al consumo y de esta forma quedan condicionados. Este tipo de respuesta es la que actualmente se está trabajando con Realidad Virtual.

 Identificar el craving, las emociones (la ansiedad siempre aparece), y los pensamientos asociados a ellas es realmente importante para que el tratamiento psicológico sea efectivo. Lo que pretende la RV es inducir craving en el paciente y que el mismo paciente con la intervención del terapeuta gestione esa  situación de riesgo sin consumo.

 La importancia del craving en los trastornos adictivos puede entenderse desde sus bases biológicas y psicológicas.

A nivel biológico uno de los neurotransmisores fuertemente implicados y que se configura  como la molécula más importante en el desarrollo de la adicción es la dopamina, aunque habría otros como el glutamato.

Con el consumo de sustancias psicoactivas, la liberación de dopamina se duplica o incluso puede llegar a ser 10 veces más que la liberada en una conducta natural que proporciona placer como la comida o el sexo, y  además se mantiene en los espacios interneurales durante más tiempo.  Así en las adicciones, la dopamina actúa como un neurotransmisor tan potente que las personas, situaciones y lugares en que se consumió la droga quedan firmemente fijados en la memoria de forma consciente e inconsciente. El sistema límbico y el núcleo Accumbens se refuerzan intensamente.

Pero después de esa inundación de dopamina, el cerebro intenta reequilibrarse a nivel bioquímico y deja de liberar la cantidad de  dopamina que liberaba en conductas placenteras naturales (es decir, sin consumo), ahora libera menos y espera el consumo para poder volver a reequilibrarse (es el fenómeno de la tolerancia a la sustancia) y como contrapartida, la persona dependiente se siente menos atraida por las conductas naturales placenteras sin consumo. El craving como respuesta al malestar producido por la deficiente capacidad de disfrute de actividades placenteras naturales y por el recuerdo intenso del placer con el consumo es clave para seguir consumiendo o poder controlarlo tolerándolo, y así  mantenerse abstinente.

Trabajar con RV  en el laboratorio situaciones que se habían resuelto con consumo y ahora se resuelven desde la abstinencia ayuda a descondicionar todas estas huellas importantes en el cerebro y crear y consolidar nuevas conexiones cerebrales. Para que sea efectivo, el trabajo ha de ser constante y ha de ser repetititvo. Con cada repetición, el craving irá disminuyendo progresivamente y la autoconfianza aumentará.

A nivel psicológico se ha de hablar de  condicionamiento. El condicionamiento es un  tipo de aprendizaje, mediante el cual las señales ambientales terminan siendo asociadas con la experiencia de la droga y pueden disparar deseos incontrolables en el usuario cuando posteriormente sea expuesto a estas mismas señales  o parecidas, aun cuando la droga en sí no esté disponible. Este “reflejo” aprendido es sumamente fuerte y puede resurgir aún muchos años después de haber dejado de consumir la droga. Esta es la razón por la que puede aparecer craving en cualquier momento y en cualquier situación, incluso sin que está la droga presente y aún habiendo transcurrido muchos años en abstinencia. Pero craving no significa necesariamente consumo y aquí es donde la RV se convierte en una herramienta para poder aceptar, tolerar y controlar ese craving manteniendo la abstinencia.

 La conducta del consumo puede entenderse también como un  hábito sobreaprendido y como tal, puede ser analizado y modificado como cualquier otro hábito de comportamiento (Secades et al., 2003).  De esta forma, se puede entender como algunos pacientes comentan que de pronto se vieron con una cerveza en la mano, la habían pedido en el bar sin darse realmente cuenta de ello y en algunas ocasiones sin existir un reconocimiento previo de craving, aunque éste pueda  existir enmascarado.  Así, el consumo de la droga parece ir precedido de craving y/o deseo de sentir los efectos de la sustancia aunque no se desee explicitamente tomarla, aunque no siempre sucede al revés. Es decir, sentir craving no necesariamente implica consumo. Vale la pena remarcar que si se analiza detalladamente la  caída/recaída, encontraríamos una "recaída de comportamientos previos", es decir, el abandono progresivo de una serie de factores  que actuaban como protectores para el mantenimiento de la abstinencia y que forman parte de un estilo de vida saludable: ejercicio regular, sueño reparador, gestión constructiva del estrés, redes sociales positivas...

Es decir, por un lado existe toda una explicación biológica al deseo de consumir y por otro aparece la relación que se establece con el tóxico y mostrada en la conducta. Se acostumbra a consumir buscando una sensación subjetiva para sentirse uno mejor, bien, más autoconfiado... y cuando esto se consigue al inicio del consumo (periodo de luna de miel) la persona se va dejando de forma progresiva a esta única forma de bienestar.

REALIDAD VIRTUAL PARA EL TRATAMIENTO DE LA DROGADICCIÓN

La RV es pues una herramienta como técnica de exposición a estímulos enmarcada en la terapia cognitivo-conductual. Autores como Patrick Bordknick y Jang Han Lee aparecen como referentes en RV como tratamiento para la drogadicción.

Las técnicas de exposición a  estímulos o pistas (Cue Exposure Treatment [CET]), están basadas en la idea de que estímulos o señales que en un inicio eran neutros  acaban relacionándose y condicionándose con la conducta del consumo, después de experimentarlos repetidas veces. Este tipo de condicionamiento es muy habitual en los momentos previos al consumo (“la antesala del placer”).

Los estímulos asociados pueden provocar respuestas de craving y como consecuencia, el paciente puede acabar consumiendo, se hablaría entonces de una caída o  una recaída. Estos estímulos pueden ser de tipo sensitivo: tacto, oido (música), gusto (comida), olfativos o de cualquier otro tipo como emociones intensas negativas o positivas, sentimientos de soledad o situaciones de estrés. Muchos de estos estímulos son fácilmente identificables, pero otros no son conscientemente identificados por el paciente. Descondicionar estas asociaciones que tienen una representación mental grabada en el cerebro es clave para manejar mejor el craving. En el proceso de cambio de la persona adicta, se trata de ir construyendo nuevas conexiones cerebrales que no están asociadas al consumo y desprogramar aquellas que ya existían con consumo por falta de uso.

Pero no siempre va a ser fácil identificar todas estas asociaciones. Esta es una de las razones por las que después de muchos años de abstinencia, en cualquier momento puede aparecer el craving (sin que el paciente haya identificado previamente una situación de riesgo) y muchas veces se trata de un craving encubierto en el que aparece un malestar difuso que no siempre se relaciona directamente con la respuesta de craving.

Importante es que el paciente entienda que delante de un craving existe la posibilidad de elección, no negar esta respuesta fisiológica y psicológica que se desencadena de forma automática  y saber que tiene un pico alto que coincide con el nivel más alto de ansiedad y que después desciente progresivamente hasta desaparecer. La posibilidad de elegir nos la brinda la utilización de nuestros lóbulos prefrontales encargados de los niveles cognitivos más sofisticados (nuestra capacidad de decidir, planificar y orientar nuestra conducta con un objetivo). Cuantas más y mejor estrategias tengamos ante un craving, más estamos utilizando estas áreas cerebrales y menos nuestro cerebro más primitivo  que está  más relacionado con la respuesta compulsiva característica de la persona adicta.

Las  técnicas de RV se orientan  a reducir la reactividad a las señales (cue reactivity) mediante procedimientos de exposición y control de los estímulos.  Así pues, los  entornos de RV, deberán recrear situaciones que provoquen craving al paciente para con la ayuda del terapeuta trabajar esa misma situación sin consumo, pudiendo trabajar las emociones relacionadas, el autocontrol, control de impulsos, tolerancia a la fustración, habilidades sociales... es decir, se trata de recrear en el laboratorio entornos que en otras circunstancias se habrían desarrollado con consumo y vivirlas ahora desde la abstinencia. De la misma forma, que señales neutras se convirtieron en condicionadas al consumo, ahora se trata de hacer el proceso al contrario. Se desaprende lo aprendido y se refuerza repitiendolo para volver a formar nuevas conexiones cerebrales. Todo ello fomenta la autoestima y el sentimiento de eficacia.

Características de la RV, sus ventajas y las limitaciones o dificultades actuales:

Patrick Bordnick, en sus trabajos con RV, utiliza entornos inmersivos en los que el paciente lleva colocadas unas gafas especiales y el tiempo de exposición a cada entorno virtual es de 3'.   Bordnick trabaja en el Graduate College of Social Work, en el laboratorio clínico de RV de la Universidad de Houston. Se trata de RV inmersiva en el sentido de que utiliza dispositivos adicionales además del ordenador (también podrían usarse cascos o guantes).

En su web pueden observarse varios de los entornos virtuales que se han creado en su laboratorio. Entornos neutros y entornos relacionados con el consumo de drogas como el tabaco y el cannabis. Entornos animados con interacción con otras personas como una fiesta/reunión y donde se consume (hay pizzas, cervezas...), así como otros entornos inanimados relacionados con el hábito de fumar tabaco (ceniceros, paquete de tabaco, cigarrillo encendido...).  

En uno de sus primeros trabajos publicado el año 2004, Bordnick trabajaba con técnicas de exposición a señales o pistas en un estudio piloto sobre craving a fumar tabaco.  Se trataba de un grupo pequeño de participantes, 13 personas de edad media 37.1 años con buen estado físico y sin enfermedades mentales ni otra dependencia a sustancias. Se utilizó RV de tipo inmersiva con una prueba preliminar para que los pacientes se habituaran a los entornos virtuales. El diseño del estudio estaba compuesto por 4 entornos virtuales. Dos entornos neutros relacionados con el mundo submarino y una galeria de arte, y dos entornos  con señales o pistas: uno  de ellos con objetos relacionados con el tabaco y el otro representaba una situación de interacción social  con gente fumando.

 Aleatoriamente,  se asignaba a los participantes uno de los dos caminos establecidos. Siempre se iniciaba el camino con un entorno neutro, después los dos entornos con señales o pistas ( cada camino se inicia con un entorno con pistas diferente) y siempre se acababa cada camino con el otro entorno neutro. Cada sesión duraba un total de 26'. Se dedicaban 5' previos antes de la sesión para relajación y entre cada entorno virtual se utilizaba una escala de medición de la ansiedad con la escala (VAS) para valorar el craving. (Bordnick, P. S., Graap, K., Copp H., Brooks,  J., Ferrer, M.. y Logue, B., 2004).

Los resultados mostrados muestran varios datos interesantes:

  • La ansiedad (craving) basal antes de iniciar la terapia se ve incrementada después de estar expuesto a los dos entornos de señales o pistas relacionados con el tabaco.
  • El nivel de ansiedad (craving) es el mismo para los dos entornos virtuales de exposición a pistas.
  • El último entorno neutro sirve para descender el nivel de craving asumido con los dos entornos de señales pero sigue por encima del nivel basal de craving del inicio.

Los autores consideran que el estudio al ser pequeño no puede ser replicable. Piensan que el futuro de la investigación en conductas adictivas con terapias de exposición a pistas o señales pasa por generalizar los resultados a otras conductas adictivas como alcohol o cocaina, estandarizando y definiendo bien los entornos virtuales y las situaciones a trabajar. Respecto al consumo del tabaco, en un futuro se podría trabajar en la linea de diferentes niveles de adicción al tabaco, mejorar las técnicas fisiológicas de medición de la ansiedad y diversificar los ejemplos de entornos virtuales.

Bordnick siguió con este tipo de trabajo y en el año 2008, publicó otro artículo respecto al hábito de fumar en población adulta joven. El objetivo además de conocer si existían diferencias en el craving en este colectivo que por definición es más vulnerable a las conductas adictivas, era seguir explorando la eficacia de VR-NCRAS (Virtual Reality Nicotine Craving Assessment System), la plataforma tecnológica de RV. El grupo de estudio fueron 20 jovenes entre 19 y 24 años de edad, con diferencias en el uso del tabaco, algunos se estaban iniciando en él y otros fumaban como costumbre. Los criterios de exclusión eran similares a los del otro trabajo. También había 4 entornos virtuales, 2 neutros que representaban escenas de naturaleza y dos con señales o pistas. Uno era una fiesta y otro eran objetos relacionados con el tabaco. En la fiesta, se le preguntaba el nombre del paciente y se le invitaba a fumar. Señales olfativas (humo del tabaco, comida y alcohol  también se representaban como señales o pistas).

Los resultados también fueron interesantes. Se demostraba la efectividad del VR-NCRAS y además se constataba que el craving de este grupo adulto joven era más intenso y más difícil de disminuir después del entorno neutro. Una de las razones que justificaría este descenso es el acompañamiento del sentimiento de aburrimiento que los participantes sentían sobre todo en el segundo entorno neutro. El aburrimiento es uno de los motores de consumo de adolescentes y adultos jóvenes.  

Bordnick sigue trabajando en RV con alcohol y otras drogas como el cannabis. En relación al alcohol, estudió 40 personas dependientes del alcohol  que no estaban haciendo tratamiento alguno. Con RV de tipo inmersiva, los usuarios se mantuvieron durante 18' en cada sesión en entornos virtuales donde se consumía alcohol, como fiestas.  El autor habla de lo reales que son los entornos (con actores reales, no personajes) y como ello induce respuestas reales. Estos entornos facilitan el desarrollo de estrategias de afrontamiento en situaciones de riesgo, con la intervención del terapeuta .

Otro estudio de la Universidad de Korea del año 2003, del departamento de Ingieneria Biomédica y con Jang Han Lee como uno de los autores revela parecidos resultados. Las técnicas de exposición a pistas en RV, aumentan el craving de los fumadores de tabaco comparado con mecanismos tradicionales. (.Lee, J. H., Jeonghun K., Kwanguk K., Byoungnyun K, In Y. K., Byung-Hwan Y., et al , 2003).

Desde el año 2004, el NIDA participa con la Duke University Medical Center en el desarrollo y evaluación de un entorno virtual para ayudar a personas adictas al crack y cocaina, uno de sus autores es Zach Rosenthal. (Rosenthal, 2009).

Los entornos virtuales  en este proyecto han sido desarrollados según indicaciones de un grupo de adictos a la droga y que están realizando tratamiento de deshabituación y de otro grupo de policias acostumbrados a lugares públicos donde es habitual el consumo. Los primeros datos de este estudio revelan que los entornos virtuales eran altamente reales para los pacientes y que inducían a sentir un alto craving. Una de las intervenciones en el tratamiento con RV es que el terapeuta escoge el momento de intenso craving para asociarlo a otro estímulo/señal como por ejemplo, oir un tono de teléfono y así finalmente el paciente aprende a asociar el tono del teléfono con la sensación de descenso del craving. El último objetivo sería interrumpir el craving antes de que aparezca, por ejemplo si el paciente ha de vivir una situación de alto riesgo, antes de iniciarse en ella puede utilizar el nuevo condicionamiento y experimentar el descenso del craving.  

DISCUSIÓN

Se constata en los pocos estudios realizados sobre la eficacia de la RV como tratamiento de la drogadicción, que los entornos virtuales son capaces de provocar una respuesta de craving en el paciente. Se trata de un tema novedoso y como tal todavía está en construcción su marco de actuación. Si ya se ha comprobado la eficacia de la RV en otros trastornos psicológicos como fobias o estrés post-traumático, parece ser sólo una cuestión de tiempo el que también se compruebe su eficacia para el tratamiento en abuso y adicción a drogas psicoactivas.

Actualmente, el grupo de Aplicaciones de Realidad Virtual en Psicología Clínica de la Universidad de Barcelona y el Grupo de Conductas Adictivas de la Universidad de Oviedo están en la fase inicial de un proyecto de investigación que pretende validar la utilidad de las técnicas de exposición a señales o estímulos a través de entornos virtuales en el tratamiento del tabaquismo (García-Rodriguez, O., Pericot-Valverde, I., Gutiérrez Maldonado, J. y Ferrer García, M., 2009). La idea es comparar la eficacia de un programa multicomponente para el tabaquismo, el programa del Dr. Elisardo Becoña (Programa para dejar de fumar) que será el grupo control y compararlo con el grupo experimental (que utilizará el mismo programa de Becoña pero añadiendo el módulo de RV).

Es decir, no sólo se validarán los entornos virtuales para probar el craving asociado a situaciones interactivas, sino que habrá una segunda parte que será la de intervención terapéutica utilizando y practicando las habilidades necesarias para gestionar esas situaciones sin consumo y con la intención de generalizarlas en situaciones reales.

Parecería que la RV es sólo un potenciador de estímulos que condicionan nuestra conducta y que las aplicaciones de RV en psicología, (no sólo para el tratamiento de las adicciones a sustancias psicoactivas) ayudan a descondicionar esos estímulos y así permitir otro tipo de funcionamiento. Simplificando, hablaríamos del condicionamiento clásico de Estímulo-Respuesta. Este enfoque, aunque cierto, es simplista.

Pienso que la RV es un instrumento interesante para investigar de qué forma entendemos nuestra realidad, cómo nos acercamos a ella, como la interpretamos y consecuentemente como nos la representamos mentalmente y todavía más, como y qué hacemos para modificarla. Las líneas de investigación pasarían por la neurociencia, filosofía, antropología, psicología de la educación (cómo aprendemos), neurología...

La diferenciación conceptual entre RV y Realidad es meramente arbitraria, nos ayuda a manejarnos mejor a la hora de comprender como funcionamos. Pero estas dos realidades no funcionan en paralelo, son parte de una misma realidad, mi propia experiencia o vivencia. Para Daniel Dennett (filósofo y especialista en Neurociencia) , de las interacciones entre los circuitos o trazas neuronales, emerge una sola representación mental o realidad de cada individuo en su particular universo, entre las muchas o posibles realidades que derivan de las infinitas posibles o potenciales interacciones del cerebro/sintonizador con el “Todo”.

Centrándonos en los contenidos propiamente de RV, las líneas de investigación irían en definir el marco de actuación de esta terapia de exposición a pistas o señales. Delimitar qué han de contener los entornos virtuales (no necesariamente han de ser un intento de recrear las situaciones ya conocidas tal y como se presentan en la cotidianidad, sino que se puede ampliar a otro tipo de situaciones desconocidas pero que también producen efectos similares), el tiempo mínimo/máximo de exposición a los mismos, el nº de sesiones mínimo/máximo. Si es mejor utilizar entornos virtuales inmersivos o no inmersivos: los métodos inmersivos de realidad virtual con frecuencia se ligan a un ambiente tridimensional creado por un ordenador, el cual se manipula a través de cascos, guantes u otros dispositivos que capturan la posición y rotación de diferentes partes del cuerpo humano. La realidad virtual no inmersiva también utiliza el ordenador y se vale de medios como el que actualmente nos ofrece Internet, en el cual podemos interactuar en tiempo real con diferentes personas en espacios y ambientes que en realidad no existen sin la necesidad de dispositivos adicionales al ordenador.

Parece que otra de las líneas de investigación en técnicas de exposición a pistas o señales en RV iría encaminada a trabajar entornos virtuales que susciten respuestas de estrés en los pacientes. El estrés es una situación de alto riesgo para el consumo de drogas, caídas y recaídas. Se pueden consultar los abstracts que ha publicado NIDA sobre la intersección entre estrés y abuso de drogas.  Es cierto que entre cada uno de nosotros, las respuestas de estrés y ansiedad a diferentes situaciones será diferente, en gran parte relacionado con nuestra  propia historia personal y experiencia, además del aprendizaje previo que hayamos desarrollado para gestionar constructivamente el estrés. Pero una respuesta bastante frecuente de estrés es el relacionado con el trabajo (quizás sería complicado crear diferentes entornos virtuales atendiendo a diferentes profesiones) y salvando las diferencias, se me ocurren algunas otras situaciones cotidianas generadoras de mayor o menor grado de  estrés y que podrían ser objeto de entornos virtuales que generan craving como discusiones con compañeros o pareja, llegar tarde al trabajo por un atasco de tráfico, problemas con los hijos...

Sería interesante recoger que situaciones en diferentes ámbitos (laboral, familiar, social)  provocan una situación de estrés en la persona con adicción y la intensidad del mismo y consecuentemente aparece el craving como medio para afrontar esas emociones negativas difíciles de tolerar desde la abstinencia. 

No quería finalizar la discusión sin comentar de forma breve como otros espacios basados en nuevas tecnologías se acercan a la problemática de la adicción:

Redes sociales como Facebook ofrecen grupos que sirven para la reflexión, para compartir artículos de interés, videos ... relacionados con la adicción a sustancias psicoactivas y su tratamiento. Algunos ejemplos de estos grupos son: “Adicciones, ayuda y tratamiento”, “Tiempo de crecer”, “Adicciones”, o “Tratamiento de las adicciones”. En ninguno de estos grupos se ofrece terapia online o algún tipo de intervención desde la red social. La mayoría de ellos, ofrecen sus enlaces a la web de los centros de desintoxicación/deshabituación a tóxicos.

Second Life, es un mundo virtual en 3 dimensiones totalmente inmersivo en el que los avatares (o personajes creados para ese mundo) entre otras cosas, se organizan en grupos de autoayuda. Allí podemos encontrar grupos como el de Alcohólicos Anónimos, se reúnen de forma semanal y trabajan los 12 pasos tal y como se hace en la vida real. Existen universidades en Second Life donde se investiga, se hace ciencia y también se investiga las relaciones sociales que se establecen en SL y como se vive esa realidad. También existe la posibilidad de hacer tratamiento psicológico. Tal es el caso de “Psicologia clinica online”, donde se pueden trabajar depresiones, neurosis y adicciones entre otros o la “Recovery Island” con 101 miembros, donde se pueden trabajar la recuperación de adicciones. Estos tratamientos normalmente son de pago, la moneda propia de SL es el Linden dolar.

La RV parece una oportunidad interesante en la que se puede llegar más allá de lo que en un principio uno piensa. No se trata de un juego online en el que hay ganadores y perdedores. Se trata de una experiencia vivida y sentida en la que uno se sorprende así mismo actúando y aprendiendo, aprende a jugar sus cartas de forma activa y eso pasa por aumentar la capacidad de adaptación y de sentir los cambios como posibilidades de crecimiento. Superar una adicción pasa por numerosos cambios en uno mismo, en su actitud, en su estilo de vida y en sus interrelaciones, pero el paciente no lo sabe hasta que no empieza ese proceso de cambio. El ganador es uno mismo y su entorno, la sociedad en si misma, la virtual y la real.

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