«No encierres a tus hijos en tus propios conocimientos, pues nacieron en otra época»
(proverbio hebreo)
Como es de sobra conocido, el futuro crecimiento sostenible y la estabilidad de nuestra economía global depende de la capacidad de los sistemas educativos alrededor del mundo para preparar a todos los alumnos para que tengan oportunidades laborales y ayudarlos a alcanzar niveles de logros más altos. Sin embargo, pese a los numerosos esfuerzos por mejorar los estándares educativos, los sistemas escolares alrededor del mundo no consiguen satisfacer las demandas de los alumnos y de los empleadores del Siglo XXI. En la actualidad, los jóvenes se han vuelto cada vez más dependientes de las tecnologías de redes sociales para conectarse, colaborar, aprender y crear; y los empleadores comienzan a buscar nuevas habilidades para incrementar su competitividad en un mercado global. Lamentablemente, la educación no seguido la misma senda y ha tenido un menor cambio. Con pocas excepciones, los sistemas escolares aún tienen que modificar la forma en la que operan para reflejar las tendencias y las tecnologías actuales.
La educación de masas pertenece a la época de enormes ejércitos, grandes complejos industriales y los intentos masivos de control social. Hemos entrado en shock estadístico. Hemos perdido mucho talento desde el siglo diecinueve mediante la aplicación de rutinas de sofocar la educación en nombre de la homogeneidad. Los métodos incrementales y evolutivos no han funcionado para la mayoría de los alumnos o países, dejando tras de sí un alto coste para tan bajo desempeño. Las actuales tasas de deserción escolar indican claramente que nuestro régimen de pruebas estandarizadas y los planes de estudios anticuados, diseñados para otra realidad, están desperdiciando el potencial de nuestra juventud.
La complejidad de este desafío demanda una respuesta enérgica y oportuna, una solución global que permita en todo el mundo incorporar las habilidades del Siglo XXI en los planes de estudio demandantes. Estamos en el umbral de una revolución mundial en el aprendizaje. Así como el Muro de Berlín cayó en 1989, la pared de la universidad convencional se derrumba ante nuestros ojos. Un nuevo entorno de aprendizaje digitalizado, conectado y distribuido está sustituyendo a la cultura de clases magistrales sobre textos lineales con fuertes restricciones para ser propagados y donde la Colaboración no es una habilidad más del Siglo XXI, es esencial en el Siglo XXI.
A partir de nuestros trabajos con la plataforma p2pu.es, desde la Universidad de León proponemos iniciar un diálogo informado entre los líderes y profesionales del pensamiento educativo, rumbo al aprendizaje del Siglo XXI. Nuestro punto de vista se basa en la experiencia directa con varias iniciativas educativas e investigación en los modelos de reforma educativa (http://www.eduteka.org/pdfdir/MCKENSEY_Worlds_Sch ool_systems_final.pdf).
Creemos que la base de un excelente sistema educativo radica en los docentes talentosos, un liderazgo firme del sistema, un plan de estudios cabal, la responsabilidad por los resultados, pero especialmente, la integración de tecnologías basadas en la colaboración que puedan incentivar nuevas formas de enseñanza y aprendizaje, que posibiliten las habilidades del siglo XXI y preparen a los alumnos para participar en la economía mundial de este inicio de milenio.
Para ello, proponemos llevar a cabo diversas actuaciones para minimizar el déficit de habilidades que demanda la economía del conocimiento, ya que los empleos que surgieron en la década de los noventa exigen una transición de las habilidades necesarias en la economía industrial hacia aquellas pertinentes en una economía digitalizada, redificada o conectada, plana y abierta (¿educa3.0?).
De esta forma sería factible desplegar iniciativas que sirvan de ayuda a los desafíos que enfrentan los educadores y líderes del sistema educativo: enseñar las habilidades necesarias para competir en la economía del Siglo XXI, en un intento por garantizar que los alumnos obtengan las principales habilidades STEM (cuyas siglas en inglés se refieren a Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas) o los elementos descritos con la denominación de ?Logros indispensables para los estudiantes del Siglo XXI?, que hacen referencia a las habilidades, el conocimiento y las competencias que deben dominar los estudiantes para tener éxito tanto en la vida personal como en el trabajo, en el presente siglo (http://www.21stcenturyskills.org), a través del fomento del desarrollo de las habilidades del Siglo XXI, tales como la innovación, la colaboración, la solución de problemas y la independencia para ayudar a garantizar el éxito en el lugar de trabajo.
Este es el momento adecuado para crear una metodología integral para la transformación del sistema. El siguiente paso será participar en un diálogo con una amplia comunidad de legisladores, líderes intelectuales y ministros de educación, y proponer un plan de acción para el futuro de la educación. Ya estamos tardando. Tic, tac?
Asunto: Para reflexionar... esperamos comentarios (coordinadoras GT)
Cristina Mendaña Cuervo
León, España
«No encierres a tus hijos en tus propios conocimientos, pues nacieron en otra época»
(proverbio hebreo)
Como es de sobra conocido, el futuro crecimiento sostenible y la estabilidad de nuestra economía global depende de la capacidad de los sistemas educativos alrededor del mundo para preparar a todos los alumnos para que tengan oportunidades laborales y ayudarlos a alcanzar niveles de logros más altos. Sin embargo, pese a los numerosos esfuerzos por mejorar los estándares educativos, los sistemas escolares alrededor del mundo no consiguen satisfacer las demandas de los alumnos y de los empleadores del Siglo XXI. En la actualidad, los jóvenes se han vuelto cada vez más dependientes de las tecnologías de redes sociales para conectarse, colaborar, aprender y crear; y los empleadores comienzan a buscar nuevas habilidades para incrementar su competitividad en un mercado global. Lamentablemente, la educación no seguido la misma senda y ha tenido un menor cambio. Con pocas excepciones, los sistemas escolares aún tienen que modificar la forma en la que operan para reflejar las tendencias y las tecnologías actuales.
La educación de masas pertenece a la época de enormes ejércitos, grandes complejos industriales y los intentos masivos de control social. Hemos entrado en shock estadístico. Hemos perdido mucho talento desde el siglo diecinueve mediante la aplicación de rutinas de sofocar la educación en nombre de la homogeneidad. Los métodos incrementales y evolutivos no han funcionado para la mayoría de los alumnos o países, dejando tras de sí un alto coste para tan bajo desempeño. Las actuales tasas de deserción escolar indican claramente que nuestro régimen de pruebas estandarizadas y los planes de estudios anticuados, diseñados para otra realidad, están desperdiciando el potencial de nuestra juventud.
La complejidad de este desafío demanda una respuesta enérgica y oportuna, una solución global que permita en todo el mundo incorporar las habilidades del Siglo XXI en los planes de estudio demandantes. Estamos en el umbral de una revolución mundial en el aprendizaje. Así como el Muro de Berlín cayó en 1989, la pared de la universidad convencional se derrumba ante nuestros ojos. Un nuevo entorno de aprendizaje digitalizado, conectado y distribuido está sustituyendo a la cultura de clases magistrales sobre textos lineales con fuertes restricciones para ser propagados y donde la Colaboración no es una habilidad más del Siglo XXI, es esencial en el Siglo XXI.
A partir de nuestros trabajos con la plataforma p2pu.es, desde la Universidad de León proponemos iniciar un diálogo informado entre los líderes y profesionales del pensamiento educativo, rumbo al aprendizaje del Siglo XXI. Nuestro punto de vista se basa en la experiencia directa con varias iniciativas educativas e investigación en los modelos de reforma educativa (http://www.eduteka.org/pdfdir/MCKENSEY_Worlds_Sch ool_systems_final.pdf).
Creemos que la base de un excelente sistema educativo radica en los docentes talentosos, un liderazgo firme del sistema, un plan de estudios cabal, la responsabilidad por los resultados, pero especialmente, la integración de tecnologías basadas en la colaboración que puedan incentivar nuevas formas de enseñanza y aprendizaje, que posibiliten las habilidades del siglo XXI y preparen a los alumnos para participar en la economía mundial de este inicio de milenio.
Para ello, proponemos llevar a cabo diversas actuaciones para minimizar el déficit de habilidades que demanda la economía del conocimiento, ya que los empleos que surgieron en la década de los noventa exigen una transición de las habilidades necesarias en la economía industrial hacia aquellas pertinentes en una economía digitalizada, redificada o conectada, plana y abierta (¿educa3.0?).
De esta forma sería factible desplegar iniciativas que sirvan de ayuda a los desafíos que enfrentan los educadores y líderes del sistema educativo: enseñar las habilidades necesarias para competir en la economía del Siglo XXI, en un intento por garantizar que los alumnos obtengan las principales habilidades STEM (cuyas siglas en inglés se refieren a Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas) o los elementos descritos con la denominación de ?Logros indispensables para los estudiantes del Siglo XXI?, que hacen referencia a las habilidades, el conocimiento y las competencias que deben dominar los estudiantes para tener éxito tanto en la vida personal como en el trabajo, en el presente siglo (http://www.21stcenturyskills.org), a través del fomento del desarrollo de las habilidades del Siglo XXI, tales como la innovación, la colaboración, la solución de problemas y la independencia para ayudar a garantizar el éxito en el lugar de trabajo.
Este es el momento adecuado para crear una metodología integral para la transformación del sistema. El siguiente paso será participar en un diálogo con una amplia comunidad de legisladores, líderes intelectuales y ministros de educación, y proponer un plan de acción para el futuro de la educación. Ya estamos tardando. Tic, tac?
Enviado 19/11/2009 - 09:50 (GMT+1)