IV Congreso de la CiberSociedad 2009. Crisis analógica, futuro digital

Eje E - Economía

Grupo de trabajo E-41: Identidad y reputación digital de empresas y profesionales

Coordinación


Comunicaciones

Preguntas iniciales

¿Cabe la opción de ignorar la conversación en Internet y lo que pueda decir?

¿Cuánto nos cambian las rutinas digitales?

¿Qué condiciones debemos darnos para asimilar las perspectivas múltiples y frecuentes que inciden sobre opiniones y actitudes?

¿Es distinta la credibilidad de los medios de comunicación en Internet?

La convivencia y el trato en redes digitales ¿dificulta o facilita que se generen reputaciones y prescriptores de imágenes públicas?

¿Qué papel están jugando los mediadores para una web 2.0, 3.0?

La política de comunicación en las organizaciones ¿pasa en Internet por una portalización?

¿Afectan a la identidad de la organización la participación en redes digitales de sus representantes?

¿Qué tipo de acciones y conversaciones prefieren los distintos públicos de las organizaciones?

¿Debe un profesional servir a clientes de sectores distintos como a veces se exigía a las agencias de publicidad?

Descripción del GT

Los efectos de nuestras prácticas digitales generan competencias y también disfunciones y pérdidas.

Como otras experiencias incipientes deben ser sujeto de reflexiones tan claras con sus oportunidades como sinceras en los riesgos para las organizaciones y las personas.

Las empresas, por ejemplo, pueden usar voces particulares y personales, pero deben hacerlo en condiciones precisas y preestablecidas que no perjudiquen a los interlocutores o a sus organizaciones

A medio plazo afecta en la identidad organizacional una participación creciente en entornos abiertos. La cultura, misión, proyectos empresariales deben contar con otros futuros posibles.

La imagen percibida por los públicos de las organizaciones tiene una credibilidad y un cercanía distinta a la de medios de comunicación predigitales.

En este periodo de convivencia hay que definir el alcance y la complementariedad entre distintos medios.

La reputación corporativa puede pasar de las acciones publicitarias a la conversación en las redes. Usos abusivos ofrecen ejemplos de crisis de imagen no motivada por las organizaciones.

Como casos gestionados con éxito han fortalecido la reputación organizacional.

La reputación pide coherencia y completitud: exige a las organizaciones, privadas o públicas, condiciones empresariales, laborales, sociales y locales, medioambientales...

Unas demandas tan exigentes en principio deberían favorecer a las organizaciones abiertas. Sin embargo ni todas las organizaciones, empresas o instituciones, pueden abrirse; ni se trata de un modelo universal y perfecto que vaya a acoger todo proyecto futuro.

El equilibrio personal y organizacional en lo que se es y lo que se quiere ser debe contar con los otros, con todas las diferencias posibles, pero en una conversación y un conocimiento compartido que permita reconocer por un tiempo y para sus sucesivos miembros el carácter organizacional o personal de un proyecto.

Entre los profesionales queda como reto la gestión de todas estas imágenes personales, empresariales e institucionales en redes sociales digitales y en medios y portales de comunicación.