IV Congreso de la CiberSociedad 2009. Crisis analógica, futuro digital

Eje C - PolíTICa

Grupo de trabajo C-59: Nuevos retos de los telecentros

Coordinación


Comunicaciones

Preguntas iniciales

La brecha digital, ¿es la misma brecha que en el momento de nacimiento de los telecentros, la misma que hace 10 o 15 años?

El avance de las nuevas utilidades web (2.0, 3.0) ¿incrementa o reduce la brecha?

¿Se han convertido los telecentros en verdaderos referentes territoriales? ¿Se relacionan con otros dispositivos a nivel local? ¿Que vinculación mantiene con los centros formativos, con los centros de promoción de la ocupación?

¿Está el personal de los telecentros lo suficientemente preparado para acompañar a la población en la nueva sociedad digital? ¿Es esa su función? ¿Cuál es el perfil profesional que estos centros, y las funciones que deben ejercer, requiere?

¿Podemos declarar que existe una nueva forma de ciudadanía, una ciudadanía digital?

¿Qué sectores son los más excluidos en este nuevo concepto? ¿Cuáles son los mecanismos más adecuados para minimizar ésta exclusión?

¿Qué estrategias son las más adecuadas?

Descripción del GT

Este grupo de trabajo constituye un espacio de diálogo, de trabajo colaborativo, centrado en el análisis propositivo sobre los telecentros, sus funciones y sus utilidades hoy en día. Parece evidente que hoy aún existe la brecha digital, pero también que la configuración de la brecha ha cambiado, agravándose en determinados sectores y colectivos de la población.

Los diferentes gobiernos han realizado un gran esfuerzo al desplegar una serie de centros especializados en el acompañamiento, en la formación y en la dinamización de las herramientas tecnológicas como medida de prevención de los riesgos de la exclusión sociodigital. Debemos analizar, no ya si estas medidas son suficientes, sino si la función que estos centros desarrollan es la idónea.

Las nuevas realidades (e-governance, e-participación, las competencias digitales definidas por la UNESCO, nuevas formas de comunicación social, etc.) imponen una revisión de los primeros modelos de telecentro, que deben adecuar su funcionamiento a las necesidades de la población y velar por la participación de la ciudadanía en condiciones de igualdad.