IV Congreso da CiberSociedade 2009. Crise analóxica, futuro dixital

Grupo de Traballo A-1: Blearning y nuevas dinámicas online/offline

El uso efectivo de las herramientas de comunicación en los cursos online

Resumo

¿Están totalmente integradas las herramientas de comunicación disponibles en la Red dentro de los cursos online? ¿Suponen un avance en las relaciones entre el docente y sus estudiantes? ¿Ayudan realmente en el proceso educativo? Éstas y otras cuestiones serán abordadas en este artículo en base a las experiencias vividas y las necesidades detectadas dentro de los cursos de formación online.

Texto da comunicación

1. Introducción

La idea de utilizar Internet para la creación de cursos online se vivió como una forma rápida y cómoda para llegar a un público más amplio. Al principio, este tipo de formación se basaba en la creación de una web, donde se encontraban todos los contenidos (normalmente, en HTML o en PDF) para que el estudiante los leyera y los estudiase. La evaluación solía consistir en la entrega de un trabajo a través del correo electrónico. La facilidad en la creación de esta modalidad de formación junto con la necesidad de estar a la vanguardia en los nuevos modelos educativos, llevó a muchas empresas y entidades a la comercialización de una gran proliferación de cursos online.

La interacción y comunicación en esta primera fase resultó ser deficiente, lo cual llevó a un sentimiento de aislamiento y de soledad por parte del estudiante que acabó en desánimo y abandono. Por tanto, lo que pareció que sería, en un primer momento, una revolución en el mundo de la educación, finalmente, fue un fracaso debido al alto índice de abandonos que se sucedían en los cursos. ¿Qué estaba pasando? Varios factores fueron los causantes de este resultado. Entre ellos, destacaría lo siguiente: “Habían fallado las relaciones humanas”.

A raíz de esta primera experiencia se reflexiona y buscan soluciones que se adapten y respondan a las necesidades del alumnado. Surge así una nueva etapa en la que se ejecutan dos líneas de actuación que dotan de mayor calidad a los cursos online:

  •   El uso y desarrollo de plataformas educativas [1] que mejoraron las prestaciones de las acciones formativas. Aparecen los perfiles (que identifican al alumno y guardan su historial) y se agrupan los servicios que antes estaban desagregados. Ahora, contenidos, actividades, evaluación, recursos y herramientas de comunicación se encuentran disponibles en un mismo entorno.

  •   El seguimiento realizado antes, durante y después del curso. Surgen nuevos roles y funciones que fortalecen las relaciones humanas entre profesorado y alumnado. Tales como el tutor o el dinamizador que pasan a tener una actitud más proactiva y se dedican −además de responder a las dudas−, a animar y fomentar un sentimiento de grupo. En este sentido, las herramientas de comunicación pasan a ser un elemento clave que une a los diferentes participantes del curso.

2. Evolución en las herramientas de comunicación en red

El correo electrónico ha sido y sigue siendo uno de los recursos básicos de comunicación con el que poder establecer contacto con el alumnado. Es muy cómodo de utilizar y su uso está integrado totalmente en nuestras vidas cotidianas. Es tal la invasión de este recurso tecnológico en nuestras vidas que ha llegado a ser parte imprescindible para comunicarnos con otras personas. En el caso de los cursos formativos, suele ser la primera herramienta de comunicación elegida, para presentarse a los alumnos y orientarles en sus primeros pasos. Algún que otro profesor innovador, se atreve también a realizar una presentación por audio o vídeo para simular la cercanía de las sesiones presenciales.

Poco a poco empezaron a aparecer otras herramientas de comunicación, tales como el foro [2] y el chat [3] y a integrarlas como un servicio más de la plataforma de educación. Pero, ¿Cuál era la realidad? ¿Ayudaban estas herramientas a los estudiantes? ¿Los profesores las usaban? Según los resultados obtenidos en una investigación (Cuenca, 2007) la herramienta de comunicación considerada de mayor utilidad por los alumnos es, con diferencia, el correo electrónico, seguida en menor medida por el foro. El chat, sin embargo, queda en el olvido en casi todas las asignaturas, en donde ni se usa, ni se ve de utilidad. ¿Cuál es el motivo por el cual una herramienta que facilita el contacto directo con los alumnos no esté más integrada dentro de los procesos formativos? Tras la experiencia vivida, podría decir que los profesores, en general, son reacios a esta herramienta y, por su parte, los alumnos que se apuntan a un curso online quieren disfrutar de conectarse el día y a la hora que mejor les convenga y dejar atrás esa atadura de las sesiones presenciales en un lugar determinado y en una fecha determinada. Por lo que, intentar reunir a un grupo de alumnos para que se conecten un día a una hora, suele dar como resultado el fracaso. Sobre todo si se trata de una actividad optativa y no programada con la suficiente antelación. Por ese motivo, el foro tiene una mejor acogida y mayor participación entre el alumnado. 

El imparable avance del mundo tecnológico también llega a las comunicaciones y se van mejorando cada vez más estas herramientas, ofreciendo un mejor servicio y mejores prestaciones. Así, el chat que en un principio sólo funcionaba mediante textos escritos, se mejora y actualiza con tres funciones fundamentales: la  transferencia de archivos en tiempo real, la posibilidad de hablar con una o varias personas al mismo tiempo a través del uso de un micrófono y altavoces y de visualizar y escuchar a la persona con la que estamos chateando (videoconferencia). Existen varios programas gratuitos que permiten todas estas funciones, por ejemplo Skype (www.skype.com). Cuando pregunto a los docentes por su uso en la docencia me comentan que se trata de una herramienta que puede ser utilidad para los cursos online, para reuniones profesionales, pero que no tiene sentido en acciones formativas presenciales puesto que ya tienen al alumnado delante. Lo cual tiene sentido, pero si vamos un poco más allá y tratamos de pensar en términos de colaboración, puede que sea la clave para abrirnos paso a un nuevo concepto de educación en red. ¿Por qué no puede un centro educativo compartir un proyecto con otro haciendo uso de estos medios? ¿Por qué los estudiantes de un centro no pueden tener como compañeros de trabajo a otros alumnos de otro país? La realidad es que son experiencias reales que ya se han implantado en algunos centros y con resultados espectaculares. Pero de momento, queda mucho por hacer para erradicar el miedo y pasar de la visión de un único centro educativo a una red de centros educativos.

Con la llegada de la Web 2.0 empiezan a aparecer herramientas de comunicación que fomentan una mayor participación y colaboración en la red facilitando así, por un lado, el trabajo en grupo mediante aplicaciones como cuadernos de trabajo compartidos (por ejemplo: Google Docs), espacios de trabajo comunes (por ejemplo: BSCW), planificación de tareas y proyectos (por ejemplo: Manymoon) o pizarras colaborativas (por ejemplo: Virtual WhiteBoard) y, por otro lado, las relaciones humanas mediante recursos como Twitter, Yammer, Facebook, Tuenti, etc. Y, como suele pasar, todos estos nuevos servicios que salen al mercado, tienen un objetivo diferente al educativo, por lo que luego, les toca a docentes y a educadores, analizar su valor y su posible utilidad dentro de las aulas para aplicarlas adecuadamente.

3. Integración de las herramientas de comunicación en un curso online

¿Cómo conviven todas estas herramientas de comunicación en un curso online? A continuación, presentaré mi experiencia sobre las diferentes fases por las que pasa un curso online en su desarrollo y cómo las herramientas de comunicación juegan un papel fundamental en todo el proceso formativo.

3.1. Antes del inicio del curso

Antes de comenzar el curso, es necesario darlo a conocer y difundirlo entre el público al que va dirigido. Para ello, las herramientas de comunicación juegan un papel fundamental puesto que resultan muy rápidas, efectivas y baratas. Lo más cómodo es crear una lista de distribución para notificar el nuevo evento y dar a conocer la página web (en caso de que se disponga de una) y así, poder anunciar e informar de todos los aspectos del curso (programa, duración, evaluación, precio, etc.). Además, gracias a las redes sociales, se puede expandir rápidamente esta información a través de diferentes medios, tales como Facebook o Twitter. El uso de las RSS también son de gran ayuda para todos aquellos que se hayan suscrito a la web o al blog ya que recibirán automáticamente los nuevos cursos que se publiciten en estas páginas.

3.2. En el inicio del curso

Los cursos que se desarrollan mediante una modalidad online, e-Learning o semi-presenciales se desarrollan a través de una plataforma de formación que tiene ya integrados todos los servicios necesarios para el proceso formativo (listas de alumnos, contenidos, actividades, foros, chat, etc.), por lo que el docente se suele adaptar a aquellos que están puestos a su alcance gracias a esta aplicación.

Lo primero es dar la bienvenida a los estudiantes y presentar el curso. Lo mismo que se hace en una sesión presencial. Para ello, lo más rápido es enviar un correo electrónico. Un único mensaje para todos los alumnos. En este mensaje se deben dar todas las orientaciones y guías necesarias para que el alumno pueda dar sus “primeros pasos”. Esta acción también se puede acompañar de un vídeo o archivo de audio para presentarse y/o explicar el funcionamiento del curso. Subrayo lo de “acompañar” ya que mi consejo es que no se sustituya el correo electrónico por un vídeo o sonido, sino que éstos últimos sirvan como complemento, al menos, en este primer correo de bienvenida. Esto es debido a la importancia de este primer mensaje que orientará y ayudará al alumno en sus primeros pasos y por lo tanto tiene que ser un mensaje que se pueda leer y/o imprimir fácilmente para resaltar lo más importante, acceder a los datos clave “rápidamente de un vistazo” y tener así una representación mental de lo que se le está pidiendo de forma visual. Además, suele ser también el medio que se recomienda para que se “presenten al grupo”. Otra forma “humanizar” este primer contacto es fijar un día y una hora para realizar una sesión online, ya sea usando el chat, skype o una conferencia para que el docente pueda presentar en tiempo real el curso y contestar a las dudas que surjan en ese momento. Mi recomendación es que sea una sesión bien programada, preferiblemente realizando una sesión de videoconferencia para que los alumnos puedan ver y escuchar al profesor y finalmente pueda exponer sus dudas o consultas a través de un chat (al que estará conectado el profesor) y que puedan ser respondidas al momento.

Es fundamental que el alumnado disponga también desde el principio una forma de contactar con el docente o tutor para solventar sus dudas sobre el curso. Normalmente se suele ofrecer el correo electrónico (que usamos para dar la bienvenida). Aunque cada vez más son los que también ponen a disposición del estudiante otras vías de comunicación, tales como las tutorías online mediante skype o cualquier otro programa.

En esta primera fase del curso, es muy importante la labor de “seguimiento”. ¿Quién se ha conectado al curso? ¿Quién no lo ha hecho? ¿Quién no da “señales de vida”? para evitar lo antes posible problemas que puedan tener los alumnos y que, por lo tanto, desistan y se den de baja posteriormente. Para ello, lo más efectivo es el contacto directo y personal con el estudiante con el que queremos contactar. Bastará con un mail directo preguntando por su situación, sus dudas, animándole a participar, etc., ya que es más fácil obviar un correo genérico que un correo personal y “personalizado”.

3.3. Durante el curso

Una de las funciones prioritarias que desempeñará el docente o tutor en el desarrollo del curso es la dinamización, seguimiento y apoyo al alumnado. La resolución de dudas que pueden surgir deben estar planificadas también desde el principio para aclarar qué medio deben usar en cada momento. En el caso de que sea un curso con muchos alumnos, el foro como punto de encuentro entre los alumnos para resolver sus preguntas suele ser ideal.

La dinamización, el contacto continuo con los alumnos y el “sentimiento de grupo” son elementos clave para el buen funcionamiento del curso, por lo que se deberá estar en contacto con los alumnos en todo momento y conocer su situación con respecto a su proceso formativo.

Un curso on-line no se basa únicamente en “colgar materiales” y ofrecer un correo electrónico al alumno, pues estará abocado al fracaso. Por este motivo, es importante que el docente o tutor esté presente en todo momento y empatice con el grupo.

¿Qué herramientas son las más adecuadas para realizar todas estas funciones? En primer lugar debemos tener claro cuál es el objetivo que queremos perseguir para poder elegir adecuadamente una herramienta de comunicación. En el caso de que se desee dar a conocer una noticia, información u orientación al alumnado, las herramientas más eficaces son aquellas que permiten un envío masivo de una forma rápida y sencilla, por ejemplo el correo electrónico o el blog. Si se desea fomentar la participación de los alumnos y conseguir así dinamizar el curso, deberemos utilizar las herramientas de comunicación que permitan una interacción entre los usuarios (como el foro, el chat o conferencias con Skype) y hacer uso de las redes sociales (como Facebook, Tuenti o Yammer). Por último, serán de gran ayuda las herramientas colaborativas (como Google Docs, Virtual WhiteBoard, BSCW o Voo2Do) si proponemos a nuestro alumnado actividades a desarrollar en grupo.

Tabla 1. Funciones y herramientas de comunicación

3.4. Al final del curso

Aunque la función de evaluación debería estar presente en todo momento es en esta fase cuándo se decide (en función de la trayectoria del alumno, los trabajos presentados, etc.) quiénes han aprobado el curso y quiénes no. Por ello, el docente deberá informar a sus alumnos del estado en que se encuentran en esta etapa (si les falta por entregar alguna actividad, si deben cambiar algo de algún trabajo, etc.) y resolver las dudas que les surjan a este respecto. El correo electrónico combinado con herramientas de evaluación propias de la plataforma (en donde colgar los listados de notas de las actividades) suelen ser los más adecuados.

También se puede invitar a participar en algún foro para la resolución de dudas que surjan en la entrega de trabajos y proponer alguna sesión de chat, video-conferencia o conferencia (con skype, por ejemplo) para despedir el curso (presentando algún resumen de lo acontecido en él).

3.5. Cuadro resumen

4. Conclusiones

La experiencia vivida en los cursos online me permite identificar los siguientes criterios como aspectos claves a tener en cuenta para asegurar la eficacia y el éxito de una experiencia de la naturaleza a la descrita en esta contribución:

a) Planificar con antelación el uso que se va a dar a cada herramienta y comunicárselo al estudiante. Existen muchas herramientas de comunicación que pueden ejercer diferentes funciones, por lo que es necesario acordar cuál de ellas debe usarse en cada caso.

b) Dar a conocer desde el principio de curso cómo los alumnos pueden contactar con el docente o tutor y con el técnico o administrador para resolver tanto sus dudas pedagógicas como técnicas.

c) Dinamizar el curso y motivar a los alumnos, son claves para reducir el número de abandonos del mismo. Por ello, las herramientas más cercanas como las redes sociales pueden ayudar a estar en contacto continuo con el alumno y a alcanzar este objetivo.

d) Proponer actividades colaborativas para fomentar el sentimiento de grupo del alumnado. Existen herramientas que facilitan esta labor como las pizarras colaborativas, los documentos compartidos o las conferencias. Se debe enseñar a los estudiantes a utilizarlas de forma eficaz dentro del grupo.

e) Fomentar la participación entre el alumnado mediante herramientas como el foro o chat de forma que se sitúe al estudiante en un rol activo dentro su proceso formativo.

NOTAS:

[1] Aplicación de software con fines educativos accesible desde Internet que integra herramientas administrativas, herramientas de gestión de contenidos, ejercicios y recursos educativos, herramientas de comunicación y colaboración y herramientas de evaluación, seguimiento y tutoría.

[2] El foro es una herramienta asincrónica (es decir, que el emisor y el receptor no coinciden en el tiempo, al igual que ocurre con el correo electrónico). A través de este servicio, se puede debatir sobre un determinado tema a través de las diferentes aportaciones de los alumnos. Se pueden ir añadiendo opiniones y contestar a los comentarios realizados por otros compañeros. Aunque, los usos pueden ser también otros dependiendo de la imaginación del docente.

[3] El chat es una herramienta síncrona (es decir, que emisor y receptor tienen que estar conectados al mismo tiempo para poder comunicarse). A través de este servicio dos personas distantes entre sí, pueden comunicarse enviando y recibiendo instantáneamente mensajes de texto. Por lo que hace posible la comunicación en tiempo real.

Bibliografía/Referencias


  • Barajas Frutos, M. (2003). Entornos virtuales de aprendizaje en la enseñanza superior: fuentes para una revisión de campo. En Barajas Frutos (coord.), La tecnología educativa en la enseñanza superior. Entornos virtuales de aprendizaje (pp. 3-45). Madrid. Mc Grau Hill.

  • Cataldi, Z.; Figueroa, N.; Lage, F.; Graus, K.; Britos, P.; García Martínez, R. (2005). El rol del profesor en la modalidad de B-Learning tutorial. Extraído el 11 de mayo de 2006 desde http://www.itba.edu.ar/capis/webcapis/RGMITBA/comunicacionesrgm/CIESyNT-2005-T192.pdf

  •   Cuenca, R. (2007). Necesidades técnicas y pedagógicas de los alumnos que cursan una licenciatura presencial o semi-presencial cuyas asignaturas utilicen la plataforma e-learning de la Universidad Pontificia Comillas. Revista Miscelánea Comillas, 65, 721-760.

  •   Cuenca, R. & Martínez, M. (2008). Utilidades de las tecnologías de la educación y la comunicación (TIC) en la educación para la salud. Revista A tu Salud, 62, 5-9.

  •   De Benito Crosetti, B. (2000). Herramientas para la creación, distribución y gestión de cursos a través de Internet. Edutec. Revista Electrónica de Tecnología Educativa, 12. Extraído el 16 de mayo de 2006 desde http://tecnologiaedu.us.es/bibliovir/pdf/gte42.pdf


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