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Utopías y realidades del Gobierno Electrónico en España. Mapa descriptivo Ignacio
Martín Granados “La
tragedia de las democracias modernas es que no han
acertado todavía a realizar la democracia” Jacques Maritain Resumen
Este ensayo pretende hacer una descripción orientativa,
pero significativa, acerca de la situación del gobierno electrónico en España.
En este sentido, la primera parte del trabajo perfila un marco teórico sobre el
que nos basaremos, y la segunda parte aborda las distintas experiencias
acaecidas en los últimos años, tanto desde una perspectiva estatal, como
regional y local, sin olvidarnos de las iniciativas ciudadanas. De esta manera, se quiere
facilitar una visión holística, utopías y realidades, del gobierno electrónico
en este país. Abstract
In this essay, I try to make an orientated but
significant description of the e-government situation in Spain. In this case,
the first part of this paper shows a theoretic framework, and the second part
displays the differents experiences of the last years, as in a state level as
in a regional and local level, without omit the citizen initiatives. To sum up, I try to provide a complete vision, utopias
and realities, of the e-government in Spain. 1. Introducción. Marco teórico El presente trabajo pretende
hacer un breve pero detallado balance del estado del gobierno electrónico en
España. Para ello, descenderemos de lo más general, como es el gobierno
estatal, a lo más particular, Comunidades Autónomas y municipios, parándonos
también en algunas iniciativas empresariales y en las referencias políticas de
los movimientos sociales. Pero, antes de comenzar, como es
obvio quisiera dibujar el marco teórico en el que me basaré y con el que
pretendo aclarar algún término que después utilizaré a lo largo de la
exposición. Con la consciencia de
encontrarnos inmersos en la sociedad de la información ([1]) y que,
haciendo bueno el proverbio, lo único permanente es el cambio, parece, sin embargo,
que todos los áreas han evolucionado menos el de la política. Es fácil
sorprendernos a nosotros mismos hablando de la e-economía, el e-commerce, el
e-bussiness, el e-learning, la comunicación digital, la cibersociedad...
utilizando además el anglicismo como forma de expresión, pese a tener
traducción al castellano, y el sempiterno “e” de electrónico y el prefijo Ciber
como nuevo tótem de lo moderno. Sin
embargo, al referirnos a la política, esta revolución digital todavía no parece haberle afectado lo suficiente,
quizás por su propia estructura interna poco proclive al cambio. En honor a la
verdad, también hay que decir que ha sido la politología estadounidense la
pionera en esta área de conocimiento, pero siempre desde el campo teórico, y
pocas veces se ha pasado a la práctica ([2]). Pero éste no es el aspecto del
que se va a ocupar este trabajo, sino el de abordar el estado del gobierno
electrónico en España. Antes de
citar las principales teorías con las que trabajaremos, me gustaría clarificar
una serie de términos que utilizaremos a partir de ahora de cara a no provocar
posibles confusiones. Como es
evidente en un trabajo sobre el gobierno electrónico, creo necesario dar una
mínima definición que acote el campo de estudio y se diferencie respecto a otros
términos. De esta manera podríamos definir el gobierno electrónico
(e-government) como el “uso de las TICs (por el gobierno) para modernizar el
Estado” o “los complicados y cambiantes esfuerzos dirigidos a usar las nuevas y
emergentes tecnologías para apoyar la transformación de la operatividad y
efectividad del gobierno”. Mientras que hablaríamos de democracia electrónica
(e-democracy) como el “uso de las TICs para facilitar la participación de los
ciudadanos en los procesos democráticos, implicando la
creación de relaciones entre los actores sociales, incluido el gobierno” ([3]). En
nuestro caso, salvando las distancias entre democracia y gobierno electrónico,
nos referiremos a “democracia electrónica” en cualquiera de los casos que hagan
referencia a democracia digital, teledemocracia, ciberdemocracia, democracia
virtual, democracia Online o cualquier otra expresión parecida. Respecto al marco teórico,
debemos situar a la democracia electrónica como una de las soluciones barajadas
en el debate de la crisis de la democracia representativa, por un lado, y por
otro, lo que se ha venido a denominar “democracias defectivas” ([4]) gracias a las deficiencias
acumuladas respecto al patrón mínimo estandarizado de democracia que
institucionalizó R. Dahl ([5]). Es decir, nos estamos
formulando la siguiente pregunta “¿Posibilitan las nuevas tecnologías una
democracia participativa que trascienda el marco de la democracia
representativa que tenemos?” ([6]). Según este autor, existen tres
enfoques:
Cuando la misma pregunta
anterior, o parecida, se la formula otro autor, hallamos nuevas respuestas que
nos conducirán a una diferente tipología. Así, Joan Subirats ([11]) se interroga sobre las
posibilidades de las TICs en relación a la democracia:
Y acto seguido vuelve a preguntarse si “¿La desafección hacia las instituciones de la democracia produce un descenso en los mecanismos de participación convencional?”, para adentrarse en posibles respuestas acerca de la insatisfacción en los sistemas de selección de élites representativas, el cuasimonopolio de los partidos políticos en la participación política, la descoordinación entre la agenda manejada por los ciudadanos y la de los políticos, los costes y problemas de participación, etcétera. En este sentido, se plantea
distintas alternativas que relacionan el uso de la TICs con los procesos de
innovación democrática, estableciendo cuatro alternativas en base a dos
criterios dobles cruzados: a) Aplicar
las TICs en el campo de las policies y de su gestión (1) o en el campo
de la polity y de las relaciones entre instituciones y ciudadanía (2). b) Considerar
sólo procesos de mejora y de innovación dentro del actual marco constitucional
y político de las actuales democracias parlamentarias europeas (1) o explorar
vías alternativas de tomar decisiones y pensar y gestionar políticas, que
incorporen más directamente a la ciudadanía y que asuman el pluralismo
inherente a una concepción abierta de las responsabilidades colectivas y de los
espacios públicos (2). Las alternativas que saldrían de
la conjugación de estos factores serían las siguientes: 1. La opción
consumerista. [Grado de innovación democrática
y de aceptación de procesos participativos y pluralistas baja y un uso de las
TICs en la Policy bajo]. Con esta
alternativa “no cambiarían las lógicas tecnocráticas y de ‘arriba abajo’
características de los sistemas democráticos consolidados en la segunda mitad
del siglo XX. El uso de las TICs más que reforzar la capacidad de presencia y
de intervención de la ciudadanía en los asuntos colectivos, más bien podría
acabar reforzando la capacidad de control y de autoridad de las élites
institucionales”. 2. Mejora de la
democracia representativa y elitista. [Grado de innovación democrática
y de aceptación de procesos participativos y pluralistas baja y un uso de las
TICs en la Polity bajo]. “Se
trata de mejorar la eficacia en la prestación de servicios, reforzar la
legitimidad de las instituciones de gobierno (parlamento, ejecutivo,
administración), mejorar la relación entre partidos y electores; en definitiva,
de reducir la percepción de distancia entre las élites decisorias y los representados usando
las TICs como mecanismo que mejore la adaptabilidad del sistema político al
entorno cambiante, aunque dejando en un segundo plano los aspectos más
democratizadores del sistema y sin pone en entre dicho el posicionamiento de
las jerarquías tradicionales·”. En estas dos estrategias de uso
de las TIC no existe una voluntad de ir más allá de una concepción de la
democracia representativa actual. Frente a ellas se encuentran las dos
siguientes, donde late la preocupación por la calidad de la participación y la
capacidad de implicación de la gente en los asuntos colectivos tanto a nivel
político micro como macro. Se parte de la hipótesis de una ciudadanía activa,
interesada en los asuntos colectivos no como vía necesaria sólo para defender
sus intereses, sino como forma de entender la democracia, una democracia
relacional y participativa. 3. La
urdimbre cívica. [Grado de innovación democrática
y de aceptación de procesos participativos y pluralistas alto y un uso de las
TICs en la Policy alto]. “Las
TICs fomentan el entramado/urdimbre cívico y asociativo, haciendo surgir nuevas
comunidades reales o virtuales, desarrollando nuevas identidades, nuevos
espacios o esferas públicos, e incrementando la reflexividad política y las
nuevas autonomías sociales”. 4. La democracia directa,
¿nueva alternativa? [Grado de innovación democrática
y de aceptación de procesos participativos y pluralistas alto y un uso de las
TICs en la Polity alto]. Se
plantea la necesidad de debatir acerca del modelo de democracia directa, ya que
ese paso significa plantearse los mecanismos de deliberación y canalización de
opiniones y debates hacia formas de decisión, así como el hecho de repensar
nuestras actuales instituciones democráticas, en torno a las cuales gira el
sistema político y articulamos la mediación entre ciudadanía y gobierno. “En
esta estrategia en la que las TICs jugarían un papel central en la
configuración de un sistema democrático basado en el voto directo de la
ciudadanía sin la intermediación de las instituciones representativas
tradicionales, existen significativos problemas (...) y de manera mucho más
concreta, existen problemas en la propia forma en la que se deba desarrollar la
votación electrónica (...), pero no deja de ser importante, a pesar de todo
ello, el preguntarse hacia que democracia avanzamos y hacia cual nos gustaría
acercarnos” ([12]). Ahora que hemos planteado el
marco teórico en el que poder situar las distintas experiencias,
profundizaremos en ese balance del gobierno electrónico en España, objeto de este
artículo. Para ello, seguiremos una lógica
decreciente, empezando por el Gobierno del Estado, bajando en nivel de
descentralización hasta llegar a los municipios, tras haber pasado por las
Comunidades Autónomas y, finalmente, abordar otras experiencias dignas de
mención, como son las experiencias de voto electrónico que proponen dos
empresas españolas y el uso de las TICs por algunos movimientos sociales. 2. El Gobierno Digital en España La primera comisión
parlamentaria de estudio sobre internet, impulsada por el senador del Partido
Popular Esteban González Pons, nació en febrero de 1998. La Ley de Servicios
sobre la Sociedad de la Información y el Comercio Electrónico, más conocida
como LSSI, ha sido aprobada en julio de 2002. En estos cuatro años que distan
desde el origen político de internet hasta la norma que la regula, además de
hacerse patente la lentitud normativa en asimilar los cambios sociales, apenas
ha sucedido nada más en cuanto al tema que nos interesa. Únicamente señalar alguna iniciativa legislativa
colateral como la de la firma electrónica (en revisión) u otra relativa a la
regulación de las telecomunicaciones. A pesar de la importancia de la
LSSI ([13]), en esta apartado nos vamos a
centrar casi exclusivamente en la política gubernamental “Info XXI” ([14]), anunciado a bombo y platillo
en enero de 2000 por el presidente del gobierno, José María Aznar, con el
objetivo de extender la Sociedad de la Información al conjunto de la población.
Veamos cuál ha sido su desarrollo. 2.1
El plan de Acción Info XXI. ¿Qué dice el Gobierno?. Según se publica en la propia
página del Plan Info XXI, en un documento titulado “Balance a un año de su
aprobación” ([15]), se ha “cumplido con el primero
de los objetivos del Plan de Acción: conseguir un compromiso activo de todos y
cada uno de los Departamentos de la Administración General del Estado en el
impulso a la Sociedad de la Información en España. Para contribuir a este
objetivo, se ha establecido un sistema de seguimiento de las 305 acciones, en
el que cada organismo representado de la CISI (Comisión Interministerial de la
Sociedad de la Información y de las Nuevas Tecnologías) cuenta con un
responsable”. “Transcurrido
un año, se encuentran ya en servicio 147 de sus 305 acciones, hallándose otras
76 en fase de desarrollo y ejecución. Puede, pues, afirmarse que, durante el
primer tercio de su duración, más de las dos terceras partes de las acciones
del Plan de Acción se hallan en un grado muy avanzado de ejecución”. “De
entre el conjunto de actuaciones, el Plan destaca 21 acciones emblemáticas que
involucran a todos los Ministerios, y cuyos avances han sido muy
significativos: La
Administración electrónica (más de la mitad de las acciones del Plan) como la
puesta en marcha por el Ministerio de Administraciones Públicas de la primera
versión del "Portal del Ciudadano” ([16]) que da acceso a la tramitación
de procedimientos en línea (por el momento, 53) y a la descarga de formularios.
El DNI electrónico, acción emblemática del
Ministerio del Interior, se encuentra también en un avanzado estado de
desarrollo y es especialmente destacable por el carácter pionero, a escala
mundial, de esta iniciativa. En este
mismo eje de Administración electrónica, destacan los logros de las acciones
‘Declaraciones y pago de impuestos por Internet’ ([17]), que ya tiene operativa la
posibilidad de pago directo por Internet a través de la página de la Agencia
Tributaria; ‘La Seguridad Social en la Red’ ([18]), que ha puesto el sistema RED
(Remisión Electrónica de Documentos) en Internet; "Registro Civil
Electrónico", ya instalado en un primer grupo de 24 registros;
"Portal Salud", en avanzado grado de desarrollo y "Plan Director
de Sistemas de Información y Telecomunicaciones" del Ministerio de
Defensa, ya elaborado y próximo a su aprobación. “La
puesta en marcha del Programa Operativo FEDER "Sociedad de la
Información" supone, junto con la constitución de la Entidad Pública
Empresarial Red.es ([19]), un elemento esencial para
lanzar la colaboración con las Comunidades Autónomas y las Entidades Locales en
proyectos y programas concretos. Entre estas actuaciones, se incluyen la acción
emblemática "Internet en la Enseñanza" y las acciones "Internet
en la escuela - Equipamiento" e "Internet en la escuela - Intranets
(II)". “Otras
líneas de colaboración con las CC.AA. contemplan el apoyo a los puntos de
acceso público a Internet, la promoción de servicios de la Sociedad de la
Información en el sector de la Sanidad y en la Administración Pública, y los
nuevos programas de Ciudades Digitales Integradas y de promoción de contenidos
digitales.” Ya en el
presente año, y según el Ejecutivo, “los ministerios han ejecutado el 90,17%
del presupuesto previsto durante 2001, al invertir el conjunto de ministerios
725,5 de los 804,6 millones de euros de la partida inicial. Además, en lo que
se refiere a las acciones elegidas como emblemáticas por los Departamentos, la
ejecución se eleva hasta el 105,6%. Aseguran además que de las 305 acciones
inicialmente previstas, 160 se encuentran ya en servicio, 85 están en fase de
desarrollo o ejecución, 15 se encuentran en fase de contratación externa de los
trabajos necesarios para su puesta en práctica y 23 están en una fase avanzada
de definición de contenidos y especificaciones”. “Por
otro lado, el presupuesto para 2002 de la Administración General del Estado en
Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC) asciende a 1.430 millones de
euros, un 24,5% más que en el año 2000, cuando alcanzó 1.148 millones de euros”
([20]). 2.2
El plan de Acción Info XXI. ¿Qué dice la prensa?. Nos limitaremos a plasmar
algunos datos que contradicen los números del Plan de Acción Info XXI ([21]): ·
El Gobierno pretendía gastar 2.524 millones de euros, a
pesar de que las partidas no estaban incluidas en los Presupuestos. ·
El Gobierno renunció públicamente en 2001 a su objetivo de
alfabetizar digitalmente ([22]) a un millón de españoles
(campaña que ha lanzado recientemente, tras diez meses de retraso y tras ser
presentado por quinta vez, con desigual fortuna y críticas tanto de los Centros
Asociados como de los usuarios) ([23]). ·
Tampoco pudo colocar en la calle los 625 puntos de acceso
público a Internet prometidos. No llegan a 25 los que hay instalados, y de
prueba, en algunas oficinas de correos. Por no hablar del plan para formar a
14.000 parados en tecnologías de la información, que no ha llegado ni a ponerse
en marcha. ·
El Portal del Ciudadano, con una inversión inicial de 2,04
millones de euros, no es operativo y cabe hacerse algunas preguntas: ¿Por qué
el Ministerio se gastó prácticamente la totalidad del presupuesto en
consultoría?, ¿Por qué el web no era accesible para invidentes, ni para
usuarios de determinados sistemas operativos?, ¿Por qué no se podía culminar
prácticamente ninguna operación administrativa íntegramente por Internet?. ·
La posición internacional de los web de la Administración
española en Internet no pasa de la mediocridad según dos importantes
consultoras que han estudiado los servicios que dan en Red las administraciones
públicas. Sobre 23 países, España es 15º en el análisis de Accenture; y en el
de WorldMarkets ocupa el puesto 51º entre 196 naciones. ·
Sin embargo, el servicio estrella de la
ciberadministración española es el pago de impuestos por vía electrónica. Desde
1999, los ciudadanos pueden realizar la Declaración de la Renta a través de
Internet, con la simple obtención de un certificado digital de identidad.
Durante la campaña de 2000, se realizaron más de medio millón de declaraciones,
y un millón en la de 2001 . El Ministerio de Economía ha ampliado el número de
impuestos que se pueden pagar por Internet, que ahora incluyen la Renta y el
Patrimonio, impuestos especiales, IVA, etc. ·
En julio de 2002, más de 250.000 personas siguen sin poder
navegar porque sus líneas de telefonía TRAC (teléfonos rurales de acceso celular)
no sirven para conectarse a la Red. ·
España cuenta con 900.000 líneas de banda ancha
instaladas, (530.000 de ADSL y 370 de Cable). Según datos del Eurobarómetro de
junio del pasado año, España ocupaba el sexto puesto de la Unión Europea en
hogares con líneas ADSL, pero era el cuarto por la cola en el acceso a la Red a
través del cable, muy lejos de la media europea. ·
En 2001, el Gobierno hizo del programa RedIris2 una de las acciones emblemáticas de Info
XXI. El objetivo de este proyecto es implantar la rapidísima - a 2,5 Gbps- red
conocida como Internet 2 y conectarla con otras semejantes de la Unión Europea
y del resto del mundo. El proyecto está ahora mismo estancado por falta de
fondos. Pese a que el mercado mundial de
la e-administración está en efervescencia (el interés de consultoras
internacionales lo avalan) y Bill Gates se dedica a reunir en su casa a
representantes de 75 países para hablar del gobierno electrónico, parece que,
como vaticina el analista de Gartner John Mahoney, la mayoría de los portales
de gobierno no serán relevantes hasta el año 2010 cuando empezará a tener
sentido el gobierno electrónico ([24]). 3. Comunidades Autónomas Al hablar del gobierno
electrónico en el ámbito de las comunidades autónomas es cuando podemos aplicar
con plena consciencia el enfoque de “mejora de la democracia representativa y
elitista” del que nos hablaba Joan Subirats, con la esperanza de que su
consolidación nos lleve al estadio superior de “urdimbre cívica” y
posteriormente al de “democracia directa”. En este
apartado, abordaremos muy brevemente las principales experiencias de algunos
entes territoriales y no nos referiremos a todos los planes
de actuación de las CCAA, ya que se puede encontrar abundantes datos en el “Informe eEspaña 2002” de la
Fundación Retevisión Auna ([25]) y en las respectivas web de las CCAA ([26]). Así destacaremos a cuatro comunidades ([27]): 3.1 Cataluña El motivo por el que nos
interesa es doble. Por un lado, la primera experiencia de voto electrónico se
produjo en las elecciones al Parlamento de Cataluña el 19 de noviembre de 1995.
Esta prueba piloto tuvo lugar en dos colegios electorales, uno en Barcelona y
otro en el municipio de Anglés (Girona), tratando de contrastar el
comportamiento electoral en dos ámbitos diferenciados. El método utilizado fue
el de tarjeta con banda magnética mediante una pantalla táctil ([28]). Por otro
lado, en Cataluña nos encontramos con otras dos importantes iniciativas. La
primera es “Democracia.web, Una experiencia de democracia electrónica en
Cataluña” ([29]), instituido desde 1998 como “espacio de debate y
participación sobre temas en discusión al Parlamento de Cataluña”. Es decir, un
lugar, auspiciado por la Fundación Jaume Bofill y el Parlament de
Catalunya, que pretende seguir la
actualidad legislativa del parlamento autonómico catalán e interactuar con los
parlamentarios. La
segunda es “Consensus” ([30]), “una iniciativa piloto de desarrollo de una
herramienta interactiva en internet para la información, participación y
consulta ciudadana. Ha sido promovida por el Centro de Estudios de Información
Ambiental (CEIA) del Instituto Catalán de Tecnología (ICT), la agrupación de
780 municipios catalanes Localret y la fundación Jaume Bofill”[31][31]. 3.2 Galicia Esta Comunidad Autónoma siguió
el precedente del Parlamento de Cataluña y en sus comicios autonómicos de 19 de
octubre de 1997 realizó la segunda prueba experimental en la geografía
española. El aliciente fue que se desarrolló en dos colegios electorales,
pertenecientes al municipio de Santiago de Compostela, con dos sistemas
diferentes de votación electrónica de distintas empresas (una francesa y la
otra japonesa), pero ambas utilizando una tarjeta magnética y monitor de
pantalla sensible. La diferencia radicaba en la urna ya que, en el sistema francés,
mientras que la urna está dotada de un lector de tarjetas que efectúa la
grabación del voto y lo deposita en la memoria del sistema, apareciendo en
pantalla el conteo de la participación de forma simultánea; en el sistema
japonés, la urna sirve únicamente para depositar las tarjetas introducidas
por los votantes, ya que la lectura de los votos la realiza el mismo aparato de
grabación ([32]). 3.3 Euskadi La Comunidad Autónoma del País
Vasco, gracias a la reforma de la Ley electoral Vasca al tener trasferidas las
competencias en materia electoral, es la primera comunidad autónoma que podrá
ejercer el voto electrónico: tarjeta con banda magnética, urna electrónica,
pantalla de votación, cabina electoral y programa informático electoral
(extremo que tiene previsto realizar en las próximas elecciones autonómicas).
Además ha desarrollado un sistema de urna electrónica que veremos con más
detalle en el apartado 5, dedicado al voto electrónico ([33]). En otro orden de cosas, también
está a la cabeza del desarrollo de la Sociedad de la Información en España,
implementando con gran éxito el programa “Konekta Zaitez” ([34]), donde subvencionaba a los ciudadanos vascos una
parte del gasto en ordenadores
personales con conexión a internet. 3.4 Extremadura Lo novedoso de Extremadura es
que el gobierno le lleva la delantera a la ciudadanía en cuanto a innovación.
Buena prueba de esta paradoja es que esta comunidad sea la última en cuanto a
ordenadores instalados en relación a la población residente (26,09 %, frente al País Vasco que presenta un
180, 40% ([35])),
pero también es verdad que es la cuarta comunidad con mayor crecimiento de
internautas, lo que significa que está reaccionando y lucha por igualarse al
resto de CCAA. Y, como mencionaba anteriormente, comparte el hecho inusual de
que la Dirección General de la Sociedad de la Información de la Junta de
Extremadura ([36]) haya creado el portal del “sistema operativo libre de Extremadura”, www.linex.org , basado en Linux, siendo la pionera
en la implantación de software libre. 4. Ciudades Digitales 4.1 Jun
(Granada) Jun es un pueblo granadino de
2.000 habitantes que, desde diciembre de 1999, ascendió a la categoría de
derecho ciudadano el acceso gratuito a internet, construyendo una autopista
subterránea de banda ancha. Desde entonces, el 80% de los habitantes de este
pueblo han pasado por un curso gratuito de alfabetización informática impartida
por el Ayuntamiento, se pretende crear un barrio con viviendas domóticas y un
tecnoparque de investigación, entre otros atractivos proyectos. Con
estos mimbres, el primer pleno interactivo que permitiera hablar de gobierno
electrónico, era cuestión de un pequeño paso hacia adelante. Se produjo el 28
de junio de 2000 y más de dos millones de personas visitaron su web. El sistema
del plenos interactivos es sencillo: una semana antes de su celebración se
establece un “preorden del día” donde los ciudadanos ofrecen propuestas (por
correo electrónico u ordinario) para que se traten en el pleno, al que
posteriormente pueden acceder de forma virtual e intervenir. Además,
en noviembre de 2001 acogió la primera conferencia mundial de teledemocracia
activa financiada por la Comisión Europea, y Jun es también uno de los
firmantes de la Carta de Helsinki, un club que integra a las ciudades europeas
tecnológicamente más avanzadas ([37]). 4.2 Villena
(Alicante) "El proyecto de Infoville,
auspiciado por la Generalitat Valenciana y la Oficina Valenciana para la
Sociedad de la Información (OVSI),
nace dentro del conjunto de acciones que bajo el título de PMAV se
origina en el verano de 1995 con el fin último de modernizar la administración
de la Generalitat Valenciana y la utilización de las telecomunicaciones y sus
aplicaciones asociadas como fuente de mejora competitiva para las empresas y
los ciudadanos. El
resultado de este proceso pretende ser la creación de múltiples
"Municipios Virtuales", "Diputaciones Virtuales" y hasta
una "Generalitat Virtual" que ofrezca mejores servicios a los
ciudadanos. Bajo esta óptica, se decidió
realizar una experiencia que permitiese comprobar este nuevo modelo de sociedad
para que éste se pudiese expandir con rapidez en la Comunidad Valenciana.
La
Generalitat consideró que la mejor manera de lanzar este proyecto era seleccionar
una ciudad y comenzar la puesta en marcha en el otoño de 1996. La ciudad
elegida fue Villena, que reunía las características adecuadas de vertebración
económico-social, así como el tamaño adecuado para poder llevar a cabo el
proyecto con éxito. Así, se
puso en marcha una experiencia pionera en España, cuyo objetivo era la
aplicación de las tecnologías del voto electrónico en la totalidad del
municipio de Villena (pionera porque fue la primera experiencia global sobre la
totalidad del censo electoral de un municipio: censo de electores formado por
24.791 ciudadanos y un total de 15 colegios electorales) en la convocatoria de
las elecciones autonómicas a las Cortes Valencianas de Junio de 1999. La
prueba no tenía validez legal, por lo que hablamos de una votación voluntaria y
paralela al sistema tradicional. Su realización tenía únicamente un carácter
científico y experimental con el objeto de conocer detalladamente la
operatividad de su uso entre los electores. De esta forma, la Generalitat
Valenciana podría establecer y estudiar la viabilidad de su implantación real
en futuros procesos electorales. El
sistema de votación elegido para la realización de este proyecto fue el
denominado "CIVIS" de origen francés, siendo este el que más se
asemeja a los pasos de la votación tradicional (es el que usan Bélgica, Noruega
y Suecia). El sistema de votación está basado en una tarjeta "chip",
y sobre una pantalla táctil se selecciona la candidatura que se desea,
descargando el voto sobre la tarjeta, que se deposita en la urna electrónica
contabilizando su voto. Concluida la votación, cada presidente de Mesa
electrónica enviará el archivo correspondiente a los datos recogidos en cada
mesa (mediante un mensaje de correo electrónico) al Centro de Recogida de
Datos, donde se procesarán e integrarán para obtener el cómputo general de la
votación realizada en todo el municipio. El escrutinio del 100% de los votos
emitidos por este procedimiento será conocido, en condiciones normales, en un
plazo máximo de veinte minutos desde el cierre de los colegios electorales,
publicando la información en el sitio web que se anunciará con la debida
antelación" ([38]). 4.3 Otras “Ciudades Digitales” Por parte de la Federación
Española de Municipios y Provincias y el Ministerio de Ciencia y Tecnología, se
ha puesto en marcha el programa ImNoTep, que pretende dar acceso a la sociedad
de la información a 75 municipios de toda España de menos de 5.000 habitantes
para el año 2006. Por el
contrario, y adelantándose de nuevo a la Administración, existen una serie de
pueblos, de entre 1.000 y 10.000 habitantes, que ya han superado esas
expectativas y podemos hablar de “municipios digitales” ([39]): Urnieta (Gipúzcoa), Callús
(Barcelona), Carreño (Asturias), Morella (Castellón) y Ribes de Fresser (Girona)
([40]) “han desarrollado servicios integrales de
telecomunicaciones, de teletrabajo, proyectos educativos y de formación, casas
domóticas, participación ciudadana, etc. Que no sólo calan en su vecindarios,
sino que alejan el fantasma de la despoblación y generan empleo”. En
cualquier caso, cada día surgen nuevas iniciativas en distintos municipios que,
aunque no nos permitan hablar de “ciudades digitales”, supone el principio de
un avance imparable: en San Bartomeu del Grau (Osona) se realizó un referéndum
vía web sobre el cambio de nombre de una calle; en el barrio de Poble Sec (300 vecinos) y dentro del
proyecto Euro-Citi, iniciativa europea que impulsa la participación ciudadana a
través de las nuevas tecnologías, se lleva a cabo un proyecto de consultas y
votación por internet ; en Gijón se ha estrenado un nuevo servicio en el web
municipal, en el que se podrá acceder al balance del primer plan estratégico de
la ciudad e influir en la redacción del nuevo, etcétera. Para más
información en este sentido, puede verse el interesante reportaje sobre las
webs municipales que ha hecho el suplemento Ciberp@ais, del diario El
País ([41]). 5. El
voto Electrónico En España, gracias a la Ley de
Régimen Electoral ([42]), no se permite otra forma de
sufragio que no sea mediante la papeleta y el sobre que se introduce en la
urna, salvo que éste sea por correo. El sistema de voto electrónico, en
cualquiera de sus variantes, no está previsto por la LOREG. Aún así, existen
dos empresas españolas que han desarrollado sendos sistemas de votación
electrónica ([43]). 5.1 Demotek “La Tecnología al servicio de la
Democracia” es lo que significa el nombre del proyecto del consorcio formado
por el Gobierno Vasco, la Universidad del País Vasco, y el grupo de empresas
Ibermática, Ikusi y Hunolt, apoyadas por los centros tecnológicos Ikerlan y
Robotiker. La
principal ventaja de este sistema de voto electrónico es que permite utilizar
la papeleta de siempre (con lo que no se incumpliría la ley electoral),
agilizando el recuento de papeletas y la transmisión y comunicación de datos.
En realidad de lo que estamos hablando es de recuento electrónico, ya que al
votar “validamos” nuestra papeleta y es ahí donde se contabiliza el voto ([44]). 5.2 Indra ([45]) Cuando nos referimos a Indra lo
estamos haciendo a varios sistemas de votación:
6. Movimientos
Ciudadanos “Los grupos de presión
tradicionales, o lobbies,
encuentran en la Red un medio de expresión y formación sin igual. Un buen
ejemplo de cómo la utilización de la Red puede sensibilizar a los miembros del
poder legislativo es el nodo estadounidense MoveOn.org, especializado en
generar grupos de presión electrónicos” ([46]). De hecho, fue quien canalizó las protestas
ciudadanas del caso Lewinsky y el impeachment a Clinton. Estos
movimientos sociales son síntomas representativos de la sociedad actual, son
“nuevas formas de asociacionismo digital en nuestro siglo: juegan un rol de
importancia en el esfuerzo de las redes sociales, en facilitar a los ciudadanos
diversas formas de acceso a las herramientas informáticas, para usar el
conocimiento y las oportunidades laborales de la Sociedad Informacional, e
incrementar la participación ciudadana en las decisiones políticas, la creación
de mejores condiciones de trabajo, y la generación de emprendimientos
innovadores. (...) Amplían tanto el concepto de espacio público, como el de
espectro político, superando a los partidos políticos, incorporando nuevos
temas a las agendas políticas, y desempeñando así un papel innovador y
fundamental para la construcción de un nuevo espacio público, sustentado en
gran parte por las redes electrónicas. (...) Uno de los impactos culturales más
directos es la apropiación social y la difusión de las herramientas de la
Sociedad Informacional, ya no disponibles sólo para una élite. Otro es la
construcción de una subjetividad social, pública: los valores y acciones
presentes en la sociedad civil entran en franca oposición con los valores
sistémicos característicos del Estado y el mercado, generando nuevas formas de
sociabilidad y la alteración recíproca entre instancias de práctica social y de
producción de subjetividad. (...) Hoy, democracia es la construcción y
experimentación de formas no representativas y extraparlamentarias: ligas,
concejos, asambleas ciudadanas, que reducen la estructura del estado porque
interfieren con sus aparatos administrativos” ([47]). Una vez hecha esta introducción,
simplemente enumeraremos los principales grupos de presión o movimientos
ciudadanos españoles que se han organizado en red (y por tanto utilizan un nuevo repertorio de mecanismos de
participación) y que cuentan con un contenido reivindicativo más o menos
político:
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