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Sistemas de información, sistemas de comunicación y configuración social. Algunos elementos de Memética y Sociocibernética de la vida social Jesús Galindo Cáceres http://www.geocities.com/arewara/arewara.htm I - Sistema social y sistema de
información. El mundo es un gran espectáculo para el observador
sistemático, la variedad de formas y la diversidad de puntos de composición lo
hacen fascinante. El mundo social tiene esas mismas cualidades y otras, agentes
creadores, observadores que interpretan desde algún lugar lo que miran y lo que
viven, y lo modifican. Un inventario imaginario posible de todo lo que aparece
a la vista de un observador sería gigantesco, un muestrario de la habilidad
humana para configurar y reconfigurarlo todo. Si a este gran catálogo se
agregaran todos los ritos, objetos, pensamientos, actitudes, juicios, artes,
del pasado posible, lo que aparecería ante nosotros sería de una plasticidad y
heterogeneidad tal que no habría percepción que alcanzara a dar cuenta de todo.
La gran enciclopedia de lo general y lo particular sólo por inventario es un
proyecto posible, y es sólo una parte de lo que desde hoy podemos construir con
la lógica de los sistemas de información. Los sistemas de información son un horizonte de sistematización
del mundo contemporáneo. Por una parte aparecen como una configuración técnica
de la memoria, del registro de todo lo posible. Y por otra parte tienen la
forma de un orden que se explicita y
busca su reproducción. Esta doble, y no exclusiva, forma de su composición y
organización es la que nos permite hoy reflexionar sobre lo que somos, lo que
hemos sido y lo que podemos ser, desde una visión única, la de las matrices de
configuración que nos construyen. Miremos por un momento lo que sucede. Al
catalogar todo lo que aparece lo fijamos en algún registro de la percepción. Lo
que antes era sólo acontecimiento ahora es un dato ubicado en un contexto de
significación que lo define y lo determina. A partir de ahí varios son los
cursos de acción, uno, el más evidente es el que parte de la decisión de
confirmar lo que ha sido registrado o modificarlo, lo cual puede ser porque se
cuenta con la representación que lo permite. Gracias al sistema de información
sobre el mundo se lo que aparece ahora en el mundo, la pregunta es si deseo que
el mundo continúe así, o lo cambio en parte o en orden. Con los sistemas de información hemos
descubierto algo que nos compromete, antes de percibirlos ya estaban ahí de
alguna manera, y ahora que los conozco tengo que decidir si sigo en esa
configuración o muevo la trayectoria hacia otra dirección o sentido. La Memética tiene algo que decir sobre este fenómeno. Todo lo
que somos, todo lo que pensamos, lo que hacemos, lo que deseamos, lo que
tememos, lo que olvidamos, lo que recordamos, lo que entendemos, deriva de
alguna matriz de sistemas de información que nos ha construido. Y este es sólo
el planteamiento del asunto. Esa matriz actuante en cada individuo, en cada
situación, en cada momento, está articulada en un cuerpo de instrucciones que
forman grupos, entidades plásticas que se acomodan a cada circunstancia, a cada
entramado de condiciones favorables o desfavorables a su replicación. La imagen
es la de una gran forma que incluye a muchas formas particulares, y que en
conjunto construye a los miembros de una región, de una sociedad o comunidad
particulares. Todos somos portadores de esa matriz, la que corresponde a
nuestra cultura, a nuestro estilo de vida, a nuestra forma de actuar, percibir
y expresar. La vida social puede ser
vista como el juego de interacciones entre ciertas instrucciones sobre todo
tipo de formas que se conforman en
patrones estables más o menos amplios de construcción de individuos y grupos,
para reproducir ciertos esquemas de acción y percepción. El punto clave es que esos patrones de instrucciones buscan
replicarse, como genes de la vida
social, y a esos cuerpos de información se les llama memes. La Antropología ha
invertido su oficio en registrar y mostrar esos memes de la vida social, esos
esquemas de orden que construye la vida de los grupos y las sociedades. Lo que
han hecho es reconocer y formatear a los sistemas de información que arman al
mundo de lo social. Lo interesante del punto de vista memético sobre el
antropológico es que el meme no tiene mas interés que el de replicarse, que el
de buscar zonas y regiones de lo social para reproducirse, y de esta manera
nuestro mundo humano es la arena de lucha de una multitud de memes buscando
sobrevivir a través de nuestra energía, formas que nos configuran y sólo
quieren continuar, buscando otros individuos y regiones sociales para hacerlo. Los sistemas de información que construimos gracias a
nuestras competencias lógicas, semióticas e informáticas son representaciones
de esas formas meméticas que nos configuran. Mediante nuestros oficios y artes
los hacemos evidentes, visibles. Y entonces la vida cambia. Antes, los memes se
movían sin nuestra conciencia de que estuviera sucediendo, o de qué manera estaba sucediendo. Ahora podemos
mirar su movimiento, percibir cómo nos habitan y se reproducen. Ahora la
decisión sobre su sobrevivencia es más puntual. La historia humana se dividirá
desde hoy en antes de la percepción de los memes y después de la percepción de
ellos. El sistema social es la versión estable de una configuración
memética. De un conglomerado grande de opciones, o pequeño, sólo un cuerpo de
formas ha vencido por el momento y conduce al movimiento de la vida social, le
dicta las normas de su comportamiento y su expresión. La forma sistema social
garantiza que ese cuerpo vencedor se reproduzca por un tiempo. Construye todos
los componentes necesarios para vigilar y ajustar modificaciones que pongan en
peligro la replicación sistémica. El sistema social es la expresión más clara
de la forma meme, toda una composición y organización social para replicar
ciertas formas de vida . Todo sistema social derivó de una lucha entre formas por
establecerse como el centro rector, lo que les permite replicarse. En el
proceso muchas formas mutaron para
juntarse a la forma vencedora, y otras desaparecieron por completo al
quedar fuera del orden vigente. Otras más permanecen latentes esperando un
momento mejor para ganar fuerza y vida, como un virus. También se da el caso de
la convivencia de formas alternas, es mejor para todas compartir el espacio que
luchar por que sólo una de ellas permanezca. Casi parecería que hay una
historia distinta por escribir, la de los sistemas de información que han
programado la vida social y la ruta de conformación de sus memes, hasta llegar
a los más exitosos, los que fracasaron, y los que siguen vigentes con mayor o
menor presencia. Los individuos sólo son vehículo de esos sistemas, la historia
humana es la historia de los sistemas de información que han construido lo
humano. II - Sistemas de información y sistemas de comunicación en la configuración de lo social. Los sistemas de información son una configuración sistémica,
tienden a estabilizarse, a cerrarse, a reproducirse en formas lo más cercanas a
lo semejante, lo idéntico. También tienen una forma abierta e inestable, pero
no es lo propio de su forma sistema. En este sentido sistema social y sistema
de información son entidades de la misma forma general y colaboran en los mismos procesos. Cómo es
que sucede esto, eso es parte de un programa específico conceptual y
metodológico. El punto pertinente sobre esta imagen de estabilidad y seguridad
reproductiva es la relación con la comunicación, que en cierto sentido desmonta
a la forma sistema, y en otro la refuerza otorgándole otras cualidades. La figura de la información es vertical, unidireccional, da
autoridad, gobierno, de poder central. En su composición y organización
sistémica adquiere toda su amplitud, la información ordena, es la forma del
orden, fija sentido y dirección, cierra opciones, busca ser eficaz, estabiliza
relaciones y conexiones, formaliza todo lo que toca. Si está en el sistema, en
su representación, existe, de lo contrario es algo que hay que asimilar, pulir,
diluir. La forma información en sistema puede llegar a ser muy rígida, tanto
que cristaliza al movimiento, lo congela, y eso es muerte de lo vital. Para que
esto no suceda la vida social recurre a otra figura que la complementa, la
refuerza y también la transforma, la comunicación. El sistema necesita
identidad, pero no clausura total de movimiento. En este sentido se abre al
conocimiento de lo exterior para mejor adaptarse a su entorno y adquirir
mayores competencias para sobrevivir y desarrollarse. Del exterior también
recibe energía. Así que el sistema se conecta con lo externo para obtener
energía e información. Y ahí cambia, un poco, mucho, por completo. En una perspectiva ecológica aparecen muchos sistemas en
relación, de diverso grado de complejidad, y entre todos con un conjunto global
de gran complejidad. El mundo social ha sido un camino de lo diverso
desconectado a lo semejante conectado. En el horizonte actual la diversidad no
ha desaparecido, lo que ha aparecido es la posibilidad de su interrelación. Eso
es la dimensión de la comunicación. En operación sería aquello que permite a lo
diverso ponerse en contacto y conformar un nivel mayor de organización por ese
punto de vinculación. El sistema de comunicación posibilita la figura de un
nuevo nivel de configuración de lo social, también ordenado bajo la forma
sistémica de la información, pero con márgenes relativos de diversidad y de
autonomía sistémica en su interior. En el contacto de dos formas sistemas puede
suceder que una se integre a la otra, que una desintegre a la otra, o que se
integren en una forma que las incluya a las dos en una conexión que respeta la
diversidad de su autonomía, hasta cierto punto. En el tercer escenario entra en
juego la figura del sistema de comunicación. El sistema de comunicación
es un sistema de información que no cubre la totalidad del sistema
social con su forma, sólo la parte que permite la articulación, la colaboración,
la competencia, la interacción. En una forma sistema de información total,
todos los componentes de su interior coinciden con el sistema social, lo
ordenan en su totalidad. En la forma sistema de comunicación sólo lo que
permite la agregación de lo diferente en una entidad conglomerada está en su
lógica, y requiere de lo diverso para su funcionamiento y desarrollo. En el sistema de comunicación
es muy importante siempre mantener un margen grande de independencia sistémica
de los miembros particulares, porque de su diferencia se enriquece la
totalidad. Por eso es posible decir que el sistema de comunicación es la
continuación del sistema de información con otros medios. Y de ahí la doble
imagen, por un lado parece que lo destruye, y por otro parece que lo enriquece. La vida social puede tener formas sistema de información y
formas sistemas de comunicación simultáneas, contemporáneas, siempre y cuando
la forma comunicación esté por encima de la forma información. Lo contrario es
posible pero supone una resistencia a una figura totalizadora que se impone, o
un acuerdo general total entre
varios sistemas de comunicación . En el
caso primario lo que se presenta es una
renuncia a la figura totalizadora por una de
convivencia de la pluralidad. Los sistemas de comunicación permiten la circulación de los
memes dentro de una ecología mayor a la de los nichos saturados de un sistema
de información específico. Aquí entra la figura de la diversidad de sistemas de
comunicación. En un sentido arriba se nombró al acuerdo ideal entre muchos
sistemas de información de convivencia y aceptación de la mutua afectación. Pero no sucede así, aunque
es un escenario posible. En el mundo social se presentan sistemas de
comunicación de diverso grado e interconectividad potencial. Por ejemplo la ciencia, que es capaz de cubrir a la totalidad
del planeta en cierto sentido, pero sólo conecta a un sector muy pequeño. Aquí
se da la imagen de un pequeño sistema que puede afectar a la totalidad
ecológica de lo social. Otro ejemplo es el de los medios de difusión de
información. Estos sí entran en contacto directo con grandes sectores de lo
social en todo el planeta, y son las piernas sobre las que camina la
globalización. El asunto es que la circulación de conocimiento científico y de
productos de la industria cultural no es de todos los puntos del sistema a
todos los puntos del sistema, sino de ciertos puntos al resto, más que lo
complementario. El caso del mercado es
también ejemplar. La sociedad de mercado abre sus fronteras a todas las
mercancías bajo el modelo ideal del liberalismo económico, pero en realidad no
es así, unas regiones reciben más productos que otras, y otras no pueden sacar
los suyos aunque lo desean. Pero en todos estos casos seguimos hablando de
sistemas de comunicación. La comunicación como sistema llegó a nuestra vida social con
la formación del sistema mundo a partir del siglo XVI, aunque tiene múltiples
antecedentes. Pero es entonces que se crean las condiciones de emergencia de un
sistema de relación entre lo diverso más allá de las ambiciones particulares de
un sistema social-de información. El siglo XX ha sido una plataforma para la
aceptación política general de la pertinencia de los sistemas de comunicación
mundial. Y en este camino han aparecido muchos ejemplos regionales de
comunicación contemporánea y anterior. De todo se puede aprender. El caso es
que al tiempo que los sistemas de información se perfeccionan en sus
intenciones de hegemonía total, los sistemas de comunicación aparecen como la posibilidad de creación de un
auténtico sistema universal social con mejores condiciones de creación y
evolución sociales. La guerra fría es un caso de la improductividad de los
sistemas de información como sistemas sociales totales. Y la economía de
mercado es un buen ejemplo de las posibilidades de los sistemas de comunicación.
La migración, la difusión de ideas y costumbres, la libre circulación de mercancías, todo entra en el juego de la
nueva sociedad emergente de la comunicación. Y los memes tienen más espacio que
nunca para circular, pero con una consiga, tienen que aprender a convivir. El
reto es si la lógica de información se impondrá a la de comunicación, o en
realidad estamos ante un nuevo ciclo de vida social. III - El caso de las agendas de información. La información tiene diversas acepciones y visiones en
nuestro mundo contemporáneo. Una de las más operadas es la que tiene relación
con los llamados medios de información colectiva, los medios. Todo empezó en el
siglo XIX con el boom liberal del periodismo. El periódico es el modelo de la
difusión de información liberal. El periodista es el personaje externo a los
intereses creados que observa y da cuenta de lo que sucede, el que informa a la
sociedad de lo que los poderosos hacen, el que denuncia excesos, el que marca
los límites de abuso, el que crea opinión con su capacidad crítica y su manejo
justo y suficiente de la información sobre lo que juzga. Y de esta manera el
periódico se convierte en el cuarto poder, la mirada que observa atenta lo que
todos hacen, sobre todo los que mayor efecto pueden tener con sus acciones. Y
en cierto sentido ha cumplido con su misión liberal, pero en muchos otros se ha
transformado en una secuela de las formas anteriores de dominación, y el mismo
se tornó un centro de poder. Quien tenía la vocación de crear y difundir las
representaciones sobre los sistemas de
información social, adquirió tal poder con su capacidad de dirigir la agenda de
asuntos relevantes, que se convirtió en un agente de dominación propio o por
delegación. El siglo veinte amanece en el asunto de los sistemas de
información y los memes para la construcción social con la llamada segunda
guerra mundial. La labor de los medios, en particular el cine y la radio, es
sorprendente. En ambos campos contendientes
se desarrollan estrategias y actividades diversas para llevar a sociedades
completas a entregarse a un objetivo bélico. Fue tal la eficiencia de las
respectivas campañas de propaganda, que el mundo no volvería a ser el mismo.
Nace la especialidad en dominio técnico de la información para control del
comportamiento colectivo. Y no es que fuera del todo una novedad, las
religiones y las ideologías ya habían mostrado sus posibilidades. Pero el uso
de las nuevas tecnologías de difusión de información mostraron que el asunto
aún estaba por desarrollar sus mejores momentos. Y así fue. El resto del siglo
ha sido un muestrario de lo que se puede hacer al mundo colectivo a través de
medios tecnológicos como el radio y la televisión, sin descartar a los
anteriores, como el cine y el periódico. Un concepto nace en la segunda parte del siglo XX como efecto
de lo observado durante las décadas de la guerra y las siguientes, la agenda de
información. Los científicos nombran lo que los técnicos en propaganda ya
dominaban. En un sistema social se pueden construir formas sistema de
información para dirigir el comportamiento y la percepción en el sentido de
ciertos intereses. Los medios de información colectiva ordenan por lo menos la
percepción al dictar cuales son los asuntos que deben ser tomados como los más
importantes. Y no sólo eso, sino que además proponen las tematizaciones que
deben escenificarse en el ámbito público y privado sobre esos temas. Así que la
conducción memética funciona. La gente escucha, lee, e incluso aprende de
gestos, énfasis, y actuación dramática, sobre los temas de la agenda del
sistema de información mediático. Y sucede que imita en consecuencia, formas
verbales, juicios, énfasis, puntos de vista, en incluso la manera de actuar
verbalmente lo que está diciendo. Todo ello lo aprende en el tiempo que dedica
a los medios. El efecto mimético de la agenda es innegable. Lo que queda
es ubicar en su contexto a dicha agenda. La que sea, es parte de un sistema de
información que la dicta. Es decir, los medios son voceros de ese sistema. Aquí
la Mediología es de gran utilidad. Los grandes sistemas de información han
hecho uso de los medios más eficientes
a su alcance a lo largo de la historia para garantizar su reproducción, su
sobrevivencia. Hoy no es la excepción, los llamados medios son instrumentos de
los sistemas meme que buscan su replicación. El punto es que lo hacen en
diversos niveles, desde el gesto del locutor, hasta la matriz ideológica que
está detrás de lo que dice, incluso más allá de su percepción consciente. Y este
espacio de diversidades actualizadas en una misma actuación es lo que hace del
comportamiento de los medios un objeto privilegiado de estudio en el ámbito de
la visión Memética. El asunto de la agenda de información es clave. Al mirar unos
temas no se miran otros. Al mirar los temas mirados de cierta manera no se
miran de otras maneras. Y además está el juego temporal de la jerarquía de
temas. Lo que hoy es importante puede no serlo mañana para la agenda, aunque lo
siga siendo para el sistema social en algún sentido. La primera característica
de la agenda es su visibilidad, está en la cartelera de lo que está enfocado
para ser mirado y conversado, proponiendo además los elementos de esa mirada y
esa conversación, como un guionista que proporciona los diálogos a los
personajes. La segunda característica de la agenda es su enfoque, los asuntos
entran y salen, y con ello quedan marcados como importantes y no tanto. Y la tercera característica es su
actualidad, la agenda juega con el tiempo y los temas, sólo lo actual es
relevante, y lo actual cambia para convertirse en forma de la novedad que atrae
y se puede vender. La agenda se mueve en una dimensión de la información que
tiene su propia lógica, se justifica a sí misma con la cualidad de la noticia,
pero toda ella está construida por otra lógica que es la del sistema de
información que desea sobrevivir, no le interesa informar, sólo ganar adeptos y
replicarse. La agenda de información es un elemento del sistema de
información, pero también lo es del sistema de comunicación. Pone en contacto
lo diverso y lo distante con lo cercano y lo semejante. La agenda de los medios
tiene un efecto empresarial, garantiza que la empresa de medios tenga publico
consumidor mañana. Un efecto sistémico, reproduce los elementos de uno o varios
sistemas de información en una ecología social dada. Y tiene un efecto
ecológico, se configura como sistema de comunicación más allá de su intención y
objetivos primarios, conecta a los distintos sistemas de información sin proponérselo. En este sentido la agenda puede evolucionar,
puede enfatizar más componentes del sistema de información estable implícito en
su aparente cambio cotidiano de novedad,
puede configurarse con mayor claridad como promotora de los sistemas de comunicación,
con mayor participación de sus públicos receptores y sus involuntarias fuentes
de información. Las agendas son una
forma de la producción empresarial periodística, pero pueden convertirse en
agentes poderosos de promoción de cultura de información y comunicación. El
asunto no es sólo de periodistas. Bibliografía
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