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Las Nuevas Tecnologías y el Brasil. Algunas consideraciones iniciales Maximiliano Martin Vicente FAAC – UNESP Campus de Bauru La única forma que los países latinoamericanos
tienen de hacer parte de la sociedad de la información es conseguir una
profunda articulación entre los diversos agentes sociales, o sea, entre la
sociedad civil, los gobiernos y el
sector privado. Susana Finquelievich, investigadora del Conicet
(Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas de la Argentina) INTRODUCCIÓN
Un final de siglo lleno de mudanzas y transformaciones en algunas ocasiones mal explicadas y poco comprendidas. Era de la información, revolución tecnológica, nueva orden internacional, eses y otros nombres aparecen desde el final de la década de setenta intentando definir los cambios produzidos en los diversos ámbitos de la sociedad. Acompañar algunas de esas manifestaciones desde el punto de vista de Manuel Castells y otros autores así como verificar la situación brasileña delante de los desafíos provenientes de esa nueva configuración mundial, son los objetivos principales de este artículo. Para finalidades didácticas lo dividimos en cuatro partes. La primera está dedicada a las interpretaciones de las alteraciones tecnológicas y sus significados dados por Castells en su obra. En la segunda, más breve, otras interpretaciones también serán estudiadas. La tercera está dedicada a analizar la situación brasileña, destacando puntos importantes destinados a preparar el país para enfrentar los retos que llegan con la implantación de las nuevas tecnologías. Finalmente, en la última parte, hacemos una conclusión sin que sea algo definitivo pues el tema es aún polémico. LA EVOLUCIÓN TECNOLÓGICA Y LA INTERPRETACIÓN DE
CASTELLS Manuel
Castells (Castells, 1999) parte del princípio de que en los últimos años del
siglo XX, el mundo vivió cambios muy
rápidos debido a los avanzos y a las acciones de la tecnología en las
estruturas económicas, políticas y sociales, principalmente en los países
desenvolvidos. El impacto de esas alteraciones afectó de manera bastante
profunda todos los campos del conocimiento provocando el aparecimiento de nuevos
paradigmas y desafíos. No seria exagerado decir que la comunicación fue uno de
los segmentos más revolucionados por la nueva configuración mundial. Una breve
descripción de esas innovaciones y sus
implicaciones relacionadas con el proceso de comunicación ilustran bién como
las nuevas tecnologías actuaron en esa área. La
llamada Revolución de la Tecnología de la Información, siempre siguiendo la
obra de Castells (Castells, 1999:53), fue hecha por la unión de tres factores:
la microeletrónica, los ordenadores y las telecomunicaciones. Sabemos de la
importancia del transistor al hacer
posible procesar los impulsos eléctricos a un ritmo más rápido que el conocido hasta la década de setenta. A
partir de ese momento se pudo multiplicar un señal recibido y así se divulgó la
información de manera más rápida y eficiente. El salto gigante hacia adelante
se dió al conseguir colocar el ordenador en un chip, pués con él poderia
procesarse la información desde cualquier lugar. La aplicación de la tecnología
en los chips, revolucionando su configuración permitió, además de miniaturizar
su configuración, ampliar su utilización en todos los sectores del sistema
produtivo. La microelectrónica ocasionó una revolución dentro de la revolución
tecnológica. El camino para construir el ordenador estaba trazado. El
primer ordenador en el cual se aplicó la microelectrónica es de 1975. Su
desenvolvimiento rapidamente permitió el aparecimiento de una industria
promisora, directamente relacionada con la fabricación de los PCs. Un caso bien
específico estudiado por Castells ilustra esto. La Appel Computers fue lanzada
en 1976 por tres sócios con un capital inicial de 91.000 dólares y em 1992 ya
había alcanzado 583 millones sólo en las
ventas. La IBM siguiendo los
mismos pasos presentó en 1981 el Ordenador Personal (PC) convertido en el
acrónimo de los miniordenadores. Dentro de esa rápida trajectoria aparecen dos jóvenes investigadores que habían parado sus estudios en Harvard,
Bill Gates y Paul Allen. Adaptaron el BASIC para que funcionara en la máquina
Altair y viendo sus posibilidades fudaron la Microsoft, empresa conocida
mundialmente. Enumerar
las mudanzas produzidas por el desenvolvimiento tecnológico de los ordenadores
aliados con los procesadores nos llevaría páginas y más páginas apenas para
citar los detalles técnicos envolvidos en esos avances. El tema no es
fundamental en nuestro trabajo, pero combiene recordar que la unión del
ordenador y de las tecnologías está ocasionando una revolución en este início
del siglo. El coste medio del procesamiento de la información descendió de unos
75 dólares por millón de operaciones en 1960 a menos de un céntimo de centavo
en 1990. Las
telecomunicaciones también sufrieron
grandes cambios cuando se combinaron las tecnologías del nodo y de los
nuevos enlaces. Los importantes avances en optoelectrónica y en la tecnología
de la transmisión de paquetes digitales ampliaron de forma espectacular la
capacidad de las líneas. Las Redes Digitales de Servicios Integrados de Banda
Ancha superaron en mucho las
expectativas de la década de setenta. Junto con esa enorme capacidad de transmisiones, la telefonía móvil y la
posibilidade de una comunicación ubicua entre sus usuarios acabó por
desencadenar, de manera irreversible, la ampliación de la revolución
tecnológica en las comunicaciones. Las innovaciones tecnológicas provenientes de la introducción de las
tecnologías de la información criaron varias interpretaciones sobre las transformaciones efectuadas por
eses equipamientos en su relación con la sociedad. De esta manera, algunos
autores vienen realizando esfuerzos
importantes para encontrar explicaciones capaces de aclarar las mudanzas
provocadas por el uso de esas tecnologías. Estamos delante de un fenómeno muy
original que nos ofrece versiones diferentes y en algunas veces poco
convincentes cuando intenan presentar justificativas relacionadas con estos
procesos contemporaneos. Manuel Castells ( 1999:70), uno de los autores que ultimanente viene
contribuíndo en la tentativa de descifrar esa nueva sociedade, cita algunas de
las características del llamado paradigma de las tecnologías de la
información. Para este autor, la lógica
que desencadenó este paradigma es resultante de los siguientes hechos: a) La información es su matéria prima y las tecnologías actuan sobre la
información, lo que no ocurrió de manera tan directa en las otras revoluciones
tecnológicas. b) La información es una parte importante de las actividades humanas y
esas tecnologías moldan todos los procesos de la existencia de las personas. c) Estas tecnologías promueven una lógica de red que ahora puede
materializarse en todo tipo de procesos y organizaciones sin que con esto se
mate la criatividad del ser humano. d) Este paradigma se fundamenta en la flexibilidad. No sólo los procesos
son reversibles, como también pueden modificar las organizaciones y las
instituciones e incluso alterar de forma fundamental sus contenidos mediante la
reordenación de sus componentes,
importante para su éxito, pues la sociedad y las organizaciones varían
constantemente. e) La quinta característica es la convergencia creciente de tecnologías
específicas en un sistema altamente integrado, dentro del cual las antiguas
trayectorias tecnológicas separadas se vuelven practicamente indistinguibles.
La microelectrónica, las telecomunicaciones, la optoelectrónica y los
ordenadores están ahora integrados en sistemas de información. Definidas las bases
sobre las cuales se fundamentan las nuevas relaciones sociales, Castells
muestra el proceso de la evolución de esta forma de desenvolvimiento enumerando
tres momentos bién diferentes: la automatización de los empleos por la
racionalización de los procesos existentes, la experimentación de nuevos usos
del trabajo y, finalmente, la reconfiguración de las aplicaciones por medio de
nuevos procesos y trabajos. De esta manera, Castells caracteriza la nueva economía, base del
desarrollo humano, de global e informacional. Es informacional porque la
productividad y la competividad de las
unidades o agentes de esta economía depende fundamentalmente de su capacidad
para generar, procesar y aplicar con eficiencia la información basada en el
conocimiento. Es global porque su organización se dá en el mundo entero ahora
interrelacionado. Esta seria la gran novedad que nos traen las tecnologías de
la información, la interdependencia
provocando lo que Castells llama del espacio de los flujos, o sea, el
espacio entrelazado por medio de redes globales ( públicas y privadas) criando
un supraespacio. Dentro de esta visión, las relaciones sociales y más
concretamente el surgimiento de las nuevas formas de relaciones sociales caminan para una padronización en la medida
en que las respuestas pedidas serian las mismas tanto para un determinado lugar
o país como para otro. Las redes adquieren, en la visión de Castells, un papel
importante en la definición de la formulación social. Debemos pensar que estas
fórmulas tanto pueden ser usadas por una gran compañía multinacional como por
una red de traficantes. Las afirmaciones de Castells significan una clara ruptura con relación
a los conceptos más clásicos, dentre los cuales destacamos el espacio y el
tiempo. Pensando que sea verdadero el espacio de los flujos, tal como fue
presentado por Castells, se romperían las
fórmulas tradicionales de secuencia de los hechos, pués ellos se harían
realidad de manera muy rápida e interligada ocasionando las mudanzas sin que se
pueda estabelecer una reflexión más consistente y detallada. De las causas a
las consecuencias no hay en el espacio de los fujos una visualización
secuencial, pues personas diferentes
están haciendo al mismo tiempo acontecer los hechos. De la misma manera la
separación desaparece en el espacio de los flujos. Castells identifica dos
medidas de distancia en eses espacios: la inexistente en la cual incluye todas
las personas que estén dentro del alcance de la red y, la gran mayoria de las
personas excluídos del alcance de la red. Este, me parece, que es uno de los
pilares encima del cual Castells costruye su teoria. Mientras las organizaciones se encuentran en los lugares y sus componentes humanos y materiales son
dependientes de ese mismo espacio, la lógica organizacional tiene vida propia
independiente y no está sujeta a ningún condicionante clásico, como la lengua,
leis o tradiciones particulares de los países.
Cuanto más las organizaciones dependen de los flujos de las redes, más
libertad tienen y se tornan más libres
de los contexos sociales asociados a su local de origen. Para Castells, el
poder camina, cada vez más claramente, para el espacio de los flujos, montando
de esta manera la lógica dominate de la sociedad en red. El reflejo de esta situación es que cría nuevas situaciones para la
estrutura del poder tradicional y para el Estado. De hecho, vivimos hoy en un
mundo donde el poder no puede ser medido únicamente por el alcance de las
estruturas físicas, humanas o materiales. El poder público es obligado a llevar
encuenta otras organizaciones, dentre las cuales poderiamos citar las
Organizaciones No Gobernamentales (ONGs) y otros grupos que actuan mundialmente
y ya tienen una estrutura consolidada capaz de permitirles una actuación rápida. Pero apesar de estas
constaciones, Castells sustenta que el llamado Estado Nación aún continua desenvolviendo
un papel primordial pues es el único con legitimidad para actuar y con poder de
criar mecanismos multilaterales capaces de enfrentar los problemas cada vez más globales. El dilema colocado para el Estado está en la tensión ocasionada por la
contraposición entre lo local y lo global. En la era de la información, las
decisiones locales del Estado Nación tienen que ser pensadas globalmente. Esto
puede ocasionar fuerte tensión en la medida en que grupos o segmentos locales
pierden poder de negociación en razón de los intereses mundiales presentes en
la sociedad en red. Aparentemente la democracia estaría pasando, en ese
contexto, por un momento de crisis a no ser que se descubran nuevas fórmulas de
regulamentación mundiales para solucionar los problemas mundiales. Aunque Castells (2000:295) dá mucho valor a las entidades
proyectadas por la sociedad de la
información y a su capacidad de
resistir, muestra las contradiciones
existentes entre ese deseo diluído en las instituciones supranacionales y los
problemas locales y regionales con los cuales el poder tiene que convivir todos
los días. Apenas para llegar a una definición de las nuevas relaciones entre la
sociedad y el poder, colocamos un pasaje de su obra en la cual esa cuestión es
colocada: “El
poder, no se encuentra únicamente en
las instituciones ( el Estado), en las organizaciones ( empresas
capitalistas) o en los controladores simbólicos ( empresas de comunicación o
iglesias). Está diluído en las redes globales de riqueza, poder, información e
imágenes, que circulan y se cambian en un sistema de geometría variable y
geografía desmaterializada. Pero no desaparece. El poder sige conandando la
sociedad y nos dá forma y nos domina... el nuevo poder está en los códigos de
información y en las imágenes de representación en torno de las cuales las
sociedades organizan sus instituciones y las personas nonstruyen sus vidas y
deciden su conducta. La sede de este poder está en la mente de las personas.” Por lo
que Castells nos demuestra, podemos afirmar que el poder existe, pero es difuso.
Se manifiesta al rededor de los códigos culturales de la sociedad, razón por la
cual, el que domina la mente tiene grandes posibilidades de determinar las
reglas de la sociedad. Por este motivo Castells dedica el segundo volumen de su
trilogía al poder de la identidad, al valor de las fuerzas y de las resistencias en un mundo cada vez más dominado
por la información y por la tecnología. El poder de las identidades reside
justamente en su capacidad de resistir en determinadas áreas o zonas de la
estrutura social y desde ellas propone nuevas formas institucionales, libres de
la influencia de la sociedad de la información. La dinámica entre eses dos puntos de vista abre posibilidades
interesantes en las colocaciones de Castells, principalmente con relación a las
nuevas tecnologías. Desde su punto de vista el Estado tiene que estar muy
atento para apoderarse de las nuevas tecnologías y direcionarlas en el sentido
de explorar sus potencialidades para facilitar la participación de los
ciudadanos y fortalecer el debate sobre la democracia. El papel del Estado, en
la obra de Castells, es muy estimulador pues a él está reservado el poder de
determinar fórmulas capaces de incentivar el desenvolvimiento tecnológico. Tres
grandes areas de ruptura son aseguradas al Estado en la era de la
información: a) La necesidad de implantar tecnologías de información y creación de
mercados para que sus ciudadanos y empresas puedan competir en el mercado
global. b) La necesidad de controlar las transaciones de dinero que se dán en el
espacio de los flujos para no perder cada vez más su margen de acción en la
política económica interna y externa y en la defensa de la protección social de
los ciudadanos. c) Saber entender la crisis
que enfrenta la democracia recorriendo al espacio de donde el ejercício de los poderes se
define, o sea, el espacio de los flujos. Resumiendo, el Estado debe comprender que su poder se encuentra
abalado por la sociedad en red. Lo que
propone Castells es un fortalecimiento del poder público, mas adecuado a las
dinámicas sociales que caracterizan la sociedad en red. Ignorar estos puntos
puede ocasionar problemas insolubles al Estado. VARIACIONES SOBRE EL TEMA
Esa
revolución tecnológica, tal como fue descrita e interpretada por Castells, no
consigió solucionar, en la area de la comunicación, el dilema entre la
comunicación e información, sin tocar en las crecientes desigualdades sociales
y económicas vividas por los países del
Norte y del Sur. Al contrario de lo que se esperaba, los avances traídos
por las nuevas tecnologías están criando monopolios y oligopolios en la area de
la comunicación de tal forma que ya se llegó a pensar en la posibilidad de que
estaríamos en un nuevo fascismo de mercado, dominado apenas por las grandes
empresas especializadas en producir y fornecer noticias a los medios de
comunicación. Marc Ferro (1998:230), de manera contundente, alerta para los
peligros que vienen en decorrencia de la mundialización de la información,
principalmente de la padronización mundial y de la reducción y banalización de los conocimientos que las
personas pueden conseguir con el uso de esa tecnología. Pero el peligro mayor, siguiendo la
opinión de Marc Ferro, está en la forma como son escojidas y divulgadas las
informaciones para la sociedad. En la mejor de las hipótesis los medios de
comunicación permanecen prisioneros de la lógica del poder instituido. Es
suficiente mirar los periódicos,
especialmente la forma como disponen sus cuadernos; en ellos podemos ver
reflejada la imagen del estado burgués y su estructura creada en pleno siglo
XIX: al Ministerio de Asusntos Exteriores le corresponde el cuaderno Mundo, al
del Interior, el cuaderno Política, al Ministerio de la Economia, el cuaderno
Economía y así sucesivamente. Evidentemente no estamos defendiendo la idea de que la imprensa esté
submetida al poder político por el hecho de reproducir la estrutura del propio
poder, pero lo que se constata es una clara delimitación y una selección previa
direccionada en el sentido de hablar con el “corpus” dominante de la sociedade.
Poderíamos hacer preguntas del tipo: Como se informan los informadores? Están
verdaderamente informados? Las noticias son fornecidas por periodistas que
conocen detalladamente lo que escriben? Las preocupaciones de Marc Ferro también tienen eco en la obra de
Baudrillard (1978, 1993). Este pensador se pregunta sobre uno de los pilares
más optimistas de la nueva sociedad tecnológica descrita como la
universalización de la información. Teoricamente, nunca la información fue tan
fácil de ser conseguida, lo que nos podería hacer pensar en el avance del
conocimeinto para la mayoría de las personas. Pensando rápidamente el
raciocínio es simples: más información lleva, necesariamente, al aumento del
conocimiento. Esta afirmación es tratada de manera pesimista por Baudrillard. Para él, aunque aumentó la
información, el desconocimiento sobre todos los temas y asuntos de interés de
la humanidad disminuyó. Sus escritos
sirven de alerta para que se piensen
las diferencias entre información y formación. En su opinión la
divulgación de las informaciones ha hecho con que se pierda el significado de
algunos temas importantes para el saber y el conocimiento, o sea, se perdió el
poder de criticar o de tener un pensamiento crítico e independiente delante de
la información. Para Baudrillard vivimos en una época en la cual estaríamos
conviviendo con el mito de la universalización de la comunicación y este mito
se convirtió en el princípio y fin de la sociedad, cuando en la verdad está
sirviendo para que apagemos la menoria del pasado y pensemos que estamos en el
admirable mundo nuevo. El pasado es visto como sinónimo del atraso y del caos.
Ocupando su lugar, la nueva sociedad resultante de la implantación de las
nuevas tecnologías nos dice quien deben ser los dioses del momento y todos
ellos, claro, se encuentran dentro del ordenador. Así, matamos el saber
histórico que siempre nos enseña lecciones y experiencias importantes para el hombre en su construcción de la
sociedad. Si aceptamos como verdaderas las opiniones de Baudrillard y pensamos
que los países ricos, en los cuales
predomina la sociedad criada por las nuevas tecnologías, no tienen información
y conocimiento suficientes sobre la real situación del mundo en su totalidad;
la situación actual es muy difícil pues la instrumentalización de las
informaciones permanecen al servicio de esos intereses y no al servicio del
progreso de la humanidad. Lo que estaríamos viendo es lo contrario de una
sociedad democrática, pues a rigor predomina el control sobre las personas y más aun, seríamos
monitorados y transformados en simples consumidores. Somos obligados a aceptar, como consecuencia de los últimos avances tecnológicos, que los
ordenadores pueden separar y gravar conversaciones que incluan determinadas
palabras o temas considerados
“peligrosos”. Los mismos ordenadores pueden monitorar la utilización de la
Internet por el ciudadano común, descubriendo sus gustos y preferencias, transformándolos en una valiosa mercaduría
para determinados produtores que ahorrarían en anuncios y propagandas. De
manera directa, rápida y eficaz, unen el producto con el comprador-consumidor.
Se sospecha que la Microsoft coloca minúsculos chips en los productos que vende
con la clara intención de identificar el ordenador toda vez que entra en la Internet. Un ejemplo de hasta
donde pueden llegar esos controles es el conocido caso de la compañía
americana Acxiom Corporation, que
posuye en sus archivos informaciones importantes de más del 95% de los hogares
americanos (Pross, 1999) Información es poder y esto explica y justifica los esfuerzos que se
están haciendo para implantar las tecnologías de la información. También esa corrida nos da la razón para entender el
porqué los medios de comunicación y sus tecnologías no hayan contribuído mucho
para diminuir las diferencias sociales entre el mundo y dentro de los propios
países. El informe de la ONU sobre el
desarrollo humano divulgado sobre la mitad del 1999 demostraba que 19% de la
populación mundial posuye 91% del aceso a Internet. Al comparar esos dados con
la distribuición de la riqueza y pobreza en el mundo podemos observar que
también la riqueza está en los países que más utilizan Internet, y los que no
tienen la Web, también no tienen tierra, casa, trabajo, escuela,
salud... La idea de la sociedad de la información, tal como presentada por
Baudrillard, merece una reflexión más detallada, principalmente llevando en
consideración la relación Norte-Sur.
Ignácio Ramonet (1996, 1998) viene denunciando casi que solemnemente en
sus publicación Le Monde Diplomatique la concentración de
riqueza y las crecientes desigualdades
entre los dos hemisferios. Ramonet demuestra como la sociedad de la información vive encima de
mitos falsos aceptados como verdaderos cuando interesa. Algunos son objeto de su ataque sistemático, como el
mito del progreso, entendido como la necesidad de crecer, otro es el de la
supremacía técnica, entendido como la necesidad de colocar la tecnología como
la nueva y única ley universal y, finalmente, critica el dogma de la
comunicación entendido en su visión reducionista de la complejidad económica,
social y política por la cual pasa el mundo. Desta manera Ramonet no acepta los mitos del mundo tecnológico como
los verdaderos pilares sobre los cuales se fundamenta el progreso. Lo que
demuestra con sus investigaciones es algo que ya hemos discutido en este texto:
que el Norte acumula las riquezas y el
Sur las pobrezas. Criticando los periódicos de grande circulación y la visión
de mundo implícita en sus textos, Ramonet afirma que los propios ciudadanos del
Sur, conocen y se preocupan más con los problemas del Norte que con su
realidad, muchas veces desconocida justamente por falta de información e
interés. Estar atentos a esas cuestiones, siempre según Ramonet, implica en
repensar los significados atribuídos por la prensa para explicar o justificar
algunas situaciones. La tiranía de la imagen crea una interpretación manipulada
y poco pensada de la realidad que vivimos. EL BRASIL Y LAS NUEVAS TECNOLOGIAS La
posición del Estado En
el momento en que las nuevas tecnologías parecen ser una vara mágica para
conseguir el crecimiento económico y el bien estar social de la populación
mundial, en el Brasil, desde 1996, se hizo un intenso trabajo en el Consejo
Nacional de la Ciencia y Tecnología para crear un proyecto y un programa con la
finalidad de llevar el país para el
mundo de la sociedad de información. El resultado de este esfuerzo se consolidó
bajo el título: El Programa para la Sociedad de la Información. Su finalidad
principal consistía en formular los princípios estratégicos nacionales sobre
los cuales, posteriormente, se daría la implantación de los servicios más
avanzados de ordenadores, comunicación e información con sus respectivas
aplicaciones en la sociedad. Aún en este Programa se estabelecía la fundación
de una adecuada plataforma de telecomunicaciones, sobre las cuales se prevía
que el retorno social traería grandes benefícios para el país en todas las
areas: la educación, la salud, el medio ambiente, la agricultura, la industria
y el comercio. Esto pedía, en aquel momento, la instalación y el fortalecimiento de la infraestrutura en
las escuelas, biblioetecas y laboratorios para preparar una nueva generación de
brasileños íntimanente ligados con ese futuro, o como diría Castells, se preparaban las mentes para aceptar las
tecnologías y sus usos. Estaba muy claro para los cientistas
que participaron de aquellas reuniones que las telecomunicaciones eran el
factor esencial para poder entrar y tener acceso a las nuevas tecnologías. Por
esta razón ellas tuvieron un papel importante, ya que se pensaba y se defendía
con bastante seguridad la idea de que el país que estuviera preparado para
recibir las nuevas tecnologías sería el más importante economica, política y
socialmente en la región Sur. Si ese
era el pensamiento convergente tenemos
que avaliar el desdoblamiento de esa idea para ver lo que fue hecho realmente y,
más aún, estabelecer un diagnóstico que nos permita evaluar el actual estado infraestrutral
en el que se encuentra el Brasil. Por esto nada mejor que confrontar las
opiniones del Ministro de las Telecomunicaciones con datos de otros institutos
más independientes. En un artículo publicado en una revista científica
reciente, el actual Ministro de las Telecomunicaciones, Pimenta da Veiga, (
2001), muestra un cuadro muy animador
al decribir los avances del Brasil en su área de actuación (las
telecomunicaciones), principalmente en los mandatos del Presidente de la
República, Fernando Henrique Cardoso (1994-8 y 1998-2002). Desde 1994 (momento en que el Presidente
llegó por la primera vez al poder ) hasta el año 2000, el número de teléfonos
móviles pasó de 800.000, aproximadamente, para 24.000.000, un crecimiento
realmente muy espresivo. Lo mismo ocurrió con el llamado sistema fijo de
teléfonos, pues los números muestran que desde 1998 hasta el año 2000 se pasó
de los 13.000.000 de aparatos para 24.000.000 y se espera que en cuatro año, o
sea hasta el 2004, el número alcance los 40.000.000. En las previsiones dadas por el
Ministro Pimenta da Veiga (2001:2) en cuatro años, nuevamente hasta el 2004, se
espera que el número de teléfonos móviles llege a 120.000.000, lo que en la
visión optimista del Ministro permite concluir que: “El telefono dejó de ser un
privilégio de los ricos y pasó a ser um bién accesible para todos los
ciudadanos. Tendremos en poco tiempo en el Brasil, un sistema de telefonía que
estará en todas las municipalidades y en todas las localidades que tengan más
de 100 habitantes. No me estoy refiriendo a ciudades o a las sedes de la
municipalidad, me estoy refiriendo a ciudades con 100 personas; estas tendrán
teléfono fijo público disponible. Todas las localidades con más de 300
habitantes, en cualquier lugar del Brasil, incluso en la parte más remota del
Amazonas, tendrán teléfono fijo en sus casas” Al destacar el crecimiento de las telecomunicaciones, el Ministro se
identifica con el princípio, ya expuesto aquí, de que la información es la base
para el desarrollo. El punto final del habla del ministro no podería ser otro:
desea ver la Internet accesible en todo el país. Para poder llegar a esa meta,
un proyecto se destacó en su Ministerio:
el programa Telecomunidad que deve utilizar los recursos del Fondo de
Universalización de los Servicios de Telecomunicaciones (el llamado FUST)1. Este Fondo tiene recursos finacieros
extraídos de las empresas de telecomunicaciones que contribuen con 1% de sus
lucros, lo que supone algo en torno de R$1.000.000.000,00 de reales de acuerdo
con los datos de agosoto de 2000. Claro que el Ministro no contaba con los
acuerdos firmados entre el Brasil y el Fondo Monetário Internacional, lo que
supuso una reducción significativa de esos números. La imprensa brasileña
senalaba en agosto de 2001, cuando
escribíamos estas líneas, que los recursos habían bajado para R$
600.000.000 reales2
(Folha de S. Paulo,12 de agosto, 2001, p. C1). Por medio deste programa se deseaba llevar la sociedad brasileña a
la era digital, pues daba garantías de que tendría acceso al télefono y,
consecuentemente, al conocimiento. Las ventajas, siempre de acuerdo con el
Ministro, en la salud, en la educación y en la presencia de los servicios
públicos junto a la comunidad, vendrían como resultado de la universalización
de las comunicaciones. Sólo para describir la ambición depositada en el
programa Telecomunidad, se esperaba que en conjunto con el Ministério de la
Educación todas las escuelas de enseñanza de la secundaria serían
informatizadas. Esto suponía que 13.000 estabelecimientos, con 7.000.000 de
estudiantes poderían usufruir las delícias de estar ligados con el mundo vía
Internet. Ese mismo programa de Telecomunidad, en conjunto con los Ministerios
de la Cultura, de la Ciencia y de la Tecnología y con el proyecto estatal
Comunidad Solidaria, deseaba crear una gran red informatizada de doble sentido
com más de 4000 bibliotecas públicas, 5000 bibliotecas del llamado Tercero
Sector y cerca de 430 centros de divulgación cultural dispersos por todo el
Brasil. Claro que el Ministro planeaba todo esto llevado más por el entusiasmo
personal que por un conocimiento de la realidad. Los números del IBOPE (un
instituto de opinión muy respetado) y de la AMI (Asociación de la Midía
Interactiva) publicados en el início del año 2000 mostraban un panorama poco
animador al intentar relacionar el sistema educacional con Internet3. En la enseñanza básica, de las 181.504
escuelas que estaban funcionando, apenas 12.166 (6,7%) disponían de Internet.
De ese total, 6353 son públicas y 5.813 particulares. La enseñanza secundaria
mostraba números un poco mejores. Del
total de 19.456 estabelecimientos 6.764
(35%) disponían de Internet, y en este caso, las escuelas particulares estaban
más equipadas que las públicas ( 3.850 contra 2.914). Esa situación descrita
con más detalles demuestra contradiciones gritantes. De hecho, del total de las
escuelas existentes en el Brasil, sumando las públicas y particulares, 12.150
están en la región más rica del país, el Sureste. Después vienen las regiones
nordeste y sur con 2.138 y 2.116, respectivamente. Finalmente, las escuelas que
faltan se encuentran en las otras regiones brasileñas, mucho más pobres que las
anteriores. Como podemos ver las tareas que el Ministro tendrá que realizar
para conseguir implantar su plano no son pocas y dudar que se hagan realidad en
el tiempo previsto no es ningún exagero. Siempre pensando en evitar el analfabetismo digital, la acción
ministerial incluía la fabricación de un ordenador popular y por esto envolvió
en el proyecto un equipo de investigadores de la Universidad Federal de Minas
Gerais. La principal finalidad de ese ordenador sería permitir el acceso a
Internet a la populación de menor poder de compra. El precio final de venta fue
estabelecido en U$ 250,00 financiables por las agencias estatales como la Caixa
Econômica Federal. El valor de cada parcela no devería ultrapasar los R$30,00
reales, o en valores de Julio de 2001, U$12,00. Para que no se colocasen
dudas relacionadas con el programa ministerial, Pimenta da Veiga
(2001:7), en su artículo presenta los siguientes números: “Tenemos
en el Brasil hoy casi 100.000 kilómetros
de fibra óptica que se encuentran instalados por todas las ciudades del
país... En el sector de las telecomunicaciones, la previsión de investimientos,
entre los años 2000 y 2003, es de U$43.000.000.000,00. Para el año 2005 esos
números deven llegar a U$65.000.000.000,00 lo que dá un média de
U$11.000.000.000,00 por ano.” Si
colocamos de manera conjunta el pronunciamento del Ministro de las
Comunicaciones y del Consejo Nacional de la Ciencia y Tecnología, vemos que coinciden cuando el asunto es nuevas
tecnologías y su papel en el mundo contemporaneo. Ampliando más las referencias
a ese tema podemos observar que el proprio Presidente, Fernando Henrique
Cardoso, también tiene una postura semejante a los anteriores. En la
presentación de la obra de Castells (1999: II-III), versión portuguesa,
sustenta que se está construyendo en el mundo un nuevo paradigma tecnológico
justamente por la conbinación de la tecnología y de la información. De la
interacción de esos dos componentes aparecen posibilidades para poder entender
la mayoría de los problemas vitales de nuestra época, dentre los cuales destaca
el Presidente: la homogenización social y la diversidad cultural, las
transformaciones estruturales del empleo con el consecuente peligro para la
mano de obra no especializada, las nuevas prácticas empresariales o la nueva
división internacional del trabajo. Fernando
Henrique Cardoso (Castells, 1999:III) afirma que: “ Es en esa sociedad que vivimos
y la debemos conocer si queremos que nuestra acción sea al mismo tiempo
importante y responsable” Si veíamos que en el equipo y los organismos ministeriales había
coincidencia, ahora no tenemos duda en relación a quien puede ser su mentor.
Teoricamente el pensamiento del Presidente está afinado con la obra de Castells
y sus asesores parece que han aprendido bien la lección, por lo menos eso es lo
que demustran en sus manifestaciones oficiales. Pero como ya vimos hay números y situaciones que nos permiten
colocar preguntas oportunas al pronunciamiento oficial. Cremos que estudiar la
situación de la energía y de la educación en el Brasil pueden ayudarnos a ver
mejor el momento en el cual nos encontramos. El problema de la energía
En el início del mes de mayo de
2001, la populación brasileña empezó a vivir una situación poco tranquila con
relación a la energía eléctrica. Algunas notícias publicadas en los principales
períodicos indicaban que el país tendría falta de energía ya en este año del
2001, incluso se afirmaba que habría cortes (los apagones) de subministro como
una de las maneras de evitar el colapso total del sistema. Esas notícias no
fueron desmentidas por ningún órgano oficial y, como no podría ser de otra
manera, fueron aumentadas y conquistando espacio cada vez mayor el la prensa y
la televisión. Entre las muchas avaliaciones hechas por los médios de
comunicación, las revistas más especializadas y por los profesores de las
universidades, podemos extrair algunas opiniones consensuales.
Todos culpan la escasez actual al modelo por el cual el Brasil implantó su sistema energético en
los años sesenta y setenta. En aquella época se pensaba que la electricidad era la única fuente de energía
posible para el país. No se buscaron otras formas alternativas. Los escesos de
subsídios dados a las empresas llamadas
electrointensivas, o sea, a las grandes empresas que utilizan energía con mucha
intensidad y con precios menores que el custo real de la producción,
contribuyeron para que se perdieran millones de dólares en la arrecadación que
poderían ter ayudado a resolver ese
problema.
Otro factor en el cual todos parecen cioncidir es que el sistema
eléctrico no se vió libre de presiones políticas externas. Las empresas
estatales siempre fueron dirigidas por personas que no eran especialistas y sí
por políticos que deseaban los cargos atraídos por los altos sueldos y los
grandes volúmenes de dinero investidos en este sector. No debemos olvidar que
esas indicaciones eran de competencia exclusiva del Presidente de la República. Otro punto en común es la crítica
sobre las privatizaciones,
incluso este proceso es indicado como el punto esencial ocasionador de la
crisis energética. La privatización
estebelcida por la ley 9.648/98 deteminaba
la venta de todas las empresas del sector energético. De esta
forma se esperaba que hubiera una diversificación en la venta y que un único
comprador no consiguiera el monopólio de la producción, distribuición y tranasmisión
de la energía, pues pocas compañías controlando el sector poderian formar un trust. Aunque la idea era buena, lo
que pasó de hecho fue algo
completamente diferente de lo previsto. Desde 1998, todas las previsiones
indicaban existencia de problemas en el suministro, incluso porque 70% de la
energía produzida en el Brasil permanece en las manos del Estado y las empresas
privatizadas acabaron teniendo facilidades de financiamento de órganos del
gobierno como el Fundo de Amparo al
Trabalhador (FAT). En definitiva, la lógica neoliberal inserida en el proceso
de las privatizaciones- libre concorrencia para bajar el precio de las cuentas,
interés de las empresas privadas en producir más energía para poder después
venderla – se concretizó de manera totalmente contraria a la prevista. Las
compañías no producieron más y aumentaron el precio de la energía porque era
escasa. Para complicar la situación,
fueron denunciados los acuerdos entre el Brasil y el FMI hechos en 1998 para
superar la grave crisis que se implantó en el país. Las denuncias comprobaron
que se dejó de investir en el sector eléctrico casi U$17.600.000.000,00. El
acuerdo colocó como prioridad acabar con la deuda interna y los ajustes hechos
desviaron el dinero para esa finalidad y no para las que se necesitaban
realmente. Sin investimientos, el crecimiento del sector productivo estaba
comprometido pues el sistema energético permaneció igual producciendo lo mismo que en los años
setenta y ochenta. Las colocaciones anteriores permiten levantar dudas importantes sobre
uno de los sectores claves en la implementación de la infraestrutura necesaria para estabelecer un buen sistema de
telecomunicaciones: la insuficiencia de energía para abastecer a la populación.
El problema, después de constatada la
falta de energía es: como pensar unicamente en la infraestrutura necesaria para
permitir la operacionalización de las nuevas tecnologías?. Antes de dar las
herramientas es imprescindible que se tengan condiciones para que puedan funcionar. Los datos más
recientes indican que el país sufrió una diminuición del sector industrial muy
fuerte 4 (Folha de S. Paulo, 07-08-01, Cuaderno de economía) mostrando
índeces que llegan hasta el 40% conforme la área produtiva. El problema de la
educación
Las nuevas tecnologías exigen um
mínimo de preparo educacional por parte de la populación. Ese punto no hay
quien lo discuta por ser universal y
básico. Ahora, pensar en un sistema educacional relacionado con las nuevas
tecnologías implica en tener personas capaces de entender y dominar las
posibilidades ofrecidas por los equipamientos y los usos que pueden hacerse con
ellos. Pensando desta manera es que haremos una avaliación del sistema
educacional brasileño destacando sus variables evidenciadas ultimanente y también veremos algunos
indicadores de como está la relación Internet – usuário en el Brasil.
Quando nos aproximamos del sistema educacional, pensando
apenas en los números, tenemos que reconocer como lo hacen casi todos los
especialistas, mejorías demostradas por los datos publicados por los
institutos de investigación, tanto particulares como oficiales. Uno de cada
tres brasileños vá a la escuela para enseñar o para aprender. El número de
profesores en el Brasil es igual al total de la populación inglesa o canadense.
En 1999 ese número llegaba a los 56.400.000, de los cuales 54.000.000 eran
alumnos regularmente matriculados o en la primaria o en la secundaria y el
resto eran profesores. En ese total
están inclusos el 95,8% de los niños y
de los adolescentes entre 7 y 14 años, índice muy parecido con la mayoría de
los países desarrollados. Otro dato que mejoró mucho es el porcentual de
analfabetos existentes en el Brasil: de
20,1% en 1991, disminuyó para 14,7% en 1997. Cuando miramos más
detalladamente esos datos verficamos algunos problemas que también no pueden
ser omitidos: 65% de los brasileños con más de 15 años no completaron los ocho
años de estudios, período mínimo de permanencia en la escuela previsto en la
Constituición; la media nacional de escolaridad es de seis años por habitante,
mitad de lo que la Unesco considera ideal para salir de la linea de pobreza. La Lei de
Diretrices y Bases (LDB – última lei para reformar la estrutura de la enseñanza
en el Brasil) aprobada en diciembre de 1996 es la grán responsable por los
cambios recientes en el sistema educacional. Aumentar el número de días que los
niños de enseñanza primaria deben permanecer en la escuela (de 180 para 200)
fue una de las medidas definidas en esa Lei. Junto con ella, algunos programas
federales también ayudaron a criar un cuadro optimista en la educación
nacional. El Fundef (Fundo de desenvolvimiento de la enseñanza y de la
valorización del Magistério) , criado en diciembre de 1996 es uno de ellos.
Conocido como “Fundão” a él se destinan
recursos de parte de los impuestos
conseguidos por el gobierno fedreal (18%), estaduales y municipales
(25%). La distribuición es hecha de la manera siguiente:15% de los impuestos
estaduales y municipales van para la enseñanza básica. De ese dinero, 60% son
para pagar a los profesores. Los recursos se distribuen mensalmente de manera a
respetar la proporcionalidad de alumnos matriculados en las escuelas públicas5. Si en el nivel básico los números son optimistas, lo mismo no se puede
decir del nivel medio. Los datos de 1999 mostraban que apenas 11,3% de los brasileños entre 18 y 24 años
(edad considerada ideal para frecuentar el nivel superior) están en la
universidad, lo que representa en números 2.377.715 alumnos. Las universidades
privadas responden por 64% del total de esos alumnos y los 36% restantes están
en la universidad pública. La poca productividad, principalmente en las universidades particulares, es uno de
los problemas más graves de la enseñanza superior. Uno de cada tres estudiantes
que entran en la universidad no acaba el curso dentro del plazo normal
previsto. De acuerdo con el Inep (Instituto Nacional de Estudios e
Investigaciones Educacionales), 31,1% de los alumnos matriculados en 1994 no
habían acabado el curso en 1998 o porque tubieron que repetir algunas
asignaturas o porque abandonaron el curso . El número de becas en los últimos cinco años también preocupa.
Sirviendo como refrencia las peticiones hechas y atendidas por las tres
principales agencías de fomento para la investigación (posgrado) CAPES, CNPq
y FAPESP, se nota una diminuición grande de peticiones
atendidas para la maestría y un aumento para el doctorado. Viendo esos números
con más calma podemos constatar que la queda es menor porque la FAPESP
desenvolvió un papel importantísimo en ese campo de la investigación en los
últimos años. De las 485 becas
concedidas por la FAPESP en 1995 pasó para 3487 en 2000. Ya las otras dos
agencías muestran claros señales de declínio. La CAPES reduziu 311 becas y el CNPq, 3676. La elitización del sistema público universitário tambiém es un dato
preocupante. Sus lugares son ocupados
por alumnos que salen de las escuelas medias particulares, accesibles apenas
para una minoría de la populación. Ya los jóvenes con menor poder económico son
obligados a ir a las escuelas medias públicas y casi obligados a escoger las
universidades particulares, caras y como ya dijimos de poca productividad en
investigación. La gran mayoría de los universitarios proceden de familias
humildes. Los números mostrados por los
alumnos que fueron evaluados en 1998 comprueban que dos tercios vienen de
familias que no tienen nivel universitario y su renta familiar está entre
R$1300,00 y R$2600,00, en valores de agosoto de 2001 (U$500,00 y U$1000,00
respectivamente). Más de la mitad, 53,9% son mujeres7. La intención de traer los datos anteriores es demostrar que el aumento
cuantitativo no vino acompañado del cualitativo, pués las reformas hechas
apenas cambiaron una estrutura que ya estaba superada pero no indicaron señales
de progreso en la reforma profunda y
necesaria para llegar a las exigencias
pedidas por la sociedad de la información. Las becas concedidas en el nivel superior comprueban esto, pues
vimos como las investigaciones, principalmente las de punta, normalmente
realizadas en la universidad pública, no tienen financiamentos suficientes. Sin
una producción significativa dificilmente se llegará a un mínimo deseado para
entrar en la era tecnológica. Debemos lembrar, que el Valle del Silicio se consolidó,
entre otras cosas, por tener universidades y centros de investigación muy cerca
de las industrias. La Internet
Un levantamiento reciente
realizado por el IBOPE-eRatings.com, um instituo de investigación especializado
en Internet, asociado con la agencia
americana ACNielson, presentó dados importantes para definir el perfil del
brasileño usuário de la red.
Algunas de las revelaciones de esa investigación muestran el
crecimiento de Iternet en el Brasil. Casi 14.000.000 de personas tienen acceso
a la red mundial de ordenadores y se espera que ese número crezca mucho en los
próximos años. De ese total de internautas 6.900.000 utilizan la red en el
trabjo o en los cybercafés,
concentrandose la mayoría en la región más desarrollada el sureste (64%),
seguida por el sur (18%), noreste (9%), centroeste (7%) y norte (2%). Esos datos, aunque publicados por dos institutos de
investigación considerados confiables por su trabajo serio y competente en
todas las áreas de actuación, fueron desmentidos por el instituto de
investigación oficial, el IBGE. Para este órgano oficial, el número de
brasileños relacionados de alguna manera con la Internet llegan apenas a
11.000.000 números conseguidos en 2000 cuando se hizo el censo nacional, lo que
representa 6,55% de la populación
brasileña. Las clases más altas de la sociedad ( A y B) constituyen casi la
totalidad de los internautas con 9.790.000 personas; los restantes 1.210.000
son de las clases más bajas (C, D y E). Esas diferencias de números demuestran
que no se tiene en el Brasil una visión muy clara de cuantos son los
internautas existentes en el país, una
paradoja cuando se intenta estudiar las nuevas tecnologías! Dejando
esas discrepancias de lado y volviendo a los datos del IBOPE -Ratings.com podemos aprofundar un
poco más el perfil del internauta brasileño que sorprende en algunos puntos.
Uno de los portales más frecuentados por los usuarios es la UOL. De cada 100
internautas activos en el Brasil, en setiembre de 2000, 60 pasaron por ese
portal. La concentración de audiencia de la UOL es proporcionamente mayor que
la Yahoo, actual líder en los Estados Unidos. Los lugares reservados para los
bancos no son muy utilizados por los brasileños, pero reunen una parcela fiel
de usuarios que gastan su dinero en aplicaciones financieras, los cambios entre
las cuentas corrientes y en otras operaciones oferecidas por el sistema
bancario. Los datos acaban por levantar algunas dudas com relación a algunos
de los mitos consagrados sobre la red.
Uno de ellos es que los sites de sexo son los más atrayentes del público. Para
sorpresa de todos, los números demuestran que los brasileños están apenas dos
minutos por mes en esos locales, un décimo de lo que gastan con los bancos, por
ejemplo. Otro dato importante evidenciado por esa investigación es que el
comercio vía Intenent está creciendo en el Brasil. Un punto que pensamos ser
importante es descobrir el uso de la web en el trabajo, iten no abordado por
ninguna de las dos agencias tomadas como referencia. La intención de hacer esa
investigación es la analizar la relación existente entre el sistema productivo
y las nuevas tecnologías. De cualquier manera nos parece claro y evidente que la red está en pleno
crecimiento en la sociedad brasileira sea desde el punto de vista empresarial
como individual. CONSIDERACIONES
FINALES
El início de este texto
empezó con una afirmación de Susana Finquelievich en la
cual se insitía en la unión de la sociedad y sus diversos grupos para llevar
los países pobres para la sociedad de la información. Por lo que viniemos
mostrando hasta aquí parece evidente que nos encontramos en un momento de
rupturas profundas y significativas
provocadas por factores bién conocidos, principalmente por la ultilización de
las nuevas tecnologías. Nunca tuvimos a nuestro alcance tantas informaciones como en
el mundo actual, pero como nos demostró Castells, el espacio de los flujos
oculta la verdad escondida detrás de esas informaciones, lo que nos fue
recoradado por Ramonet, Marc Ferro y Baudrillard. Esto no quiere decir que las
tecnologías no tengan su valor. Las explicaciones de Castells son de vital
importancia para comprender los elementos envolvidos en ese proceso que están
afectando todos los sectores de la sociedad. Al estudiar el caso del Brasil llevando
en consideración esa realidad encontramos situaciones problemáticas que nos
hacen levantar dudas sobre el futuro del país. Vimos que las interpretaciones y
afirmaciones de los gobernantes coinciden cuando el tema son las nuevas
tecnologías. Los proyectos, las intenciones, las políticas públicas expuestas
nos sugieren que en un futuro próximo tendremos cambios en la sociedad
brasileña. El país ya está en la red. La ampliación del sistema educacional,
las escuelas ligadas a la web, abundancia de informaciones, domínio de los
ordenadores... todo esto nos lleva a una situación apontada por Castells como
ideal para entrar en las nueva era.
Pero no podemos ser sólo optimistas; otros datos expuestos en el texto
también nos hacen pensar en los problemas que el Brasil enfrenta y enfrentará
para conseguir la soñada sociedad informacional. La insuficiencia de energía, la falta
de personas capacitadas para utilizar las nuevas tecnologías, la diminuición de
las becas para la investigación, la falta de cualidad en las escuelas, la
elitización de la Internet, la dependencia externa, apenas para recordar los
vistos en las páginas anteriores, sugieren que se tenga cuidado sobre el futuro
del Brasil con relación al tema tratado. Hay una paradoja entre las afirmaciones
oficiales y los datos de otras fuentes de información. Si se quiere tener una
democracia en la sociedad informacional los problemas de infraestrutura tienen
que ser solucionados y no apenas debatidos en la area gobernamental o
académica. La infraestrutura
básica para la diseminación de Internet está prevista apenas para los grandes
centros urbanos y las regiones más ricas del país. Las llamadas “autovías de la
infromación” brasileñas están hechas
para quien tiene ordenador, teléfono y dinero para pagar y mantener el acceso a
Internet, o sea para los ricos. No nos parece que ocurrirán alteraciones en esa
situación en el sentido de ampliar y permitir que otros sectores como ONGs,
sindicatos, asociaciones, en suma, la sociedad civil organizada participen de
la implantación de “la sociedad del conocimiento” sin la cual dificilmente se
llegará a una nueva realidad más abierta, democrática y modrena, tal como la
previó Castells. BILIOGRAFIA
BAUDRILLARD,
Jean. À sombra das maiorias silenciosas. O fim do social e o surgimento das
massas. São Paulo: Brasiliense, 1978. BAUDRILLARD, Jean. “Televisão/revolução: o
caso Romênia”. IN: PARENTE, André (Org.). Imagem-máquina. A era da
tecnologia do virtual. Rio de Janeiro: Editora 34, 1993. CASTELLS,
Manuel. A era da Informação. Rio de Janeiro: Zahar Editores, 1999.3vol. FERRO, Marc. Médios y comprensión del mundo. IN:
RAMONET, Ignácio. Pensamiento crítico vs.
Pensamiento único. Madrid: Editorial Debate, 1998,
pp. 227 –232. PROSS, Harry e ROMANO Vicente.
Atrapados en la red mediática. Orientación en la diversidad. Guipúzcua:
Iru, 1999. RAMONET,
Ignácio (Org.). Pensamiento crítico vs.
Pensamiento único. Madrid: Editorial Debate, 1998. RAMONET,
Ignácio. A desordem das Nações. Petrópolis:
Vozes, 1998. RAMONET,
Ignácio (Org.). Internet, el mundo que llega. Madrid: Alianza Editorial, 1998. NOTAS
1 La propuesta puede consultarse en:
www.mc.gov.br/fust/minuta_fust.exe 2
DIMENSTEIN, G. e DURAN, S. “Carente busca internet para sair da exclusão”. Folha
de S. Paulo, São Paulo, 12 de ago. 2001, C. 1 3 Disponíble en www.inep.gov.br.
Censo escolar. Site
consultado en 30-07-01. 4
“Indústria encolhe”. Folha de S. Paulo, São Paulo, 07 –08-08,Cuaderno de
Economía, p. 3 5 Esos datos fueron extraídos del levantamiento hecho
por la alumna Juliana Colussi Ribeiro,
en el proyecto de iniciación científica financiado por la FAPESP “Os PCN na
época da globalização”, sobre mí orientación. 6
Revista FAPESP, n.º 63, abril 2001, p.18. 7
DIMENSTEIN, G., Op. Cit.
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