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Explorando el propio entorno
Una experiencia etnográfica en la docencia virtual de
antropología Blai Guarné Universitat Oberta de Catalunya Resumen
Esta comunicación tiene su origen en una
experiencia docente desarrollada con los alumnos de la asignatura de
“Fundamentos Antropológicos del Comportamiento Humano” en los Estudios de
Psicología de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC). En ella se exponen los
elementos centrales en el planteamiento
y realización de una actividad de evaluación continuada: la exploración
etnográfica del campus virtual, en la que alumnos y docentes devenimos
etnógrafos y etnografiados, participantes virtuales en un mismo proyecto. En
los entornos de e-learning resulta posible transformar la información conceptual
y metodológica que transmitimos en conocimiento aplicado en y desde el propio
ámbito de enseñanza y aprendizaje, en una práctica docente que más allá de
limitarse a aplicar “viejos métodos” en “nuevos entornos”, apueste por
conformar ámbitos de aprendizaje creativos, dinámicos e interactivos, en los
que desde una perspectiva transversal y dialógica generemos comprensión y
conocimiento. Abstract
This paper focus on a
teaching experience developed with the students of introduction course in
anthropology at the Universitat Oberta de Catalunya (Open University of
Catalonia, UOC). The activity is about the etnographical exploration of the
virtual campus by students and teaching staff of the Faculty of Psychology,
both becoming on the same project virtual participants as researchers and
subjects of research. On the e-learning environments is possible to transform
the conceptual and methodological information that we teach on applied
knowledge on and from the same frame of education, in a teaching practice that
goes beyond using “olds strategies” in “new contexts”, to built a creative,
dynamic and interactive learning environments able to generate understanding
and knowledge in a dialogic learning practices. “La función de las universidades tiene que cambiar de tal manera que la atención se centre en los procesos y no en el contenido, como se hacía antes y, de hecho, todavía hoy en día. La era digital nos obliga a considerar la nueva dimensión que comporta el hecho de trabajar y aprender a distancia.” Robert Lewis Introducción
Esta comunicación tiene su origen en una
experiencia docente desarrollada con los alumnos de la asignatura de
“Fundamentos Antropológicos del Comportamiento Humano”1
en los Estudios de Psicología de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC). No
se trata de una comunicación al uso, en ella no se formulan hipótesis ni se
presentan conclusiones, fundamentalmente se comunican los elementos centrales
en el planteamiento y realización de
una actividad de evaluación continuada (EC) que desarrollamos entre alumnos y
docentes en el decurso de cada semestre lectivo: la exploración etnográfica del
campus virtual. Es
desde esta perspectiva, como docente telemático, como facilitador virtual del
proceso de aprendizaje de los alumnos, diseñando las actividades de EC,
estimulando y orientado sus observaciones, acompañando la elaboración de sus
diarios de campo, precisando y resolviendo sus dudas, motivando sus desarrollos
y evaluando su consecuciones y esfuerzos, que me gustaría hablar de esta
experiencia en curso; dando cuenta de cómo en el entorno virtual de una
universidad a distancia, y en el contexto específico del plan de estudios de la
licenciatura en psicología, la práctica etnográfica se revela nuevamente como
la herramienta clave en la comunicación y el aprendizaje de la antropología. Pero
fundamentalmente me gustaría a partir de esta experiencia en la que alumnos y
docentes devenimos “etnógrafos” y “etnografiados”, observadores y observados,
participantes virtuales en un mismo proyecto, exponer cómo en los entornos de e-learning2 podemos transformar la información
conceptual y metodológica que transmitimos en conocimiento aplicado en y
desde el propio ámbito de enseñanza y aprendizaje, en una práctica
docente que más allá de limitarse a aplicar “viejos métodos” en “nuevos
entornos”3, apueste por conformar ámbitos de
aprendizaje creativos4,
dinámicos e interactivos, en los que desde una perspectiva transversal y
dialógica generemos comprensión y conocimiento5. Una
universidad virtual
La
UOC es una institución pionera en la aplicación y desarrollo de estrategias de formación y aprendizaje a
distancia a través del uso de las nuevas tecnologías de la información y la
comunicación. En la materialización de sus iniciativas el campus virtual6 constituye el marco de todas las
comunicaciones entre los miembros de la
universidad, estudiantes, docentes y personal de gestión. El entorno del campus
virtual conforma además de un medio de aprendizaje y trabajo, un ámbito de
relación social en el que sus participantes establecen vínculos relacionales
sin necesidad de coincidir en el espacio ni el tiempo. La intervención en
conversaciones on-line, la participación en las aulas virtuales así como
en los distintos forums activos en éstas y en los Estudios, los espacios
virtuales de trabajo en grupo, la biblioteca virtual, los tableros de anuncios,
las asociaciones de estudiantes, culturales, deportivas, lúdicas y
profesionales, o incluso la cafetería virtual, integran y dotan de entidad el
campus universitario7. En
el entorno del campus virtual el correo electrónico constituye la forma de
comunicación básica. El encabezamiento de los mensajes electrónicos con una
fotografía digitalizada de sus autores, a través de la cual resulta posible
acceder a su currículum-presentación conociendo así más de su intereses
formativos, personales y profesionales, unido al empleo de fórmulas recurrentes
en la estructura y expresión de los contenidos, contribuye a empatizar la
interacción comunicacional en el campus. En
la UOC el estudiante se sitúa en el centro del proceso de aprendizaje,
gestionándose su dedicación y disponibilidad desde el respeto a su autonomía e
intereses específicos. El alumno construye así su propio itinerario formativo
guiado por las figuras académicas del tutor y el profesor-consultor de cada
asignatura. La
figura del tutor constituye el enlace académico del estudiante con la
institución, siendo su interlocutor principal en todos aquellos aspectos
relativos a su itinerario formativo. El objetivo principal del tutor es
acompañar y orientar al estudiante en un contacto permanente e individualizado
desde el momento en el que ingresa en la universidad, hasta la finalización de
sus estudios. En el nivel de la
transmisión de los conocimientos, el profesor-consultor guía y estimula el
recorrido del alumno a través del estudio y desarrollo de los materiales
didácticos8 de cada asignatura, pautando y
facilitando su proceso de aprendizaje desde el planteamiento de las actividades
de evaluación, la ampliación de contenidos y facilitación de materiales e
informaciones complementarias, o la resolución de dudas y la corrección y
retorno de sus ejercicios. El modelo formativo
La UOC
ofrece a sus estudiantes la posibilidad de seguir un sistema de EC a partir de
la realización durante el semestre de duración de cada curso de un conjunto de
actividades propuestas, guiadas y valoradas por el profesorado consultor y
expuestas en el plan docente de cada asignatura. Este sistema de evaluación
garantiza al estudiante el aprovechamiento del curso y la consecución de los
objetivos propuestos en cada materia, permitiendo seguir desde el primer día su
desarrollo y progreso formativo. El
seguimiento y la superación de las actividades de la EC, refrendado en la
prueba de validación presencial, permite al estudiante obtener un
reconocimiento académico suficiente que comporta la superación del curso. Con
este objetivo en la asignatura de “Fundamentos Antropológicos del
Comportamiento Humano” planteamos a los alumnos tres actividades de EC en torno
al comentario crítico de un libro o artículo de interés antropológico, el
desarrollo de una exploración etnográfica en el entorno del campus virtual, y
el análisis antropológico de una producción mediática. La
actividad: Explorando el propio entorno Enmarcada en
el contexto de las actividades de la EC, con la actividad de exploración
etnográfica en el entorno del campus virtual nos proponemos resignificar el
estudio y la enseñanza de la antropología en un medio de aprendizaje telemático, convirtiendo el ámbito del
campus en nuestro campo de aprendizaje, trabajo e investigación, y a sus
miembros, es decir a todos nosotros, en investigadores e informantes. Nuestro
objetivo es que el alumno ponga en práctica los contenidos metodológicos y conceptuales
que está incorporando con el estudio de la asignatura, profundizando en la
aplicación y desarrollo de la herramienta más singular de la investigación
antropológica: el trabajo de campo. En este sentido y a partir del análisis de
un entorno que por familiar y cercano no deviene menos interesante a nivel
investigador, el alumno descubre en qué modo resultan aplicables en la
comprensión de nuestra realidad social y cultural más inmediata los
conocimientos a los que está accediendo en su proceso de estudio. Atendiendo
las características de nuestros alumnos esta dimensión de cercanía y
aplicabilidad de los contenidos estudiados resulta de gran importancia. Como
sostiene M.Stone (2001) aquello
que el alumno adulto valora especialmente en relación a sus experiencias
educativas es que éstas se encuentren en sintonía con su vida cotidiana,
esperando poder incorporar conocimientos en consonancia con sus intereses
personales y/o profesionales. En
la UOC, en la que el perfil del estudiante
medio se aproxima a esta dimensión de intereses, la actividad de exploración etnográfica del campus
virtual ofrece la posibilidad de aprender y experimentar en el propio medio de
aprendizaje los conocimientos a los que se accede, conjugando disponibilidades,
intereses y objetivos formativos de los alumnos en un proyecto que a partir de la aplicación
práctica de lo comprendido, apuesta por transformar en conocimiento la
información comunicada en los materiales didácticos de la asignatura. Las
tecnologías en red constituyen una oportunidad para que los alumnos aprendan no sólo del docente sino
del resto de estudiantes, compartiendo posicionamientos y dudas, en un proceso de aprendizaje y enseñanza mutuo9,
flexible, dinámico y creativo, que a partir de un feedback continuo integrado
por la discusión y el debate, la crítica constructiva y el análisis, conforma
de un modo sostenido el proyecto de reflexión e introproyección necesario en
todo proceso de estudio. R.Lewis
(2001) señala, no sin ironía, que si “preguntamos a los estudiantes qué objetivos tienen [en su proceso de
estudio] nos dirán: aprobar los exámenes y tener un buen título; trabajar el
mínimo posible sin suspender; disfrutar de la interacción social entre los
estudiantes; impresionar a los compañeros y profesores; aprender para ser más
competente; aprender por el puro placer de aprender” objetivos todos ellos de
entidad individual. Sin embargo nuestra experiencia como docentes nos confirma
que “cuando los alumnos aprenden de los compañeros, el
proceso de construcción mutua de conocimientos es más fluido” (R.Lewis, 2001).
Es decir, que cuando el aprendizaje se
basa en compartir y comunicar ideas, en la discusión y el debate de
perspectivas, en una interacción constructiva entre alumnos, docentes y
alumnos, las informaciones que transmitimos se convierten en conocimiento de un
modo más lúcido y refinado. En este
sentido la exploración etnográfica que proponemos a los estudiantes se
desarrolla en grupos de trabajo integrados por un número de entre tres y cinco
alumnos. Cada grupo dispone de un espacio de trabajo virtual en el que
compartir intereses y experiencias, dilemas y opiniones, tanto con el
profesor-consultor como con el resto de compañeros del propio equipo, en un
esfuerzo por llevar a cabo a través de la argumentación y las exposiciones
mutuas, desde la coherencia y el rigor, un trabajo compartido de auténtica
entidad formativa. Un
sistema de trabajo de estas características concibe tanto la autoridad como la
responsabilidad compartidas por todos los miembros de la comunidad educativa,
alumnos y docentes (M.Stone, 2001). Desde esta perspectiva el estudiante asume
una implicación activa en el proyecto de aprender desde el relativismo y la
duda, encontrando en el medio de la enseñanza virtual un agudo y penetrante
ámbito de desarrollo de la capacidad reflexiva, de la comparación de
realidades, y del cuestionamiento de certidumbres que fundamenta y dota de
sentido la reflexión antropológica. Pensemos en las posibilidades que ofrece un aprendizaje telemático
que de un modo “más creativo y activo, menos absoluto y autoritario (yo lo se
todo tú no sabes nada), más relativo, igualitario y democrático” (A.Ros, 2001)
implica a alumnos y docentes en la comparación de ideas y el debate de
posiciones, en un proceso dialógico10
de construcción compartida del conocimiento que encuentra en la experiencia de
campo en y desde el propio entorno una consistente herramienta
para la formación antropológica de los alumnos. Ahora bien, el entorno en sí mismo no es una garantía, con frecuencia,
como señala C.Sigalés (2001), “se atribuyen propiedades educativas a los
avances tecnológicos por el simple hecho de posibilitar un tipo de interacción
comunicativa, como si para la acción educativa el hecho de disponer de estos
canales fuese una condición suficiente con independencia de los modelos de
enseñanza y aprendizaje previstos o implícitos”11.
En este sentido en una actividad de estas
características, que implica un volumen importante de esfuerzos y disposiciones
se hace imprescindible un buen planteamiento y una buena secuenciación de
objetivos, métodos y recursos. La
labor del profesor-consultor empieza desde la misma especificación, precisa y
exhaustiva, de los objetivos previstos en la actividad, facilitando las
estrategias y conocimientos para llevarlos a cabo, en una planificación
adecuada y realista que permita al
alumno desarrollarlos acompañado por la guía y facilitación del docente. El
profesor-consultor interviene de un modo sostenido a lo largo de todo el
proceso de desarrollo del ejercicio, inscribiéndose junto al alumno en un feedback
continuo que habrá de culminar en el retorno comentado y evaluado de la memoria
final de la actividad, en cuyas páginas el alumno evidencia la incorporación
que ha desarrollado de los niveles conceptuales y metodológicos previstos. Preguntas para una exploración
En
el transcurso de ocho semanas el trabajo de los alumnos se focaliza en el
desarrollo de una observación participante en aquellos ámbitos del entorno de
aprendizaje escogidos por su relevancia e interés investigador, elaborando en
paralelo su propio diario de campo virtual de la investigación. Tomamos como
campo de trabajo, el campus virtual de la universidad, y como objeto de
estudio, el lugar y la caracterización del individuo, es decir de todos
nosotros en su entorno. Este objeto de análisis está en consonancia con el desarrollo y estudio del
último de los módulos12 del
material didáctico de la asignatura. Un módulo que concebido como el resto del
temario desde una perspectiva de introducción al estudio de la antropología,
nos permite desarrollar la consideración social y cultural de la noción de
“individuo” a través de la experiencia intersubjetiva que constituye la
exploración etnográfica de nuestro campus. En
la fase de planteamiento de la actividad la "Guía de Bolsillo del Trabajo
de Campo”13 un material
complementario de la asignatura de “Etnografía” de los Estudios de Humanidades
de la UOC, así como la consulta de diversos manuales14 de métodos y técnicas de investigación
cualitativa, y por su puesto, de los niveles metodológicos del propio material
didáctico de la asignatura, contribuyen a pertrechar a los alumnos con las
herramientas metodológicas y conceptuales necesarias para entrar en el campo. La
confección del diario de campo virtual de la investigación constituye uno de
los ejes principales en el desarrollo de la actividad. Los alumnos pueden
realizar sus diarios tanto a nivel individual como colectivo, es decir, como
cuaderno personal e íntimo de anotaciones, u obra polifónica en
la que compartir entre todos los miembros del grupo observaciones y datos,
comentarios e intereses, triunfos y desencantos, comprobando en primera persona hasta que punto el relato
etnográfico constituye una construcción15
concreta y sesgada del mundo. La frecuencia con la que los alumnos registran
sus anotaciones es diaria, conformando así un cuaderno de bitácora
durante los dos meses que dura la investigación, que a veces en medio del campo
no parece ir más allá del mero anecdotario, de la simple colección de sucesos y
curiosidades intrascendentes, pero que finalmente se revela como la pieza clave
para estructurar la observación desde el rigor y la constancia, en un ejercicio
de autoreflexividad y crítica, de relativismo y duda que permite a lo alumnos y
al docente tejer el hilo de su observación y articular la memoria final de la
investigación. A modo de
pauta vertebradora de sus exploraciones, se invita a los alumnos a reflexionar
en torno algunas de las cuestiones que a continuación se reproducen, en un
esfuerzo para que el estudiante se libre al campo con la mente abierta, la
mirada ávida, y los intereses investigadores trazados. Las
preguntas se estructuran en torno a tres ejes de tipo transversal: “Individuo y
Referencialidad”, “Relación Interpersonal y Medio”, y “Comunidad y Medio” que
aplicados en dos ámbitos convergentes de observación y participación: “espacios
de interacción”16 (interacción social en
aulas, fórums, biblioteca, cafetería, tableros de anuncios y asociaciones) y
“espacios de caracterización” (currículums, presentaciones y mensajes de
bienvenida e inicio de curso), concretizan en centros de interés y análisis el objeto de estudio asumido. - Individuo y Referencialidad Este
nivel de análisis se contextualiza en la consideración de cómo son planteadas y
qué lugar ocupan las formulaciones individuales en los nuevos entornos de
sociabilidad en línea. Partimos
de la formulación de una serie de preguntas con el objetivo de profundizar en
las caracterizaciones que de nosotros mismos ofrecemos en el entorno del campus
virtual, cuestiones marco del tipo: ¿cómo se definen en sus interacciones
virtuales los miembros del campus?, ¿qué lugar ocupan en ellas las
singularidades individuales? que se concretan en la consideración de las
autocaracterizaciones que en un entorno virtual como el nuestro estudiantes y
docentes articulamos y renovamos constantemente en currículums, mensajes de
bienvenida y presentación en el inicio de cada curso, o en el transcurso de la
interacción rutinaria en el campus. Algunas de nuestras preguntas de partida
son : ¿Cómo
nos presentamos?, ¿qué tono, recursos y fórmulas expresivas empleamos en
nuestras interacciones?,¿cómo las adecuamos en función de los espacios y los
interlocutores a los que nos dirigimos?, ¿qué dimensiones psicosociales se
implican en nuestras presentaciones?, ¿cómo caracterizamos nuestros capitales
sociales, nuestras habilidades, competencias, destrezas e intereses?, ¿qué
intentamos transmitir y qué nos transmiten los demás17?, ¿podemos establecer diferencias
significativas entre nuestras caracterizaciones “on-line” y las definiciones
“off-line” que de nosotros mismos articulamos?, ¿qué lugar ocupan las
diferencias geográficas, culturales, sociales o étnicas en estas
caracterizaciones?, ¿en ellas, las imágenes estereotípicas en torno la edad y
el género se desintegran o se redimensionan?, ¿hasta qué punto las propuestas
identitarias y relacionales que implica un entorno como el nuestro hacen
innecesaria la confrontación con elementos externos, con escenarios físicos, reales?. - Relación Interpersonal y Medio Si
en el anterior nivel nos proponemos analizar las participaciones individuales,
el enlace micro / macro que posibilita la comunicación virtual, en este segundo
nivel profundizamos en el tipo de relaciones, interacciones y vínculos que
podemos establecer en y desde un espacio de sociabilidad como el
campus virtual. Es decir, ¿cómo nos relacionamos en él?, ¿de qué entidad y naturaleza son las
relaciones que promovemos en nuestras interacciones?, ¿cómo de singulares son
las propuestas relacionales, los modos de cooperación y sociabilidad, que
nuestras participaciones implican?, ¿de qué modo integramos y con qué sentido
caracterizamos nuestras relaciones virtuales en las formulaciones e
interacciones presenciales?. En
este nivel del análisis resulta de gran
interés la consideración de las investigaciones desarrolladas por el GIRCOM17 en torno el estudio de la interacción
social en el forum18 de los
Estudios de Humanidades de la UOC. Como señalan Vayreda, A., Núñez, F., y
Miralles, L. (2001) buena parte de las investigaciones dedicadas al estudio de
las nuevas formas de convivencia surgidas en Internet “se han centrado en
encontrar diferencias y similitudes entre la “vieja” sociabilidad fuera de
línea off line y la "nueva" y "desconocida"
sociabilidad en línea on line que ha contribuido a vestir un discurso
tecnófilo frente a otro tecnofóbico que neglige el papel mediador de la
tecnología como elemento clave en la construcción de la sociabilidad virtual,
privilegiando su interpretación como impedimento para el desarrollo de aquello
que acríticamente se considera la comunicación "natural" y “directa”,
exenta de cualquier tipo de manipulación o mediación en la “vida real”. - Comunidad y Medio Si
en el primer nivel partíamos de la consideración de cómo son planteadas y qué
lugar ocupan las formulaciones individuales en los nuevos entornos de
sociabilidad en línea, y en el segundo analizábamos el tipo de relaciones y
vínculos que podemos establecer en y desde un espacio de
sociabilidad como el campus virtual, en este tercer y último nivel nos
planteamos analizar en base a qué elementos, cómo y hasta qué punto podemos
definirnos en términos de comunidad a partir de nuestras interacciones individuales
y colectivas en un entorno de aprendizaje común. ¿Cómo
reconocemos en el campus virtual un espacio de sociabilidad?, ¿en base a qué
tipo de juegos con escenarios reales como el “aula” (aula virtual), la
“pizarra” (el tablero del profesor), los “pasillos” (forum del aula, de
tutoría, y de los Estudios), la “cafetería” (el bar virtual), la “biblioteca virtual”, los “grupos de trabajo”, o las
“asociaciones de estudiantes”, conformamos la participación en un espacio
común?, ¿qué resortes y niveles simbólicos se articulan en este entorno, y en
base a ellos qué itinerarios, secuencias y ritos de paso seguimos?, ¿qué
significado tiene en un entorno virtual una presencialidad ausente pero
manifiesta en estos guiños con espacios físicos, cíclica y recurrentemente
demandada en los encuentros presenciales de inicio y fin de curso, o en la
convocatoria de pruebas académicas presenciales?, ¿en qué sentido nuestras
interacciones en el campus virtual permiten establecer vinculaciones que
posibilitan identificarnos y definirnos como integrantes de una comunidad?,
¿podemos hablar de un “sentimiento de vinculación”?, ¿de una “identidad
colectiva”?, ¿de “memorias compartidas”, o en cierto grado de una “historia
común”?, y si es así ¿qué papel juegan en estas definiciones los diferentes
marcos identitarios -profesionales, personales, familiares, geográficos y
temporales- desde los que cada uno de nosotros entra en conexión con el campus
virtual?. Dilemas en el campo
“Supongo que no todo es “plácida
observación” y “agradable diálogo” en el mundo del etnógrafo [..], supongo que
a veces uno se encuentra delante de situaciones en las que tiene que hacer
cosas que en condiciones normales no se plantearía, [..] supongo que tenemos
que bañarnos y comprometeros con nuestra reflexión, con nuestro estudio,
supongo que el riesgo de dañar los propios sentimientos siempre está allí, al
menos en ciencias humanas, porque estudiando a los demás estamos estudiándonos
a nosotros mismos y esto fastidia, sin duda” Del diario de campo de un grupo de alumnos Resulta
interesante reseñar algunos de los dilemas que en torno los límites de la
observación enfrentan los alumnos en sus grupos de trabajo. En este sentido no
son extraños en el seno de los equipo los debates en torno las implicaciones
éticas de los métodos de investigación, y la discusión relativa al
consentimiento de los informantes en el empleo investigador del registro de sus
interacciones. La pertinencia y licitud de revisitar lo manifestado, lo escrito
-ya sean currículums o intervenciones en fórums y tableros- desde contextos de
análisis e interpretación, como los propios de nuestra actividad investigadora,
distintos a los que implicaron su declaración, estimula en los grupos de
trabajo una reflexión en torno las reglas implícitas, los acuerdos tácitos, virtuales,
que en relación al escrutinio público de lo escrito se asumen en un entorno
como el nuestro. Constituye
también objeto de análisis el discurso que en torno lo mostrable se
articula en los currículums. En este sentido la experiencia profesional, las
expectativas académicas, las ocupaciones en el tiempo libre, y en menor grado
las vinculaciones familiares, permanecen expuestas en las caracterizaciones de
los miembros del campus. Más allá de ser meras expresiones “individuales”,
“personales” los datos que nos proporcionan currículums y presentaciones
conforman expresiones participadas, compartidas, negociadas y construidas por
todos, delante de todos. Habilidades y virtudes se entremezclan con
metas y retos personales en un discurso explícito jalonado por frases cortas y
directas, de un marcado entusiasmo que tanto subraya la apuesta por una opción
formativa concreta en un momento determinado de la vida, como la voluntad de
seguir un proyecto de reorientación profesional, o el interés por ampliar el
propio círculo de relaciones sociales. En un nivel
cercano de la discusión, los alumnos reflexionan en torno el sentido de la
demanda de presencialidad en un entorno virtual. Demanda manifiesta no sólo en
los encuentros presenciales académicos, sino también en el propio proceso de
trabajo de los estudiantes. En este sentido, reflexionar en torno por qué
algunos grupos de trabajo realizan encuentros presenciales o mantienen contacto
telefónico en relación a la propia actividad de exploración virtual, constituye
un ejercicio paradigmático para no dejar de situar en el centro de la reflexión
la propia presencia, así como las evoluciones y formas de interacción que
desarrollamos en un entorno de sociabilidad en línea. Valoraciones
“Estas dudas, estos desconciertos nos han
acompañado a lo largo de toda la investigación. No podemos desligarnos de
nuestro objeto de estudio. Sabemos que este objeto lo constituimos en parte
nosotros mismos y esto nos genera sensaciones de inseguridad y duda...” Del
diario de campo de un grupo de alumnos
Con
la exploración etnográfica del campus virtual nos proponemos que los alumnos
incorporen desde un nivel práctico una técnica de investigación: el trabajo de
campo y específicamente, la observación participante, que de otra forma no
conocerían de un modo tan exhaustivo en el contexto de un plan de estudios
psicología. Por
este motivo más que la “calidad científica” de los datos que en el desarrollo
de los trabajos se infieren, aquello que nos interesa es que el alumno se
descubra a sí mismo librado a la consideración de una realidad conocida desde
una mirada distinta, curiosa e inocente, pero no ingenua, escéptica y crítica,
aunque no cínica. Una mirada que le permita sumergirse en el difícil juego de
posicionamientos y dudas que implica hacer de la propia realidad, campo de
operaciones para la investigación etnográfica. En
este sentido los alumnos descubren la dificultad que comporta cualquier intento
riguroso y consciente de acercarse a la consideración de los elementos sociales
y culturales que conforman la racionalidad19
con la que actuamos en un entorno a priori tan conocido como el del campus
virtual. Se sorprenden a sí mismos observando atentamente la interacción
en la “cafetería virtual” o en el “forum”, seduciendo a los informantes,
revisando sus currículums y presentaciones, intentando entablar conversación
con ellos, deviniendo el objeto de su indeferencia o extrañeza, abatidos
por “no haber visto nada”, por no encontrar nada significativo qué anotar en
sus diarios de campo. Un
ejercicio de tales características sólo puede desarrollarse desde la
implicación no intrusiva20 y el
respeto, desde la honestidad, el relativismo y la duda de plantearse la propia
“autoridad” para describir los límites y el sentido de aquello que hacen los otros
y uno mismo. Es a partir
de este ejercicio de rigor y sinceridad que los alumnos se implican en un
proyecto dialógico y transversal de construcción compartida del conocimiento,
en un auténtico proceso de aprendizaje que desde la propia experiencia les
desvela hasta que punto la única forma de llevar a cabo una exploración
etnográfica pasa necesariamente por un ejercicio de reflexión en torno el
significado psicológico y cultural de descubrirse “explorador” y “explorado”,
“observador” y “observado”, “relator” y “relatado”, parte siempre implicada en
la realidad del propio estudio. Necesariamente
un aprendizaje de tales características resulta pertinente para su futura
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de esta asignatura desde su implementación en el Plan de Estudios de la
Licenciatura en Psicología, coordinada por la Profesora Adriana Gil de los
Estudios de Psicología y Ciencias de la Educación de la Universitat Oberta de
Catalunya. 2 El aprendizaje virtual, “e-learning”,
también es referido con la expresión “e-education”, educación virtual.
Como señalan Barberà, E., Badia, A. y Mominó, J.M. (2001) “Uno de los conceptos
que se ha originado bajo este enfoque eminentemente tecnológico es la
denominación de entorno virtual, conceptualizado como el soporte
tecnológico que hace posible que exista la interacción virtual por medios
telemáticos. Como complemento a esta noción, desde consideraciones próximas a
la psicología de la educación, surge el término contexto virtual,
reservado a significar aquellas características de la actividad educativa que
enmarcan las condiciones en las que se desarrolla la globalidad de les acciones
de enseñanza y aprendizaje virtual. A partir de la noción de contexto
virtual es posible reflexionar sobre aspectos de la educación a distancia
que pueden ser interesantes para optimizar la construcción de conocimiento de
los estudiantes, como por ejemplo los diferentes microcontextos educativos,
configurados por las diversas relaciones que se pueden establecer entre los
elementos instruccionales, la naturaleza de diferentes mediadores (el profesor
y el soporte tecnológico), el proceso de creación de estos contextos virtuales
o las dimensiones que pueden adquirir un contexto de enseñanza y aprendizaje
virtual”. http://www.uoc.es/web/cat/art/uoc/0105018/ensapren.html 3 Resulta pertinente el comentario de Duart, J.M. y Martínez, M.J. (2001) a este respecto “No podemos emplear
las mismas dinámicas o metodologías docentes del marco relacional sincrónico
—presencial— en el asincrónico —virtual—. La fuerte irrupción actual de la
tecnología en las metodologías educativas tiene que servir para establecer
estrategias específicas para el desarrollo del aprendizaje en los nuevos marcos
que se configuran. Hacer aquello que siempre se ha hecho mediante tecnología
punta es pobre y, a su vez, constituye un gran error” http://www.uoc.edu/web/cat/art/uoc/0109041/duartmartin.html 4 Ver a este respecto PAGÈS SANTACANA, Anna, 2001,
“Professionalització en entorns virtuals integrats” , Universitat Oberta de Catalunya http://campus.uoc.es/web/cat/art/uoc/0103005/pages.html PEGUERA, Miguel, 2000-2002,
“El Practicum virtual de los estudios de Derecho”, Instituto Cervantes http://cvc.cervantes.es/obref/formacion_virtual/campus_virtual/peguera.htm 5 Como señalan Duart, J.M. y Martínez, M.J. (2001) “En el proceso de incorporación del uso intensivo de las tecnologías de
la información y la comunicación en la educación, hay que tener en cuenta la
importancia que representa el nuevo marco relacional en que es desarrolla la
actividad docente y de aprendizaje: los EVA [Entornos Virtuales de
Aprendizaje]”. http://www.uoc.edu/web/cat/art/uoc/0109041/duartmartin.html 6 Configurado técnicamente como una intranet
asociada a una base de datos. Esta intranet resulta accesible por medio de
diversas redes de comunicaciones (red telefónica básica, red digital de
servicios integrados XDSI, Infovía, Internet, etc.). 7 Como
señala A.Ros (2001) la UOC es una de les instituciones educativas con un
crecimiento más rápido, contando en la actualidad con 10.000 estudiantes
matriculados, el 92% de los cuales simultanean sus estudios con la actividad
profesional, disponiendo ya el 54% de un título universitario (ver DEMO DEL CAMPUS VIRTUAL) 8 Los materiales didácticos
han sido elaborados por profesionales de los ámbitos de cada materia de
estudio, y se estructuran en torno una serie de módulos, unidades básicas que
guían y desarrollan el aprendizaje del alumno en una universidad no presencial.
El soporte papel es actualmente el mayoritario, si bien los materiales se
complementan con desarrollos didácticos en soporte vídeo, CD y web. Así mismo
en la actualidad se están desarrollando e implementando nuevos e innovadores
tipos de materiales didácticos digitalizados y multimedia. 9 Desde perspectivas constructivistas “los procesos
de enseñanza y aprendizaje confluirían en los procesos de interacción, en los
cuales es produciría la construcción de significados compartidos entre profesor
y estudiante y entre estudiantes” C.Sigalés (2001) http://www.uoc.edu/web/cat/art/uoc/sigales0102/sigales0102.html 10
Ver en este sentido TEDLOCK, D., 1987, "Preguntas concernientes a la
antropología dialógica", en Reynoso, C.(Comp.), 1998, El surgimiento de
la antropología posmoderna. Barcelona: Gedisa; y TYLER, S., 1991, "La
etnografía posmoderna: desde el documento de lo oculto al oculto
documento", en Clifford, J. y Marcus G. (Comps.), Retóricas de la
antropología. Madrid: Júcar. 11 “En otras palabras, la tecnología progresivamente
nos permite equiparar la educación a distancia con la educación presencial, con
toda su riqueza y también con sus dilemas, pero la tecnología no se emplea
necesariamente para cambiar el proceso de enseñanza [..] la cuestión reside en
la capacidad que tengamos los docentes y las instituciones educativas para
poner estas tecnologías al servicio de los procesos de enseñanza y aprendizaje”
C.Sigalés (2001) http://www.uoc.edu/web/cat/art/uoc/sigales0102/sigales0102.html 12
LLOBERA, Josep (2001) “Mòdul IV: La modernitat i el problema de
l’individualisme: una perspectiva comparativa” en el temario de la asignatura Fonaments
Antropològics del Comportament Humà, Barcelona: Estudis de Psicologia,
Universitat Oberta de Catalunya. 13 ARDÈVOL, Elisenda, 2001, Guia de butxaca del
treball de camp, material en soporte web de la asignatura de Etnografía
de los Estudios de Humanidades de la Universitat Oberta de Catalunya. 14 Clifford, J. y G. Marcus (Comps.), 1991, Retóricas
de la antropología. Madrid: Júcar; HAMMERSLEY, M. y ATKINSON, P., 1994, Etnografía.
Métodos de investigación. Barcelona: Paidós; PUJADES, J.J. (Coord.), 1999, Etnografia,
Barcelona: Estudis d’Humanitats, UOC; RABINOW, P., 1992, Reflexiones sobre
un trabajo de campo en Marruecos. Madrid: Júcar; REYNOSO, C. (Comp), 1996, El
surgimiento de la antropología postmoderna. Barcelona: Gedisa; TAYLOR, S. y BOGDAN, R., 1992, Introducción a
los métodos cualitativos de investigación. Barcelona: Paidós; VELASCO, H.;
DÍAZ DE RADA, A., 1997, La lógica de la investigación etnográfica.
Madrid: Trotta. 15 En este nivel resulta pertinente la lectura de
GEERTZ, C., 1989, El antropólogo como autor. Barcelona: Paidós; así como
de REYNOSO,
C. (Comp), 1998, El surgimiento de la antropología postmoderna.
Barcelona: Gedisa. 16
Con la precisión de que los “espacios de participación” lo son también
fundamentalmente de caracterización. 17
GIRCOM, Grupo Interdisciplinario de Investigación en Comunidades Virtuales,
vinculado en la actualidad al IN3 (www.uoc.es/in3). 18 “en el que los estudiantes se concebían a sí
mismos como integrantes de una comunidad que giraba en torno el interés común
de encontrarse y compartir temas de discusión, informaciones y problemas que
muchas veces no iban más allá del mero interés por mantener viva esta relación.
Así y todo, ninguno aceptaba sentir la participación como una obligación y en
este sentido, la entrada y salida del forum estaban siempre abiertas” Vayerda, A., Núñez, F., y Miralles, L.
(2001) 19 En un sentido similar ver COMAS D’ARGEMIR, Dolors,
PUJADES, Joan J., ROCA i GIRONA, Jordi, 1999, “L’Etnografia com a pràctica de
camp”, en PUJADES, J.J. (Coord.), 1999, Etnografia, Barcelona: Estudis
d’Humanitats, UOC; i en ARDÈVOL, Elisenda, 2001, “Guia de Butxaca del Treball
de Camp”, Barcelona: Estudis d’Humanitats, UOC. 20 TAYLOR, S. y BOGDAN, R., 1992, Introducción a
los métodos cualitativos de investigación. Barcelona: Paidós.
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