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Ciberhermanamiento Divulcat-100cia: una manera
diferente de divulgar Álex Fernández Muerza Ciberhermanamiento: el
concepto está ya en la red. Prueben a buscarlo en Google o Altavista. Ahí se
puede demostrar el origen de tal concepto, creado de forma espontánea, casual,
pero con mucho fondo y una gran utilidad, sobre todo, en esta sociedad del
conocimiento que nos invade inevitablemente. Tras la época de zozobra
de las puntocom, están surgiendo de nuevo poco a poco ideas prometedoras que,
además de haber aprendido del batacazo, van colocando un elemento de experto en
este caos de Internet. Pero no todo son empresas
en la red, y es más, curiosamente muchos de los proyectos Web realizados con el
mínimo dinero, con un esfuerzo eso sí, considerable, pero con la mayor ilusión,
son los que más han crecido, no sólo en popularidad, sino en utilidad y en
usabilidad, que diría su mentor, Jacob Nielsen. El ciberhermanamiento
surge en personas con la ilusión de ser útiles para el resto de cibernautas,
por lo que nos olvidamos de rondas multimillonarias de financiación, de
campañas de publicidad, de marketing, de entradas espectaculares a Bolsa o de
sueldos desorbitados de los e-business managers. Eso sí, nos olvidamos de todo esto no sin
compadecernos antes de los pobres currantes del sector Internet, que soportan
el peso de trabajar para un portal en que lo más importante son los miles de
kilobytes transferidas a través de sus servidores y el número de banners
publicitarios que pulsan los millones de cibernautas que pasan por su Web,
atraídos por campañas multimillonarias de marketing. ¿Ustedes saben la de
buenos contenidos que podrían desarrollarse en Internet con la décima parte de
todo ese capital publicitario? Nos olvidamos, como decimos,
de todo esto, y nos centramos en cibernautas creativos, que cada día construyen
Internet, y que, de forma espontánea y con la mejor publicidad que existe, “el
boca a boca”, van teniendo más visitantes y una comunidad de intereses comunes
de forma progresiva. En este tipo de webs el
concepto de internauta es totalmente distinto. Ya no es un lector de publicidad
subliminal, ni el objeto mediatizado por el marketing de altos vuelos. Pasa a
formar parte de una comunidad virtual propiamente dicha, a ser integrante de un
todo, de un conjunto en el que se siente a gusto, y en el que no sólo puede
llegar a compartir opiniones y experiencias, sino que él mismo es quien
construye y ayuda a construir esa comunidad, aprendiendo y enseñando a
aprender. El ciberhermanamiento, por tanto, supone centrar de nuevo el
protagonismo de Internet en el internauta, y no en los intereses comerciales de
las webs. Así, dos webmaster, con
webs de temática similar y con utilidades, herramientas y contenidos
complementarios pueden llegar a unirse, a colaborar y a apoyarse mutuamente
para un único fin: que el internauta de ambas webs obtenga lo mejor posible.
Esta es otra razón que explica el término de ciberhermanamiento. En este sentido, el
ciberhermanamiento aprovecha las sinergias de las webs unidas para el
enriquecimiento mutuo en contenidos y servicios, ofreciendo así a sus
respectivos internautas mucha mas variedad y cantidad de lo que jamás podrían
haber hecho en solitario. Y esta solución beneficia
al cibernauta tanto directa como indirectamente. Al tener servicios y
contenidos compartidos, los webmasters de las webs ciberhermanadas pueden
dedicarse más de lleno a realizar otras tareas que tenían pensadas y que nunca
pudieron realizar porque uno o más de los servicios de su Web ocupaban el 100%
de su tiempo disponible. Además, los responsables
de este tipo de Webs se han ido dando cuenta a lo largo de los meses (o incluso
años) de trabajo, que la competitividad en la divulgación de la ciencia no es
sólo errónea, sino además perjudicial. El ciberhermanamiento se basa en la idea
de la colaboración, y no de la competitividad a base de destruir al homónimo, y
es en definitiva una concepción y una visión existencial de lo que debiera ser
Internet: una red de colaboración en la que la suma de 1+1 es mucho más que 2. Pongamos un ejemplo más
sencillo, más divulgativo. Imaginen cualquier zona o calle típica de bares.
Pues bien, estos bares son también un ejemplo del concepto que tratamos de
explicar: un bar aislado en esta calle no tendría tanto éxito como pudieran
tenerlo todos los bares que pueblan la calle, porque han creado una comunidad
de usuarios que busca la calle con sus bares, y no tal o cual bar en concreto.
Y sería absurdo hacer esfuerzos para que cerrara la competencia, porque con
ello también se hundirían. Pero que no se nos
confunda: no queremos satanizar el negocio de Internet, el marketing o la
publicidad, tan necesarios para la supervivencia de esta jungla digital. Lo que
ocurre es que creemos que en términos de divulgación en la red no es viable, ni
casi moral, el anteponer lo comercial exclusivamente a la divulgación del
conocimiento científico-tecnológico. Evidentemente, y en este
sentido, alguien podría criticar que el mismo ideal que sustenta el ciberhermanamiento
puede acabar con él. Sí, es cierto que la buena voluntad tiene un límite, y que
un buen aliciente para continuar tan noble tarea es una cierta recompensa
monetaria. Evidentemente, mantener una web, unas máquinas y un soporte tiene su
coste, y el esfuerzo de realizar la web y los contenidos y servicios que la
enriquecen también. Por lo tanto, no debe
desdeñarse la idea de una evolución de este tipo de webs, fundamentalmente
amateurs, hacia fórmulas profesionales, basadas en modelos de empresas sin
ánimo de lucro, cooperativas o modestas fundaciones on-line, adaptadas a la
idiosincrasia del medio, Internet, y a la evolución de los tiempos que corren.
Pero eso sí, sin que el medio de subsistencia se convierta en el fin último,
cayendo en el mismo error que los que buscaron enriquecerse rápidamente a costa
de los internautas. Y después del sermón, un
ejemplo práctico, consecuencia de este nuevo concepto de ciberhermanamiento que
se ha llevado a cabo entre dos webs de divulgación científica: DIVULC@T y
100CIA. Por una parte 100cia.com,
un sistema de actualidad científica en forma de noticias, que de forma
automatizada recoge las noticias publicadas por otras webs y las encontradas en
otros medios de comunicación. En este caso, 100cia ha
explayado todavía más el concepto de ciberhermanamiento. Permite a otras webs
dedicadas a la divulgación científica el publicar sus propias noticias en
100cia, y de esta forma, se mantiene un listado de noticias de otros medios.
Las noticias siempre vienen acompañadas de un enlace directo al origen de la
noticia, de forma que el usuario final pueda investigar más allá de la lectura
de un resumen o titular de la propia noticia. En 100cia.com se permite
la opinión pública de cada noticia en forma de comentarios, en los que el
usuario opina libremente sobre la noticia, pudiéndose crear mini-debates en
torno a cada hecho, lo que enriquece la posibilidad de aprendizaje y estudio de
esa materia. Otra implicación del
usuario son los foros de debate, uno de los servicios más usados en la red y
con los que más se obtiene la presencia del usuario, y en donde, en forma de
tablón de anuncios se van enviando dudas, problemas, inquietudes, o cualquier
otro tipo de mensaje a través de las distintas categorias de foros. En este sentido,
conscientes de la necesidad existente y ante la demanda de varios de los
internautas, se ha creado un foro especializado en periodismo científico. También se dispone de
otro elemento en el que el usuario está íntimamente ligado y son las encuestas
temáticas, en las que también tienen cabida las opiniones puntuales. 100cia.com
siempre ha tenido presente el trabajar con servicios en los que el usuario se
alimente de ellos y pueda tambien alimentarlos, en los que el usuario se sienta
protagonista de la Web y a gusto. Pero, como hemos hablado
antes, una Web no puede dedicarse a todo, y el gran vacío que deja 100cia en
artículos de reflexión y divulgación escrita es DIVULC@T. DIVULC@T es el primer portal
vertical de habla hispana que une en un solo espacio reflexión y divulgación
sobre Ciencia, Tecnología e Internet (CTI). En él podemos encontrar desde la
noticia más puntual y de última hora hasta el texto de reflexión más profundo,
pasando por todo tipo de artículos, entrevistas y directorios de enlaces sobre
CTI. Las personas que forman
parte de DIVULC@T son un auténtico
"dream team", todo un lujo reunido en un mismo sitio: periodistas
científicos de medios de comunicación de primera línea, divulgadores
científicos premiados por su labor, responsables de webs de divulgación o
expertos en comunicación y periodismo científico. Pero también, y no por ello
menos importantes, DIVULC@T también reúne a personas que empiezan en el mundo
de la divulgación científica, para jóvenes y no tan jóvenes a los que no se les
deja demostrar lo que valen, a una nueva generación, la llamada digital, que
tiene en Internet su medio de expresión. Y es también un espacio
plural y universal, como creemos que debe ser el conocimiento, en el que tienen
cabida hombres y mujeres de orígenes tan diversos como Euskal Herria, Cataluña,
Madrid, Aragón, Baleares, Málaga, Méjico, Argentina o Puerto Rico, por poner
unos ejemplos. ¿Por qué el nombre de DIVULC@T? La Ciencia y
Tecnología (C y T) es el “gato negro” del que todo el mundo parece huir. Sí, es
cierto, cada vez vemos aparecer más C y T en los medios, pero sigue siendo
insuficiente. Resultado: una población ignorante, mal informada y reacia a la C
y T, lo cual es preocupante en una sociedad marcada por el progreso científico-
tecnológico. Hoy día, una persona culta y con capacidad crítica no puede ser un
analfabeto científico-tecnológico. Por otro lado, DIVULC@T quiere
ser el gato negro que traiga "mala suerte" a los "iluminados",
astrólogos, médiums y demás "profesionales" de las paraciencias que
tanto daño están haciendo a la gente crédula con su palabrería. En definitiva, DIVULC@T aprovecha los
contenidos desarrollados por sus autores para “engatusar” con el mundo de la
divulgación científico-tecnológica al público internauta: C (Ciencia) + @
(Internet) + T (Tecnología) = comunicación científico-tecnológica por Internet Por último, y como alguno
podría haber deducido ya, el ciberhermanamiento es un experimento en sí.
Internet es un medio recién nacido, en el que hay que ir creciendo y creando
nuevas fórmulas. El ciberhermanamiento puede ser una de ellas. Y después de
todo lo dicho, sus creadores desean que los presentes se hayan contagiado de su
espíritu, y pasen a formar parte de su – nuestra- comunidad.
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