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CONCLUSIONES DE ESTE GRUPO DE TRABAJO El perfil del comunicador digital: de la definición técnica a la indefinición profesional La caracterización del comunicador digital como profesional de la comunicación en los nuevos entornos tecnológicos aparece marcada por su naturaleza eminentemente instrumental. En términos generales, se observan de forma más relevante aquellas transformaciones en los procedimientos que vienen determinadas por las nuevas herramientas, pero no existe un acuerdo general acerca de cómo estas transformaciones procedimentales afectan al comunicador en su faceta social. En otros términos, el comunicador digital es sin duda una figura relevante desde el punto de vista técnico, pero no todavía para una sociología de la profesión. En términos generales, el comunicador digital aparece como un integrador de tareas, caracterizado por destrezas técnicas (manejo de tecnologías y herramientas para la producción, diseño, difusión y documentación) que demandan, a su vez, un incremento de la capacidad organizativa, integradora y sintetizadora. La rapidez de los cambios tecnológicos y organizacionales en el ámbito de la comunicación, demandan asimismo una gran capacidad de adaptación y autoaprendizaje. Especialmente concernientes a la figura del periodista digital son aquellas observaciones a propósito de los cambios en la responsabilidad profesional, que atañen en esencia a la problemática de la privacidad (aspecto que también toca de lleno a la publicidad) y de la identificación. La fiabilidad de la identidad de los sujetos interlocutores en el medio online y la fiabilidad respecto de la calidad de los contenidos constituyen los dos grandes problemas comunicativos de Internet y han contribuido a generar nuevas formas y profesiones relacionadas con la comunicación: la 'portalización' de los motores de búsqueda ha dado lugar a auténticos 'metamedios' cuya función es, precisamente, ejercer de 'medio de medios' en una suerte de avatar digital del clásico gatekeeper de las teorías funcionalistas. Además, la 'desintermediación' comunicativa que introducen las nuevas tecnologías, hace tan necesaria la garantía respecto de la identidad de los interlocutores como la de la privacidad. Ese mismo proceso de 'desintermediación' añade un plus de responsabilidad al periodista digital y a su público por cuanto la relación se hace inmediata, accesible y bidireccional. La dificultad de aplicar los esquemas profesionales tradicionales Aunque existe un consenso implícito acerca de que las nuevas tecnologías afectan a la tradicional distinción entre información, entretenimiento y persuasión característica de los productos comunicativos, no parece que haya un acuerdo acerca de cómo esa transformación -que en la mayor parte de los casos se presenta como un mestizaje- afecta a la figura del profesional de la comunicación. Así, al hablar de comunicador digital se piensa predominantemente en el periodista digital, tendiéndose espontáneamente a mantener incuestionada la división profesional entre periodistas (información y opinión), publicitarios (persuasión) y productores/programadores (entretenimiento). Quedan, pues, en el ámbito de la indefinición aquellas figuras profesionales surgidas en los nuevos entornos tecnológicos (como el gestor de comunidades, el catalogador de contenidos, etc) que, si bien tienen que ver con la comunicación, a penas encajan en la división tripartita tradicional. Si bien la cuestión del mestizaje de soportes y de las capacites técnicas asociadas a ella ofrece un amplio consenso, no ocurre lo mismo con la mezcla de géneros en lo relativo a información, publicidad y entretenimiento, aun cuando existe cierto acuerdo en la naturaleza del portal como crisol de mezcla de diferentes actividades y productos del medio. El problema de la definición de la publicidad en Internet ofrece en este punto un especial interés, por cuanto afecta no sólo a la viabilidad del profesional como redactor publicitario online, sino que también afecta de lleno a la viabilidad de numerosos soportes comunicativos y medios (weblogs, comunidades, periódicos digitales, etc). La relación público/comunicador Por otra parte, la posibilidad de individualizar los productos comunicativos que ofrecen las nuevas tecnologías plantea simultáneamente ventajas e inconvenientes respecto de la función social del comunicador. Efectivamente, si en el plano positivo permite al medio y al comunicador responder de manera más efectiva a las necesidades y preferencias de su público y, en consecuencia, diseñar un producto más eficaz; en el plano negativo se vislumbra una fragmentación de la comunicación social que redunda en perjuicio de la función de cohesión, generadora de identidad colectiva, que caracteriza a la actividad de los medios generalistas. El fenómeno aparece como equivalente al de la tematización de los canales de televisión. En términos generales, la relación proveedor/usuario de productos o servicios relativos a la comunicación en los nuevos entornos tecnológicos presenta las siguientes líneas de transformación:
Las transformaciones del entorno organizacional Finalmente, las nuevas tecnologías también han contribuido a transformar el entorno organizacional del comunicador, favoreciendo la aparición de equipos multiprofesionales organizador conforme a estructuras reticulares, más flexibles y menos jerárquicas, que favorecen la iniciativa y la creatividad. Al mismo tiempo, el comunicador digital trabaja para un público a la vez más amplio y fragmentado, aspecto que resulta familiar al ámbito de la publicidad, donde se coordinan amplitud, heterogeneidad e individualización. El tiempo de trabajo se desestructura, desapareciendo los horarios fijos y planteándose en consecuencia problemas relativos a los ritmos de la vida social y privada de los profesionales. El proceso de la producción comunicativa adquiere mayor peso, hasta el punto de que la naturaleza procesual de los contenidos difumina su condición de producto. Consecuentemente, la necesidad de crear nuevos métodos y rutinas de trabajo se hace cada vez más patente: la sensación de provisionalidad que caracteriza a los nuevos entornos tecnológicos tanto en su vertiente empresarial-organizacional como en su vertiente profesional demanda una estabilización que no puede producirse a partir de los patrones de los medios de comunicación clásicos. PRESENTACIÓN INICIAL DE ESTE GRUPO: Constatar que estamos asistiendo a una vertiginosa transformación socio-tecnológica es ya un lugar común en nuestros días. Las profesiones relacionadas con la comunicación se encuentran en al epicentro mismo de esta dinámica. Dentro del vasto panorama de las Nuevas Tecnologías de la Información (NTI), el fenómeno Internet resulta de especial interés para el ámbito profesional de la comunicación, por cuanto hace posible, por primera vez, una transformación bidireccional simultánea de los usos de consumo y los usos de producción: comunicadores y usuarios de la información descubren y ponen en práctica recíprocamente nuevas posibilidades de producción, presentación e interpretación de contenidos en un entorno comunicativo que augura una complejidad sin precedentes. Complejidad en la que ya comienza a perfilarse el eje de contraste entre interés individual e interés general en un modo hasta ahora inconcebible para los medios de comunicación colectiva. En este contexto, resulta cada vez más constatable una doble dinámica: (a) La transformación de las rutinas profesionales relacionadas con la comunicación a raíz de la generalización del uso de las NTI, que funda la necesidad de nuevas destrezas profesionales en la selección, organización y producción de contenidos y procesos comunicativos y, simultáneamente, plantea nuevos roles y salidas profesionales. (b) La transformación de la idea misma de comunicador en sus ámbitos profesional y social, esto es, un cambio paulatino en la autoimagen de los comunicadores así como en la percepción su papel en la cohesión social. El ritmo y manera en que estas transformaciones (a y b) se hacen perceptibles es obviamente diverso. Parece razonable argumentar que es necesario un cierto umbral de a) para poder contar con explicitaciones observables de b). El grado de desarrollo de las infraestrucuras económico-tecnológicas y la naturaleza de lo que podríamos denominar cultura tecnológica de cada país determinan el grado y la dinámica en que resultan observables las consecuencias sociales de su implantación. Se hace, pues, necesario, un estudio de la incidencia de las nuevas prácticas que no se circunscriba únicamente a la constatación de un nuevo catálogo de rutinas y recursos a disposición del profesional de la comunicación, sino que analice en qué medida la idea misma de profesional de la comunicación se ve afectada ( proporcionalmente a la transformación del usuario de los medios y en el contexto general de una nueva cultura tecnológica) por unos cambios que, además de instrumentales y procedimentales, comportan consecuencias de índole operativa y social. OBJETIVOS TEÓRICOS, METODOLÓGICOS Y PRÁCTICOS: Se trata, en consecuencia, de elaborar: a) Un estudio sociosemiótico al tiempo que una socio-tecnología restringida de la profesión que ofrezca un panorama comparativo de la implantación y el impacto profesional de las NTI en el ámbito de la comunicación, prestando especial atención a: (a.1) Transformación e innovación de medios de comunicación (a.2) Aplicación de nuevas herramientas tecnológicas a las rutinas profesionales de la comunicación y su grado de implantación. (a.3) Nuevas tareas y puestos profesionales en la comunicación. (a.4) Nuevos lenguajes y significados en la cultura tecnológica y profesional. b) Un informe que, partiendo del análisis del estudio previo, permita extraer pautas de reflexión y/o actuación para el ámbito de la formación profesional y la aplicación de estrategias. c) Una reflexión teórico-crítica sobre la relación entre la cultura tecnológica actual y su reflejo en el ámbito profesional de la comunicación. Aunque en los últimos meses proliferan las publicaciones y estudios sobre las NTI (en especial, Internet) y los medios de comunicación, no existe en la actualidad un estudio ni informe alguno con el enfoque y las pretensiones del presente. De modo general, los materiales producidos al respecto se pueden considerar circunscritos a dos grupos: (a) Aquellos de carácter reflexivo en el ámbito filosófico, sociológico o socioeconómico. (b) Aquellos de carácter instrumental circunscritos al ámbito profesional de la comunicación y que, de modo típico, compaginan introducciones históricas con catálogos de destrezas y técnicas y aspectos operativos tales como la regulación jurídica, consideraciones estéticas, de género, etc. Es preciso, además, tener presente la rapidez de los cambios en la configuración de una nueva cultura tecnológica que incide en el hecho de que las descripciones exhaustivas queden pronto obsoletas y hace aún más pertinente restringir la profundidad descriptiva en beneficio de una capacidad reflexiva que permita orientar las acciones futuras. Para la realización del proyecto se aplicarán las siguientes herramientas metodológicas: Delphi, cuestionario objetivo a muestra de websites (portales, periódicos online, agencias publicitarias online, etc), análisis sociosemiótico. |