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Trayectoria LOS ORÍGENES El Observatorio para la CiberSociedad nace en mayo del año 2000 como una pequeña y modesta iniciativa personal de un becario de antropología social, que estaba realizando su investigación doctoral en el incipiente área de la antropología del 'ciberespacio' en la Universitat de Barcelona. Así, la primera web del OCS se alojó en las carpetas web del departamento de Antropología Social y Cultural de la Universitat de Barcelona. Aquel primer esbozo constaba tan sólo de una página de enlaces y bibliografía y de una llamada a otros colegas que, desde el área de las ciencias sociales y en el ámbito hispano, tuvieran por tema de investigación algo similar, con lo que empezar a trenzar un conato de red de investigación sobre lo cibersocial. Entre los meses de agosto y noviembre de aquel año 2000 se producen los primeros contactos y entran en el proyecto nuevas personas. El Observatorio decidió entonces inaugurar una sección central dentro de la web en forma de revista académica sobre lo cibersocial. Durante aquel período se producen también los primeros vínculos trasatlánticos que marcarían el ámbito a seguir por parte del Observatorio, enfatizando así una clara vocación de ocuparse en y del contexto latino, donde difícilmente se podían encontrar iniciativas similares y de utilidad para la investigación cibersocial. DEFINIENDO EL PROYECTO Durante el año 2001 el principal objetivo del Observatorio para la CiberSociedad fue, por un lado, ir definiendo cuáles van a ser sus objetivos y contenidos y, por otro, llevar a cabo una también modesta campaña de difusión de la iniciativa en círculos académicos afines. Lo primero se perfiló creando las secciones que desde entonces han ido configurando la columna vertebral del Observatorio, hasta tomar ya una forma muy similar a la actual. Lo segundo nos permitió ir llenando estas secciones de contenidos, encontrando afinidades y estableciendo vínculos con personas e instituciones que han ido ayudándonos a difundirnos. A medida que el OCS iba creciendo en contenidos, tráfico y visibilidad, nos planteamos 'dónde' situarnos. RedIRIS, la red académica y científica del Estado Español, se interesó por nuestra iniciativa y después de superar los diversos trámites burocráticos, conseguimos ubicar el OCS en ella. Esta vinculación tuvo una gran importancia simbólica para el Observatorio, puesto que lo situaba en una dimensión claramente universitaria pero sin vinculación directa a ninguna universidad concreta, lo que nos permitía una interesante equidistancia con todas las personas vinculadas al proyecto. Asímismo, esta vinculación 'neutral' también nos permitía seguir trabajando con toda la autonomía e independencia que una iniciativa como el OCS necesita, sin dependencias institucionales ni políticas. Tenemos, todavía, algunas 'capturas' de aquella primera web 'seria' del OCS, en diferentes versiones. La primera corresponde a la 'caja' de menú y la segunda a una versión un tanto posterior, con todo el contenido de la página de inicio. También conservamos algunos restos fósiles de lo que fue un tríptico de presentación del OCS, del que podéis ver su portada y el árbol de contenidos del OCS que se desplegaba en su interior. LA CONSOLIDACIÓN Con las bases asentadas y con un proyecto en mente claro y definido, cerramos el año 2001 con la intención de desarrollar un nuevo interfaz web que ponga al día nuestro trabajo y evolución. Se trató de optimizar al máximo la estructuración de los contenidos y de favorecer unas pautas de navegación lógicas y autoexplicativas. Este nuevo rostro del OCS nos sirvió también para captar la atención de algunos medios de comunicación y entrar en contacto con iniciativas cuyo interés en lo cibersocial no era tan académico como de divulgación especializada. Sin duda, se trató de un paso importante para nosotros, puesto que el OCS sólo podía concebirse como una iniciativa en contacto directo con la (ciber)sociedad. En febrero de 2002, además, regularizamos el envío de un boletín mensual de información, novedades y convocatorias diversas. Con ello, intentábamos plasmar de un modo efectivo lo que veíamos claro a un nivel teórico: la diversidad y multiplicidad de espacios y herramientas del ciberespacio, bien complementados, son básicos en un proyecto de comunicación digital. 2002 también fue el año en que organizamos nuestra primer gran evento público. El 1er Congreso ONLINE del OCS supuso una proyección y una difusión importantísimos de nuestra iniciativa, así como un proyecto innovador que afrontamos con toda la ilusión que sería imprescincible para llevarlo a buen puerto. Nuestro 1er Congreso ONLINE nos sirvió para constatar, una vez más, que una iniciativa como la nuestra necesita del trabajo colaborativo de multitud de personas y que el resultado puede ser muy satisfactorio y novedoso. Una vez realizado y terminado, empezamos a darnos cuenta de que aquel 1er Congreso ONLINE del OCS fue mucho más de lo que en su día planificamos, y resultó un auténtico ensayo práctico de lo que implica y ofrece la lógica de la red, más allá de sus tecnicismos. APUESTAS DE FUTURO Llegamos al año 2003 con una mezcla de sensaciones, ilusiones y convicciones cuánto menos, significativa. Por un lado, descubrimos que nada, tampoco en el ciberespacio, se hace por sí sólo: son necesarios apoyos orgánicos de tipo institucional para mantener la línea de crecimiento del proyecto del OCS. Nuestro Congreso ONLINE fue la experiencia más palpable de esto, ya que basar nuestro proyecto en el voluntarismo y el amateurismo no sólo no garantiza su continuidad, sino que hipotecan seriamente sus posibilidades. Las líneas de crecimiento del OCS estaban definidas. Las pautas para continuar el proyecto, las nuevas iniciativas, las nuevas sugerencias y las nuevas secciones se fueron sumando gracias al incremento de nuestro equipo de colaboradores, que siguió creciendo en calidad, cantidad y compromiso. Potenciamos nuestra revista, apostamos por un área de nodos temáticos especializados y trabajamos en una nueva estructura técnica que le sacara el máximo partido a los contenidos y sinergias con las que contábamos. En noviembre del 2004 se celebró el 2º Congreso ONLINE del OCS. La respuesta generada fue mayor aún que los resultados previstos. El encuentro productivo de 4.184 participantes (un aumento del 596% con respecto a la edición anterior) entre responsables y gestores del conocimiento (academia), productores del desarrollo tecnosocial (empresa, autónomos), administradores y reguladores (instituciones, entidades públicas) y la sociedad en general, lo confirman. Este crecimiento tuvo su paralelo en los volúmenes de Grupos de Trabajo y Comunicaciones aceptadas, que casi se multiplicaron por cuatro, así como en la concepción y desarrollo de una sede congresual multilingüe que permitió la participación simultánea de cinco idiomas diferentes (castellano, catalán, gallego, portugués e inglés). En 2006, la definición, creación y desarrollo del 3º Congreso ONLINE del OCS reunió y puso en contacto a destacados expertos, entidades e instituciones comprometidas en la investigación, innovación y promoción de lo cibersocial, conformando una red multidisciplinar internacional. Aquel congreso supuso una continuidad en el incremento de inscripción y participación, superando los volúmenes de participantes (10%), de comunicaciones (36,4%) y de intervenciones en los foros (32%) de la segunda edición del Congreso. También supuso una consolidación como acontecimiento internacional de referencia en el ámbito Iberoamericano, aportando un incremento de la estabilidad y solidez en la comunidad congresual: cerca del 95% de los inscritos pertenecían a países del ámbito iberoamericano, como en las ediciones anteriores. Uno de los objetivos organizativos principales de este congreso era aumentar la calidad, la relevancia de la experiencia del congreso. Habiendo comprobado en 2004 que el formato metodológico era académicamente válido y competente, para 2006 quisimos estudiar los procesos organizativos e intensificar el nivel de interacción, implicación y, en última instancia, profundidad de la experiencia de participar en uno de los nuestros congresos ONLINE. Los resultados fueron totalmente satisfactorios, mostrándose un incremento en todos los indicadores de participación, tanto cuantitativos como cualitativos. En 2009 celebramos la cuarta edición del Congreso de la CiberSociedad bajo el lema 'Crisis analógica, futuro digital', un nuevo modelo de congreso online en que basándonos en las experiencias anteriores potenciamos el aspecto participativo y la cocreación desde sus mismos orígenes, abriéndonos a lo que supone el nuevo paradigma de Internet y las dinámicas colaborativas de la denominada Web 2.0. En ese sentido, concebimos el primer Living Congress, una nueva fórmula de congreso especialmente diseñada para la presentación y el intercambio de análisis, reflexiones, investigaciones y experiencias de personas de perfiles diversos, interesadas en temáticas cibersociales desde todas las partes del mundo. En ese Living Congress fueron los seguidores, participantes y colaboradores quienes van modelando, construyendo y haciendo evolucionar el Congreso mediante módulos y etapas que se suceden en el tiempo. En ese sentido, la participación en el Living Congress comenzó en marzo de 2009 con el módulo 'Construye el Congreso', que planteó a continuación diversas actividades modulares consecutivas previas a la discusión de comunicaciones, las cuales culminaron con la celebración de diversas actividades en línea paralelas. Actualmente, la web del OCS continúa consolidándose como una extensa fuente de artículos sobre diferentes temas vinculados a lo cibersocial. En este sentido, las diferentes áreas de publicación del OCS, siempre abiertas a nuevos artículos, siguen creciendo con aportaciones de calidad en diferentes ámbitos del estudio sobre la intersección entre tecnología y sociedad. En septiembre de 2007 efectuamos el traslado de la sede del Observatorio a las instalaciones del CitiLab-Cornellà, un punto de encuentro entre redes sociales y tecnológicas de reciente creación. Está ubicado en Can Suris, una antigua fábrica textil de Cornellà del Llobregat que ha sido remodelada y equipada para dar acogida a proyectos de participación ciudadana, de educación y de nuevas oportunidades relacionadas con las TIC. Desde allí trabajamos en las propuestas de nuevos proyectos y convocatorias relacionados con lo cibersocial, tanto desde el ámbito online como offline... No obstante, y pese a lo lejos que hemos llegado, tanto el ritmo de aplicación como de desarrollo de todo esto depende, en buena medida, de los apoyos externos que recibamos. Las políticas públicas de la llamada 'sociedad de la información' o 'sociedad del conocimiento' parecen demasiado comprometidas con proyectos empresariales y líneas de actuación tecnocéntricas, olvidando que el componente sustancial de cualquiera de estos conceptos tienen en lo 'social' su eje fundamental; y olvidando que es la sociedad civil la verdadera protagonista de lo que sea que pueda ser la hipotética 'revolución digital' en que, sigue diciéndose, estamos adentrándonos. EVOLUCIÓN DE VISITANTES ÚNICOS MENSUALES Las estadísticas de acceso pueden verse en http://www.cibersociedad.net/stats/. |