Estás en...




ARCHIVO OCS

El ARCHIVO de la CiberSociedad es un espacio abierto de referencia y documentación para la investigación y el conocimiento de lo CiberSocial desde las Ciencias Sociales, integrado dentro del Observatorio para la CiberSociedad

Joan Mayans i Planells

[perfil] · [e-mail] · [home]
Artículo mostrado 12692 veces
Artículo recomendado 10 veces

Datos a partir del 22.11.2003. Artículo en el OCS desde el 4 de Enero de 2001


OTROS ARTÍCULOS

:: SOBRE comercio electrónico ::
· Influencia de la valoración ...
· La digitalización del market...
· La Revolución de los Sabios....
· Contratos informáticos y tel...
· La comercialización de la WW...
· Introducción a La Generación...
· Bulevares digitales: micro-e...

:: SOBRE etnografía ::
· A Comunicação mediada por co...
· Un estudio del establecimien...
· Género confuso: género chat...
· Internet y ciberespacio en e...
· Ruta Etnográfica para la Com...
· De la incorrección normativa...
· Nuevas Tecnologías, Viejas E...
· Metáforas Ciborg. Narrativas...

:: SOBRE comunidades virtuales ::
· O Cibercidadao do mundo onli...
· Mundos Reais, Mundos Virtuai...
· A Comunicação mediada por co...
· Rituales de simulación y soc...
· ¿Ágora electrónica o Times S...
· E-learning en blanco y negro...
· La colaboración en el desarr...
· La patria cibernética...
· Hacia la construcción de una...
· Comunidades Electivas. Notas...

:: SOBRE nueva economía ::
· El problema económico de los...
· Los portales de las televisi...
· El ciberespacio, un nuevo es...
· La comercialización de la WW...
· AOL Time Warner Contra Inter...
· Tele-trabajo: ¿salida o no s...
· Tele-trabajo: ¿perfilar o pe...

:: SOBRE trabajo informacional ::
· Comunicación, Trabajo y Valo...
· O perfil-tipo do trabalhador...
· La colaboración en el desarr...
· Digitofactura: flexibilizaci...
· La comercialización de la WW...
· Tele-trabajo: ¿salida o no s...
· Tele-trabajo: ¿perfilar o pe...

:: DEL MISMO AUTOR ::
· Género confuso: género chat...
· .CAT: viejas ignorancias, nu...
· El ciberespacio, un nuevo es...
· De la incorrección normativa...
· Redes Ciudadanas y Nuevas Ce...
· Comunidades Electivas. Notas...
· Nuevas Tecnologías, Viejas E...
· Metáforas Ciborg. Narrativas...
· La comercialización de la WW...
· Bulevares digitales: micro-e...
· Usar / Consumir el CiberEspa...
· Anonimato: el tesoro del int...
· El lenguaje de los chats. En...
· MUDS. Rol on-line (y 2)...
· MUDS. Rol on-line (1)...
Archivo OCS

E-Márketing

Por: Joan Mayans i Planells


Para citar este artículo: Mayans i Planells, Joan, 2001, "E-Márketing". Fuente Original: Revista iWorld 34 (Enero, 2001), pp.60-68. Disponible en el ARCHIVO del Observatorio para la CiberSociedad en http://www.cibersociedad.net/archivo/articulo.php?art=29




INTRODUCCIÓN / RESUMEN

Cuando gente como Douglas Englebart y J.C.R. Licklider empezaron a soñar, a finales de los años 50, en lo que iban a ser los barruntos más primigenios de lo que hoy en día es Internet, había algo que tenían muy claro: Internet no iba a tener centro. Fuera lo que fuera, sería una red heterogénea y extensa, sin un poder central que lo pudiera dominar. En aquellos tiempos, en plena guerra fría, la lógica de tal premisa era de naturaleza militar: el primer sistema de interconexión electrónico, liberado de cualquier estructura centralizada, sería, en caso de una eventual hecatombe nuclear, indestructible. Además, en el caso de que Washington fuera destruída o el Pentágono no pudiera responder al ataque del diablo comunista, el sistema de red acéntrico se encargaría de accionar todo el arsenal nuclear y asegurarse de que la URSS tampoco ganara la guerra.


Hoy en día, los cuarteles militares tienen poca relación con el uso que de Internet hacen millones de usuarios en todo el mundo. No obstante, el diseño originario prevalece y en él radican muchas de las características de la Red actual. Una de las consecuencias de ese diseño acéfalo -la que nos ocupa en esta ocasión- implica por igual a empresas y a usuarios en un aspecto muy concreto: la publicidad.

Puesto de otro modo, la estructura de red de Internet es la causa de que no existan en su ámbito grandes canales ni grandes audiencias. Eso hace de Internet un medio de comunicación incomparablemente más libre y accesible de lo que lo son, por ejemplo, la radio y la televisión. En Internet, una gran empresa que desee anunciarse no tiene, por continuar con los ejemplos, ni una gran cadena de televisión con el 25% del share ni una popular cadena de radio, con porcentajes similares que les pongan a disposición los targets ansiados. Las "audiencias", en Internet, son infinitamente inferiores. Ni siquiera los grandes portales generalistas, como Yahoo o Terra, podrían presumir de cifras que no fueran el hazmerreír de cualquier medio de la radiotelevisión generalista actual. Así pues, anunciar un producto en Internet se convierte en algo complicado y para lo cual las vías acostumbradas de publicitación se han convertido en ineficaces. La deliciosa acefalia de la Red es responsable de ello.

No obstante, lejos de convertirse en algo desalentador, anunciarse en Internet se ha convertido en algo prácticamente imprescindible para la mayoría de las grandes empresas -sean del ramo que sean. Y para las medianas y pequeñas, la publicidad en Internet encarna la posibilidad de dar un salto cualitativo nada despreciable. Esto no se debe solamente a la indudable popularidad del medio: que Internet está "de moda" resulta una perogrullada difícilmente matizable. Sin embargo, a pesar de la potencia de esa 'moda', las ventajas de anunciarse en Internet no se acaban en ese evidente modismo, sino todo lo contrario.

La publicidad en televisión se ve acosada por el zápping. La gente pasa inopinadamente por los anuncios de los periódicos y revistas, sin prestarle excesiva atención. Incluso la radio, desde que el mecanismo del dial ha dejado paso a la sintonización y memorización digital, ha visto como sus usuarios también se pasan al zápping. Ante esa situación, la mayoría de los anuncios publicitarios en estos medios -llamémosles 'clásicos'- se limitan o se conforman con realizar con éxito una estrategia de 'visibilidad'. Es decir: ya que no se puede contar con informar de las ventajas de un producto, gran parte de los anuncios sólo pretenden hacerlo visible. Recordarnos, a los consumidores, que existe esa marca comercial. En muchos casos, eso puede resultar suficiente.

Sin embargo, la estructura misma de Internet ofrece un grado de interactividad y requiere un nivel de atención inmensamente superior al que disfrutan los medios de comunicación 'clásicos'. La cantidad y calidad de información que retiene un consumidor navegando por una página web comercial, aunque sea tan sólo visualizando tres o cuatro diseños gráficos, leyendo tres o cuatro párrafos en diagonal y pinchando en unos cuantos enlaces es enorme. Mucho más que la que se maneja en un anuncio publicitario que recorra las vías de los medios de comunicación 'clásicos'. Así pues, las ventajas de anunciarse en 'Internet' son evidentes, del mismo modo que también lo es la gran dificultad que ya hemos insinuado antes: cómo llevar a los consumidores potenciales a la página comercial deseada.

Bajo estas premisas han surgido una serie de iniciativas, dentro del ramo de los negocios publicitarios, de distinto cuño y funcionamiento, que tienen por objeto hacer de intermediarias entre las empresas deseosas de anunciarse en Internet y el cada vez mayor número de usuarios de la acéfala Internet.

La primera y principal barrera a la que se enfrentan estas compañías de e-marketing también cae por su propio peso: dado que Internet es un espacio público y gratuíto (no así la conexión, pero esto no tiene nada que ver e incluso va camino de mejorar, mediante la competencia entre tarifas planas), ¿quién podría desear ser perturbado con publicidad, mientras está conectado? El relativamente escaso éxito de los banners publicitarios demuestra que es muy poca gente la que se molesta en ver publicidad gratuitamente y por deseo propio.

Así, estas compañías han llegado a la conclusión mayoritaria de que la única forma de hacer felices a sus anunciantes y llevar mucho tráfico a sus páginas es, de un modo u otro, hacer partícipes a los usuarios de sus propios beneficios. Es decir, y puesto más claro: pagar a los usuarios para que vean anuncios, para que entren en las páginas comerciales de las empresas que contratan sus servicios, para que opinen sobre los productos comerciales, para que acepten publicidad insolicitada en sus cuentas de correo, etc.

En los últimos meses hemos asistido en España a un 'boom' de estas empresas, que se pelean para conseguir el favor de los anunciantes. A estos anunciantes se les convence mediante dos argumentos básicos: un precio mucho más asequible que en los medios de comunicación 'clásicos' y una cartera de 'usuarios' de sus servicios lo suficientemente amplia para que la inversión resulte de interés. Mientras que le no primero, la competencia es fuerte (aunque los beneficios para las empresas de e-marketing no se ponen en juego), en lo segundo ha entrado en juego un tipo de promoción piramidal. Es decir: las empresas ofrecen bonificaciones a sus usuarios pagados por proporcionarles más usuarios pagados, a los que se llama, en el argot del medio, 'referidos directos'.

A estos 'referidos' también se les abren las mismas bonificaciones, de modo que la presión por convencer a nuevos adeptos no decae, sino que, al contrario, aumenta. Con la añadidura de que cuando estos referidos directos consigan convencer a nuevos usuarios -que pasarán a ser sus propios referidos directos- éstos se convertirán, también, en referidos indirectos del usuario principal. La cadena puede llegar a alrgarse hasta a 16 niveles (en el caso de la empresa TheMail), aunque lo más habitual es que se ofrezcan alrededor de 5. La bonifiación por referido se mueve entre el 5% y el 20% para el caso de los directos y entre el 1% y el 10% para el caso de los indirectos. Esto significa que el usuario inicial -el que está en la cúspide relativa de la pirámiide- añade a sus ganancia el % indicado de lo que vayan acumulando toda su pléyade de referidos.

Por último cabe destacar que cuando un usuario se apunta a una compañía directamente a través de su página sede, las bonificaciones no existen. Si lo hace a través de otro, sus emolumentos no se modifican, pero beneficia a los que están por encima de él/ella en la pirámide.

Lo piramidal del sistema merece un comentario más: a menudo los 'negocios piramidales' son considerados algo a medio camino entre el 'timo' y el 'fraude'. En principio, las empresas de e-marketing no son ni lo uno ni lo otro. La 'piramidalidad' tan sólo se presenta como una bonificación, un 'dulce' añadido para que los usuarios puedan ganar algo más y, de paso, la empresa vea aumentada su cartera de usuarios, es decir, su stock de anunciables. No obstante, desde otro punto de vista, la 'piramidalidad' del sistema también puede ser observada casi como una necesidad, la única forma en que van a conseguir algún dinero real. Puesto de un modo simple: sin referidos, difícilmente se va a llegar al mínimo para cobrar el primer cheque en ninguna empresa. O, citando las palabras de David Hinojosa, director general de la empresa que ha lanzado 'Es-Fácil': "si un usuario se afilia a un servicio de este tipo, ganará dinero si tiene un importante número de referidos, ya que si no tiene ningún referido, debe recibir miles de correos promocionales para poder ganar algo de dinero, hecho, seamos conscientes, muy difícil de conseguir. Según nuestro conocimiento de otras empresas similares, la recepción de un mensaje por semana ya es "buena". Si alcanzamos dicho ritmo, un usuario sin afiliados tardaría unos 38 años en conseguir 10000 pts., mientras que si tiene un árbol de referidos de 1000, alcanzaría dicha cifra en poco mas de un mes". El ejemplo habla por sí mismo.

A continuación, vamos a dar un breve paseo por distintos métodos de publicitación, dentro de estas mecánicas ya descritas, recopilaremos algunas opiniones de usuarios españoles y terminaremos hablando de algunas compañías concretas, a modo de referencia.


Lo básico: cobrar por navegar

El mecanismo básico con qué han funcionado la mayoría de estas empresas hasta el presente es sencillo: los usuarios interesados en los servicios de cualquier compañía se dan de alta (siempre gratuitamente) en ella. Ceden datos personales (que pueden ser falseados, pero en tal caso, el usuario corre el peligro de jamás llegar a ver el cheque que le corresponde) y, lo que és más importante en ámbitos de márketing, rellenan varias listas de opciones sobre información sociodemográfica, gustos personales, patrones de comportamiento y uso en/de Internet y preferencias de compra.

A partir de ahí, lo más corriente es que el usuario deba descargarse de la misma página de la empresa de e-marketing un programa que deberá instalar en su propio ordenador. Una vez ejecutado, este software instalará una barra por la que irán paseando todo tipo de reclamos publicitarios, presuntamente relacionados con las encuestas que previamente rellenó. Las barras suelen ocupar todo el ancho de la pantalla y alrededor de dos o tres centímetros de alto. Por lo general no pueden ser ocultadas y desplazan todas las ventanas de trabajo del sistema para no tapar nada. Hay variantes reseñables, pero no vale la pena entrar en pormenorizaciones. El usuario irá acumulando en contadores propios y privados, horas de navegación, el número de clicks que ejecute encima de los banners publicitarios e, incluso, el número de 'impresiones' de estos banners que han pasado por delante de él. Ante las evidentes posibilidades de fraude primario por parte de los usuarios (dejar el ordenador pasando banners e irse a dormir, por ejemplo), la mayoría de las empresas han establecido sistemas de control de un tipo u otro. Así, Spedia, una compañía bastante apreciada entre usuarios españoles, sólo contabiliza cuando el usuario está con una ventana de navegador de Internet activa. Además, el usuario tiene que ir cambiando (demostrando que está activo) de ventana porque, en caso contrario, también deja de sumar. Cashfiesta funciona de un modo similar, aunque con un 'interfaz' que pretende ser más 'amistoso'. Otros softwares, como Desktopdollars o Clickdough obligan al usuario a manifestar su presencia delante del ordenador, preguntando, cada poco tiempo, si están ahí.

Otra forma de control de las compañías sobre los usuarios ha sido limitar sus horas de navegación, su número de referidos o el total mensual de sus ganancias. Para las empresas, los usuarios son, a la vez, su mejor 'activo' y su mayor 'temor'. Para los usuarios, la relación no es muy diferente: existen muchísimas dudas entre ellos a la hora de saber si, realmente, van a cobrar o no. Y en algunos casos, esas dudas son fundadas. La rumorología al respecto es abundantísima, y sus contenidos, contradictorios.

Las ratios de pago entre las compañías respetadas no varía mucho, oscilando entre los cuarenta y los sesenta centavos de dólar por hora navegada. PayBar, Spedia y CashFiesta ofrecen algo más, pero sus restricciones también son más notorias. Otras, como Sirfing2Cash o ClickDough pagan claramente menos, pero sus barras de navegación permiten una mucho mayor libertad de acción a sus usuarios. Además de éstas, existen algunas compañías que prometen el oro y el moro (BePaid, TargetShop) y que, simplemente por eso, generan las dudas más razonables entre los usuarios. A partir de esas peculiaridades, son éstos quiénes deciden a qué compañías dar más apoyo y, a la vez, cuáles anunciar y publicitar, llevando a cabo campañas de auténtico proselitismo online.


SPAM retribuido: cobrar por recibir mails

El spam (recibir correo no solicitado, normalmente anunciando o vendiendo algo que nadie ha pedido) ha pasado de ser un término desconocido por la mayoría de los internautas a convertirse en algo engorrosamente habitual. No obstante, han surgido un buen número de empresas que han querido hacer del engorro virtud, ofreciéndose a pagar a los usuarios por acceder a leer o a pinchar en sus mensajes publicitarios.

Este tipo de compañías suponen un esfuerzo o una molestia mucho menor para el usuario que las reseñadas anteriormente. No obstante, las cantidades a cobrar también son considerablemente más humildes. Mientras un usuario de cinco horas al día y cinco días a la semana de Clickdough (una de las compañías con el ratio de pago más bajo) puede estar ganando una cantidad superior al coste de la tarifa plana actual de Retevisión (por ejemplo), difícilmente una compañía de pago por mail hará que sus asociados lleguen a acumular más de cien pesetas en ese período. Sin embargo, aquí los usuarios suelen darse de alta de un sinnúmero de este tipo de compañías, para maximizar sus posibilidades, y llegar a las cantidades mínimas de cobro al cabo de muchos meses. La compañía más célebre entre éstas, Sendmoreinfo, que cuenta con más de un millón de asociados en todo el mundo, paga 5 centavos de dólar por mail abierto (y dentro de éste, hay que pinchar en el link promocional) y 2 por cada mail que abran (y pinchen) todos sus referidos directos. Es un estándar bastante común, dentro de este ramo.

No obstante, dentro de este tipo de ofertas, hay algunas peculiaridades mencionables. Algunas, como zWallet o Yo-YoMail obligan al usuario a utilizar una cuenta de correo que las mismas empresas proporcionan, de modo que no sólo abren los mails retribuídos que les envían, sino que están sujetos a la contemplación de los diversos reclamos publicitarios con que estas dos compañías hinchan su interfaz de consulta de correo. Eso sí, no de un modo muy diferente a los interfaces de los más conocidos proveedores masivos de servicios de correo gratuito, como hotmail, mixmail, yahoo o terra, por mencionar sólo cuatro de los más utilizados. Dentro de este tipo de servicios, la compañía TheMail resulta singularmente destacable: ofrece un interfaz de trabajo muy similar a los ya mencionados (quizá algo más elegante, eso sí) y paga una cantidad casi ínfima por cada correo (de cualquier tipo, incluídos los mensajes personales) que abran los 'referidos' de cada cual. Ofrece una cifra récord de 16 niveles de referidos y está gozando de una buena acogida en España. "Total," argumenta un usuario, para usar el correo que ofrece Terra [un servicio no muy apreciado entre muchos de los usuarios entrevistados] utilizo TheMail y quizá algún día cobre un cheque por algo que ya hago cada día". El sistema que siguen los usuarios de TheMail es crearse una cuenta de 'referido' para sí mismos y utilizar ésa de modo habitual y personal, como lo harían con cualquier otro servicio de webmail. Luego, claro, está el trabajo de proselitismo, del que no se escapa nadie.


Variaciones sobre un mismo tema: cobrar por otros métodos

A partir de estos dos conceptos iniciales, han surgido últimamente nuevos tipos de propuestas que amplían aún más las posibilidades de los usuarios para ganarse algo de dinero en Internet y las de las empresas para dar a conocer o hacer visibles sus productos. Compañías como Targetshop, ePipo o Multikredits pagan a los usuarios por multitud de conceptos, entre los que incluyen el pago por mail y por navegación, además del uso de su página base como buscador, espacio recreativo y enlace lleno de descuentos para diversos tipos de compras online. Otras, como VirtualStartPage, paga una pequeña cantidad si el usuario predefine su site como página de inicio de su navegador. AdSavers paga por el uso de un software que va generando fondos de entorno Windows, de forma que el usuario acumula beneficios con los diseños de escritorio comerciales que este software genera. Por su parte, compañías como Cashradio o RadioFreeCash funcionan como estaciones de radio comerciales, ofreciéndo música a sus usuarios, acompañada de anuncios publicitarios. FreeJackpot, a su vez, paga a sus usuarios por la utilización de sus juegos de azar. Las combinaciones, como se ve, no son infinitas pero sí bastante abundantes.

Las compañías DooYoo y CIAO! han dado otra vuelta de tuerca al e-marketing, ofreciéndose a pagar a los usuarios para que éstos redacten breves opiniones sobre cualquier temática. CIAO!, por ejemplo, está pagando en la actualidad, 25 pesetas por opinión escrita y 3 pesetas por cada vez que un usuario registrado pinche (lea) una opinión suya. Este iniciativa está causando auténtico furor en España, después de su éxito en varios países europeos. En cierto modo, la voluntad de la compañía era la de convertirse en una comunidad de consumidores, donde las empresas podrían tener interés en invertir para potenciar que los posibles consumidores hablaran de sus productos. En realidad, los usuarios están mucho más interesados en escribir sobre sus hobbies, y los grupos de opiniones de deportes, televisión (Gran Hermano causó auténtico furor), cine y videojuegos son los más frecuentados. Todas estas compañías incluyen también una bonificación extra por cada nuevo 'referido' que consigan para 'la causa'. El caso de CIAO! resulta significativo: en su corta vida, ha rebajado ya en cuatro ocasiones (datos de Octubre del 2000) sus ratios de pago y los usuarios están utilizando las mismas opiniones por las que cobran para quejarse sobre estas contínuas rebajas, en una relación curiosamente ambivalente.


Consideraciones finales

Las empresas de 'pago por Internet' son, casi todas, jóvenes. Como en todo sector en formación (y como ocurre con la mayoría de las dotcom), estamos en un período inicial del que algunas empresas saldrán fortalecidas y otras muchas tendrán que cerrar. Para los usuarios, como comentaban algunos de nuestros entrevistados, el 'pago por Internet' supone una atractiva forma de pagarse la conexión a Internet de un modo cómodo, pero en ningún modo de 'hacerse rico rápida y fácilmente'. Un uso cabal y selectivo de estos programas puede ser una magnífica opción para hacerse con ese pequeño sobresueldo, pero un uso excesivo puede llegar a ser contraproducente. Hay una gran diferencia entre 'cobrar por navegar' y 'navegar para cobrar'.

Jamás se nos ocurriría que la televisión o la radio pagaran a sus usuarios por ver o escuchar sus mensajes publicitarios. Estos medios de comunicación que se nutren de audiencias masivas y absolutamente impensables en términos de Internet no necesitan compartir sus ingresos por publicidad con los usuarios. En cambio, la estructura acéfala de Internet, como ya hemos explicado, necesita seducir al usuario, cortejándole con los oropeles de lo crematístico. De este modo se hace posible que algunos usuarios puedan 'vender' parte de su ancho de banda y de su buzón de correo, si así lo desean. Y el resto, puede mantenerse tranquilamente al margen. Es otro de los tesoros de una Internet acéfala y no privatizable.


Anexo 1: Algunas perpectivas de empresas españolas

No son muchas las empresas españolas o en lengua española existentes en el panorama del e-marketing. La primera de la que se empezó a oir hablar fue 'consupermiso', compañía especializada en el concepto de pago por recepción de correos electrónicos. Su competencia directa (aunque no se trate de una competencia reseñable a nivel de usuarios, que suelen estar 'activados' en las dos) es Es-Fácil, una compañía más joven y cuya gran diferencia respecto a Consupermiso -en lo que a los usuarios se refiere- es que ofrece cuatro niveles de bonificación por referidos, mientras que la primera tan sólo contempla uno.

Es-Fácil es un modelo paradigmático de la llegada a España de este tipo de empresas publicitarias. Basándose en el modelo de 'Sendmoreinfo', la empresa Dahilu Interactivos, S.L., se decidió a poner en marcha un proyecto similar en lengua española y abierto a toda la comunidad hispanohablante. La web de Es-Fácil se puso en marcha en Marzo del presente año. Decidieron no invertir en publicidad -cosa también paradójica, puesto que ése es, precisamente, su negocio- y confiar tan sólo en el 'boca a boca' y el atractivo programa de bonificación que la compañía ofrece. El resultado, después de seis meses de funcionamiento arroja las siguientes cifras: más de 45000 afiliados en todo el mundo, residentes españoles en más de dos terceras partes y repartidos el resto por hasta un centenar de otros países (siendo los más significativos, Argentina, México, Chile, Colombia y Venezuela).

El sistema de pago de Es-Fácil es sencillo y, a la vez, indicativo del funcionamiento de las empresas. Por un lado, cada correo enviado a un usuario le costará a la compañía entre 0,03 y 0,07 euros, dependiendo de los niveles de referido que le correspondan. Para los anunciantes, Es-Fácil ofrece dos tipos básicos de campaña, la estándar y la prémium. La primera envía mensajes de correo electrónico con la información publicitaria que el anunciante desee, costándole a éste 0,09 euros por envío. La segunda incorpora un mecanismo de control añadido, en el que el usuario ha de pinchar en el enlace que recibe en su mensaje promocional y visitar la web del anunciante, costándole esto a la empresa 0,12 euros por envío. Así, la ganancia bruta de la compañía va de los 0,02 euros por envío hasta los 0,09 -o incluso 0,12, en el caso de que el usuario jamás llegue a cobrar ningún cheque, se dé de baja, etc., casos, en ningún caso, insólitos.

Intelisurf es harina de otro costal. Su área de trabajo es el pago por navegación, representando la única (al menos, la única que hemos encontrado y, sin duda, la más representativa) compañía española en este ámbito. El único servicio parecido en lengua española lo representa la compañía argentina NavCash, bastante más establecida que la española y que ya ha tenido que afrontar diversas quejas y rumores surgidos en torno a su supuesto fraude para con los usuarios, en forma de cancelación de cuentas de usuarios por hipotético 'spam' y quejas por el sistema de funcionamiento de su barra de publicidad.

Josué Cadilla, director general de la empresa Intelligent Surfbar SL., que ha lanzado el producto 'Intelisurf' describe la génesis de su proyecto en los siguientes términos: "La idea surgió el mes de Junio del año pasado. En los foros americanos se hablaba por todas partes del concepto "infomediación" y aunque la mayor parte de los expertos opinaban en aquel momento que la estrategia podía resultar insostenible hasta dentro de unos años y que se necesitaba una masa crítica muy grande para acercarse a este tipo de emprendimiento, nos armamos de inconsciencia y nos lanzamos trabajar en el tema. Descubrimos que el modelo de negocio de Amazon y de AllAdvantage son, en el fondo, muy similares, sin embargo, puestos a elegir y teniendo en cuenta la enorme competencia en el sector del comercio electrónico, la idea de "Cobrar por navegar" nos enamoró desde el primer momento".

Intelisurf está afrontando las quejas o el descontento de sus ya más de 32.000 asociados al respecto del retraso en el lanzamiento de su 'software' de navegación, que sigue en período de pruebas (no-remuneradas) desde hace muchos meses. Según el equipo de Intelisurf, este retraso se debe "a que hemos decidido garantizar el éxito del proyecto de forma prioritaria, es decir, preferimos perder unos pocos asociados indecisos a arrancar sin las garantías totales de que el proyecto va a llegar a su fin y los usuarios van a cobrar las cantidades prometidas," afirma Josué Cadilla. La falta de seriedad o el incumplimiento de las promesas por parte de las empresas es el caballo de batalla de los usuarios, que ya han escarmentado en carne propia la quiebra de algunas compañías (como SurfingPrizes, AllCommunity, etc.) en las que habían invertido bastante dedicación.

Es interesante la opinión del equipo de Intelisurf al respecto de las comunidades de usuarios de softwares de promoción y publicidad, que las considera como 'la evolución lógica de las comunidades virtuales'. Según Cadilla, "con el concepto de 'beneficios compartidos' se produce una revolución y un cambio de paradigma, donde el afiliado deja de ser tan sólo un comprador y pasa a formar parte de la estructura de la empresa y, por tanto, a obterner beneficios econónicos con su participación". Si es cierto que empresas como Intelisurf son 'la evolución lógica de las comunidades virtuales' no hay prueba más evidente del proceso de progresiva privatización y comercialización de Internet, evidencia que haría que pioneros de Internet como Englebart o Licklider se mesaran las barbas desesperados. Seguro que cuando en 1960 Englebart soñaba con el 'Aumento del Intelecto Humano' a través de las comunicaciones mediadas por ordenador no imaginaba que 'la evolución lógica' de sus ideas y trabajos fueran a derivar en este tipo de empresas.


Anexo 2: Algunas perspectivas de usuarios españoles

Con el retraso respecto a los Estados Unidos acostumbrado en todo lo que respecta a Internet, el e-márketing ha llegado a los internautas españoles, con diversos efectos y consecuencias. Por un lado, la utópica promesa del 'dinero fácil' ha sido un reclamo más que efectivo para miles de internautas españoles. Una vez que éstos se dan cuenta de que el beneficio no está tanto en el uso de los programas como en su capacidad para introducir amigos, conocidos y, finalmente, desconocidos, en su pirámide de referidos, lo que empieza como una aplicación más en su entorno de Windows y un par de orígenes de 'spam' nuevos en su cuenta de correo puede llegar a convertirse en una auténtica dedicación semi-profesional.

Así, han surgido auténticos expertos en el tema que se informan a diario de la evolución de las empresas, se comunican entre sí mediante listas de mensajes, diseñan páginas web de distinta calidad y espíritu más o menos informativo o más o menos agresivo, realizan auténticas campañas de humilde proselitismo en entornos como ICQ, IRC y webchats e incluso, invierten algún dinero en anuciarse en las mismas empresas en las que esperan cobrar. Según Gorka Valencia, cofundador de Navegana, "en el mundo hispanohablante todavía no se han visto webs [de usuarios] demasiado trabajadas (...) pero entre usuarios de los Estados Unidos no es extraño encontrarse con webs de excepcional calidad, y son muchoslos que se han lanzado a comprar el nombre del dominio". De hecho, el incentivo de las bonificaciones por referido ha sido un motivo excepcional para que muchos usuarios se lancen al proyecto de diseñar su primera página web, aprendan algunos rudimentos de programación en 'html' e incluso se conviertan en pequeños free-lancers del e-márketing y se formen de manera efectiva y práctica como programadores web. Aunque a menudo despreciado por los usuarios, este tipo de formación práctica ya debe ser considerada un 'beneficio' en sí mismo.

Los motivos que algunos usuarios enumeran para toda esta dedicación va desde la esperanza y confianza en las bases del e-márketing hasta utópicos sueños de enriquecimiento rápido, que, en realidad, se ven rápidamente decepcionados. La comunidad de usuarios CIAO! reúne miles de usuarios españoles, muchos de los cuales han escrito más de 50 -e incluso más de un centenar- de opiniones para CIAO!, con el esfuerzo y dedicación que ello supone, antes de haber cobrado ni una sola peseta de la compañía. Una usuaria -una de las pocas usuarias femeninas que hemos encontrado- se presentaba a sí misma como "auténtica viciada de los programas de cobrar por Internet". Otro usuario nos comentaba que "no quiero ni pensar en la cantidad de tiempo que he dedicado a esto (...) si tuviera la oportunidad de ver cuánto he cobrado por cada hora de trabajo [diseño de una web, publicitación de ésta en buscadores, 'spam' seleccionado, redacción de opiniones en CIAO! y DooYoo, intercambio y búsqueda constante de información, actualización de las informaciones, etc.] seguramente me daría un pasmo".

Cerca de la 'cima' de la pirámide -allí dónde realmente se pueden generar auténticos beneficios- de usuarios españoles se encuentra la comunidad de usuarios de programas de e-márketing Navegana. Gorka Valencia, cofundador de esta comunidad, serviría de ejemplo paradigmático de un usuario que, durante más de un año, ha ido aumentando su dedicación al área de 'cobrar por Internet'. Descubrió la existencia de comunidades de usuarios de habla inglesa y, en colaboración con una usuaria americana, decidieron crear un 'site' propio que emulara el funcionamiento de los 'clubes' americanos como 'RefMaker' o 'MaxRef'. A partir de ahí, se lanzó a aprender programación 'html' y a principios de Junio de este año, se lanzó Navegana.

Navegana funciona como una página de información sobre compañías de 'pago por internet' gigantesca, con multitud de informaciones detalladas y actualizadas sobre estas compañías y todos los enlaces a estas empresas. Su principal atractivo para los usuarios es que cuando entran a formar parte de la comunidad de Navegana, reciben una página web personalizada y prediseñada en la que sólo tienen que indicar sus identificaciones de usuario en la casilla relativa a cada empresa en la que ya estén registrados. De este modo, los usuarios adquieren una página web para promocionarse de modo gratuito e instantáneo, que luego 'tan sólo' tienen que dedicarse a anunciar. Navegana es un curioso sistema de meta-referidos, puesto que ofrece una 'bonificación' similar a la de las propias empresas que anuncia, en forma de 'circulación de referidos'. Las cifras correspondientes a los primeros tres meses de funcionamiento son espectaculares, habiendo conseguido más de tres mil asociados.

Navegana sigue creciendo de forma imparable: actualmente su equipo trabaja en una restructuración radical del sistema, cambiando completamente el lenguaje de programación y planean realizar pronto versiones en Inglés, Alemán, Italiano, Francés, Portugués e incluso Japonés. El concepto de comunidad es algo que Gorka Valencia subraya como básico para Navegana, ya sea en forma de participación en foros de discusión, ya sea en forma de colaboración directa con Navegana. Dice Valencia: "queremos que [los usarios] se sientan como en casa y que todo el mundo pueda aportar su granito de arena para construir una montaña... Es el poder de Internet: muchas pequeñas buenas ideas hacen que un proyecto tenga fuerza".


Anexo 3: Sobre los 'cheaters'

Dentro del pequeño mundo del 'cobro por Internet', la picaresca no podía dejar de aparecer. En cierto modo, no hay nada de extraño en ello. En un nivel bajo de ésta están aquellos usuarios que se crean varias cuentas de correo y se dan de alta usuarios imaginarios bajo su propia jerarquía, convirtíendose en 'referidos ficticios'. A un nivel más avanzado de picaresca, están los llamados 'cheaters' (tramposos) o 'estafadores de las barras de publicidad'. Existen algunas páginas web donde los usuarios de estas compañías ponen a disposición de sus referidos algún tipo de software que sirve para 'estafar' a las compañías de publicidad, con métodos diversos: desde los programas que simulan el movimiento del ratón del usuario y van navegando por su cuenta, de modo anárquico, tan sólo para que la cuenta del usuario vaya sumando hasta complejos programas que crea múltiples cuentas de usuarios ficticios bajo la referencia del interesado para hacerle sumar ganancias.

Entrevistamos brevemente a un usuario español que utiliza este tipo de software y se jactaba de que, a sus tan sólo veintiún años, se pagaba un apartamento en el centro de Bilbao y se había podido comprar un flamante coche con sus ganancias a través de este tipo de programas. También visitamos alguna página de usuarios que prometen mandar los software para 'estafar' a cambio de darse de alta a una serie de compañías bajo su 'referencia'. La opinión que de estos programas tienen usuarios 'expertos' como el propio Gorka Valencia, de Navegana, es muy negativa. Según él, el sector de 'pago por Internet' es frágil y una causa de ello son precisamente los 'cheaters', los grandes enemigos de las compañías. Citando sus amables palabras una vez más, dice Valencia que "el principal problema es que la mayoría de la gente que usa esos programas emuladores lo consideran como un juego, y no se dan cuenta del daño real. Creen que es como 'robar a los ricos para dárselo a los pobres', pero no es así. Prefieren cobrar 7 centavos a la hora por haber emulado 300 horas, que cobrar 50 centavos por navegar 30 horas honestas; y prefieren cobrar de la primera forma por 4 o 5 meses hasta que la empersa finalmente quiebre, que cobrar de la segunda por varios años si la empresa prospera. Por supuesto, el uso de estos programas está penado por las empresas (...) y algunas han llegado a poner multas por su uso. Lo primero que consigues si los usas es que te anulen tu cuenta, y que te eliminen toda la cadena de referidos que hayas podido conseguir". Sin embargo, este tipo de 'consciencia cívica' no es compartida por los 'cheaters', que responden a estos argumentos con sus propios y jugosos emolumentos.


Direcciones

Página modelo de NAVEGANA (alrededor de un centenar de compañías reseñadas):
http://www.navegana.com/dinero/kiberion.html

Página de usuario de tipo abiertamente "proselitista":
http://members.es.tripod.de/anatecric/spanish.htm

Página de usuario de tipo más informativo (alrededor de 50 compañías reseñadas):
http://dineroonline.cjb.net

Página de usuario muy completa:
http://www.aldeavirtual.com/personales/lauradg/index.html

Empresas de pago por mail:
http://www.es-facil.com
http://www.sendmoreinfo.com
http://www.consupermiso.com
http://www.mintmail.com

Empresas de pago por navegación:
http://www.alladvantage.com
http://www.intelisurf.com
http://www.navcash.com
http://www.clickdough.com

Empresas de pago por opinar:
http://www.es.ciao.com
http://www.dooyoo.es

Empresas de pago por otros varios conceptos dentro del uso habitual de Internet:
http://www.targetshop.com
http://www.multikredits.com

Empresa que paga por utilizar juegos de azar:
http://www.jackpot.com

Empresas que pagan por escuchar la radio:
http://www.cashradio.com
http://www.radiofreecash.com

Empresa que paga por uso de 'salvapantallas'
http://www.adsavers.com

Empresa que paga por colocar su página como página de inicio:
http://www.skiddily.com

 

^    © Observatorio para la CiberSociedad     <