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Folsonomías: Sistemas emergentes de gestión del conocimiento

Autor/-a: Fernando Garrido Ferradanes


inédito


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Fernando Garrido Ferradanes
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Datos a partir del 03.03.2004. Artículo en el OCS desde el 13/12/2005

El elevado y creciente número de weblogs, fotologs y podcasts ha acentuado uno de los grandes problemas de la red: la gestión del conocimiento. Son más de 30 millones los weblogs indexados por Technorati, más de 4 millones de fotografías alojadas en Flickr y el número de podcast y videocast está en permanente crecimiento. Gestionar de forma efectiva toda esta información supone un reto, y tanto las Foklsonomías como la Web Semántica son dos herramientas que tienen esto como objeto.

La definición de este concepto está muy vinculada del de Taxonomía, del que Vander Wal ha realizado su derivación. Taxonomía procede del griego “taxis” (clasificación) y “nomos” (gestión/administración), mientras que “folk” deriva de “pueblo” en aleman. De este modo, la definición de folkosonomía no es otra que: “clasificación gestionada por el pueblo”. Estamos hablando entonces de una categorización colaborativa por medio de etiquetas simples en un espacio de nombres plano (y abierto), sin jerarquías ni relaciones de parentesco determinadas . En otras palabras, un modo para los usuarios de añadir palabras clave a cualquier tipo de fichero o documento en la red (fotografía, video, audio, webs, etc) utilizando su propio vocabulario de modo que simplificar su búsqueda.


Folksonomía en Flickr



Si la conceptualización se atribuye a Vander Wal, podemos fechar su nacimiento en el año 2004 y en el sistema de del.icio.us creado por Joshua Schachter. Se trata de una herramienta online en la que los usuarios agregan palabras clave a direcciones web que el sistema almacena en primer lugar, para posteriormente representar de forma activa, de modo que sea posible la navegación por estas palabras clave.

Este tipo de prácticas se desarrollan en entornos como Flickr (Sistema de almacenamiento, gestión y distribución de fotografías), Del.icio.us (Sistema de Gestión de bookmarks o favoritos) o Technorati (Sistema de clasificación de “posts” en weblogs).

Technorati ofrece algunas estadísticas que dan buena medida de la magnitud de esta práctica emergente. Según este sitema de indexación de weblogs, un tercio de los posts en la blogosfera emplean categorías o tags, o lo que es lo mismo, en el período comprendido entre enero y julio de 2005, se han añadido tags a 25 millones de posts. Diariamente se emplea una media de 12.000 tags únicas diarias, siguiendo la distribución y la progresión que podemos observar en el gráfico siguiente. Es decir, el uso de tags es un fenómeno en expansión y en crecimiento que ya abarca un tercio de la blogosfera que, siguiendo las estimaciones de la propia Technorati, supone cerca de 18 millones de weblogs.

Tags por dia


Dos son las claves de este sistema de clasificación, que podemos decir que supone un importante cambio de paradigma en la gestión del conocimiento: la inductividad y la cooperación online.

Por un lado la folksonomía es un sistema de clasificación inductivo, es decir, los usuarios del servicio emplean las palabras clave o tags siguiendo su propio criterio, tanto en número, idioma o significado/significante. En este punto es conveniente realizar una distinción entre lo que se puede denominar la Folksonomía Amplia y la Estrecha, siguiendo la terminología del ya citado Vander Wal.

Folksonomia amplia


Una Folksonomía Amplia está compuesta por muchos usuarios aplicando palabras clave o tags a un mismo objeto o contenido, de modo que cualquier persona puede aplicar sus propias tags en su propio vocabulario al contenido. Es decir, el creador no influye en ningún caso en las tags que son atribuidas a su contenido, sino que son los usuarios quienes utilizans sus propias tags, así como las de los demás usuarios, para localizar el contenido que buscan. El ejemplo que mejor ilustra la Folksonomía Amplia es del.icio.us, donde los usuarios clasifican por tags algunos de los sitios webs que visitan y de los que no son creadores.

En el Gráfico anterior vemos como existe un “Creador de Contenido” que genera un objeto y lo hace accesible a los demás, mientras que varios grupos de usuarios aplican tags (1,2 y 3) creadas por ellos al propio contenido, para posteriormente utilizarlas para localizar la información por sus propias tags o por las de otros usuarios. Resulta pertinente remarcar que existe una doble acción por el usuario que primero marca el contenido con su tag y posteriormente accede al contenido por el corpus de tags generado por los usuarios, es decir, por la Folksonomía.

Folksonomia estrecha


Por otro lado, la Folksonomía Estrecha parte de un planteamiento opuesto. Así, una sola persona, el creador de contenido, o un reducido número de usuarios aplican sus tags al contenido. También es diferente el fin y los usos entre ambas folksonomías, así, en la estrecha, las tags están asociadas directamente con el objeto y es muy complicado saber como están siendo utilizadas, incluso como lo están denominando y apropiando los usuarios, ya que parten de una conceptualización ya predeterminada, con lo que no es posible generar vocabulario o descripciones emergentes.

Flickr, la herramienta de gestionar y compartir fotografías, es el mejor ejemplo en este caso. Cuando un usuario sube un archivo a la red puede añadirle una(s) tag(s) e incluso añadir alguna a las fotografías de las personas que lo han habilitado como “amigo”, pero en ningún caso puede añadir tags a cualquier fotografía.. Algo que el Gráfico X ilustra, ya que tan solo dos usuarios han puestos una palabra clave, mientras que los demás se limitan a acceder a través de las ya existentes. Incluso Vander Wal añade un usuario más, el incapaz de encontrar el contenido utilizando las tags existentes.

La riqueza y el valor añadido de estas dos modalidades de Folksonomías son sustancialmente diferentes, pero en cualquier caso añaden valor. En el caso de esta última, sin aplicar tags al contenido sería complicado localizar determinado tipo de formatos, como el de la fotografía, documentos de audio e incluso video. Un buen ejemplo de su utilidad y usabilidad es el uso del sistema de Technorati por parte de Newsweek, una de las revistas más prestigiosas a nivel mundial.

Por otro lado, además de ser un sistema de clasificación inductivo, supone un claro ejemplo de un sistema de cooperación online y esto ha quedado de manifiesto en los ejemplos anteriores. El Profesor de la Universidad de Navarra, Jose Luís Orihuela, comenta: “Cuando las personas trabajando en red (lo social) asignamos descriptores (las etiquetas) al contenido (lo semántico) de las historias en los blogs (Technorati tags), a las fotografías (Flickr tags), a los favoritos o bookmarks (del.icio.us, iFavoritos), o a las listas de tareas (43 Things), entonces estamos contribuyendo a dotar de valor semántico a la información disponible en línea.”

Concluyendo, las folksonomías apuntan como un sistema de clasificación de conocimiento sin jerarquía, descentralizado, donde la capacidad y la responsabilidad de la clasificación recae en algunos casos en el autor del contenido, pero sobre todo en los usuarios. Se revela así una de las practicas sociales emergentes en la era de la información, muy vinculada a los sistemas de cooperación online, a lo que Rheingold ha conceptualizado bajo “Smart Mobs” y a la web semántica.

 



Los artículos publicados en la sección Divulgación OCS son una contribución colaborativa voluntaria al Observatorio para la CiberSociedad. La responsabilidad de las afirmaciones, opiniones y contenidos expuestos en esta sección, así como todo su mérito, recae, en este caso, en Fernando Garrido Ferradanes. El Observatorio para la CiberSociedad permite la reproducción de estos contenidos siempre y cuando se cite correctamente la fuente de procedencia y el autor/-a haya sido informado de ello y lo haya aceptado previamente y de modo expreso.

(c) Fernando Garrido Ferradanes, 13/12/2005

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