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GT-43. Weblogs, ¿un nuevo genéro de comunicación?SupraGrupo
¿Hacia nuevas formas de comunicación?
Coordinación:
· Adolfo Estalella Fernández
· Juan Julián Merelo
· Fernando Tricas

La identidad, mecanismo clave en la producción de información de una comunidad abierta colaborativa
Autor/-a/-s/-as:
  · Adolfo Estalella

Idioma original:
  · castellano
Palabras clave:
 · cibercultura
 · comunidades virtuales
 · constructivismo
 · estudios ciencia-tecnología-sociedad
 · identidad


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ABSTRACT
La presente investigación es resultado de la etnografía en el ciberespacio de un weblog colaborativo, una comunidad en el ciberespacio dedicada a la producción de noticias e información. El estudio prescinde de la distinción a priori entre lo social y lo técnico, y apoyado en el marco teórico de la Construcción Social de la Tecnología formula su objeto de estudio como un ensamblaje sociotécnico donde los componentes humanos, tecnológicos, contenidos, etc están unidos inextricablemente. Se identifican como principales objetivos de la comunidad la participación abierta y la producción significativa de información. La comunidad consigue mantener el equilibrio entre estos dos objetivos a través de diversos mecanismos socioténicos en los cuales la identidad juega un papel central.

1. Introducción. Comunidades colaborativas en el ciberespacio

Uno de los temas en los estudios del ciberespacio que suscitan un incuestionable interés es cómo surge y es capaz de mantenerse la colaboración. Más allá del respaldo emocional característico de muchas comunidades (Reinhgold, 1996), llama poderosamente la atención la capacidad desarrollada por agrupaciones humanas en Internet para acometer proyectos de gran calado centrados en la producción informacional, la elaboración de productos informacionales, ya sea software, noticias, artículos especializados para enciclopedias, etc.

Los conceptos acuñados para referirse a los fenómenos de colaboración en el ciberespacio han sido múltiples y han llegado desde diferentes disciplinas: inteligencia colectiva (Contreras, 2003), comunidades de open-source intelligence (inteligencia de código abierto) (Stalder y Hirsch, 2002), common-based peer production (producción compartida entre iguales) (Benkler, 2002), creación colectiva (Casacuberta, 2003), estilo bazar (Raymond, 2000), cooking-pot markets (Ghosh, 2002) o gift economies (Rheingold, 1996; Kollock, 2002). Para el caso de la comunidad y el fenómeno que nos ocupa, los weblogs, se han acuñado denominaciones propias para bautizar este tipo de producción de información como el de micro-medios o nano-medios, periodismo participativo (Bowman, Willis, 2003), open-source journalism (periodismo de código abierto), sistemas de mass media colaborativos (Rafaeli, LaRose, 1993) (1) .

Todas ellas hacen referencia al mismo fenómeno: una cierta forma de cooperación voluntaria, estable en el tiempo, cuyo objetivo es la producción de información y conocimiento, dentro de comunidades informales en el ciberespacio que se gestionan de forma autónoma.

El ejemplo más visible de una comunidad colaborativa de este tipo es la reunida en torno a la creación del software libre o software de código abierto (2) . Aunque la comunidad de software libre es el ejemplo más visible no es el único caso de un fenómeno que Yochai Benkler describe como “grupos de individuos que colaboran exitosamente en grandes proyectos siguiendo un conjunto de motivaciones variadas y señales sociales, más que a partir de los precios del mercado o ordenes de gestión” (Benkler, 2002:2). Dicho modo de producción de información y conocimiento se ha extendido a otras ámbitos centrados en la elaboración de noticias de forma colaborativa como los weblogs (3) , el desarrollo de enciclopedias como la Wikipedia, etc (4) .

Muchas de estas comunidades mantienen dos objetivos básicos: (i) un planteamiento de comunidad abierta que permite que cualquier usuario participe en ellas libremente, esté o no registrado o sea completamente anónimo, y (ii) el filtrado de la información significativa para la comunidad, desde comunidades como la del software libre hasta aquellas reunidas en torno a la Wikipedia o weblogs colaborativos, todas ellas asumen el planteamiento de que no toda la información tiene el mismo valor para la comunidad. Son pues comunidades abiertas, con una jerarquía organizacional muy limitada, donde los privilegios están ampliamente repartidos (5) entre todos sus usuarios, pero que mantiene una estricta jerarquía sobre la información. Para resolver estos objetivos encontrados las comunidades disponen de mecanismo técnicos que establecen una organización social altamente horizontal mientras organizan la información de manera jerárquica.

El presente trabajo es el resultado de la observación participante en una comunidad reunida en torno a un weblog colaborativo llamado Barrapunto. Se ha acometido usando como metodología una etnografía simétrica que prescinde de las categorías a priori de lo social y de lo técnico y presta igual atención al componente técnico, la arquitectura técnica, como a la dinámica social de la comunidad por lo que se plantea una concepción global de la comunidad como un conjunto heterogéneo compuesto por elementos sociotécnicos.

La intención de este trabajo es realizar un estudio de caso de una comunidad de este tipo a través de una etnografía participante y tomando como fundamento teórico el planteamiento proporcionado por los análisis de la Construcción Social de la Tecnología. El trabajo trata de analizar los mecanismos que una comunidad


2. Metodología y fundamentos teóricos

El planteamiento teórico del estudio se apoya en tres pilares básicos. (i) Por una lado la concepción de la comunidad objeto de estudio como una comunidad de práctica. (ii) En segundo lugar la idea de que la identidad en el ciberespacio es flexible, múltiple y descentralizada, un proceso de construcción permanente (6) . (iii) Y finalmente los estudios sobre la Construcción Social de la Tecnología que aportan el marco teórico y el aparato conceptual necesario para realizar una etnografía simétrica en la que se toma en consideración el efecto de la arquitectura técnica en la comunidad y la forma como la comunidad modela la misma arquitectura técnica.

Comunidades de práctica y producción colaborativa
Desde el nacimiento de Internet han existido comunidades virtuales donde la cooperación constituye un elemento esencial de su funcionamiento (7) . Como dice Peter Kollock, “lo maravilloso de Internet no es la existencia de tanto ruido, sino el hecho de que, al fin y al cabo, puede existir alguna colaboración significativa” (Smith y Kollock, 2003:259) pues no son pocos los dilemas que arrostra la cooperación social (8) .

Desde otro área del conocimiento se ha abordado este tipo de comunidades describiéndolas como comunidades de práctica. Colectivos informales de individuos caracterizados porque (i) comparten un compromiso mutuo, (ii) mantienen un repertorio común y (iii) acometen una empresa conjunta (Wenger, 1998). Las comunidades de práctica disponen de un repertorio compartido de artefactos, símbolos, sensibilidades, prácticas y rutinas, etc y participan de unos objetivos y necesidades comunes en una empresa a la que aportan sus conocimientos (9) .

El concepto es desarrollado originalmente para comunidades localizadas geográficamente en el entorno off-line, pero puede ser aplicado a comunidades en el ciberespacio (10) . Desde un punto de vista estructural podemos imaginar la comunidad de Barrapunto a la manera de una red social que según Barry Wellman se caracteriza por tener lazos débiles, miembros que cambian frecuentemente y ser de grandes dimensiones (Wellman, B., 1999; Wellman, B., Julia, M., 1999). Si el concepto de red social nos remite a la estructura del objeto estudiado el de comunidad de práctica sirve como concepto descriptivo de su dinámica social. Debe pensarse en Barrapunto como una comunidad, compuesta por un núcleo central participativo que sostiene el proyecto alrededor del cual se aglutina un mayor número de usuarios ligados por lazos débiles.

Ensamblajes sociotécnicos: una nueva concepción de comunidades en el ciberespacio
Diferentes autores han puesto de manifiesto la relevancia de la infraestructura técnica en las comunidades en el ciberespacio (Wellman, 2001; Jones, 1998), cómo el componente técnico de las comunidades modela la interacción en ellas (Baym, 1998).

Peter Kollock y Marc Smith señala en el prólogo de la obra Comunidades en el ciberespacio cómo diferentes sistemas de comunicación (chat, BBS, MUD, etc.) dan lugar a diferentes dinámicas sociales. En la misma Elizabeth Reid hace un análisis pormenorizado de los sistemas de control técnicos que condicionan la interacción dentro de los MUD (Multi User Dungeon) y constata cómo la infraestructura técnica mantiene y estructura las comunidades de los MUD de tal forma que MUD con enfoques diferentes, sociales o de aventuras, muestran diferencias en su componente técnico que favorecen la dinámica en un sentido u otro (Reid, 2003).

Dichos análisis adolecen sin embargo de cierto reduccionismo tecnológico al considerar únicamente el efecto de la infraestructura técnica sobre la dinámica y organización de la comunidad, sin tomar en cuenta el efecto en sentido contrario: el que ejerce la comunidad sobre la infraestructura técnica. En el extremo opuesto se encuentran los trabajos que sufren de un reduccionismo social que considera el componente técnico como inerte, un simple escenario donde se desarrolla la interacción social (Jones, Q., 1997).

En un ámbito diferente, los estudios sobre la Construcción Social de la Tecnología (CST) han mostrado como “lo técnico está socialmente construido, y lo social está técnicamente construido” (Bijker, 1995:273). Los usuarios construyen el significado de las tecnologías con sus prácticas porque la tecnología está sometida a flexibilidad interpretativa, un concepto fundamental del constructivismo social (Pacganella, 1997) de la CST. Dicho enfoque ha sido propuesto por Wiebe E. Bijker y a Trevor Pinch (11) . En su obra Of Bicycles, Bakelites and Bulbs. Towards a Theory of Sociotechnical Change, Bijker apunta el significado de la flexibilidad interpretativa:


Uno nunca debería tomar que el significado de un artefacto técnico o un sistema tecnológico reside en la misma tecnología. En su lugar, uno debe estudiar cómo las tecnologías son moldeadas y adquieren sus significados en la heterogeneidad de las interacciones sociales. Otra forma de establecer el mismo principio es usar la metáfora de la “red abierta” de la ciencia, la tecnología y la sociedad, que es un medio para recodar al investigador que no acepte de primeras la distinción entre, por ejemplo, lo técnico y lo social tal y como se presentan a sí mismos en una determinada situación. (Bijker, 1995:6)



El significado de una determinada tecnología no está predefinido, sino que se construye durante su diseño y su uso. Son los mismos usuarios los que modelan con sus prácticas y los que construyen en su dinámica social el significado de la tecnología.

Dicho planteamiento ha sido trasladado al estudio de comunidades en el ciberespacio (Hine, 2000; Aibar et alt., 2000), en ellos se muestra que “el estudio de una comunidad virtual, consecuentemente, no debería restringirse únicamente al análisis de la interacción entre los participantes humanos: ni estos son los mismos que antes de convertirse en participantes del forum [o de cualquier comunidad virtual] ni son los únicos actores en el mismo” (Aibar et alt., 2000:70). Especialmente interesante es el estudio de Anita J. Chan sobre Slashdot (Chan, 2002), un sitio estadounidense que constituye el modelo original de la comunidad estudiada. Chan toma como marco teórico para el estudio de esta comunidad el Constructivismo Social.

Adoptar el planteamiento de la Construcción Social de la Tecnología al estudio de una comunidad en el ciberespacio tiene dos implicaciones fundamentales. Primero fuerza a considerar cómo la comunidad dota de significado al componente técnico y re-elabora constantemente con sus prácticas un technological frame (arquitectura tecnológica). En segundo lugar obliga a prescindir de la distinción a priori entre lo que es social y tecnológico en la comunidad, que pasa a ser descrita como un ensamblaje sociotécnico (12) (Bijker, 1995:273-279) constituido por reunión de actores heterogéneos, humanos y no humanos, significados, prácticas, artefactos, etc.

Ambos conceptos son fundamentales en el análisis de la comunidad y merecen ser definidos con precisión, según Bijker la arquitectura técnica:


Estructura las interacciones entre los actores de un grupo social relevante. De manera que no es una característica individual, ni una característica de los sistemas o las instituciones; los technological frames están localizados entre los actores, no en los actores, o sobre los actores. Un technological frame está construido cuando las interacciones en torno a los artefactos comienzan [...] un technological frame comprende todos los elementos que influyen en las interacciones dentro de los grupos sociales relevantes y que llevan a la atribución de significados a los artefactos tecnológicos –y así a la constitución de la tecnología. (Bijker, 1995: 123)



El ensamblaje sociotécnico es un concepto que apunta a la emergencia de una nueva categoría, lo sociotécnico, que borra las distinciones a priori entre lo social y lo técnico y que no es simplemente la suma de las otras dos, como declara Bijker:


Lo técnico está construido socialmente, tanto como los social está construido técnicamente. Todos los ensamblajes se mantienen unidos tanto por lo técnico como por lo social [...] lo sociotécnico no debe ser tratado simplemente como una combinación de factores sociales y técnicos. Es algo sui generis. En lugar de artefactos, nuestra nueva unidad de análisis es ahora el ‘ensamblaje sociotécnico’ [...] La sociedad no está determinada por la tecnología, ni la tecnología está determinada por la sociedad. Las dos emergen como dos caras de una misma moneda sociotécnica, durante el proceso de construcción de los artefactos, los hechos y los grupos sociales relevantes (Bijker, 1995:273-274)



Una comunidad en el ciberespacio es un ensamblaje sociotécnico en el que los social y lo técnico están unidos de forma inextricable. Adoptar el planteamiento de la CST en el estudio de una comunidad en el ciberespacio implica por lo tanto una ruptura con el reduccionismo social y el reduccionismo tecnológico y significa prescindir de toda una serie de categorías dicotómicas que se aplican a priori como social y tecnológico, natural y artificial, etc.

La tarea de la etnografía en el ciberespacio
Una de las cuestiones fundamentales en una investigación como la presente es la elección y justificación de su metodología. La etnografía fue desarrollada originalmente para estudiar colectivos humanos localizados geográficamente. El objetivo que persigue es desvelar los contextos y poner de manifiesto las complejidades de las agrupaciones humanas.

Las múltiples etnografías realizadas en el ciberespacio durante los últimos años (13) muestran que puede aplicarse con éxito esta metodología en comunidades mantenidas a través de Internet. Pero los espacios digitales son muy diferentes de los lugares geográficos y las agrupaciones de individuos en ellos distan de las comunidades humanas localizadas geográficamente.

A esto se suma una dificultad añadida puesto que durante las últimas dos décadas la etnografía se ha enfrentado a importantes revisiones que han cuestionado muchos de sus conceptos fundamentales obligando a replantearlos y a adoptar enfoques radicalmente nuevos (Hine, 2000). Desde el concepto de campo y objeto de estudio (Wittel, 2000), hasta las formas narrativas (Contreras, 2003:64), pasando por la misma validez de la metodología etnográfica, la forma de la selección de sus datos (Howard, 2002) o incluso sus fundamentos epistemológicos, han sido revisados y han sufrido una completa transformación.

En los últimos años la etnografía ha ampliado su campo de aplicación al estudio de las interacciones sociales en el ciberespacio, donde ha tenido que ofrecer nuevas propuestas porque “la etnografía virtual no es pues una mera adaptación de un "viejo" método a un nuevo objeto de estudio” (Ardèvol et alt., 2003:18). De manera que las propuestas ha sido variadas desde una etnografía multisituada (Marcus, 1995) que prescinde de la noción clásica de campo de estudio como un espacio localizado geográficamente, pasando por propuestas de etnografías en red (Howard, 2002) hasta una etnografía que debe ser “asituada” (Hine, 2000).

Una de los problemas básicos al acometer cualquier estudio etnográfico es la ausencia de un corpus metodológico establecido, unas reglas de aplicación que guíen con precisión la actividad del investigador (Conteras, 2003:55). Este se encuentra obligado a improvisar a menudo y construir su metodología de forma contextual a medida que avanza en su trabajo. Las decisiones metodológicas son por lo tanto de enorme trascendencia para la investigación y esto obliga a una permanente actitud reflexiva sobre ellas.

Una etnografía en el ciberespacio se enfrenta a cuestiones añadidas que son fundamentales y que se refieren a la concepción de su campo de estudio y de la identidad del mismo investigador.

Como se ha comentado más arriba (14) la mayor parte de los estudios sobre comunidades en el ciberespacio mantienen la distinción clásica entre las categorías de lo social y lo tecnológico, lo natural y lo artificial, la sociedad y la técnica, y las trasladan al ciberespacio generando a partir de ellas nuevas categorías dicotómicas: auténtico (en el espacio off-line, en la identidad física) y simulado (en el ciberespacio, en la identidad digital), real y virtual, etc. Esa distinción, que privilegia y asume como más genuina la interacción cara a cara tiende un manto de sospecha sobre la interacción en los espacios digitales y sobre las identidades que se construyen en ellos.

Desde el planteamiento de la Construcción Social de la Tecnología se prescinde de dichas categorías lo que nos lleva a acometer una etnografía simétrica en la que se presta tanta atención al componente técnico como a la dinámica social, al desarrollo de normas dentro de la comunidad como a la función de mecanismos que la gobiernan. Se ha buscado identificar las funciones con las que se diseñaron los diversos mecanismos técnicos, el valor que tienen para los usuarios y significado que le atribuyen, la forma como los usuarios subvierten las limitaciones que los mecanismos técnicos imponen y cómo redefinen su significado.

Pero la distinción básica entre lo que es social y lo que es tecnológico no es el único par de categorías de las que se prescinde. Esa distinción que privilegia la interacción, y la identidad, en el espacio real como más auténtica y genuina que la que se desarrolla en el entorno digital no puede asumirse a priori, en su lugar la autenticidad de las interacciones y de las identidades se tomarán como elementos que se definen contextualmente por los propios protagonistas (Hine, 2000:49).

La construcción de la identidad del investigador
La mayor parte de las etnografía implican un viaje de transición hacia el campo de estudio. Los lugares del ciberespacio están normalmente al alcance de cualquiera que tenga delante un ordenador. Esta facilidad para arribar no significa sin embargo que se pueda acceder a ellos con la misma sencillez.

La etnografía implica la participación directa del investigador. No basta con la observación de lo que ocurre, es necesario estar en la comunidad y ser uno más. Pero esto no es sencillo ya que requiere un notable esfuerzo para desarrollar una identidad propia (15) en la comunidad. El investigador se enfrenta a la necesidad de construir su identidad de acuerdo a sus normas y mecanismos.

Construir la identidad es un proceso largo que se desarrolla durante la misma observación participante, en la interacción con los otros. En los espacios digitales “el yo es múltiple, fluido y constituido en interacción con conexiones en una máquina” (Turkle, 1997:23). Un aspecto muy importante de la concepción de la identidad de Turkle es su idea de que “construimos a nuestras tecnologías y nuestras tecnologías nos construyen a nosotros en nuestros tiempos” (Turkle, 1997:60). La psicóloga estadounidense deshace en el ámbito de la identidad la distinción entre las categorías de lo social y lo tecnológico de la que hemos prescindido. Vuelve a reafirmarse de esta manera la idea de que no puede privilegiar el espacio y la interacción en el entorno no digital frente al ciberespacio, ni tampoco la identidad del primero frente a la construida en el segundo.

El yo es múltiple, flexible, descentralizado, dependiente de su contexto y fluido, una concepción de la identidad que es asumida en la investigación durante la cual me he visto obligado a gestionar tres identidades en distintos espacios.

La recogida de datos
Los datos para la investigación se recogieron a lo largo de cuatro meses, desde abril hasta julio de 2004. Barrapunto es un sitio muy amplio, aunque he tratado de cubrir durante este tiempo todos sus espacios el resultado ha sido que me he concentrado en diferentes espacios por temporadas. Las fuentes de datos proceden de las bitácoras, el espacio de las noticias, la lista de editores, y las entrevistas personales realizadas a cuatro usuarios y a cuatro editores.


3. Producción de información significativa y anonimato, dos objetivos enfrentados

Barrapunto fue fundado a mediados de 1999 por varios programadores de software libre, profesores y estudiantes universitarios de la Universidad Rey Juan Carlos de Móstoles (Madrid) a los que se sumaron colaboradores de otros ámbitos rápidamente. Es un sitio dedicado a las noticias relacionadas con el software libre. Muchos de sus usuarios y editores lo conciben no sólo como un sitio de información sino como una plataforma para la acción a favor del software libre.

Una buena parte de sus lectores son usuarios, programadores, y gentes del entorno del software libre. A lo largo de los años Barrapunto se ha interesado por otro tipo de tecnologías (como las redes inalámbricas wi-fi, las redes P2P de intercambio, etc.) y se ha abierto a otros asuntos de carácter más social, como los ciberderechos, la privacidad, temas sobre derechos de autor, etc.

Los usuarios del sitio reconocen que tiene un doble enfoque: como un espacio de información con las últimas noticias y un lugar de reunión para el debate. Los miembros de Barrapunto entrevistados (musg1, agente_naranja, Aloriel o Yuyah,), coinciden al interpretar Barrapunto como un lugar donde consumir información y un espacio para producirla. Yuyah, por ejemplo, un programador de 26 años con quien pude reunirme cara a cara, confiesa acudir obsesivamente a Barrapunto a diario y describe así su actividad en el sitio:


Entro para leer, y me suelo leer las noticias de la portada, y si hay alguna que me interesa pues me leo todos los comentarios, todos, todos, incluso hay noticias que las vuelvo a visitar para ver todos los comentarios, y luego pues las bitácoras, y ha habido momentos pues que no ha habido mucho movimiento pues también las noticias pendientes de envío, también, todas, entrar entro mucho, sobre todo si tengo tiempo y no tengo cosas que hacer en el trabajo, entro bastante, 20 o 30 veces, si no tengo nada que hacer. (E. P., Yuyah, 1) *



Aloriel describe en otra entrevista telefónica su proceso de iniciación en Barrapunto con palabras similares a las de los otros entrevistados: “Un día te pica la curiosidad, empiezas a leer, y te gusta y te quedas, y al principio sólo lees, luego empiezas a comentar, un día abres la bitácora y otro día estás mandando noticias”. (E. P., Aloriel, 1)

La portada (Figura 1) es el espacio central de Barrapunto, donde se producen las noticias. Los comentarios son un componente fundamental de ellas, y así lo reconocen los mismos editores. Sin los comentarios Barrapunto “no vale para nada”, dice fernand0, profesor universitario y uno de los editores entrevistados (16) . Para Aloriel, estudiante de ingeniería de 23 años, las contribuciones de los usuarios en forma de comentarios resultan esenciales:


[Barrapunto] Es una mezcla de un sitio de noticias y de comentarios, sigo pensando que lo más interesante de Barrapunto no son sólo las noticias sino los comentarios, porque siempre aportan más información, o quizá desmienten las noticias, pocas veces o prácticamente ninguna, yo creo que lo que le da vida a Barrapunto son los comentarios, es donde más conoces a las personas y no sé, quizá estableces cierta relación aunque sea por Internet (E. P., Aloriel, 3)



Cualquiera puede comentar en Barrapunto, que se presenta como un espacio “abierto” a todos, sea experto o no, aunque desconozca la normas implícitas del sitio o no se encuentre registrado. Esto implica exponerse a desmanes y comportamientos abusivos o anómalos, pero este planteamiento de participación abierta es una máxima, como comenta en la entrevista telefónica rvr, uno de los editores más activos del sitio:


la política de Barrapunto de siempre ha sido libertad total y absoluta para opinar en lo que los usuarios quieran, aún a costa de que esa libertad se entienda como libertinaje y que haya usuarios que abusen de su libertad para opinar, pero esa es la política de Barrapunto, esté o no de acuerdo con ella. (E. P., Aloriel, 4)



Al mismo tiempo los miembros de la comunidad tienen claro que no todas las contribuciones son igual de valiosas y no todos los usuarios tienen la misma credibilidad dentro de la comunidad. En las FAQ de Barrapunto sobre la moderación, el mecanismo que sirve de base para el filtrado, se deja muy claro que “no todos los comentarios son interesantes. De hecho, algunos son terribles mientras que otros son casi auténticas joyas” (17) .

En la dinámica de la comunidad afloran constantemente las mismas preguntas: ¿es igual de fiable la información que procede de un usuario registrado que la de alguien que contribuye anónimamente?, ¿merecen la misma atención los comentarios de los participantes más activos que los de quienes sólo contribuyen ocasionalmente?...

La comunidad mantienen dos objetivos enfrentados, por un lado mantenerse una comunidad abierta en la que cualquiera puede contribuir, y por otro, filtrar la información para filtrar aquella considerada como más significativa. Para responder a estos objetivos la arquitectura técnica dispone de varios mecanismos específicos y otros que la comunidad elabora en su dinámica. En todos ellos la identidad constituye un elemento central.

Para filtrar la información más significativa la arquitectura técnica de la comunidad dispone de un mecanismo específico como es la moderación. Al mismo tiempo la comunidad construye la identidad como un nuevo mecanismo de filtrado al asignar diferente credibilidad a los usuarios según estén registrados o sean anónimos. Y si bien la presencia de los usuarios anónimos puede ser problemática en el proceso de producción de información relevante, su posibilidad, encarnada a través de una figura denominada pobrecito hablador, resulta indispensable para que la comunidad se mantenga como un espacio abierto.


4. La identidad, mecanismo sociotécnico que segmenta la credibilidad

Como ocurre en otras comunidades Barrapunto permite el registro de sus usuarios, lo que les da la posibilidad de construir una identidad permanente y acceder a algunos privilegios: publicar una bitácora personal, moderar contribuciones de otros usuarios y personalizar distintos elementos (18) del sitio.

El registro constituye para muchas comunidades un mecanismo fundamental para la regulación, un medio para evitar la participación indiscriminada e identificar a los usuarios que violen las normas de la comunidad (19) . No es el caso de Barrapunto, donde el registro no es obligatorio y se puede contribuir de forma completamente anónima.

Sin embargo el mecanismo de registro establece una distinción básica entre los usuarios con una identidad permanente tras haberse registrado (les llamaremos también miembros) y los usuarios no registrados, anónimos, cuyos comentarios se atribuyen genéricamente a la figura del “pobrecito hablador”. Existe además la categoría del editor. Los editores, un grupo de una docena de personas en activo, se ocupan de la gestión diaria de Barrapunto, y son responsables de la selección de noticias que se publican en la portada.

Los pobrecitos habladores pueden enviar noticias, escribir comentarios y acceder al mismo tipo de información que los demás. Hay usuarios que no sienten la necesidad de registrarse porque experimentan una mayor libertad cuando participan como un pobrecito hablador desde el completo anonimato (20) . Pero para participar plenamente el registro y la creación de una identidad son elementos ineludibles, como veremos. Tener una identidad es esencial para participar en la moderación de la comunidad, el sistema de regulación y filtrado de que dispone, y es imprescindible para que quede constancia, a través de un historial, del reconocimiento recibido de los demás.

Para dar vida a mi identidad en Barrapunto, AlvaroDeCamposs, necesité suministrar únicamente una cuenta de correo a la que me enviaron mi clave de acceso. A partir de ese instante podía comenzar a deambular por Barrapunto. Enseguida empecé a realizar comentarios y al poco envié mis primeras noticias. Pasadas unas semanas abrí mi bitácora. Un proceso más rápido que el habitual, pues este periodo de iniciación se alargó en mi primer contacto con Barrapunto durante meses hasta que decidí crear mi primera identidad como ArturoBuendia. Otros de los entrevistados como Yuyah o Aloriel realizaron su proceso de registro rápidamente pero tardaron cierto tiempo (meses en el caso de Aloriel) en descubrir los distintos espacios del sitio, las bitácoras por ejemplo.

En Barrapunto uno construye su identidad contribuyendo, aportando información y opiniones, y no tanto a través del diálogo y la interacción con los otros. Barrapunto orienta su dinámica –sobre todo en el espacio principal de la portada y las noticias- hacia una práctica muy concreta como es el intercambio de información, hacia la producción de información significativa (21) , a diferencia de otras comunidades más volcadas en la interacción social, como el chat (22) o los MUD. Para musg1, un entrevistado, administrador de sistemas de 27 años que visita desde hace tiempo Barrapunto, la interacción social es algo secundario e incluso prescindible en el sitio:


nunca he sentido esa necesidad de conocer al que tengo al otro lado, con distinguir sus ideas y sus cosas, y sus comentarios en el foro, no es como en el chat, que la gente parece que a todas horas se quiere reunir en un bar o en algo, para conocerse (E. P., musg1, 3)



En Barrapunto eres sobre todo lo que opinas, me dice Candyman: “no sabemos quien es la gente, ni queremos saberlo, esto permite cosas fascinantes... y es que tú eres tus opiniones” (E. P., Candyman, 4)

Registrase significa estar expuesto a las valoraciones de los demás y construir un nexo de unión entre todas las contribuciones personales, que quedan recogidas en un historial de participación. Los historiales son públicos y en ellos se encuentra detallada la participación del usuario además de la descripción personal que uno haya dado (correo y página personal, ambos campos opcionales). A finales de mi investigación el historial de AlvaroDeCampos (Figura 3) recoge que su karma es de 37, que ha enviado 87 comentarios y figuran enlaces directos a los 24 más recientes con sus puntuaciones, que ha publicado 4 noticias y un enlace a su última bitácora.

La existencia de identidades permanentes es, según Peter Kollock, un elemento fundamental para que la cooperación en comunidades del ciberespacio (Kollock, 1996; Kollock, 2002). Kollock traslada al ciberespacio los análisis que Ostrom y Axelrod hacen de la cooperación en comunidades off-line y concluye que es necesaria la existencia de una continua presencia en la comunidad así como la posibilidad de identificar al otro y conocer su trayectoria de participación para que la cooperación sea sostenible en el ciberespacio. musg1 me explica así las razones para haberse registrado en Barrapunto:


te permite dar tus opiniones, como tú, como tu usuario, o sea, eres tú, el resto ya saben que es tu opinión, entonces al final con el tiempo, ya te conocen, más o menos quién eres, aunque todos los datos que pongas sean falsos, pero esa persona es un ente que alguien lo asume como una persona, alguien detrás de ese nombre es una persona, o sea no es pobrecito hablador que puede ser cualquiera, que un día malo ha empezado a poner todo chorradas y otro día hace comentarios interesantes, pero que sólo son de un día, con todo ese tiempo ya puedes discernir si te interesa seguir leyendo lo que dice porque igual es muy largo (E. P., musg1, 5)



musg1 apunta a tres aspectos fundamentales de la identidad en Barrapunto que se hacen evidentes en el estudio de su dinámica. (i) La identidad se convierte para la comunidad un indicio para valorar la credibilidad de los autores y facilitar el filtrado de la información (“ya puedes discernir si te interesa seguir leyendo”); (ii) para los miembros registrados tener una identidad les obliga a asumir la responsabilidad de sus contribuciones (“alguien detrás de ese nombre es una persona”) y (iii) el anonimato del pobrecito hablador se presenta como un asunto polémico cargado de tensión (“no es pobrecito hablador que puede ser cualquiera, que un día malo ha empezado a poner todo chorradas y otro día hace comentarios interesantes”).

Los usuarios de Barrapunto acumulan en sus identidades un capital simbólico que valoran y tratan de conservar. Detrás de una identidad hay alguien a quien se le pueden exigir cuentas, a quien se puede interpelar, alguien con una historia que asume la consecuencias de sus intervenciones, y esto, cuenta musg1 en la entrevista, no ocurre cuando se contribuye como un usuario anónimo:


yo creo que el gran problema es el anonimato, que a la gente cuando le das anonimato muchas veces hace cosas que no haría con su propio usuarios, entonces si tiene que cuidar esa imagen o lo que sea pues no cambia... (E. P., musg1, 7)



El anonimato es entendido en Barrapunto de una forma local, que se define como la ausencia de una identidad en Barrapunto, no como la imposibilidad de conocer la identidad física de la persona, porque de hecho, los usuarios registrados son “anónimos” en el sentido de que sólo se conoce de ellos una cuenta de correo.

El anonimato es un valor en general compartido, en la forma de pobrecito hablador se presenta como un elemento indispensable porque es la manera de asegurar que la comunidad está abierta a la participación de cualquiera. Pero este objetivo implica enfrentarse a los desmanes de quienes se amparan en el anonimato total (23) . Por eso el pobrecito hablador es una figura con mala reputación, y por eso se concede más credibilidad a las palabras de quien tiene una identidad porque se sabe que quien está detrás de ellas ha invertido un esfuerzo. musg1 señala la forma como la identidad sirve para reconocer al otro y valorar sus contribuciones por anticipado (24) :


Si veo su nombre ya sé lo que me voy a esperar de ese mensaje porque ya le conozco de varios mensajes que he visto antes, entones yo creo que es eso lo que intentas firmando siempre con tu nombre, que la gente te reconozca aunque no tengan ni idea de quien eres ni nada y todos los datos que pongas sean falsos, que así también serías un usuario anónimo, pero estás contribuyendo desde una misma persona, y que ellos mismos pueden discernir si les interesa lo que tienes que decir tú o no, eso con el usuario anónimo o pobrecito hablador no se da (E. P., musg1, 1)



El mecanismo técnico del registro tiene como consecuencia directa la generación de una identidad permanente y la asignación de privilegios. Pero la comunidad construye un significado para la identidad que va más allá del que el proceso de registro atribuye. En Barrapunto tener identidad frente a los otros no significa sólo gozar de privilegios frente a los anónimos sino gozar más credibilidad frente a ellos. El registro se convierte en proceso que acredita a quien lo acomete.

La identidad es el primer elemento organizador de la comunidad cuyo significado es construido por la propia comunidad conforme al objetivo de producir información significativa. Pese a que todos los usuarios pueden opinar en igual de condiciones no se concede a todos la misma credibilidad, que será mayor en un usuario registrado que para un usuario anónimo. Tener una identidad permite recibir el reconocimiento de los demás, pero este mecanismo produce una tensión al enfrentarse con el ideal de participación abierta de Barrapunto. Las contribuciones anónimas exponen a la comunidad al peligro de los alborotadores pero sirven al mismo tiempo como válvula de escape para los usuarios registrados.


5. Pobrecito hablador: la libre participación en una comunidad abierta

Pobrecito hablador es un mecanismo esencial en Barrapunto. Es una figura problemática y muy discutida. Su función fundamental es permitir que cualquiera participe sin necesidad de estar registrado. Pobrecito hablador está ligado al ideal de comunidad abierta de Barrapunto, pero constituye además para los usuarios un mecanismo que les asegura un anonimato local absoluto.

El pobrecito hablador es una fuente de conflictos, ya se ha visto que se le asocia menor credibilidad que a un usuario registrado. Sobre el pobrecito hablador pesa la losa de la mala fama, como señala valis en un comentario en una bitácora:


Eres el paradigma del pobrecito hablador, entras en una historia que no te interesa, no aportas nada, te quejas amargamente de las "chorradas" que a los demás nos apetece contar(nos), con lo fácil que es no leer la entrada en la bitácora, sigue así hombre estás dignificando el nombre que portas.



Pobrecito hablador es una figura cuyas contribuciones carecen de coherencia. Es un “hijo de puta esquizofrénico”, dice de él Candyman. Y esta falta de coherencia irrita a los miembros de Barrapunto. Sus intervenciones son brillantes, ingeniosas y mesuradas en muchas ocasiones, y ofensivas, inútiles y decididamente provocadoras en otras. No es extraño que en muchas ocasiones el pobrecito hablador adopte la forma de un troll, el peor de los fenómenos al que se enfrenta una comunidad abierta como Barrapunto.

Sin embargo, muchos usuarios reconocen la necesidad del pobrecito hablador como vía para asegurar el anonimato de sus contribuciones, como señala Tei: “Yo me siento identificado con los pobrecitos habladores, porque creo que el anonimato protege otros derechos”

Desde la acuñación de su nombre pobrecito hablador nace cargado de tensión por la pretensión de incentivar el registro como medio para evitar abusos y la aceptación de los anónimos como medio para la participación abierta (25) . acs me explica de esta manera las razones para bautizar como pobrecito hablador a los usuarios anónimos:


la principal motivación para mantener ese tema [el pobrecito hablador] es provocar que los usuarios tener un aliciente para [que se] registren en el sitio, y sobre todo... porque la colaboración que tienes con Barrapunto no tienen nada que ver si estás registrado y eres alguien que en cierto modo utilizas tu nombre o tu nick para respaldar tus opiniones o simplemente eres alguien que llega en un momento, suelta una opinión y se esconde, que básicamente [es] lo que sería alguien que no se registra [...] teniendo así un nick, no sé si llamarlo, hiriente, o así un poco que te pueda sentar mal verlo, pues motivas al usuario que haga el esfuerzo de registrarse (E. P., acs, 1)



Pobrecito hablador es un mecanismo que se asocia al ideal de participación abierta de Barrapunto y que está íntimamente ligado a la moderación, el mecanismo de filtrado, sin la moderación pobrecito no podría existir. El pobrecito hablador podría suprimirse, hay otras comunidades basadas también en la misma arquitectura en las que no se admiten los comentarios anónimos (26) , pobrecito hablador ha sido suprimido, pero en Barrapunto se considera esencial.

Una comunidad que somete todas las contribuciones de sus miembros al escrutinio público mediante el mecanismo de moderación puede acabar estrangulando la participación de sus miembros, por eso tener una identidad permanente y exponerse públicamente puede convertirse en una carga. La identidad se convierte en estas ocasiones en un impedimento para participar de forma desinhibida. Como señala agente_naranja en una entrevista:


decir algo y que luego te puedan quitar puntos parece que.. parece que... no sé si será eso pero yo creo que sí que a la gente que le da un poco corte que le quiten un punto y que digan, oye a ver si van a pensar de mí que soy aquí un metepatas o que voy provocando (E. P., agente_naranja, 2)



Algunos miembros registrados crean dobles identidades (27) para eludir esa presión, como es el caso de Segfault, editor de Barrapunto, que durante cierto tiempo mantuvo la identidad de Richard Pichard que le permitía escribir una bitácora donde tratar temas sexuales y considerablemente subidos de tono. En otras ocasiones los usuarios registrados deciden prescindir de su identidad y contribuir como anónimos, como un pobrecito hablador, como reconoce uno de ellos en un comentario: “Sé positivamente que hay usuarios registrados que postean como PH la inmensa mayoría de las veces (y las más de ellas, el comentario es moderado al alza). Por ejemplo, yo :)”

Opinar de forma completamente anónima, como un pobrecito hablador, permite a muchos usuarios expresarse con completa libertad (28) . La arquitectura técnica del sitio está dispuesta para facilitar este anonimato completo porque basta con marcar la casilla de “envío anónimo” para que nuestra identificación de usuario no aparezca en el comentario que hacemos (Figura 4).

Cuando Tei dice que el pobrecito hablador asegura derechos fundamentales se refiere al anonimato: “yo es posible que nunca necesite "el pobrecito hablador", pero me alegra que exista por si algún día tengo que decir algo impopular”. Un pobrecito hablador deja este comentario:


Me gusta serlo [pobrecito hablador], porque me da la sensación de que lo único que me encorseta al hablar es mi propia conciencia. Es cierto que esto me podría conducir (como conduce a algunos) al trolleo y el porculeo sistemático, pero por contra también me hace cultivar mi conciencia cívica: no porque sea anónimo, debo tener menos responsabilidad. Digamos que Pobrecito Hablador es una identidad colectiva, que respetan aquellos que saben respetar la colectividad. En cierto modo, es lo mismo que cuidar del mobiliario urbano o no sacar el perro a cagar a la acera.



El pobrecito hablador constituye un mecanismo sociotécnico fundamental para la comunidad, su función es asegurar que esta se conforma como un espacio abierto en el que cualquiera puede participar, pero el pobrecito hablador es usado por los mismos usuarios registrados como una válvula de escape que les permite hablar con completa libertad de expresión y eludir las posibles consecuencias que su actuación tendría sobre su identidad permanente.


6. La moderación, integración de compromisos en la arquitectura técnica

La moderación es principal mecanismo de Barrapunto destinado a establecer una jerarquía de importancia en la información. La moderación permite valorar la calidad de la información y filtrarla posteriormente. Se realiza de forma distribuida por los usuarios registrados y consiste en la calificación de los comentarios de acuerdo a una serie de categorías (Figura 5). Los comentarios que se califiquen positivamente (“interesante”, “informativo”, “ingenioso”, etc.) suman un punto, los que se califiquen negativamente (“fuera de tema”, “redundante”, etc.) restan un punto. El valor total que pueden alcanzar las contribuciones varía desde ‘-1’ hasta ‘+5’.

El filtrado de la información se realiza en dos partes. La comunidad califica primero de forma distribuida la información mediante la moderación y cada usuario establece después un umbral de lectura individual de manera que aquellas contribuciones que tienen calificaciones inferiores a ese umbral (entre ‘-1’ y ‘+5’) permanecen ocultas. Hay un componente colectivo y otro individual en el proceso que son de gran importancia.

Los únicos que pueden moderar son los usuarios registrados. El mecanismo asigna aleatoriamente cinco puntos que tienen una vigencia de tres días para que califiquen las contribuciones de los demás. Para poder moderar el usuario deben llevar varias semanas registrado, tener karma positivo y no ser un visitante compulsivo ya que se intentan evitar perfiles extremos entre los moderadores.

Cada punto que recibe un comentario se acumulan en el karma del autor, una medida de la contribución realizada y el reconocimiento recibidos. El valor del karma puede ser negativo o alcanzar un máximo de 50 (Figura 6).

Cuando me registré comencé con karma 0. Poco a poco y a medida que mis comentarios recibían puntos de moderación aumentó. Al principio, mis contribuciones partían publicadas con un ‘+1’ por estar registrado, frente a los comentarios de cualquier pobrecito hablador que comienzan con un valor inicial de ‘0’ puntos. Al cabo de unas semanas me pilló por sorpresa descubrir que mis contribuciones aparecerían publicadas con un ‘+2’ de salida. Cuando el karma llega a 25 se produce el cambio. La confianza que la comunidad me había dado respaldaba mis contribuciones que desde ese momento gozaban de mayor relevancia. Mis opiniones eran más visibles que las de un pobrecito hablador, o las de un usuario con un karma inferior a 25 puntos.

La moderación está diseñada como un mecanismo destinado a calificar la información, independientemente de quien sea su autor, y facilitar su posterior filtrado. Pero la moderación tiene un poderoso efecto en la organización de la comunidad y su dinámica ya que estratifica la visibilidad de los usuarios según estén registrados o no, y según su grado de participación.

Candyman me explica las razones por las que los comentarios que hacen los usuarios registrados reciben mayor relevancia:


tus comentarios valen más [cuando eres un usuario registrado], porque se supone que has invertido, es una forma de meritocracia automatizada, entre todos los usuarios de Barrapunto con sus actos de moderación han acordado de algún modo que tus comentarios valen más sólo por el hecho de ser tú y tu historia pasada de comentar, entonces eso es para lo que vale el karma (E. P., Candyman, 1)



La moderación se presenta con una doble función, por un lado jerarquiza la información, independientemente de quienes sean sus autores, y por otro, la estratifica a los usuarios según dos variables, si están registrados y su grado de participación.

La visibilidad es un elemento importante en Barrapunto (29 ) . rvr reconoce en la entrevista la gratificación que produce saber que hay quien leerá lo que él escribe y edita:


lo que sé es que cuando edito algo en Barrapunto la gente lo lee [...] sé que cualquier cosa que escriba en Barrapunto va a tener una audiencia, con lo cual el incentivo [para contribuir en Barrapunto] es ese, que sabes que lo que pasa a portada se lee. (E. P., rvr, 5)



Este es sin duda el mismo motivo que empuja a muchos usuarios a contribuir: saber que van a ser leídos, y mayor visibilidad significa aumentar las posibilidades de ser leídos por más gente (30) . El karma constituye una de las funciones básicas para promover la participación y motivar a los usuarios (31) . Sin embargo estos interpretan el karma de forma muy dispar. Ver como asciende resulta gratificante y para algunos tener el karma máximo se convierte en una obsesión, como en el caso de DonekyMCP:


Con el tiempo, fui recogiendo puntos y puntos, hasta llegar a los 50.
Y ahora es casi como una obsesión (bueno, eso sería exagerar) simplemente que he llegado a considerar que tener 50 puntos de karma es lo normal, y que debe ser así.
Y no es que me moleste recibir algún "-1" como una colleja por soltar alguna tontería, es que me revienta que escriba algo que no es malintencionado y alguien lo modere como tal. Como aquí.



Para evitar una continua competencia por lograr que aumente se ha fijado un valor máximo de 50 (32) . En mi caso, y tras tres meses llegué a 37 puntos. Una vez que se alcanza el máximo el karma deviene un elemento estático y deja de motivar. Kepper dice: “prefiero tener 45 [puntos] o así para saber cuando me puntúan algo. Además me gusta tener esa necesidad de llegar a los 50 puntos, sino me aburro y mi instinto de superación también xD”. Otros usuarios prefieren no darle importancia, especialmente los que llevan algún tiempo registrados. Sí funciona, en cambio, como elemento motivador constante la moderación de los comentarios.

VortixTM, por ejemplo, tiene presente que en tres años y medio sólo ha conseguido una puntuación máxima de un “+4”. Aloriel describe la atención que él, como otros usuarios, le presta a las moderaciones de sus comentarios:


yo creo que todo el mundo mira sus comentarios por ver si los han valorado bien o mal, siempre te interesa saber si a la gente le ha interesado tu respuesta, así que sí, particularmente me interesa si me quitan puntos o no (E. P., Aloriel, 5)



Incluso para un pobrecito hablador anónimo la moderación es una fuente de motivación: “Pobrecito Hablador tiene otra ventaja: partes de un cero pelotero y no tienes ni amigos ni enemigos; así que la puntación que tienes es, normalmente, la que te mereces. Yo estoy muy orgulloso de un +4, que conseguí una vez”.

Sin embargo la aplicación de la moderación genera tensiones porque está sometida a la interpretación personal de cada usuario. Una de las cuestiones básicas es cómo valorar las contribuciones anónimas frente a las de miembros. La moderación está diseñada para valorar opiniones independientemente de su autor, como reconoce un pobrecito hablador:


Valoro igual al mensaje escrito por un pobrecito hablador que por alguien con un UID de dos cifras... [un usuario antiguo] principalmente porque lo que modero es el comentario, no a la persona que lo escriba



Pero los usuarios generan sus propios criterios. Hay quien establece un criterio de moderación que distingue entre los usuarios registrados y anónimos, como señala en su bitácora trinuxfree:


  1. Puntuar siempre con puntos negativos a los usuarios anónimos, casi nunca, excepto en un comentario brillante o muy simpático, puntos positivos.
  2. Usar puntos positivos con los usuarios registrador.


La razones para adoptar este son claras para trinuxfree: “los usuarios anónimos suelen ser los usuarios más simpáticos, con más comentarios fuera de tema y Troll. Los usuarios registrados suelen ser comentarios que no sobresalen, algunos simpáticos y brillantes, y los menos fuera de tema y Troll”.

Como ocurre con la identidad, la moderación se convierte en un mecanismo que segmenta a los usuarios del sitio entre aquellos que tienen una identidad permanente y los que están presentes en la comunidad de forma completamente anónima.

La reputación (33) , el reconocimiento y el sentido de eficacia que obtienen los usuarios son importantes elementos que fomentan la participación y motivan en comunidades colaborativas, según Kollock (Kollock, 2002). En Barrapunto todas esas funciones están integradas en su arquitectura técnica a través del karma, como una medida de la reputación acumulada, y a través de la moderación, como sistema de reconocimiento. La moderación se convierte en un mecanismo que ayuda a consolidar las identidades permanentes (34) porque el historial y el karma de una identidad se convierten para un usuario en un importante capital social acumulado.

A través de la moderación la comunidad gestiona de forma distribuida el reconocimiento y lo atribuye con precisión a través de un sistema no conflictivo. Y a partir del reconocimiento la arquitectura técnica estratifica la visibilidad de los usuarios. Los comentarios de aquellos que no estén registrados parten con una merma de visibilidad frente a aquellos registrados que exponen su identidad, y entre estos los que más han aportado (y tienen un karma superior a ‘+25’) disponen de más visibilidad. Pero jerarquiza también la información calificándola de forma distribuida.

A las quejas habituales sobre las contribuciones sin valor del pobrecito hablador y la necesidad de suprimirlo la respuesta normal es: “utiliza tu umbral de lectura”. La moderación permite eludir a los pobrecitos habladores y exponerse sólo a las contribuciones de una parte de la comunidad. Un usuario puede esquivar las contribuciones del pobrecito hablador sencillamente, fijando el umbral en +1 no verá la mayor parte de las contribuciones del pobrecito hablador, que tienen una puntuación inicial de 0.

El pobrecito hablador, la posibilidad de participar sin tener una identidad en Barrapunto, o participar de forma completamente anónima, es posible porque los pobrecitos habladores parten con una desventaja en la visibilidad de sus contribuciones. Los pobrecitos saben que pueden hablar con completa libertad, pero que esa completa libertad les obliga a pagar un precio, el de llegar quizá a un número menor de otros usuarios. El mecanismo del pobrecito hablador, que permite el anonimato, está ligado de forma ineludible a la moderación, sin esta y la posibilidad de calificar las contribuciones la comunidad estaría abocada al caos que la participación abierta y no moderada ha provocado en otras comunidades (35 ) .

La jerarquización de la información y la visibilidad estratificada de los usuarios constituyen un mecanismo integrado en la arquitectura técnica que permite sostener al mismo tiempo el ideal de comunidad abierta y el objetivo de producir la información más significativa. La jerarquía social que se establece en otras comunidades, privilegiando a unos miembros sobre otros, aquí es sustituida por una jerarquía informacional en la que la jerarquización se traslada a la información mientras se mantiene una organización social horizontal donde los privilegios están ampliamente distribuidos entre todos los usuarios.


7. Conclusión

La subsistencia y el mantenimiento en Internet de una comunidad abierta constituye un desafío. La producción colaborativa en el ciberespacio es una cuestión que necesita ser explicada y requiere de una mayor atención cuando esta colaboración se mantiene en una comunidad completamente abierta que permite la participación anónima de cualquiera. El anonimato introduce siempre la posibilidad de desmanes y comportamientos desviados sobre los que no se puede, o resulta muy difícil, tomar represalias.

La identidad es el mecanismo que te convierte en ciudadano del ciberespacio. Cada entorno digital ofrece a quien lo habita diferentes mecanismos para construir y desarrollar su identidad. En muchas ocasiones es posible participar de forma anónima o pseudo-anónima a través de un nick fugaz, una presencia que se desvanece sin dejar rastro cuando abandonamos el lugar. Pero la libertad que concede la ausencia de un yo digital tiene sus inconvenientes: la carencia de una identidad en la que mirarse y ser reconocido, de un yo permanente que tenga una historia y que se abra al futuro. Una vez se opta por tener una presencia en una comunidad y ser ciudadano en ella un individuo está obligado a encarar sus responsabilidades, cumplir sus normas y asumir sus actos. En una comunidad abierta, tener identidad significa adquirir un compromiso.

Sin embargo, la ausencia de identidad, el anonimato absoluto, permite una participación desinhibida, tanto que puede derivar en comportamientos anómalos, trolls, spam, etc. Pero al mismo tiempo constituye la vía para constituir la comunidad como un espacio abierto.

El presente estudio muestra el papel fundamental que la identidad tiene dentro de una comunidad colaborativa abierta. Orientada hacia la producción de información significativa, los mecanismos básicos para el filtrado de la información se apoyan en la identidad. La moderación, el mecanismo específicamente diseñado para el filtrado de la información está construido sobre la identidad, pues son los usuarios registrados los únicos a los que se concede el privilegio de ser moderadores y son ellos los más expuestos a la moderación.

Pero si bien la moderación es un mecanismo diseñado ex profeso para el filtrado de la información, la comunidad construye su propio mecanismo para el filtrado a partir de la identidad. La comunidad elaborado su significado para ella, a partir del cual convierte a la identidad en un mecanismo para segmentar la credibilidad de los usuarios y facilitar el filtrado de información.

La importancia que los usuarios de Barrapunto conceden al anonimato facilitado por el pobrecito hablador muestra la función relevante de la identidad en una comunidad abierta colaborativa. Sometida a un constante sistema de revisión de sus contribuciones el anonimato representa para los usuarios registrados una forma liberadora de eludir ocasionalmente esa permanente exposición.


Anexos

Notación
(*) Las entrevistas están citadas según el formato: (E. P. Autor, número del párrafo de donde procede la cita).

Figura 1.
Portada de Barrapunto.



Figura 2. Fragmento de un hilo de debate en una noticia.



Figura 3.
Historial de participación de AlvaroDeCamposs.



Figura 4.
Mecanismo para envíos de comentarios anónimos.



Figura 5. Categorías de la moderación



Figura 6. Karma.




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    Notas
  • [1] - Véase por ejemplo (Rheingold, 1998), (Kollock, 2003), (Stalder, 2002), (Ghosh, 2002), (Raymond, 1998).
  • [2] - Usaré el concepto de software libre para referirme a este fenómeno en lugar del término software de código abierto. Tanto uno como otro comparten numerosas características, y tienen notables diferencias, especialmente en lo que se refiere a su planteamiento ideológico, mucho más marcado en el caso del software libre, para un análisis de sus similitudes y diferencias consúltese (Free Software Foundation, 1996, 1998).
  • [3] - Los estudios académicos sobre weblogs han sido limitados hasta ahora. Para un análisis sobre el origen e historia de los weblogs puede consultarse (Blood, 2000).
  • [4] - Véase los ejemplos que Benkler pone de lo que el denomina producción compartida entre iguales (common-based peer production) en (Benkler, 2002).
  • [5] - Véase la descripción que hace Chan, por ejemplo, de la organización heterárquica del weblog colaborativo Slashdot (Chan, 2002).
  • [6] - Véase en la sección 1.4 la parte dedicada a la construcción de la identidad del investigador donde se establece el marco teórico para la identidad.
  • [7] - Véase por ejemplo el caso de Usenet descrito por Habuen en (Hauben, manuscrito inédito)
  • [8] - Véanse los problemas a los que se enfrenta genéricamente la cooperación citados por Kollock (Kollock, 1996) a partir de los trabajos de Axelrod (Axelrod, 1984) y Ostrom (Ostrom, 1990).
  • [9] - El concepto de comunidades de práctica es usado durante los ochenta en el ámbito de los estudios de ciencia, tecnología y sociedad por autores como Bruno Latour y Michel Callon (Latour; Callon, 1981) o Hughes (Bijker et alt, 1989:77) para referirse a grupos de ingenieros, y es propuesto en el ámbito de la sociología de las organizaciones en 1991 por Etienne Wenger y Jane Lave en la obra Situated kearning. Legitimate peripheral participation. También John Seely Brown y Paul Duguil elaboran durante este año el concepto en un estudio de caso que de un proyecto de Xerox denominado Eureka , uno de los mismos ejemplos que Yochai Benkler usa para ilustrar su concepto de common-based peer production.
  • [10] - Véase (Sanz, 2003) donde el concepto de comunidades de práctica se aplica a una comunidad de profesores de la Universitat Oberta de Catalunya que colaboran en un foro en Internet.
  • [11] - Véase (Iranzo, J. M. y Blanco, J. R., 1999: 381-384)
  • [12] - Bijker usa el término sociotechnical ensemble, mientras otros autores usan términos similares como sociotechnical system, sociotechnical network, dispositivo socioténico, etc.
  • [13] - Véase por ejemplo (Hine, 2000), (Pacagnella, 1997), (Mayans, 2002) (Contreras, 2003), (Reid, 2003) etc.
  • [14] - Véase la sección 1.3.
  • [15] - Sobre la dificultad para la construcción de la identidad del investigador en el ciberespacio puede consultarse el estudio de Contreras (Contreras, 2003:63-78) o el trabajo de Ardèvol (Ardèvol et alt., 2003:6-9).
  • [16] - El papel central de los usuarios en la producción de información y noticias en un sitio como Barrapunto es puesto de manifiesto por Anita Chan en su estudio sobre Slashdot, véase (Chan, 2002).
  • [17] - Véase la guía de moderación en .
  • [18] - Como por ejemplo eliminar las noticias publicadas por determinados editores, o aquellas relativas a algunos temas, etc.
  • [19] - Véase en (Reid, 2003) cómo en los MUD hay diversos mecanismos que pretenden incentivar el registro de los usuarios.
  • [20] - Sobre la desinhibición que proporciona el anonimato o pseudoanonimato en las comunidades virtuales puede verse para el caso de los MUD el estudio de (Reid, 2003).
  • [21] - Gray Burnett clasifica las comunidades según estén centradas específicamente en el intercambio de información o funcionen como un foro para intercambiar información y desarrollar actividades “socio-emocionales”, (Burnett, 2000).
  • [22] - Véase (Mayans, 2002:106) donde se describe el chat como un entorno enfocado hacia la interacción social.
  • [23] - Sobre los problemas que puede causar tanto el anonimato como la libre participación no moderada en las comunidades puede verse el caso descrito por Reid en el JennyMUSH (Reid, 2003: 160), o la destrucción de la comunidad CommuniTree tras la llegada masiva de adolescentes (Flichy, 2003: 98), caso relatado también por (Stone, 1993).
  • [24] - Los usuarios de los grupos de noticias de Usenet usan como principal guía para seleccionar los mensajes el nombre del autor y las dimensiones del mensaje, como constatan en su estudio (Fiore et alt., 2002:3).
  • [25] - Antes del pobrecito hablador el usuario anónimo era un ‘pendejo sin nombre’, pero la figura parecía a los editores demasiado ofensiva y la cambiaron a la de pobrecito hablador, un pseudónimo usado por Larra en el siglo XIX y que Parsifal, editor, propuso como un término de compromiso entre las dos actitudes de aquellos que “quieren desincentivar los anónimos” y los que “defendemos la utilidad de los anónimos”.
  • [26] - Véanse por ejemplo los sitios ‘Bomis Babe Report’ y ‘use Perl’ , basados en Slash y en los que no se admiten comentarios anónimos.
  • [27] - No es la única comunidad en la que esto ocurre. Véase por ejemplo en (Contreras, 2003) cómo los hackers dedicados a piratear tarjetas de televisión digital usan distintas identidades con funciones diferentes.
  • [28] - Véase por ejemplo el interesante caso que Contreras (Contreras, 2003: 71-78) relata sobre la importancia del anonimato para una participación desinhibida en un foro de Internet.
  • [29] - Véase, por ejemplo, cómo los diseñadores de páginas web consideran de gran importancia la visibilidad de sus páginas en Internet, como señala el estudio de (Hine, 2000:149)
  • [30] - El karma no es el único mecanismo para el aumento de visibilidad. Las bitácoras son instrumentos tremendamente efectivos en la construcción de la identidad en Barrapunto y son espacios que dan una gran visibilidad a sus usuarios. Otro elemento destinado al aumento de visibilidad de aquellos usuarios más activos son las secciones como ‘Top Usuarios por número de entradas en la Bitácora’ en la que se recogen las 15 bitácoras con mayor número de entradas, al igual que la sección ‘Lo más’ , donde queda constancia de los usuarios más activos.
  • [31] - Muchas otras comunidades como los MUD disponen también de sistemas de reputación numéricos.
  • [32] - Véase como en los MUD sociales, frente a los MUD de aventuras, se evitan las puntuaciones para que la comunidad sea un proyecto abierto y se evite una competencia cerrada entre sus miembros (Reid, 2003).
  • [33] - Véase como la reputación, la creación de un nombre, y la fama dentro de un MUD son importantes elementos que contribuyen a mantener a los usuarios implicados en los MUD (Reid, 2003)
  • [34] - Véase la importancia que tiene el reconocimiento de la comunidad en la consolidación de las identidades en comunidades hackers dedicadas a piratear tarjetas de televisión digital (Mayans, 2003:136)
  • [35] - Sobre los problemas que puede causar tanto el anonimato como la libre participación no moderada en las comunidades puede verse el caso descrito por Reid en el JennyMUSH (Reid, 2003: 160), o la destrucción de la comunidad CommuniTree tras la llegada masiva de adolescentes (Flichy, 2003: 98), caso relatado también por (Stone, 1993).
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