IV Congrés de la CiberSocietat 2009. Crisi analògica, futur digital

Grup de treball F-33: Identidades y relaciones en línea

Periódicos digitales: participar y agredir en foros de debate. Un abordaje desde la pragmática sociocultural

Ponent/s


Resum

Este trabajo presenta la recurrencia de descortesía en foros de debate correspondientes a periódicos digitales. El análisis de desarrolla mediante categorías de pragmática sociocultural.

Contingut de la comunicació

Introducción

En la presente comunicación examinamos la marcada recurrencia en la selección de estrategias discursivas destinadas a lesionar la imagen del interlocutor ocasional. Esto en el marco de un espacio particular: los foros de debate (o espacios para los comentarios) que los periódicos digitales habilitan en sus sitios web. El propósito, claramente manifestado por los responsables de los sitios, es favorecer un debate e intercambio de ideas acerca de las noticias que se comentan, precisamente, en las versiones digitales de los periódicos.

Aunque existen - como veremos en el análisis presente en esta comunicación - reglamentos que intentan regular la participación de los usuarios, la agresividad verbal preocupa pues su frecuencia es cada vez más significativa en estos espacios.

El marco teórico metodológico que nos asiste es el de la pragmática sociocultural (Bravo, 2002), postura que considera la perspectiva del usuario desde el lenguaje y que adopta una definición de situación comunicativa conformada por todos aquellos elementos que contribuyen a su desarrollo.

La propuesta teórica de la pragmática sociocultural ha favorecido el desarrollo de los estudios sobre (des)cortesía. Esto, a partir de la revisión del modelo tradicional de Brown y Levinson (1978 y 1987).

Establecemos, a modo de ejemplo, el análisis de algunos casos desde las categorías correspondientes al modelo de descortesía de Kaul de Marlangeón ([1992] 1995 - 2003).

Pragmática sociocultural y descortesía

Como señalamos, los estudios sobre (des)cortesía han experimentado un desarrollo notable a partir de la pragmática sociocultural. Dado que se trata de una línea de investigación que concentra su atención en el contexto, los ámbitos en que se producen los discursos ofrecen información relevante para la interpretación de los comportamientos discursivos.

El ámbito virtual, como un correlato de lo real, ofrece manifestaciones de la cortesía y la descortesía que significan una selección discursiva en virtud de propósitos estratégicos.

Estos procesos presentan un anclaje en la dimensión social (Kaul de Marlangeon, 2005) y, en ese sentido, es preciso advertir en qué momento el grupo social en cuestión adopta el comportamiento discursivo como un automatismo y en qué momento despliega todo el potencial estratégico de su uso.

Señala Kaul de Marlangeon (2005: 299):

Las acciones del ser humano siempre han estado dirigidas a lograr éxito en la convivencia cotidiana; por tanto, la mayoría de los comportamientos corteses se han internalizado en automatismos. Cuando situaciones o personas ponen en peligro esa convivencia, desafiando al hablante, éste vuelve a mecanismos vitales maquinados para enfrentar el desafío, ya sea por medio de cortesía atenuadora o de descortesía de fustigación…

Para establecer en qué consiste la convivencia del grupo social y, en consecuencia, en qué circunstancias se pone en peligro, es importante recuperar la concepción de contexto sociocultural, elemento protagónico en la propuesta teórico-metodológica de la pragmática sociocultural (Bravo, 2002).

Hernández Flores (2004) señala que los contextos socioculturales son contextos específicos que abarcan comportamientos, actitudes y valores que son conocidos, aceptados y practicados en una comunidad de hablantes. Por su parte, Bravo (2002: 104) aporta que los participantes de una situación comunicativa deben compartir conocimientos o supuestos acerca de conocimientos compartidos. Este tipo de conocimiento es el que define el contexto sociocultural como herramienta metodológica y la autora lo denomina hipótesis sociocultural:

Algo que extralingüísticamente contribuye a crear expectativas acerca de lo que potencialmente puede ser evaluado como cortés, descortés o neutral en una situación comunicativa…el uso de estos elementos extralingüísticos no supone la construcción de categorías estáticas, estereotipadas o apriorísticas, sino simplemente un esfuerzo por hacer explícito el contexto sociocultural que estamos “efectivamente” utilizando para evaluar si existen indicios de que los hablantes están produciendo o no un discurso de cortesía en esa situación específica…

La afirmación nos propone una reflexión acerca de lo que implica el contexto sociocultural en un ámbito como el virtual. Es indudable que la interacción que se origina en el uso de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación (Tic’s) se encuentra regulada por parámetros que en ocasiones son similares a los de la modalidad cara a cara. Otros parámetros, sin embargo, experimentan modificaciones.

La interacción virtual es entendida aquí como un proceso discursivo interactivo practicado en el ámbito artificial denominado ciberespacio. La virtualidad (en tanto condición que nos priva de información identitaria acerca de los participantes en el discurso) determina condiciones particulares para la consideración de premisas socioculturales. Como sabemos, Internet ha posibilitado la comunicación entre sujetos insertos en culturas disímiles. Se potencia, de esta manera, la idea de una comunidad virtual. Noblia (2000: 56,57) sintetiza los aspectos más significativos acerca de las perspectivas teóricas adoptadas a propósito de la definición de comunidad virtual y señala:

la comunidad virtual sólo puede ser concebida en función de la comunicación mediada por computadoras, ya que es la interacción comunicativa la que la constituye. En ese sentido podemos definirla como una comunidad constituida por discursos. Es una red que construye su espacio fundamentalmente a partir de textos e imágenes. Es un caso evidente de realidad discursiva, en donde los textos (mayoritariamente escritos) construyen identidades y realidades…

El trabajo que sigue indaga en estas realidades e identidades que el discurso construye. Lo hace en un ámbito específico y considera la pertinencia de una teoría de la descortesía como marco propicio para analizar los comportamientos discursivos de los grupos que interactúan bajo la modalidad virtual.

Descortesía: modelo inaugural de Kaul de Marlangeón

En la formulación de su modelo inaugural para la descortesía, y en adhesión a la postura de Lavandera, Kaul de Marlangeón ([1992] 1995 – 2003) sostiene que la fuerza de cortesía es un continuo atinente al acto completo de habla, abrumadoramente constituido por comportamientos que, en la convivencia comunitaria, de ordinario funcionan como automatismos inconscientes, pero que, en su remota génesis, configuraron estrategias. Cuando recuperan su origen racional, porque el hablante traba conciencia de ellos, o, a fortiori, porque los utiliza a designio, recobran su índole estratégica, pues sirven a una manipulación racional del lenguaje.

En la afirmación se plantea con claridad la idea de continuo y la consideración de los comportamientos discursivos como estrategias. Como sabemos, el propósito de las estrategias de cortesía se concentra en el cuidado de la imagen pública que porta todo agente racional cuando participa de una instancia de comunicación. Afirma Kaul de Marlangeón ([1992] 1995 – 2003) que estas estrategias no sólo se aplican con propósito reparador o minimizador de riesgo para la imagen sino también con el propósito contrario de realizar el acto amenazador o acentuar la amenaza, lo cual nos lleva al otro extremo del continuo: el de la descortesía.

Los actos amenazadores de imágenes conllevan un peso que está medido en términos de las variables sociales independientes P (poder), D (distancia social) y R (rango de imposiciones definido intraculturalmente sobre los requisitos de imagen positiva y negativa) que son de conocimiento mutuo entre los miembros de cada cultura.

De acuerdo con esta observación, la autora sostiene que la variable P es la responsable principal de la descortesía y está basada en factores personales.

Los comportamientos discursivos orientados hacia la realización de actos amenazadores o hacia la acentuación de las amenazas constituyen, en definitiva, una opción que los interlocutores pueden asumir aunque las expectativas indiquen una interacción regida por la cortesía.

Precisamente, adoptando una mirada desde el extremo del continuo que corresponde a la descortesía, Kaul de Marlangeon (2005: 302) complementa las categorías propuestas oportunamente para el sector de la cortesía.

Bravo (2002) adopta las denominaciones autonomía y afiliación para establecer que las relaciones entre el ego y el alter, constituyentes de la imagen, se pueden explicitar mediante esas categorías. En la autonomía, el individuo se percibe a sí mismo y es percibido por los demás individuos como diferente del grupo. En la afiliación, el individuo se percibe y es percibido como parte del grupo. Siguiendo a Bravo, explica Kaul de Marlangeon (2005: 302)

La autonomía abarca aquellos comportamientos relacionados con la imagen que una persona desea tener de sí y por parte de los demás miembros del grupo como un individuo con contorno propio; la afiliación refleja aquellos comportamientos relativos a los deseos de una persona de verse y ser vista con las características que la identifican con el grupo. Se trata de dos categorías vacías o virtuales que abarcan contrastivamente los aspectos de la imagen social en distintas culturas…

Para estas categorías, pertinentes para el modelo de cortesía, Kaul de Marlangeon (2005: 303) hace corresponder un modelo conformado por categorías propias de la descortesía. La autora se ocupa de la descortesía de fustigación (en el sentido metafórico de dar azotes) cuyo propósito es herir la imagen del interlocutor:

Al concepto de afiliación en el seno de la cortesía, correspondería el concepto de afiliación exacerbada en el sector de la descortesía, entendida como verse y ser visto como adepto al grupo. El adepto asume su calidad de miembro con plena conciencia y orgullo. Es partidario de los miembros y de las ideas de su grupo, al punto de escoger la descortesía en su defensa.

Por otra parte, al concepto de autonomía en el seno de la cortesía, hacemos corresponder el concepto de refractariedad en el sector de la descortesía, entendida tal refractariedad como la autonomía exacerbada de verse y ser visto como opositor al grupo, porque el que critica, vitupera, arremete, combate, agrede, quiere expresar que está en una actitud refractaria respecto de aquello que suscita su oposición…

Tales categorías constituyen elementos metodológicos que nos permiten un abordaje del espacio virtual. La selección del léxico, en el marco de este trabajo, se orienta notablemente hacia la descortesía de fustigación.

Foro de debate en periódicos digitales

Numerosas versiones de periódicos digitales ofrecen a los usuarios la posibilidad de registrar un comentario acerca de alguna noticia en cuestión. En ocasiones, estas noticias propician el intercambio de opiniones, de debates, pues su contenido es motivo de profundas controversias sociales. En consecuencia, los usuarios no sólo registran comentarios referidos al contenido de la noticia sino que también conforman grupos que coinciden en sus opiniones o bien, difieren.

Tales espacios constituyen una de las modalidades del foro de debate. Si retomamos el aporte de la hipótesis sociocultural, la expectativa acerca de los comportamientos discursivos indica la observación de la cortesía en la regulación de la interacción.

A modo de ejemplo, sintetizamos el reglamento que aparece en la versión digital de un periódico de la República Argentina:

www.---.com modera y elimina comentarios que no responden a los criterios básicos de convivencia detallados a continuación:

  • Mensajes con contenido difamatorio, insultante, que contenga amenazas, obsceno o incite a cometer cualquier acto penado por la ley vigente en la Argentina.

  • Mensajes que usurpen la identidad de las personas

  • Mensajes discriminatorios por motivos de raza, religión, nacionalidad, discapacidad u otra circunstancia personal o social.

  • Mensajes que no se ajusten al tema del debate.

  • Mensajes comerciales o que incluyan números de teléfono, direcciones o números de documento de identidad (DNI)

  • Mensajes que no ajusten a las reglas o netiqueta de un espacio digital, como escribir en mayúscula, no citar las fuentes, no respetar derechos de autor, hacer copy-paste de otros mensajes, etc.

En el reglamente existe una indicación a propósito de los insultos. Señala Zimmermann (2005: 248):

existe también la intención y los actos comunicativos correspondientes que explícitamente no quieren considerar los deseos de imagen del otro, al contrario, quieren denigrarla o deteriorarla. Los más obvios de éstos son los actos intencionalmente amenazadores o deteriorantes de identidad, los insultos…

Ahora bien, el análisis que sigue constituye una muestra de la preponderancia de la descortesía de fustigación en el espacio de los comentarios y una selección léxica que, como posibilidad temprana en la interacción, se decide por el insulto.

Análisis

Para establecer el análisis hemos considerado los siguientes elementos: una breve explicación acerca de la información (noticia) que brinda el periódico, las intervenciones discursivas de los participantes del foro y la adscripción de estas intervenciones a las categorías propuestas por Kaul de Marlangeón: afiliación exacerbada y refractariedad. Cabe destacar que cobran aquí una importancia significativa aquellos elementos que corresponden a una herencia sociocultural.

La noticia que motiva el debate (agosto de 2009) hace referencia a las declaraciones del Jefe de gabinete del gobierno de la República Argentina Aníbal Fernández. Tales declaraciones constituyen una respuesta al discurso pronunciado por el presidente de la Sociedad Rural Argentina, Hugo Biolcati. El título de la noticia señala Aníbal Fernández reiteró que las retenciones no se bajan.

Para entender el alcance del enfrentamiento que se suscita es preciso señalar que la sociedad de la República Argentina se vio sometida a un enfrentamiento marcado por una gran tensión cuando – en febrero de 2008 – el gobierno nacional anunció un aumento a las retenciones practicadas sobre las exportaciones de granos (fundamentalmente, la soja). El sector agrícola protestó mediante cortes de rutas nacionales y suspensión de actividades comerciales. El enfrentamiento llegó al Congreso Nacional y, desde ese momento, el debate sobre cada una de las posiciones se incrementa día a día. Con esto, sólo queremos destacar que lo que se pone en juego al momento de los comentarios no es únicamente el contenido de la noticia sino una historia sociocultural marcada por posiciones extremas.

Los comentarios que suscita la noticia originan la controversia entre dos grupos: el primero, opuesto radicalmente a las declaraciones del funcionario y, en consecuencia, disconformes con la actuación del gobierno nacional. El segundo, representado en la mayoría de las interacciones por un usuario con el seudónimo Pulpita, a favor de la política gubernamental y refractario de los reclamos del sector agrícola. Dado que la interacción es extensa y presenta numerosas intervenciones, hemos seleccionado algunas y las hemos organizado a modo de pares adyacentes.

Par adyacente 01:

Los nicks de los participantes asumen el carácter contestatario de las intervenciones. En principio, advertimos una intervención que pone de manifiesto la posición de uno de los grupos: el opositor al gobierno. Una diferenciación en el discurso opone grupo propio a grupo contrario. Desde esa perspectiva, se acentúa la refractariedad:

La respuesta inmediata que suscita la intervención también potencia la refractariedad. La participante pulpita se da por aludida y asume el carácter de naba. Desde allí, contesta la acusación de su oponente: sólo los peronistas saben gobernar nuestro país.

Par adyacente 02:

Aquí los niks no se proponen en función de un carácter contestatario sino de una identidad en particular (antiK puede interpretarse como anti Kirchner, apellido que hace referencia tanto a la presidente de la República Argentina como a su esposo quien fuera presidente durante el período anterior).

Tanto Pulpita como Pamperito88 asumen la defensa del gobierno. Vale decir, del grupo propio. Y lo hacen desde una decisión que involucra la descortesía como herramienta. En su intervención, Pulpita no sólo se refiere despectivamente a su oponente (estos sojeros) sino que hipotetiza acerca de la reacción que el grupo asumiría si las retenciones aumentaran. Y esta hipótesis se lleva a un extremo: ¿bombardearían Plaza de Mayo? (episodio funesto de la historia argentina cuando, en 1955, la Marina bombardeó la Plaza de Mayo para derrocar al entonces presidente Juan Domingo Perón). Los milicos, por suerte, no están. La participante da por sentado que el sector agrícola apoyaría un golpe de estado. Como se evidencia, el propósito es el ataque.

Por su parte, Pamperito88 hace referencia al ministro y lo califica de la siguiente manera: demostró ser mas gente y democrático que los “representantes” del campo. Además de asignarles un valor negativo, el participante pone en duda la representación del sector en cuestión.

Asumiendo la posición del grupo opositor, antiK responde las intervenciones y, aunque conserva un tono en el marco de la cortesía en la mayor parte de su comentario, sobre el final señala: ya no sabemos cómo explicarlos. No escuchan o son burros o son ladrones…Como vemos, tanto la afiliación exacerbada como mecanismo para constituir el grupo propio como la refractariedad para marcar la oposición al contrario, constituyen una constante que potencia la agresividad verbal como actitud recurrente en ámbito.

La omnipresencia de la afiliación exacerbada y de la refractariedad habilita la mirada de este espacio virtual de interacción desde el extremo de la descortesía de fustigación. El propósito de este trabajo no es establecer un dato cuantitativo. Por esa causa, no propondremos una mayor cantidad de ejemplos. Sin embargo, a continuación, ofrecemos un dato significativo en cuanto a intervenciones: el tema propuesto por la noticia en el periódico virtual es abandonado progresivamente por los participantes del debate y se ingresa exclusivamente en el espacio de la agresividad verbal:

Par adyacente 3:

La escalada de la agresividad llega a su punto culmine cuando se abandona plenamente el tema en cuestión y sólo se agrade:

Algunas conclusiones

El espacio de los comentarios o foros de debate en periódicos virtuales se encuentra significativamente caracterizado por la agresividad verbal. Nuestra presentación del reglamento que debería regular estos intercambios discursivos propone una revisión de su finalidad. Señalamos esto pues, en la práctica, los comportamientos violentan cada uno de los apartados sobre los cuales advierte el reglamento. Uno, fundamentalmente:

  • Mensajes con contenido difamatorio, insultante, que contenga amenazas, obsceno o incite a cometer cualquier acto penado por la ley vigente en la Argentina.

Un ejercicio de interacción en el que la descortesía de fustigación constituye el marco que rige la selección del léxico nos propone las siguientes afirmaciones a modo de conclusión:

En el foro de debate propio del periódico digital, la descortesía conforma la actitud discursiva no marcada. Es recurrente su utilización estratégica en este ámbito.

La dinámica de grupos, propia de estos intercambios, potencian la recurrencia de la afiliación exacerbada y de la refractariedad.

Sorprende la ausencia de regulación en el ataque y defensa de imágenes por parte de los participantes. El reglamento indica la posibilidad de ser sancionado pero esto, rara vez, sucede. Es posible que la descortesía se haya incorporado en estos ámbitos a modo de automatismo.

Si revisamos tanto la concepción de hipótesis sociocultural como de contexto sociocultural habría que decidir cuáles son las expectativas que este espacio virtual origina en tanto uso del discurso.

Estas aseveraciones habilitan un camino para la continuidad de la investigación. El espacio virtual ofrece aún múltiples interrogantes y la pragmática sociocultural establece una dirección propicia para el estudio de los discursos que allí se originan.

Bibliografia/Referències


  • Bravo, D. 2004. “Tensión entre universalidad y relatividad en las teoría de cortesía”. En Bravo, D. y Briz, A. (eds.), Pragmática Sociocultural: estudios sobre el discurso de cortesía en español. Barcelona. Ariel.

  • Hernández Flores, N. 2004. “La cortesía como la búsqueda del equilibrio de la imagen social”. En Bravo, D. y Briz, A. (eds.), Pragmática Sociocultural: estudios sobre el discurso de cortesía en español. Barcelona. Ariel.

  • Kaul de Marlangeon, S. [(1992) 1995 – 2003), “La Fuerza de Cortesía – Descortesía y sus Estrategias en el Discurso Tanguero de la Década del ´20”. En RASAL. Año III Nro.3, págs.7-38.

  • Kaul de Marlangeon, S. (2005), “Descortesía de fustigación por afiliación exacerbada o refractariedad”. En Bravo, D. y Briz, A. (eds.), Pragmática Sociocultural: estudios sobre el discurso de cortesía en español. Barcelona. Ariel.

  • Noblia, V. (2000c) “Mas allá de la Netiquette: la negociación del español y la cortesía en las chats”. En Oralia 4. pp. 149-176.


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