RESUMEN/ABSTRACT: Los cambios tecnológicos, económicos y sociales suponen o implican una mayor preparación del ciudadano de cara a la emisión de juicios valorativos o críticos. Las redes sociales y la ingente cantidad de información que circula a diario complican la tarea de la ciudadanía a la hora de reflexionar y valorar la información de la que disponen. Es preciso que el ciudadano conozca, no sólo, los medios que existen para transmitir información y su uso sino además el carácter de la misma. Por tanto, el papel de la formación es determinante y fundamental, además debe llevarse a cabo desde las diferentes áreas que conforman el curriculo. Desde el área de filosofía moral proponemos una serie de actividades que fomentan la alfabetización digital y la adquisición por parte del ciudadano actual de juicio crítico, razonado. El desarrollo moral de la ciudadanía constituye un factor básico y fundamental a la hora de determinar su grado de maduración y capacidad de raciocinio. Hoy en día la evolución y cambio social implican o requieren de una alfabetización digital cuyo origen se encontraba en la adquisición de la capacidad de lecto-escritura. Esta nueva alfabetización debe ser adquirida por igual tanto por la ciudadanía en general como por los miembros de la administración.
Pertenecemos a la era digital, nuestra sociedad, la del conocimiento, se desarrolla a lo largo de un siglo marcado por cambios, caracterizado por la evolución no sólo de la sociedad, la economía o la política sino también la evolución tecnológica. Hemos pasado desde la época de la pluma al bolígrafo, la máquina de escribir y posteriormente el ordenador. Hoy en día estos recursos considerados, en su día, pioneros y revolucionarios han pasado a ocupar un segundo plano. El cambio social y tecnológico implica que pertenezcamos a la era informática, la era digital, atrás han quedado las bibliotecas, enciclopedias y la búsqueda de información que tradicionalmente venía desarrollándose en este tipo de contextos.
Cada vez más el ritmo vertiginoso que caracteriza a nuestra sociedad comienza a imponerse e inunda la situación de diferentes medios que transmiten información de forma inmediata. Esta comienza por tanto, a convertirse en un bien perecedero cuya duración es, cada vez, menor. La realidad de lo que acontece en los diferentes puntos del planeta es, cada vez mayor; se trata de un factor que determina la relación entre los individuos que conforman las distintas sociedades.
Ante tal situación y bajo este marco, es evidente que las necesidades difieren en sobremanera de las de épocas anteriores. Los niños nacidos en plena era informática apenas conocen otra cosa que no sea el televisor, el video, la nds o el ordenador. Se extrema la necesidad de preparar a la ciudadanía para que seamos capaces de comprender e interiorizar el uso de las nuevas tecnologías para poder contribuir al desarrollo social en la era digital. Ante este entramado es evidente que la información y el conocimiento son elementos básicos de la sociedad en la que nos ha tocado vivir: la sociedad en red. De manera general estos nuevos escenarios, requieren por lo tanto competencias diferentes.
NUEVAS COMPETENCIAS PARA LA CIUDADANÍA DIGITAL
Tradicionalmente nos referíamos al desarrollo de capacidades de lecto-escritura y conocimientos aritméticos, de esta forma se entendía la alfabetización, hoy en día ésta supone una evolución provocada, como bien venimos indicando, por la evolución tecnológica. Actualmente nos referimos a la alfabetización digital que, según señala Tejedor (2007:29) usando unas palabras de Perez Tornero
“alude al proceso de utilizar herramientas de tecnología y comunicación digital y redes para acceder, manejar, integrar, crear, evaluar información para poder funcionar en una Sociedad del Conocimiento.”
Evidentemente este concepto incluye no solo el conocimiento de los recursos tecnológicos y su uso sino también el significado y comprensión de la información que éstos transmiten. Se trata de transformar la información, de la que disponemos y tenemos acceso, en conocimiento. No podemos olvidar que la construcción del conocimiento requiere de la participación, que supone un proceso dialéctico en el cual se contrastan puntos de vista diferentes. Una interacción entre individuos y herramientas de las que se dispone. Lo que se intenta es formar ciudadanos o personas autónomas, críticas y reflexivas que respeten no sólo las normas sociales sino también sus soportes y fuentes de procedencia. Como hemos señalado, teniendo en cuenta éstas se hace necesaria la adquisición de nuevas competencias tanto personales como sociales o profesionales. En una sociedad como esta es por ello necesaria para todos los ciudadanos la alfabetización digital a la que venimos haciendo alusión. Ésta junto a la alfabetización informacional y audiovisual componen la competencia digital que supone el aprendizaje o transformación de la información en conocimiento, aspecto también señalado con anterioridad. En primer lugar, antes de analizar el concepto de competencia vamos a tratar de clarificar el concepto de alfabetización aplicado en este caso a la capacidad de saber cuándo y por qué se necesita información. Si al término alfabetización le añadimos el calificativo audiovisual podemos señalar que ésta implica la comprensión crítica de los lenguajes y medios audiovisuales. Pero si además de esto se pretende también no sólo la localización de la información sino también su valoración reflexiva y crítica, es decir, la consecución de personas responsables con el trato de la información nos estaremos refiriendo a la mencionada alfabetización digital que actualmente se está convirtiendo en un importante reto a nivel social que puede superarse a través de la participación de los distintos estamentos políticos y de la participación de la administración y está directamente relacionada con las demandas de la sociedad informacional. Busca el fortalecimiento de la capacidad de pensamiento crítico, la reflexión sobre la veracidad de la información o el desarrollo de la resolución de conflictos contando con las distintas informaciones de que dispone el individuo.
APROXIMACIÓN AL CONCEPTO DE COMPETENCIA
Una vez caracterizados estos conceptos debemos clarificar el término competencia para posteriormente poder señalar algunos aspectos más relacionados con la competencia digital.
Si nos remontamos a los orígenes de este término hemos de señalar que ha nacido vinculado o asociado al mundo empresarial para posteriormente asociarse al educativo hasta ir integrándose en el mundo académico llegando a ser eje fundamental y centro neurálgico de las reformas educativas. Entendemos la competencia como la capacidad de realización de determinadas tareas. Según señala Ortoll (2007:38)
“El DRAE define el término competencia como “incumbencia/pericica, aptitud, idoneidad para hacer algo o intervenir en un asunto determinado.”
La competencia es la capacidad para realizar ciertas tareas en condiciones idóneas y éticas se fundamenta por tanto, sobre el aspecto actitudinal y el valoral de una cultura, según se recoge en el informe de la OCDE (2003:3)
“Las competencias que los individuos necesitan satisfacer para alcanzar sus metas se han ido haciendo más complejas, requiriendo de un mayor dominio de ciertas destrezas definidas estrechamente.”
En nuestra sociedad, descrita y caracterizada anteriormente, la primera competencia es la de ser ciudadanos informados, capaces de interpretar, analizar y reflexionar sobre imágenes o mensajes audiovisuales o informacionales. Se trata de preparar a los ciudadanos para ser capaces de comprender las NT y de interpretar la información que de ellas se desprende, no sólo esto, sino también capaces de prestar apoyo al desarrollo social y económico pues capacita para la realización de diversas tareas.
A nivel académico esta competencia plantea, al tratarse de un proceso de preparación, de aprendizaje, una doble vertiente, por una parte la competencia del docente y por otra la del educando. En primer lugar el formador necesita conocer los instrumentos y programas que va a usar para de este modo poder en su tarea educativa utilizar los métodos apropiados para conseguir la labor que se propone. Esto es, no podemos darle a un pastor un ordenador para que él solo comience a utilizarlo y comprenda la información que en él puede o va a recibir. Del mismo modo el educador debe conocer no sólo el correcto funcionamiento de las NT, es decir, debe estar alfabetizado en el uso de las NT y ser capaz de desarrollar sus tareas con estos nuevos instrumentos, pero no sólo eso, ha de ser capaz de mediatizar, filtrar, interpretar y analizar la información de la que dispone para de este modo poder infundir en el educando la formación de un pensamiento crítico base de una conciencia autónoma, reflexiva y crítica.
En segundo lugar el alumnado y no sólo éste sino también a ciudadanía en general, según hemos señalado anteriormente nos vemos obligados a adquirir una serie de competencias a nivel personal, social y profesional que nos capaciten para la vida en sociedad en la que nos ha tocado vivir. En este sentido todos y todas a lo largo de nuestra vida somos receptores que estamos aprendiendo, es decir, somos educandos que hemos de adquirir una serie de competencias que nos capaciten para desenvolvernos en sociedad, para interrelacionarnos y convivir con los demás miembros de la sociedad.
Actualmente las competencias básicas de lecto-escritura y cálculo matemático son insuficientes pues el entorno social ha cambiado. A nivel educativo, además de estas competencias, los alumnos al finalizar la enseñanza obligatoria han de, por una parte, conocer y trabajar con los sistemas tecnológicos existentes y, por otra, poseer competencia social y ciudadana para poder, de este modo, comprender la realidad que les rodea. El aprendizaje deben por tanto desarrollarlo como venimos manteniendo a lo largo de toda la vida y deben ser individuos responsables, perseverantes, creativos autocríticos y participativos, responsables, comprometidos.
En definitiva, se persigue la comprensión de la realidad social y profesional en la que vivimos. Para ello no sólo es precisa la competencia digital y el tratamiento de la información sino además, como hemos indicado, la social y ciudadana. Según se recoge en el R/D 1631/2006 del 29 de Diciembre junto a esta competencia en la era digital es preciso desplegar en los ciudadanos la competencia digital que, según consta en el mencionado decreto consiste en “disponer de habilidades para buscar, obtener, procesar y comunicar información y transformarla en conocimiento”.
Una vez perfiladas las competencias básicas que deben desarrollarse en la sociedad del S XXI y antes de pasar a analizar los ámbitos principales para la generación de éstas debemos conceptualizar el término ciudadanía al que ya nos hemos referido.
La ciudadanía la entendemos como una condición por la cual se reconocen y garantizan una serie de derechos y deberes, Esta idea parte de la que, ya en la época clásica, tenía Aristóteles cuando identificaba la ciudadanía con hombres libres. Por otra parte, sólo puede desarrollarse en una sociedad democrática en la cual pueden convivir varias culturas con formas de vida diferentes, convivencia que debe estar regulada por parte del estado que ha de garantizar las condiciones para el disfrute del bienestar. Remite por tanto ésta a una relación entre sujetos y la comunidad política a la que pertenecen. Además está relacionada de forma directa con la que Marshall defendía, aunque no corresponde exactamente con ella ya que, este concepto era insuficiente para una sociedad como la nuestra. Hoy en día la ciudadanía se concibe como la suma de tres categorías: civil, política y social. Este concepto discurre paralelo o va asociado al término democracia y participación, sitúa la vida e igualdad como núcleos neurálgicos de su discurso y exige además un sentimiento de pertenencia que surge en colectividad. Bartolomé Piña (2002:88) se refiere a la ciudadanía como “proceso y práctica por la que los ciudadanos comparten valores y normas de comportamiento que posibilitan la convivencia y les dotan de una identidad colectiva”.
Pues bien, es en esta colectividad, en comunidad donde se origina la necesidad de que el individuo o el ciudadano posea la capacidad de analizar las diferentes situaciones que estando en contacto con otros individuos les toca vivir, y no sólo esto, sino también la información que recibe y de la que dispone. Es en este caso en el que la alfabetización, anteriormente comentada ha de ser aplicada.
Los ciudadanos deben ser capaces de integrarse y de valorar de forma crítica las distintas situaciones que afrontan. Deben saber cómo afrontar la realidad social en la que viven. Por esto mantenemos la idea de que los ámbitos para la generación de las competencias anteriormente señaladas han de ser varios, de forma general la necesidad de aplicar esas competencias surge en la vida aunque los medios de comunicación contribuyen de forma decisiva a ésta; además la convivencia interpersonal es fundamental para el buen entendimiento entre los distintos miembros que conformamos la sociedad.
Tanto desde la educación formal como desde la no formal el educador debe tratar de desarrollar la competencia digital que ha de incluir, según venimos manteniendo anteriormente, la transformación de la información en conocimiento. A pesar de todo, no podemos olvidar que tal competencia implica el uso de recursos tecnológicos, de los que no todos los ciudadanos disponen, esto supone un impedimento a la hora de formar individuos autónomos, responsables y con actitud crítica siempre manteniendo y respetando las diferentes normas de conducta y sociales. Si bien, a nivel legislativo existe una normativa lo suficientemente amplia y exhaustiva para cubrir estas cuestiones. Si analizamos la situación de manera concreta y observando cada uno de los diferentes casos veremos que, aunque cada vez más las NT están llegando no sólo a los centros educativos sino también a otros lugares como pueden ser centros sociales etc, no podemos olvidar aquellos casos en los que la alfabetización no puede realizarse por falta de recursos. Es decir, no podemos hacer caso omiso de la escasez de recursos tecnológicos que en diferentes zonas existe. No cabe duda que los medios tecnológicos son esenciales para enseñar a aprender con ellos, es por esto que las diferentes comunidades autónomas están tratando de introducirlos de forma masiva en los diferentes centros educativos, aún así, la brecha digital entre los que tienen y los que no todavía existe. Apuntado esto retomamos la tarea anteriormente señalada del docente que, debe ser capaz de formar como ciudadanos críticos y activos a sus alumnos. A menudo nos preguntamos a quién compete esta tarea. La respuesta es, en cierto modo, sencilla, se trata de una labor conjunta entre familia y escuela. Debe empezar en casa para continuar en la escuela o viceversa pero, en todo caso, ha de ser una labor continua y constante pues la adquisición de competencia digital es fundamental para la toma de decisiones por parte del individuo y para la resolución de conflictos a nivel particular y también profesional. Por todo ello esta tarea debe iniciarse desde edades tempranas en los niños y ha de ser constante y continua a lo largo de toda la vida.
La adquisición de competencias debe responder a los principios de igualdad y acceso y ha de tratarse de un proceso permanente, esto significa que el estado y, la administración debe estar comprometida con tal labor, no consiste únicamente en surtir a los centros educativos de recursos tecnológicos sino que para tratar de disminuir la brecha digital a la que aludíamos los diferentes ministerios o consejerías deben desarrollar actividades formativas dirigidas a los colectivos con mayor dificultades de acceso a estos recursos sino además las deficiencias de contenido. De esta forma se favorece por una parte el aspecto conceptual y por otra, se fomenta la cohesión social. Como podemos observar la formación es fundamental a todos los niveles y en diversas situaciones y no es exclusiva de unos pocos ni de una determinada edad.
De igual modo que las competencias se generan en la vida, escuela y con la ayuda de los medios de comunicación son éstos sectores los que deben contribuir a generar competencias ciudadanas. Se trata de que el receptor abandone esta fase para pasar a ser actor, constructor de preguntas y a la vez respuestas, de este modo es como se demuestra el fortalecimiento de la capacidad crítica y se genera igualdad tanto de oportunidades como de derechos. Es obvio que las TIC pueden y deben utilizarse para mejora de las oportunidades de todos y todas.
PROPUESTAS PARA EL DESPLIEGUE DE COMPETENCIAS EN LA ERA DIGITAL
A continuación y después de haber expuesto el núcleo teórico sobre el que nos apoyamos vamos a proponer algunas actividades que consideramos fundamentales a la hora de trabajar con el alumnado. Aunque anteriormente nos hemos referido a la necesidad de una formación permanente y dirigida a los diferentes colectivos, vamos a centrar nuestra atención en la educación de alumnado adolescente pues esta propuesta se realiza desde un área que trabaja con alumnado de estas edades.
Como bien sabemos en el R/D 1631/2006 ya se recogen actividades para desarrollar según los distintos niveles educativos e instrumentos de trabajo intelectual. Vamos a centrar nuestra atención en los ciclos educativos más altos, concretamente en el segundo ciclo de la ESO y en la educación superior pues, en ese momento el receptor es ya un sujeto moralmente formado, ha alcanzado el nivel postconvencional de moralidad y debería por tanto ser capaz de emitir juicios morales bien sean de carácter valorativo o bien sean críticos. Como sabemos a veces el nivel de desarrollo moral superior no llega a alcanzarse en ningún momento a lo largo de nuestra vida. Para contribuir a éste y favorecer la emisión de un juicio crítico razonado y razonable sugerimos algunas de las propuestas que a continuación se relacionan.
Antes de referirnos a las actividades señalamos el material del que debe disponer el alumnado, en este caso, sencillo. Se propone el trabajo con prensa digital actual. Se trata de una actividad que en alguna ocasión ha sido llevada a cabo con alumnado del primer curso de Magisterio en las asignaturas de Ética para Educadores y Procedimientos Plásticos en la Escuela de Formación del Profesorado de Lugo. Nos referimos al análisis de información periodística perteneciente a cualquier sección de un periódico de tirada diaria, el alumnado ha realizado esta actividad en el aula de informática del centro donde disponen del material necesario. En grupos ha realizado el análisis de noticias que habían sido previamente seleccionadas, el criterio que debían cumplir era el de hacer alusión a alguno de los derechos universales, se trataba de ver si se vulneraba el derecho en cuestión o cuál era su tratamiento, en caso de que hubiese atentado contra el derecho los miembros del grupo tenían que proceder a analizar la situación para crear una noticia con un contenido similar pero donde se respetasen todos y cada uno de los derechos de la Declaración Universal de Derechos Humanos. Una vez realizado este trabajo en una sesión presencial posterior el alumnado procedía a exponer en alto y para todos y todas los demás asistentes el resultado de su trabajo. Por otra parte, otra actividad desarrollada con el mismo alumnado era el análisis de dilemas sobre los medios de comunicación o la sociedad del conocimiento. Este tipo de actividades son esenciales para formar el criterio ético en el alumnado además de ayudar a tomar conciencia de la jerarquía de valores de los participantes. Por otra parte favorece la empatía, el respeto por opiniones ajenas, favorece el diálogo, desarrolla la lógica discusiva y fomenta el cultivo de la inteligencia emocional aplicada a la resolución de conflictos.
Tiempo atrás en la asignatura de Procedimientos plásticos habíamos realizado también con alumnado del primer curso de magisterio una actividad en la cual se trabajaba con imágenes publicitarias en cualquier formato: papel, digital, audiovisual, o radiofónico, se trataba de que el alumnado comprendiese no sólo cómo se forma un imagen publicitaria, los componentes de la misma, su colorido y tratamiento de la iconografía sino además que fuera capaz de analizar el contenido, la vulneración de los derechos humanos o su calidad a nivel moral, es decir, el alumnado había de analizar lo que veía y lo que sería un anuncio políticamente correcto. Como podemos observar la filosofía es similar pues se trata de conseguir el mismo objetivo, anteriormente explicado.
Sólo nos referimos a una actividad de este tipo y no a una de carácter más técnico porque esta tarea ha sido llevada a cabo en un aula de 1º de Educación Primaria en la E U de Formación del Profesorado de Lugo y en esta titulación el alumnado dispone de una asignatura de Nuevas Tecnologías donde reciben toda la información precisa para el manejo de estos recursos. Por tanto contando con los conocimientos que el alumnado posee se trata de realizar una tarea de carácter interdisciplinar que relacione lo que el alumnado conoce y pueda ponerlo en práctica.
Además de este tipo de actividades podemos proponer otras que quizás corresponda a otros departamentos como el de Orientación o el de Lingüística que también imparten asignaturas en la titulación a la que nos referimos. Se trata de alguna actividad que puede llevarse a cabo en centros socioculturales o en ayuntamientos, va dirigida a población de todas las edades y no solamente a adolescentes pues la competencia digital debe, como hemos visto, ser adquirida por el conjunto de la población que conformamos la sociedad. Se trata de que se formen ciudadanos autónomos y reflexivos, con capacidad crítica, para ello es fundamental el conocimiento del idioma que en cada comunidad autónoma coexiste con el español. Pues bien, en el caso de nuestra comunidad autónoma donde los medios de comunicación locales se expresan en gallego es fundamental que la ciudadanía conozca este idioma para que pueda comprender la información de la que dispone y la que le llega a diario a través de los diferentes medios. EL aprendizaje de éste fomenta por lo tanto la interculturalidad, la convivencia y la comprensión de los mensajes que recibimos lo que redunda, como hemos señalado, en fomento de la competencia digital básica para la formación de ciudadanos críticos y reflexivos.
De lo señalado hasta el momento concluímos la necesidad de que la ciudadanía en general y los adolescentes en particular conozcan y comprendan cómo están construidos los documentos audiovisuales, su carácter institucional, el contexto cultural, función y mantenimiento de la ideología dominante. Según venimos manteniendo estamos en la época de la palabra impresa y año tras año se viven cambios a todos los niveles y especialmente el tecnológico y comunicacional lo que implica que se necesiten proyectos que ayuden a la ciudadanía a decodificar analizar y evaluar la información, por ello es preciso el desarrollo de actividades y programas que impliquen a los diferentes medios y se necesita a su vez una ciudadanía alfabetizada capaz de leer, decodificar y construir mensajes, capaz en definitiva de comunicarse de forma variada.
Por una parte está la tecnología multimedia que permite acceder a los diferentes medios y que posibilita a su vez, la producción en distintos soportes y por otra se encuentra la integración multimedia que posibilita el contacto con la información en general y la profundización en aspectos concretos de un determinado medio. Creemos por tanto precisa la educación para la comunicación que ayuda a entender codificaciones y orienta hacia el análisis complejo de información. La formación de la ciudadanía digital podemos entenderla como un proceso de crecimiento cultural, un proceso de transformación de la información en conocimiento y del que somos, en buena medida, responsables los educadores. Necesitamos una ciudadanía que pueda utilizar la información de la que dispone de forma autónoma, no es suficiente ser capaz de buscar información o acceder a ella, es preciso el conocimiento y gestión de la misma. La concienciación de que en la sociedad red existen otras personas con las que podemos intercomunicarnos y convivir, de los cuales podemos aprender y a los que posiblemente enseñemos con nuestras actuaciones responsables. la participación y acción responsable son pues, la base sobre la que se construyen programas de alcance fundamentalmente infantil tales como Eurokid o Atlas de la Diversidad, ambos cofinanciados por la Unión Europea y con una finalidad integradora pues persiguen la integración cultural y el conocimiento de la diversidad de culturas que convivimos en el mundo. Un poco en esta línea es en la que proponemos las actividades a las que hemos hecho referencia ya que, el objetivo que persiguen es, como hemos podido comprobar, similar.
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