IV Congreso de la CiberSociedad 2009. Crisis analógica, futuro digital

Grupo de trabajo C-18: Movimientos sociales y redes tecnológicas

Cibervoluntariado: Proactividad de la e-ciudadanía senior

Resumen

Esta comunicación es resultado de un trabajo de investigación sociológico, que tiene como objeto de estudio, el grado de tecnologización digital de los adultos mayores en Extremadura.

Se ha difundido que la actual revolución socio-tecnológica es patrimonio exclusivo de usuarios en edades juveniles. Más allá de esa realidad construida socialmente por intereses, las circunstancias analizadas en grupos seleccionados de personas mayores mediante la técnica de investigación cualitativa del focus group, refleja una realidad desconocida para la mayoría social, que emerge desde nuestro contexto tecnologizado.

En concreto, pueblos y ciudades extremeñas, con personas jubiladas de más de 55 años que siendo usuarios de las TIC, superan la brecha digital para convertirse en ciudadanos proactivos mediante el desarrollo de iniciativas de e-inclusión con mayores y otros grupos sociales (niños, inmigrantes, reclusos, discapacitados, etc.). Es el fenómeno del cibervoluntariado, que subyace en el interés del investigador por descubrir las ganas de aprender, compartir y contribuir de forma desinteresada, al fomento del uso y conocimiento de herramientas tecnológicas entre la población con menores oportunidades de acceso y/o formación.

Así, una serie de datos lingüísticos aportados por los mayores consultados, junto a reflexiones del autor, escenifican un ambiente de interacción con las TIC, generador de hábitos tecnológicos, valores, creencias y expectativas compartidas por esta e-ciudadanía senior.

Contenido de la comunicación

1. MAYORES EN CONTEXTOS SOCIO-TECNOLÓGICOS

Resulta interesante conocer la opinión de los adultos mayores sobre la incipiente sociedad de la información en la que nos encontramos inmersos la mayoría de las sociedades occidentales. Ciertamente, se trata de grupos de personas con distintos niveles de habilidad tecnológica, desde niveles básicos hasta avanzados en cuanto al uso de las TIC. A pesar de estas diferencias de conocimiento tecnológico, la mayoría valora de modo positivo la evolución social alrededor de la innovación tecnológica, principalmente en el ámbito doméstico y personal.

Como se podrá comprobar a continuación, todo son beneficios, y pocas las desventajas de la influencia de las TIC en nuestras vidas, a tenor de la diversidad de opiniones expuestas en cada grupo; de manera, que estas herramientas tecnológicas propician el desarrollo más eficaz de algunas de las actividades de la vida cotidiana, especialmente entre las personas con edades avanzadas.

Así, estas personas con edades que oscilan entre los 60 y 75 años, que viven en el medio rural y urbano extremeño, reconocen y valoran la evolución de la sociedad española en las últimas décadas, motivado por el desarrollo y la innovación tecnológica aplicada a distintos campos.

Todo esto de las nuevas tecnologías es un mundo apasionante para mi, y creo que muy positivo para avanzar como sociedad moderna.” (Fernando, GD 3).

Algunos establecen estados comparativos entre distintos momentos de nuestra historia más reciente que pueden resultar extremos, pero a la vez ilustrativos por haberlo vivido en primera persona, en los últimos años. Estos mayores perciben mejor que nadie los cambios sociales producidos en España, dejando de ser un país con carencias educativas unido al retraso secular en innovación tecnológica, no hace más de treinta años. Especialmente, si nos comparamos con países de nuestro entorno donde los regímenes políticos han favorecido la puesta en marcha de políticas públicas a favor de la formación académica y profesional de un capital humano cualificado para un mercado productivo competitivo.  

España fue un pueblo de analfabetos, y este tiempo de tecnologías ha generado cambios del 100% en la sociedad, y en tan poco tiempo.” (Bizarro, GD 2)

Se ha producido un salto cualitativo muy importante en los últimos años…, recuerdo mi primer teléfono móvil que era más grande que un zapato, y ahora son como un llavero”. (Lorenzo, GD 3).

Incluso, afirman que esta evolución social está abierta a cualquier persona con independencia de su edad. Según sus opiniones, la asociación entre el fenómeno de brecha digital y las distintas generaciones que comparten sus vidas en este contexto socio-tecnologizado se desmonta por completo. Esta forma de pensamiento es fruto de su experiencia tecnológica como usuarios y cibervoluntarios.

La sociedad actual despierta el interés por las tecnologías digitales, en cualquier persona, con independencia de su edad.” (Emilio, GD 4)

Los tiempos han cambiado nuestra forma de ser, y necesitamos de estas tecnologías para vivir día a día.” (Mariano, GD 4)

1.1. La revolución senior con las TIC

El contexto actual es consecuencia de una revolución tecnológica de la que las personas mayores también son protagonistas, como algunos mayores quieren hacernos entender. Lo cual es cierto, debido al interés generado entre los adultos mayores en relación con el uso de la TIC, que igualmente están modificando sus estilos de vida. De ahí que quienes componen este sector de la población perciban y aprecien mejor que otros colectivos sociales los cambios producidos en las últimas décadas en nuestro país.

En 50 años hemos cambiado tanto debido a la evolución que disfrutamos las personas de todas las edades. Hemos sabido aprovecharnos del uso de las TIC para aprender más con nuestra edad avanzada.” (Filo, GD 1)

Quizás las cifras de los estudios oficiales no reflejen esta realidad emergente sobre los procesos de alfabetización en tecnologías digitales entre nuestros mayores de hoy. Existen programas de dinamización tecnológica desarrollados por administraciones públicas y entidades privadas que pretenden que los mayores formen parte de este conjunto de transformaciones características de la sociedad de la información, como indica a continuación una persona que habla de revolución de mayores.

Ha sido una revolución que nunca pensé que me fuera a interesar el hecho de aprender a utilizar los ordenadores. Es una revolución de mayores”. (Josefa, GD 2)

Destacar la capacidad de adaptación y aceptación de los mayores con respecto a los avances técnicos producidos en el marco de esta era digital. Unos adultos mayores que han sabido adaptarse a este nuevo escenario donde las TIC juegan un papel esencial en nuestras vidas. De ahí que existan múltiples programas de alfabetización tecnológica dirigidos a todos los colectivos sociales, haciendo especial hincapié en aquellos que puedan ser más vulnerables de la brecha digital.

 “Esta era no nos coge fuera de lugar, pues estamos aprovechando las muchas posibilidades tecnológicas que nos ofrecen algunas instituciones públicas y privadas para facilitar su acceso.” (Javier, GD 2)

Antes fue la escritura, y ahora es el manejo de los ordenadores, por tanto, hay otro tipo de analfabetismo en este tiempo.” (Josefa, GD 2) 

“…quien no sepa utilizar estos medios tecnológicos será un analfabeto el día de mañana. (Javier, GD 2)

Hay expresiones sabias, propias de la experiencia de estas personas que podrían ser aprovechadas como mensajes publicitarios de cara a la venta de ordenadores entre el colectivo de mayores en nuestro país. La siguiente afirmación rompe con los estereotipos originados en este contexto socio-tecnologizado donde parece que lo digital únicamente guarda relación con las cohortes de edades juveniles frente a unos mayores que parecen quedar apartado de los avances técnicos en este momento histórico. Así, esta persona indica que la edad no es obstáculo para el aprendizaje del uso de las TIC, ya que estos instrumentos no entienden de edades entre sus usuarios.

Me gusta a aprender a pesar de mi edad, pues los ordenadores no entienden de edad.” (Filo, GD 1)

Indicar que algunos de los participantes en los grupos de discusión han tenido contacto con las primitivas tecnologías digitales, ya que formaban parte de sus herramientas de trabajo cuando estaban en activo. Se trataba de grupos minoritarios de trabajadores quienes aprovechaban las ventajes de su utilización en el ámbito laboral, seguramente desempeñando funciones con un mayor rango de cualificación profesional para su aplicación productiva.

Los medios humanos de ahora están mejor preparados para trabajar con los ordenadores, pues en mi época éramos una minoría los que utilizábamos estas tecnologías.” (Manolo, GD 1)

Resulta interesante saber que estas generaciones de adultos mayores han vivido la evolución tecnológica desde sus puestos de trabajo, no exenta de reacciones contrarias a sus usos.

Yo era reacio a tener ordenadores en mi trabajo, aunque reconocía que era una herramienta muy útil. Así ahora lo miro con otros ojos…” (Javier, GD 2)

Yo odiaba las nuevas tecnologías como herramienta de trabajo cuando trabajaba en mi empresa; ahora me agrada mucho conocer más sobre el uso de las TIC.” (Manolo, GD 4)

Así, aquellos primeros avances en las TIC han pasado de ser valoradas como instrumentos de producción laboral a medios de ocio y recreo personal, con los que ocupan una gran parte de su tiempo libre como jubilados.

Llevo más de 20 años utilizando distintos programas informáticos por motivos laborales, y ahora es mi “hobby”. (Rafael, GD 2)

“…es una gran satisfacción poder conocer más cada día de este mundo, hasta absorber gran parte de las horas de mi tiempo libre. (Emilio, GD 4)

1.2. Generación velocista en tecnologías digitales

En ocasiones, se comprueba que el discurso de estas personas refleje un sentimiento de pesadumbre en relación a las posibilidades de acceso educativo y tecnológico que tienen al alcance la mayoría de miembros de las actuales generaciones juveniles.

Conviene recordar que estos adultos mayores fueron criados en una etapa de la Historia de España, la posguerra, cuando las carestías materiales estaban muy presentes en su cotidianidad. Por ello, establecen en sus comentarios un estado comparativo permanente entre lo que fue ayer y hoy, propio del imaginario social de esta generación de posguerra.

En sus comentarios recalcan las múltiples oportunidades a disposición de los jóvenes de ahora, en este caso, en el ámbito de las tecnologías digitales, que también saben aprovechar las personas de esta cohorte nacida en los años cuarenta del siglo XX.

 “Ya me hubiese gustado tener esta oportunidad cuando era joven.” (Emilia, GD 1)

Para mi las nuevas tecnologías es como si fuera un juego, nos vamos adentrarnos poco a poco, hasta convertirse en un desafío ahora de mayores, ya que cuando éramos niños no tuvimos esta oportunidad.” (Enrique, GD 2)

Estoy interesada en el uso de los ordenadores, pues no quiero ser una analfabeta en el futuro; ya tuvimos demasiadas dificultades cuando pequeñas para ir a la escuela…, eran otros tiempos.” (Lucía, GD 1)

Ante tales circunstancias vividas, exteriorizadas a través de las palabras de estos mayores consultados, se refleja un intento desmedido por recuperar el tiempo perdido mediante la comprensión de unos conocimientos tecnológicos que les permita estar situado en una posición adecuada en la sociedad de la información. Se puede utilizar símil de alguien que perdió un tren por llegar tarde a una estación de ferrocarriles, y que ahora corre a la siguiente para tomar ese tren que le llevará a su destino deseado.

No tuve la oportunidad cuando era joven, y ahora puedo consultar toda la información que deseo y aprender aquellos conocimientos que no pude en el pasado.” (Gabriel, GD 3)

...el saber no ocupa lugar, y por eso me gustaría haber aprendido bastante más cuando era más joven.” (Manolo, GD 1)

Las nuevas tecnologías estaban muy lejanas para mí, pero ahora que las conozco mejor, creo que tengo mucho que aprender…. Tengo que aprovechar esta oportunidad de saber más de tantas cosas que me interesan...” (Lorenzo, GD 3)

A continuación, aparece un testimonio valioso por su ingeniosidad para comparar momentos históricos tan diferentes, entre su pasado y su presente como personas mayores. Para ello, utiliza un término como es “cartilla digital”, que bien podría utilizarse en el contexto educativo actual en cualquiera de los procesos formativos de los niños y jóvenes de hoy.

“… siempre he tenido mucha curiosidad por aprender a través de los libros, y ahora lo hago también a través de esta cartilla digital”. (Pepita, GD 3)

No cabe duda que cuando los mayores abordan la cuestión tecnológica aducen falta de habilidades y destreza en su manejo, además de una memoria deteriorada para almacenar los datos relativos a su uso y aprovechamiento. Casi siempre surgen las comparaciones con las generaciones juveniles que son los principales usuarios y agentes de penetración tecnológica en los ámbitos familiares.

Hay personas mayores que rechazan estas tecnologías, mientras que aumenta el número de usuarios tecnológicos entre los más jóvenes...” (Emilio, GD 4)

Incluso, aparece el elemento de rechazo del uso de las TIC entre quienes componen este segmento de población como algo connatural con sus edades avanzadas. Quizás resulte todo un tópico, pero ciertamente cuando se abre el debate social sobre las tecnologías digitales casi siempre se asocia con la ciudadanía más joven, haciendo especial hincapié sobre los riesgos del ciberespacio para su formación integral como persona.

No es extraño que los propios mayores interioricen este discurso sobre una situación de discapacidad provocada por sus edades avanzadas en cuanto al uso y aprovechamiento de estas herramientas tecnológicas. Esto conlleva una especie de tecnofobia durante la vejez; aunque exista una vanguardia de adultos mayores que por distintos motivos quieren estar presentes y conocer los diferentes avances en tecnologías digitales.  

Entre muchos mayores hay una barrera mental por miedo al ridículo a participar en cursos de informática… Hay una especie de rechazo personal de no salir de su entorno… Entienden que su vida es para descansar, y nada más…” (Emilio, GD 4)

Hay gente que tiene mucho miedo a la hora de conocer el mundo de las nuevas tecnologías, incluso, algunos sienten vergüenza por aprender, o se piensan inferiores que otros mayores que saben más.” (Javier, GD 2)

2. USOS APLICADOS DE LAS TIC

Este apartado resulta significativo para comprobar las múltiples formas de usos aplicados de las TIC entre las personas mayores consultadas en Extremadura. Quedará demostrado que estas tecnologías digitales también es asunto de estos segmentos de edad, al igual que de otros. Parece que las TIC es patrimonio exclusivo de los jóvenes, y nada más lejos de la realidad cuando se enumeren cada uno de los hábitos tecnológicos que comparten los adultos mayores consultados a través de los grupos de discusión organizados.

Por tanto, los siguientes datos rompen con ese discurso social manido que pretende apartar a la ciudadanía senior de cualquiera de los avances tecnológicos que se aplican en distintos campos de la sociedad, especialmente los relativos a las actividades de la vida diaria.

Al tratarse de las TIC, lo primero es la información. Las computadoras de uso doméstico al alcance de estos mayores representan una fuente informativa a escala global, que hasta el momento no habían podido conocer, tal y como se relató en el anterior apartado. Insisto sobre la proporción creciente de personas de más de 60 años que se están “enganchando” al manejo de distintos medios tecnológicos digitales, debido a la funcionalidad que comprueban y los beneficios personales que les reporta, como veremos a continuación. 

Estas generaciones de mayores forman parte de este momento histórico donde las TIC desempeñan un papel esencial en las sociedades modernas. Cambian los estilos de vida, surgen nuevas formas de telecomunicación, se utilizan nuevos meta-lenguajes, existen otras maneras de expresión pública, participamos en redes sociales en Internet,…, digamos que se está generando una cosmovisión propia en esta fase incipiente de la sociedad de la información o del conocimiento.

Y los mayores están presentes en esa transformación societaria, participando y liderando espacios de relación interpersonal en esta cibersociedad. Todos queremos combinar nuestra identidad física con otra virtual que se desarrolla en parámetros hasta el momento desconocido para la mayoría social. También los adultos mayores están siendo seducidos por los encantos de las tecnologías digitales, pues no quieren quedarse fuera de esta nueva sociedad en construcción.

2.1. Información y conocimiento digitalizado

Dicho todo esto, se inicia este análisis de contenido sobre lo expuesto en los distintos grupos de discusión, señalando los aspectos relativos a la búsqueda de información puntual entre los mayores participantes.

En ese sentido, subrayar como estas personas también se informan sobre lo que acontece tantos en sus contextos locales como a escala global, a través de las ediciones digitales de los medios de comunicación social, especialmente la prensa escrita. Los medios informativos convencionales también son utilizados por este colectivo social, pero se complementa con las versiones digitales de los diarios locales y nacionales. Estos mayores han descubierto la inmediatez de la información que fluye en una “aldea global”, donde lo local es una pieza más del puzzle global.

Tales datos resultan reveladores para quienes diseñan estos espacios informativos en la red, de cara a facilitar la accesibilidad en su lectura periódica por estos usuarios con ciertas limitaciones sensoriales (la vista).

Yo al menos estoy informado al día, leyendo periódicos digitales que informan en tiempo real…” (Manolo, GD 1)

 “Estamos muy bien informados de todo lo que ocurre en el mundo, gracias a Internet.” (Manolo, GD 1)

Son muchas las razones comentadas por estos mayores en su consideración de las TIC como fuente de conocimiento, a pesar de las dificultades encontradas en su manejo habitual. Pero antes de citar algunos de los contenidos de interés mencionados, la clave reside en el ordenador como herramienta tecnológica para aprender navegando por Internet, y así aprovechar el tiempo libre de estas personas inactivas laboralmente. Así, me atrevo a afirmar que la curiosidad que siempre ha sido asociada a niños en desarrollo, también forma parte de personas envejecidas.

“…utilizo el ordenador como herramienta para aprender y aprovechar mi tiempo como mayor.” (Fernando, GD 3)

A continuación, se exponen varios de los contenidos de interés mencionados durante el desarrollo de los grupos de discusión. Estos testimonios ponen de manifiesto que el fenómeno “wiki” ha calado en este grupo de edades, quizás no tanto como usuarios colaboradores, pero si como receptores de los datos que ofrecen estos sitios web que abogan por el contenido libre. Son los siguientes:

Yo soy una negada para esto de los ordenadores, pero me gusta, pues es como una gran enciclopedia para el saber…” (Emilia, GD 1)

 “Hemos aprendido a escuchar música, ver obras de arte,…, a través de programas y juegos en Internet…” (Enrique, GD 2)

Me gusta Internet para conocer más sobre la Naturaleza. Para ello, le dedico de una hora a una hora y media cada día.” (Manolo, GD 3)

Me interesa la Historia de España, y por ello, Internet resulta una fuente de información muy interesante…” (Lorenzo, GD 3)

A mi me gusta hacer consultas de tipo cultural en Internet, además de poder conocer la previsión del tiempo en cada momento…” (María, GD 1)

He querido diferenciar este tipo de contenido de otros, pues va más allá de la mera búsqueda de información, para conocer virtualmente un espacio cultural como es un museo. Quizás sea ciencia ficción para algunos adultos mayores, pero cada día hay más internautas de estas edades que realizan visitas virtuales para recorrer museos, conjuntos arquitectónicos de ciudades, paisajes naturales, etc. La visualización de fotografías y panorámicas en 360º permiten este conocimiento, que de modo físico quizás no resultaría posible por distintas circunstancias particulares. 

“…y realizar visitas de museos sin estar en ellos,…” (Emilia, GD 1)

Con todos estos contenidos expuestos, se llega a la consideración de las herramientas tecnológicas como un medio en si mismo, al facilitar la ocupación del tiempo libre de las personas mayores que se acercan y aprenden su utilización. Digamos que se trata de un ocio formativo que gira alrededor de las TIC, que se convierte en una práctica diaria. De ahí, que el aburrimiento que algunos adultos mayores dicen padecer hasta el hastío vital, desaparece con este entretenimiento que son los ordenadores e Internet. 

El aburrimiento no existe en mi vida como jubilado, pues dedico mucho tiempo al aprendizaje de estas tecnologías.”(Pedro, GD 4)

A partir de aquí, son muchas las posibilidades que ofrecen las TIC, y que las personas mayores han sabido reconocer en beneficio propio y compartido con personas de igual o distintas edades. Así, la enemiga soledad que padecen tantos mayores en la sociedad actual, puede ser erradica mediante el fomento del uso de distintas herramientas de tecnología digital que une a las personas, a pesar de la distancias que las separa. En otros apartados se abordan en profundidad la importancia de estos hábitos tecnológicos a favor del desarrollo personal y social en la vejez.

 “Las tecnologías son una alternativa para aprovechar el ocio, de relación, de poder enseñar a otras personas y de aprender a la vez con esta práctica.” (Isabel, GD 3)

2.1.2. Internet: La gran enciclopedia de la salud

Se comentaba al inicio de este apartado que se podría realizar un catálogo amplio de utilidades de las TIC entre los adultos mayores de hoy. En cuanto al ámbito de la información que buscan en la red, destaca todo lo relacionado con la salud. Este dato viene a reflejar una realidad connatural con el envejecimiento y la vejez, como fase vital en la que se encuentran estos mayores participantes en los grupos de discusión.

De cualquier manera, la salud es una de las temáticas más consultadas por los internautas, con especial incidencia entre las personas mayores. Insisto que los asuntos relativos a los hábitos de vida sanos y saludables están presentes en cualquier grupo de edad.

De forma más específica habría que decir que los sitios web que suelen visitar los adultos mayores ofrecen informaciones relativas a determinadas enfermedades y tratamientos de dolencias, que aparecen en sus vidas a partir de ciertas edades avanzadas. De ahí, que estas personas hayan encontrado estos espacios de encuentro y documentación en la red, que hasta el momento no existían, y que tienen un público que supera los 60 años. 

“…la medicina ha avanzado mucho en estos últimos años, y ahora está casi todo en Internet para nuestro conocimiento.” (Manolo, GD 1)

De todos es sabido que los contenidos que ofrecen algunas páginas webs no son válidos, y por tanto, existe el riesgo que internautas inexpertos crean todo lo que se indica en tales espacios. Y más cuando se trata de la salud. Así, se llega a la conclusión que toda la información publicitada en Internet no puede considerarse como conocimiento, pues carece del cumplimiento de una serie de criterios de validación científica.

La cibersociedad está compuesta por personas que buscan enriquecerse a costa de la incertidumbre y la desesperanza de otras, ofreciendo “pastillas milagrosas” para casi todos los males conocidos. Por eso, la precaución es un elemento esencial en el manejo de las TIC para evitar situaciones ingratas que puedan afectar primordialmente a nuestro estado de salud.

Pero más allá de estos consejos para las personas mayores que utilizan la red, se observan los beneficios que han supuesto el uso de las TIC en materia de salud. Algunas personas han experimentado el hecho de localizar clínicas y médicos especialistas que atienden enfermedades, que quizás no resultaban igualmente eficaces en sus tratamientos habituales. Así, pudieron contactar de modo personal tras un primer contacto virtual con estos facultativos para mejorar su calidad de vida.

Gracias al uso de Internet, he podido aprender más sobre mi enfermedad, pudiendo llegar a contactar con médicos especialistas...” (Emilia, GD 1)

Otro de los aspectos que destacan los mayores que intervinieron en los grupos de discusión, fueron aquellos que unen las tecnologías digitales y la estimulación cognitiva. Si bien es cierto, las TIC pueden resultar un medio idóneo para mantener activa la mente humana, debido a las operaciones intelectuales y físicas que realizamos con el manejo de los programas informáticos que tienen instalados los ordenadores domésticos.

Estoy “enganchado” al Power Point, pues desarrolla mi cerebro con las presentaciones que suelo preparar… (Lorenzo, GD 3)

De manera que estas formas de uso y aprovechamiento individual de las herramientas tecnológicas, al alcance de cualquier persona, especialmente entre quienes se encuentran en la franja de edad sobre la que pivota este análisis sociológico, podrían mantener en mejores condiciones sus capacidades humanas, a pesar del envejecimiento. Me estaría refiriendo al conjunto de habilidades físicas y psíquicas que intervienen en los hábitos tecnológicos, que de no experimentarlas se menoscaban por el paso del tiempo. Todo un reto por descubrir en cuanto a la prevención de las situaciones de dependencia y la promoción de la autonomía de las personas mayores, en definitiva, de su calidad de vida.

 “Estas tecnologías son muy buenas para tener activa la mente, pues nuestro cerebro se agiliza con las actividades de informática...” (Bizarro, GD 2)

Insistiendo en lo apuntado con anterioridad, la utilización de las TIC supone una actividad de terapia ocupacional para los adultos mayores, que en algunos casos, fomenta la participación interpersonal y social como veremos a continuación. Así, se previenen determinadas patologías relacionadas con la salud mental.

 “…tengo mi tiempo ocupado, y eso me ha permitido tener una buena salud mental tras jubilarme.” (Emilio, GD 4)

Las TIC me ha beneficiado personalmente, pues hace 15 años tuve un accidente laboral, y me apartaron de una vida normal…, y los ordenadores me sacaron de una depresión…” (Lorenzo, GD 3)

Incluso algunos usuarios sexagenarios enseñan sus trucos para no olvidar el manejo de los programas informáticos que les interesa para sus prácticas tecnológicas.

“…como tenemos las conexiones neuronales algo deterioradas a nuestras edades, tengo la costumbre de escribir a mano en una libreta cada paso que doy en el ordenador...” (Emilio, GD 4)

2.2. Comunicación digitalizada

La otra función relevante que aportan las TIC para estos adultos mayores es la comunicación interpersonal en la distancia. Este hecho tan significativo ha revolucionado las vías de comunicación, en especial con aquellos familiares y amistades con quienes se tenía contactos muy esporádicos que coincidían en periodos vacacionales, celebraciones familiares y festividades agendazas en el calendario (Navidad, Semana Santa, verano, bodas, funerales, etc.).

Las tecnologías tienen la ventaja, entre otras, que nos permiten la comunicación rápida e instantánea con personas que viven distantes.” (Gabriel, GD 3)

Para tal fin comunicativo, la mayoría de estos mayores han invertido sus ahorros en la adquisición de ordenadores conectados a Internet, acompañados de toda una serie de periféricos que les permiten poner en práctica sus aficiones como veremos a continuación. Entre esos elementos destaca la webcam para comunicar con frecuencia con sus familiares más directos (hijos, nietos, hermanos, etc.). De manera, que han sustituido o complementado la telefonía fija y móvil con programas de mensajería instantánea, envío de correos electrónicos, etc., que permiten mantener sus relaciones familiares en la distancia.

 “Me comunico con mi familia a través del Messenger con webcam, algunos días a la semana. Antes era con una conferencia telefónica, ahora utilizo una webcam.” (Pedro, GD 4)

Quizás pueda pasar desapercibido entre quienes somos usuarios habituales de estas tecnologías digitales, casi siempre aplicadas al mundo laboral y profesional. Pero este filón encontrado en las TIC resulta interesante de analizar en profundidad, pues los sentimientos de abandono o soledad tras llegar a la vejez son bastantes comunes a estas edades avanzadas. Por tanto, el hecho de enviar periódicamente un correo electrónico para compartir archivos de texto o de imágenes con hijos y nietos, puede representar la mejor medicina que prevenga de determinados estados de ánimo depresivos que conllevan otras patologías más graves.

Son casos de hijos que abandonaron sus hogares familiares al cumplir unas edades propicias para desarrollar un proyecto de vida futura de manera autónoma. Tal situación conlleva la aparición del denominado nido vacío en las familias, que afectan de primera mano a las madres. Unas mujeres que por diversas circunstancias de sus vidas no tuvieron la oportunidad de trabajar fuera de casa, y por tanto, desempeñando siempre las funciones de tareas domésticas, crianza de hijos, acompañamiento del marido, asistencia a familiares dependientes, etc.

Ante esta realidad social y familiar, el aprendizaje en el uso de las TIC tiene esa carga emocional que fomentar en los procesos de alfabetización digital dirigidos a los adultos mayores. Los medios telemáticos pueden cumplir con la función trasmisora de afectos, que puedan cubrir estas necesidades humanas, a pesar de las distancias que separan a los mayores de sus familiares más directos (hijos, nietos, hermanos, etc.).

 “…estoy al día con mis nietos, estén en Francia, Barcelona, etc. He sustituido el teléfono por los correos electrónicos para contactar con mis familiares.” (José, GD 2)

En algunos casos se podría hablar de ciberamistades, aunque generalmente con quienes se comunican a través de los medios digitales son personas conocidas que pertenecen al ámbito más próximo del mayor, pues no aceptan otro tipo de amistades. Los motivos que argumentan son la desconfianza y la inseguridad que les provocan este tipo de contactos virtuales. De ahí que chatear, algo bastante común entre los internautas más jóvenes, no resultan del gusto entre los adultos mayores, por algunos de los motivos expuestos.

“…no me gusta chatear, pues lo encuentro absurdo, una pérdida de tiempo,…” (Emilio, GD 4)

Resulta interesante comprobar como las TIC se han convertido en un canal telemático de contacto con aquellos miembros de la familia, que por diversas circunstancias pasadas tuvieron que abandonar sus localidades de origen. Me estoy refiriendo a la emigración que muchos extremeños sufrieron a finales de los años sesenta, obligados a desplazarse fuera de sus pueblos y ciudades, cuando no había posibilidades de cumplir con las expectativas deseadas de trabajar y residir en el mismo territorio autóctono. Tiempos difíciles en nuestra comunidad que forman parte de la memoria histórica de tantos extremeños, algunos ya retornados a sus lugares de nacimiento o próximos, y otros muchos que optaron por quedarse en los lugares de recepción como emigrantes.

Así, los medios de comunicación digitales permiten mantener contactos fluidos en las familias, a pesar de la distancia física que los separa. Es una forma de mantener unida a las familias, de estrechar lazos interpersonales, que quizás estaban deteriorados con el transcurso de los años. 

Con la emigración muchos familiares se marcharon de nuestros pueblos. Así, antes comunicaba únicamente con mis familiares cuando se celebraban las fiestas tradicionales. Ahora puedo desde mi casa comunicar con estos familiares a través de los instrumentos tecnológicos que tengo, recuperando así estas relaciones.” (Pedro, GD 4)

También es reseñable el hecho de recuperar viejas amistades de épocas vividas en el colegio, en el trabajo o en el servicio militar, que los varones por entonces cumplían durante períodos extensos de sus vidas juveniles. Todo un reto para quien se proponga reiniciar este tipo de contactos en la distancia, incluso en ocasiones olvidados, que siempre representan un sentimiento de nostalgia de lo que estos mayores fueron en su niñez y juventud.

Para ello, las TIC son un perfecto aliado que permite localizar a estas amistades, para después conectar con asiduidad, y así poder recordar conjuntamente aquellos años y experiencias vividas en primera persona del plural.  

 “…ahora (los ordenadores) se han convertido en un medio de relación personal con gente que hacía tiempo con los que no contactabas..., antiguos compañeros de trabajo, colegio o “mili”...” (Javier, GD 2)

3. HÁBITOS TECNOLÓGICOS EN LOS MAYORES

Las utilidades comprobadas en cuanto a las funciones de información y comunicación que ofrecen las herramientas de tecnología digital entre la generación actual de personas de 65 y más años, han motivado un crecimiento progresivo del número de usuarios de las TIC, en los últimos años. La importancia del manejo de equipamiento informático, sus programas y la conexión a Internet se consideran una práctica habitual en sociedades tecnologizadas. De lo contrario, formarían parte de bolsas de excluidos socialmente, debido a la brecha digital, siendo los nuevos analfabetos del siglo XXI.  

Entre los hábitos tecnológicos más comunes, según indicaron los mayores consultados, se situaría todo lo relacionado con la digitalización de imágenes fotográficas y videos. Claro está que para llevar a manejar como usuario algunos de estos “software”, se requieren muchas horas de prácticas. Así, se trataría de usuarios particulares con un nivel avanzado para obtener el máximo rendimiento de estos programas informáticos.

He digitalizado vinilos, fotografías y videos con distintos programas informáticos. Estas han sido mis tareas de aprovechamiento…” (Fernando, GD 3)

Esta práctica tecnológica tiene el valor añadido de conservar fotos y videos que serán traspasados en soporte digital de padres a hijos. Digamos que cada familia está componiendo su propio álbum de imágenes para el recuerdo personal y familiar, a modo de legado intergeneracional.

En mis ratos libres me gusta editar mis propios videos familiares, ese es mi hobby.” (Manolo, GD 4)

“…me gusta la manipulación de fotos digitales, nuevas y antiguas, para su mejor conversación pensando en el futuro.” (Lucía, GD 1)

“…tenemos fotos de hace 40 años que hemos digitalizado para compartirlas con nuestros hijos.” (José, GD 2)

Retomando la importancia informativa y de conocimiento que conllevan las TIC para los mayores, parece que éstos hayan descubierto las múltiples posibilidades que ofrecen estas herramientas tecnológicas para satisfacer su afición por la lectura. De ahí, que demanden un mayor acceso a distintas obras literarias a través de otros medios digitales que están apareciendo en el mercado, como complemento de los ordenadores tradicionales. 

 “El ordenador es muy útil como libro de consulta y lectura, pero hay muchas obras literarias que no se pueden consultar en Internet.” (Fernando, GD 3)

Otra de las prácticas habituales, que igualmente guarda relación con la función informativa de las TIC, es la búsqueda de recetas gastronómicas entre algunos adultos mayores, ya sean mujeres como hombres. Así, una afición como la cocina puede traspasar fronteras gracias a Internet, donde se puede encontrar una amplísima gama de ofertas culinarias para hacer en casa. Incluso, permite la recreación y el intercambio de las mismas, pudiendo divulgar entre generaciones distintas fórmulas antiguas de cocinar ciertos alimentos que pueden recuperarse a través de tecnología para la creación de sitios colaborativos (tipo “wiki”).

Suelo buscar recetas de comidas…” (Emilia, GD 1)

Me interesa tener más recetas, pues la cocina siempre me ha gustado mucho. Internet en un recetario incalculable, a nivel mundial.” (Bizarro, GD 2)

Con todo lo comentado, se llega a la conclusión de que estos cibermayores están conociendo las múltiples utilidades que conlleva el uso de las distintas herramientas tecnológicas, como parte de este mundo digital en desarrollo. Prácticas que van desde la navegación por la red hasta el uso de programas informáticos para realizar tareas domésticas y familiares.

Navego mucho por la red, consulto mi correo electrónico, utilizo el Photoshop, llevo mi contabilidad doméstica,…” (Emilio, GD 4).

Utilizo Internet para leer mi correo electrónico, ver los periódicos deportivos,…” (Antonio, GD 3)

Antes de pasar al siguiente apartado, quisiera introducir un concepto expresado por algunos de los mayores participantes en los grupos de discusión. Hacen referencia a la “creatividad digital” consistente en la capacidad de generar nuevos contenidos a partir del uso de programas informáticos a los que tienen acceso desde sus ordenadores.

El Power point me gusta mucho, pues me permite desarrollar mi “creatividad digital” (Lorenzo, GD 3)

En ese marco de la creatividad digital que argumentan los mayores para pasar buenos ratos delante de sus monitores, reaparece todo lo relacionado con la fotografía, donde el ingenio y la destreza se ponen a prueba. No sólo para registrar cualquier imagen del mundo físico o real a través de una cámara digital, sino para su posterior montaje aplicando los efectos gráficos posibles. Todo un ejemplo de creación artística en algunos casos como puede comprobarse. 

Dedico tiempo a la edición fotográfica por ordenador, pues hay programas que me permiten hacer retoques de fotos personales. ¡Es muy ingenioso!” (Mariano, GD 4)

3.1. Tiempos de dedicación

Para abordar este aspecto debería ampliar la muestra de adultos mayores participantes en los grupos de discusión organizados. De cualquier manera, se ha podido obtener con suficiente rigor científico una información aproximada sobre los tiempos de dedicación al uso de las TIC, a tenor de la interpretación de datos mostrados.

En ese sentido, dependerá de circunstancias tales como el hecho de poseer un determinado nivel de conocimiento de informática, tener ordenador en casa, acceso a conexión a Internet, periféricos disponibles, hábitos tecnológicos, etc.

Dedico 2 horas todos los días, en casa y en la ciberaula del centro …” (Antonio, GD 2)

“…2 horas todos los días dedico al ordenador, y más que navegar por Internet, consulto mi correo electrónico.” (Rafael, GD 2)

Si coinciden muchos de los entrevistados que los hábitos tecnológicos les “engancha” sobremanera, resultándoles complejo de controlar individualmente si no fuera por los avisos que reciben de sus familiares para la realización de otras actividades y tareas domésticas.

Dedico 3 horas cada día, en ocasiones me dan las 1 de la mañana con el teclado entre las manos…” (José R., GD 2)

Lo cierto es que esta práctica es compartida por todos los mayores participantes en los grupos de discusión, detectando como ha modificado sus estilos de vida. Como ejemplo de los testimonios registrados en su desarrollo, se ofrece una frase que lo define a la perfección.

“…antes apretaba el botón para encender la TV, ahora aprieto el botón de mi ordenador de casa. Ese el gran cambio en mi vida.” (Paco, GD 4)

4. NUEVOS INTERNAUTAS, ADULTOS MAYORES

He querido marcar un apartado sobre Internet, que aún guardando relación con las funciones comentadas en torno a las herramientas tecnológicas, resulta interesante describir algunos de los beneficios que encuentran los internautas con edades más avanzadas.

En la mayoría de los casos expuestos, el acceso a Internet se produjo por una combinación de factores personales, familiares y sociales, que giran alrededor del interés y la curiosidad por el aprendizaje tecnológico como se comentó con anterioridad. Igualmente como forma de aprovechamiento del tiempo libre que disfrutan estas personas prejubiladas y jubiladas del mercado laboral.

De ahí, que el entorno de relaciones familiares y amistosas suela estimular al acercamiento de nuestros mayores al mundo de las tecnologías digitales. Lo que ocurre después ya lo conocemos a través de cada uno de los testimonios registrados durante el desarrollo de los grupos de discusión.  

Al haberme prejubilado siendo joven, tras 25 años de trabajo, mis hijos me colocaron un ordenador conectado a Internet para que aprendiera desde casa.” (Estrella, GD 3)

Antes de entrar en detalles sobre los hábitos de estos nuevos internautas, diré que algunos mayores rechazan Internet, quizás debido al desconocimiento de sus aplicaciones, o a los riesgos e inseguridades provocadas por ciertos comentarios públicos que demonizan la red y a quienes la utilizan de modo habitual.

Conviene centrar el debate sobre los recientes acontecimientos trágicos que se han producido en nuestro país, relacionado las consecuencias agresivas de determinadas conductas delictivas con el uso de medios tecnológicos de uso generalizado entre la población juvenil. Son una prueba más para las pesquisas policiales, pero no es el arma del crimen. A partir de aquí, se ha construido un mito falso sobre la peligrosidad juvenil de los ordenadores conectados a las redes sociales en Internet. Argumentos infundados que algunos medios de comunicación social han aprovechado para divulgar ideas generadoras de alarmas sociales innecesarias. Por todo ello, es razonable que algunos de estos mayores, abuelos y abuelas sientan ese rechazo social que no se corresponde con la realidad, en absoluto.       

 “No me gusta Internet, prefiero los programas informáticos para conocer más sobre sus utilidades...”. (Isabel, GD 3)

“…tengo algún temor por lo que hay en Internet, por eso prefiero no tocarlo….” (Filo, GD 1)

4.1. Redes sociales

A partir de estas notas introductorias sobre la relación de los adultos mayores e Internet, cabría destacar que la red de redes es un medio de comunicación eficaz y una fuente de conocimiento válido, a modo de libro abierto donde realizar cualquier tipo de consulta de interés (cultural, asistencial, médico, tecnológico, etc.).  

Internet lo utilizo como medio de comunicación a nivel familiar, y como fuente de conocimiento inmediato, además de poder consultar libros publicados…” (Pepita, GD 3)

En ocasiones, ya existen aficiones en estos adultos mayores que se complementan con la información que obtienen a través de Internet. Estas situaciones propias de los internautas comportan un mayor nivel de conocimiento sobre aspectos hasta el momento ignorados en torno a una afición. De hecho resulta bastante habitual encontrarse en la cibersociedad multitud de sitios web (foros, blogs, etc.), que son comunidades virtuales que congregan a aficionados sobre los asuntos más diversos. 

Tengo afición por las monedas, y para este hobby he encontrado Internet para documentarme sobre esta afición.” (Paco, GD 4)

Hablando de comunidades virtuales debo decir que nuestros mayores consultados no son proclives a participar en las redes sociales en Internet. Quizás fluya en el imaginario social que estos canales cibernéticos son exclusivo para el encuentro y el contacto de internautas juveniles que se mueven como jóvenes en la red, parafraseando el dicho popular ”como pez en el agua”. De ahí la desconfianza e inseguridad que genera en la mente de estos adultos mayores que rechazan su participación en tales comunidades virtuales.

Al margen de esta coyuntura, las personas mayores han sabido aprovecharse de las oportunidades que ofrecen las TIC para recuperar no sólo un tiempo para el aprendizaje del que carecieron en su juventud, sino también para rescatar amistades de ese periodo. Así, estos internautas seniors crean son propias redes social en Internet para localizar antiguos compañeros de colegio, trabajo o servicio militar.

 “Tengo contacto con personas que estuvimos en la Legión durante los años setenta, y gracias a Internet he recobrado el contacto con estos antiguos compañeros.” (Lorenzo, GD 3)

4.2. Ciberacciones

Aunque etiquetas como Tuenti, Ttwitter o Facebook, entre otros términos anglosajones para denominar estas redes sociales (social networking) en Internet no surgieran durante el desarrollo de los grupos de discusión, nuestros mayores fabrican sus propios espacios de comunicación y colaboración buscando la máxima utilidad social en sus ciberacciones.

Los primeros ejemplos de web 2.0 tratan sobre la divulgación cultural, no sólo entre las personas mayores, sino dirigido al público general que es usuario de los medios digitales. Desde el cante flamenco hasta la pintura, pasando por la literatura de elaboración propia y ajena.    

“…estamos preparando archivos con música y textos de cante flamenco, pues somos aficionados, y es nuestra ilusión…” (Enrique, GD 2)

Estoy preparando un diccionario visual con fichas en Power Point con textos e imágenes de la Historia del Arte…” (Fernando, GD 3).

En el fondo se trata de iniciativas de interés general fruto de aficiones cultivas por estos adultos mayores durante años, que ahora encontraron unas fuentes de conocimiento y canales de comunicación social a través de las TIC. Todo un hallazgo tecnológico por explotar, que ofrece una serie de posibilidades aprovechables para compartir toda esta información acumulada.

También encontramos iniciativas en ámbitos públicos más reducidos, pero igualmente significativas por su valor social en cuanto a la dinamización y la participación de personas mayores en su implementación. 

En Internet suelo consultar temáticas que me interesan, antes de escribir artículos para publicarlos en la revista de nuestro centro de mayores.” (Javier, GD 2)

Estamos preparando un boletín digital de los años que estuve en el colegio, hace 54 años, y así poder reencontrarnos con antiguos compañeros.” (Pepita, GD 3)

Por último, subrayar las ciberacciones de servicio público a personas que demandan la colaboración de otras que residen a miles de kilómetros de distancia. Es una modelo más de voluntariado tecnológico que cruza fronteras geopolíticas, franqueables gracias a las telecomunicaciones digitales, pudiendo cooperar con quienes requieren de la prestación altruista de una obra social. Amor, solidaridad, ciudadanía, conocimiento, tiempo,…, son conceptos que están adquiriendo una nueva dimensión en la era digital, ya que pueden ser ejercidos desde la cibersociedad pero con trascendencia en el mundo físico o real. Ese hecho social está sensibilizando y movilizando a millones de internautas, y entre estos destacan la actual generación de personas mayores de 60 años.

 “A través de Internet estoy colaborando con una asociación de amistad hispano-cubana, realizando tareas para solicitar la nacionalidad española de descendientes de familiares españoles que viven en Cuba.” (Manolo, GD 4)

4.3. E-consumo

Mención aparte para este apartado relativo a los hábitos de consumo de las personas mayores, que al igual que en otros grupos etarios, se transforman por la influencia de las TIC.

Estos mayores estudiados a través de los grupos de discusión pusieron de manifiesto la importancia de poder comprar y vender a través de Internet. El surgimiento de páginas web destinadas al comercio electrónico representa una oportunidad para muchos internautas acostumbrados a estas prácticas, pero no tanto entre los adultos mayores por motivos de desconfianza e inseguridad en tales transacciones comerciales. Por eso manifiestan su continuidad por la opción más tradicional de la compra de los productos consumidos habitualmente en las tiendas de cercanía.

“…ya se puede hacer la compra a través de un ordenador, pero a mi me gusta más ir a la tienda, y estar con la gente.” (Filo, GD1)

Si muestran interés por conocer los precios a través de los sitios web de las distintas marcas y establecimientos comerciales, a fin de establecer comparaciones entre los mismos, que después visitaran como de costumbre. Es como si hubieran sustituido los folletos comerciales que recibimos periódicamente en nuestros domicilios, por esta vía informativa más rápida y personalizada en cuanto a los bienes a consumir.

Me gusta informarme sobre los precios de ciertos productos, pero después no compro por miedo. A nadie le doy mi número de tarjeta.” (Enrique, GD 2)

 “A mi me gusta ver el tiempo, la venta de segunda mano de coches, motos, etc., pero nunca he comprado a través de Internet.” (José, GD 2)

Por supuesto, estos mayores reconocen que los pagos con tarjetas de crédito a través de Internet, es algo que les genera inseguridades en su tramitación on line. Motivos suficientes para no participar del comercio electrónico. Sin embargo, si aprueban la práctica de consultar sus cuentas bancarias a través de la red, al resultar una opción bastante cómoda que pueden realizar desde sus hogares.

Desde casa puedo consultar los movimientos bancarios, sin molestarme.” (Mariano. GD 4)

5. CIBERVOLUNTARIADO

Este apartado del análisis de contenido de los testimonios expuestos en los grupos de discusión organizados con adultos mayores en distintas localidades extremeñas, resultan bastante interesantes para la consecución de los objetivos de esta investigación sociológica. Una exploración que gira alrededor del fenómeno del voluntariado informático o cibervoluntariado, que consiste en la práctica solidaria de compartir conocimientos tecnológicos, y también afectos, con personas y grupos sociales que participan en procesos de alfabetización digital. Estas intervenciones sociales previenen que la brecha digital se extienda entre sectores de la población vulnerables a la exclusión de la incipiente sociedad de la información.

De ahí, el valor social añadido que tienen estos cibervoluntarios, organizados a través de asociaciones y entidades no lucrativas, para ofrecer altruistamente lo mejor de sí mismos en el ámbito de actuación relativo a las TIC. Así, se contribuye de modo activo y desinteresado en el fomento del uso aplicado de las herramientas digitales disponibles entre quienes menos oportunidades tienen de acceso y formación a estas nuevas tecnologías.

Como indicaba, existe un tejido asociativo que implementa iniciativas solidarias en este ámbito de las TIC, en distintos niveles territoriales (local, autonómica, estatal e internacional), que permiten conectar, al menos virtualmente, lo local con lo global. Una ciudadanía globalizada que supera las fronteras geopolíticas mediante la innovación tecnológica, para organizar y desarrollar ciberacciones a través de redes sociales en Internet. Un fenómeno propio de esta fase inicial de las sociedades telemáticas que están surgiendo en distintas latitudes del planeta.

En tal sentido, se podría parafrasear el archiconocido lema del desarrollo sostenible “actúa localmente, piensa globalmente” aplicándolo a la función social del cibervoluntariado frente a la brecha digital para decir “comparte localmente, conecta globalmente”.

En resumen, estos usuarios tecnológicos están mostrando una cara amable y útil socialmente en torno a la promoción de las TIC como una vía de dinamización y progreso de una sociedad diversa. Superando el discurso público sobre estos avances tecnológicos como un fin en si mismo, para convertirlos en herramientas potentes y eficaces de empoderamiento cívico, que transforme aquellos aspectos de la realidad en aras a la construcción de una sociedad más justa, cohesionada y democrática.         

5.1. Cibervoluntariado senior

Esta investigación se centra en el paradigma del cibervoluntariado senior. Adultos mayores, jubilados o inactivos laboralmente, que disponen de tiempo libre y vocación de servicio a favor de otras personas de igual o diferentes edades. Gente con ganas de aprender cada día nuevos conocimientos sobre las TIC, para su enseñanza a los beneficiarios de las actividades de alfabetización digital que desarrollan distintas entidades no lucrativas que intervienen en este campo de intervención social.

Esas organizaciones cívicas pueden estar compuestas bien por personas de diversas edades, o bien pertenecer al mismo grupo etario. Al margen de ésta u otras singularidades, la meta común de este movimiento asociativo es la alfabetización digital del conjunto de la sociedad como elemento esencial para la inclusión en la sociedad de la información. Poseer esta capacitación resulta imprescindible para convivir en contextos tecnologizados, y así poder actuar críticamente sobre el devenir de una sociedad de la información.

Además de estos objetivos compartidos por la mayoría de las asociaciones que dinamizan el cibervoluntariado senior, cabe esperar que en un futuro próximo puedan diseñar ciberacciones relativas a la defensa de intereses propios como grupo etario o relacionados con otros colectivos sociales. Asuntos de calado vecinal, cultural, sanitario, urbanístico, ambiental, incluso de cooperación internacional, tienen cabida en el mundo de las redes sociales en Internet, dinamizadas por adultos mayores. Personas que hasta el momento no han sido protagonistas del ciberactivismo que envuelve el mundo digital. Así, este hueco digital está pendiente de ser cubierto por las iniciativas presentadas por esta parte de la sociedad civil organizada, que crece demográficamente, y de manera proporcional tendrá su peso específico en los avances que se produzcan en las sociedades telemáticas.

5.1.1 Motivaciones (razones para “voluntariar”)

Partiendo de estas ideas expuestas, son muchas las motivaciones para “voluntariar” en la cibersociedad por parte de estos adultos mayores. Entre ellas, destacarían las escalas de valores personales que incentivan a ciertas personas a participar en estas manifestaciones de altruismo social a través del uso aplicado de las TIC. Así, desde la influencia de creencias religiosas hasta las actitudes éticas de compromiso social motivan a esta ciudadanía para ofrecer lo mejor de sí mismo a otros, sin esperar nada a cambio.

La tarea de cibervoluntario va acorde con mi forma de ser y pensar,…, además también realizo otras acciones solidarias… Reconozco que tengo una motivación religiosa, y también ideológica para ayudar a los demás personas.” (Javier, GD 2)

Me gustó la idea de ser voluntario informático, pues mi filosofía es “si puedo dar algo, lo doy”. (Josefa, GD 2)

Sobre este aspecto existen múltiples estudios que analizan las motivaciones del ejercicio del voluntariado en personas de diversas edades, pero siempre coincidiendo en el grado de satisfacción personal por su actividad realizada a favor de otras personas y grupos sociales. En este caso singular en torno a una nueva forma de práctica del voluntariado, el objetivo principal es el acercamiento y la alfabetización digital a colectivos, que por distintas circunstancias, están en situación de riesgo de exclusión de la sociedad de la información y del conocimiento.

Por ello, los procesos de enseñanza-aprendizaje están muy presentes en las acciones de voluntariado informático practicadas por estos mayores, lo que requiere que cuenten con una formación mínima en el uso de las TIC, y como añadido una vocación de docencia latente o desarrollada a lo largo de los años.

Aprender enseñando a los demás es la vocación que siempre he tenido, desde que era maestro en la construcción en Madrid.” (José, GD 2)

Impartía clase de alfabetización como voluntario en el Ejército, y ahora me gusta alfabetizar tecnológicamente a otras personas que necesitan de estos conocimientos.” (Emilio, GD 4)

Hay que reconocer que estos mayores han dado un paso cualitativo importante como usuarios de estas herramientas tecnológicas, pues además de estar aprendiendo de modo permanente, están dispuestos a compartir sus conocimientos con otras personas que necesitan de su atención a través de su función como cibervoluntarios.

Decidí ser voluntario cuando empecé los primeros cursos de informática que me animaron a adentrarme en el mundo de las TIC, y me motivó el hecho de compartir y enseñar a otras personas que necesitan de mis pocos conocimientos…” (Lorenzo, GD 3)

No cabe duda que estos gestos solidarios debieran ser muy apreciados por el resto de la sociedad, y más cuando son liderados por personas en edades de descansar tras años de actividad laboral. Sin embargo, estos adultos mayores se convierten en verdaderos agentes de dinamización tecnológica con sectores sociales en dificultades de acceder a otros procesos de alfabetización digital. Así, estas acciones de voluntariado tienen el valor añadido de cooperar en la creación de una sociedad más inclusiva en el plano tecnológico, que pueda enriquecerse con cada una de las aportaciones de la ciudadanía. Todo un reto de futuro, que los mayores de hoy han aceptado hacer realidad en este tiempo de desigualdades sociales.    

5.1.2. Itinerario del cibervoluntariado

La generalidad de estas personas mayores que ahora comparten sus conocimientos tecnológicos, no tuvieron contactos anteriores con las TIC, a excepción de aquellos que por motivos profesionales tuvieron la oportunidad de manejar estas herramientas de trabajo. Unos instrumentos aplicados al ámbito laboral, que se considerarían propios de la “Prehistoria digital” desde la perspectiva actual, pero que igualmente supusieron una innovación tecnológica válida para cualquier proceso productivo donde se aplicaran estos avances. A buen seguro que esos nuevos escenarios tecnificados generarían reacciones diversas entre los trabajadores afectados, como ya manifestaron con anterioridad estos mayores consultados en los distintos grupos de discusión organizados.

De cualquier modo, se puede afirmar que estos adultos mayores pertenecientes a una generación pre-analógica han emprendido con valentía y esfuerzo un camino hacia la cultura digital predominante en la actualidad. Principalmente, el aprendizaje colaborativo ha sido el método de alfabetización digital utilizado por estos cibervoluntarios, bien en el marco de aulas de informática ubicadas en sus centros de mayores, o bien en otro tipo de infraestructuras de servicio público destinadas a tal fin social. De ahí que se trata de un acercamiento progresivo motivado por la curiosidad individual de adquirir unos conocimientos en el uso de las TIC, que resultaban muy prácticos para la vida cotidiana.

“…lo poco que se es gracias a mis compañeros del aula de informática de este centro (de mayores).” (Rafael, GD 2)

Me hice cibervoluntario por que estaba interesado en formarme,…” (Antonio, GD 3)

A partir de este momento, se genera una especie de complicidad entre estos mayores usuarios de cursos de informática que deciden ser voluntarios en tecnología digital. Para llegar a este punto, estas personas comparten una sensibilidad social fraguada a lo largo de sus vidas, y que comparte en esta etapa vital para iniciar un itinerario de concienciación de su tarea como cibervoluntarios, de autoformación y de enseñanza con otras personas que demandan su atención como agentes de dinamización tecnológica.

Me ofrecieron ser voluntario informático en la ciberaula a través de los compañeros del centro…”. (Bizarro, GD 2)

“…cuando me hice soy del centro me invitaron a participar en los cursos, y después como socio de Avimex.” (Fernando, GD 3)

Algunos de los participantes en los grupos de discusión manifestaron su vocación de servicio altruista a través del voluntariado ejercido en organizaciones propias de personas mayores y de otra índole. Tal es el caso de quienes iniciaron su trayectoria como cibervoluntarios en una parroquia.

Al jubilarme dediqué tiempo para colaborar en cursos de informática en la parroquia de mi barrio, y me enteré de la existencia de Avimex, y desde aquel momento vengo participando activamente en sus actividades…” (Mariano, GD 4)

Hay que señalar que estos mayores forman parte de Avimex (Asociación de Voluntarios Informáticos Mayores de Extremadura), una organización constituida en el año 2003, que tiene como finalidad la organización y desarrollo de actividades dirigidas a la alfabetización digital de personas mayores o de otras edades a través de la acción del voluntariado practicado por sus socios en la comunidad autónoma de Extremadura. Avimex está impulsada por la Junta de Extremadura y la Obra social “la Caixa” en el marco del programa de Informática y Comunicación que ofrece esta entidad a las personas mayores, desde hace una década. Tales colaboraciones han permitido instalar aulas de informática en los centros de mayores de titularidad pública de la Junta de Extremadura, donde se imparten cursos de informática por profesionales y se dinamizan por parte de este voluntariado senior.

Al margen de esta experiencia innovadora en el ámbito de las TIC y el voluntariado con personas mayores, conviene subrayar como el ámbito familiar influye para que un adulto mayor aprenda a utilizar estas tecnologías digitales, y además compartir altruistamente su tiempo para transmitir conocimientos a otras personas, a través de ésta u otras organizaciones similares. 

“…al principio empezamos compartiendo nuestros conocimientos con los nietos, ahora con otras personas en la ciberaula.” (Isabel, GD 3)

5.1.3. Colectivos sociales de atención

En el caso concreto de estos cibervoluntarios que son socios de Avimex, cuentan con la realización de experiencias innovadoras en la alfabetización tecnológica de distintos colectivos sociales. No solamente con personas mayores que corresponde al grupo de edad al que pertenecen, sino con segmentos de la población con dificultades para acceder a procesos de aprendizaje en el uso de tecnologías digitales. Las motivaciones son diversas, pero coinciden en la vocación manifiesta de servicio como voluntarios expertos en este ámbito de la intervención socio-educativa alrededor de las TIC.

Decidí ser voluntario para prestar mis servicios a los demás, enseñando informática a niños, minusválidos,…”. (Javier, GD 2)

Nunca tuve la paciencia que ahora al enseñar a personas con discapacidad física, tras estos años como cibervoluntario.” (Lorenzo, GD 3)

Desde personas mayores, niños con dificultades familiares, discapacitados, inmigrantes, ex toxicómanos, reclusos, etc., se pueden citar diferentes grupos sociales que atienden desde el cibervoluntariado ejercido por estos adultos mayores.

Estamos haciendo bien para todos, aprendiendo y dinamizando la ciberaula para atender a niños y minusválidos.” (José R. GD 2)

“…es una experiencia nueva la labor de voluntariado informático que estoy desarrollando en el Centro Penitenciario de Badajoz.” (Paco, GD 4)

Es muy gratificante poder compartir tus escasos conocimientos con personas inmigrantes que te piden más y más cada día…” (Manolo, GD 3)

Si se detecta que según la localidad donde se celebró cada grupo de discusión con estos adultos mayores, existe una mayor o menor predisposición a atender una serie de colectivos posibles. Probablemente influido por diversos factores de índole personal y familiar que orientan la acción de voluntariado hacia unos grupos de personas, con mayores o menores necesidades formativas en informática.

Nos hubiera gustado hacer actividades con otras personas, por ejemplo con discapacitados, pero en nuestro pueblo no ha sido posible por el momento…” (Manolo, GD 1)

Otro aspecto observado en algunos mayores consultados ha sido su gran interés, casi obsesivo, por adquirir progresivamente más conocimientos que compartir en los cursos organizados fuera y dentro de sus centros de mayores.

“…me hacen faltan horas para seguir estudiando, para después estar mejor preparado en los cursos de informática que impartimos con niños, reclusos,…”. (Pedro, GD 4)

5.1.4. Beneficios personales

La acción del voluntariado siempre es altruista, por tanto, se realiza sin esperar nada a cambio, y menos de orden material o monetario. Si está demostrado en otras investigaciones sobre el voluntariado, el aspecto de satisfacción personal que se alcanza mediante el desarrollo de las tareas de los voluntarios. Este hecho psicológico refuerza al individuo a reproducir estas actitudes de generosidad y filantropía, que chocan con algunos de los valores dominantes socialmente (consumismo, materialismo, egoísmo, hedonismo, etc.). Así, la solidaridad resulta ser un valor muy presente entre las personas que optan por estilos de vida basados en el voluntariado.

Cuando hago voluntariado siento el agradecimiento de la gente que recibe nuestro apoyo y cariño,…” (Lucía, GD 1)

Conviene reseñar que se trata de adultos mayores en situación laboral de jubilados, quienes superan esa imagen pública tan negativa como grupo etario, gracias a su compromiso con la función social del cibervoluntariado. Personas que gozan de un tiempo libre extenso para dedicar a múltiples tareas y aficiones, y que frente a la ociosidad que les pueda perjudicar como colectivo, dedican su tiempo a “voluntariar”. Esta nueva forma de discriminación por razón de la edad se denomina “edadismo”, que es la principal enfermedad social que padecen los mayores de hoy.

En ocasiones me encuentro marginado por la edad, pero gracias al voluntariado estoy más en la sociedad actual” (Manolo, GD 1)

Así, el cibervoluntariado senior reporta unos beneficios individuales, pero a la vez grupales como generación, que les permite estar integrados en las nuevas dinámicas generadoras de la sociedad de la información. Unos mayores convertidos en verdaderos agentes de cambio social en contextos tecnologizados, que vienen a reflejar las tendencias de una sociedad en construcción.

“…una forma grata de salir de casa para compartir tu tiempo con otra gente, de las que recibes más de lo que damos como voluntarios.” (Emilia, GD 1)

Pero más allá de macro-análisis, interesa aproximarse a las interrelaciones de amistad y compañerismo forjadas entre los mismos voluntarios, que conllevan también satisfacciones compartidas por quienes integran estos grupos locales. La convivencia, el trabajo en equipo o el aprendizaje colaborativo, son algunos de los elementos presentes en estas organizaciones cívicas.

Aprendemos y enseñamos, es una buena forma de convivencia con otras personas.” (Antonio, GD 3)

La buena convivencia entre los voluntarios es muy positiva para continuar realizando esta acción social.” (Lorenzo, GD 3)

5.1.5. Expectativas del voluntariado

En las investigaciones consultadas sobre voluntariado siempre aparecen datos relativos a los perfiles, motivaciones, colectivos de atención o tiempo de dedicación, entre otros aspectos analizados, pero no se suele estudiar las expectativas del voluntariado. Por ello, se ha considerado de interés científico-social conocer las posibilidades previstas en el desarrollo de este tipo de acción de voluntariado practicado por adultos mayores expertos en el uso de las TIC.

Una de esas perspectivas manifestadas por estos mayores es continuar aprendiendo para compartir sus conocimientos informáticos con otras personas. Así, estos voluntarios comprueban los resultados tras sus enseñanzas impartidas con cariño y generosidad hacia su alumnado en los cursos que organizan, fuera y dentro de sus centros de mayores.

“…aprendiendo cada día para quienes reciben nuestras enseñanzas, que no siendo muchas, creo que serán útiles para el alumnado de nuestros cursos.” (Mariano, GD 4)

Igualmente, expresan la importancia de continuar cumpliendo esta función social como voluntarios en tecnología digital debido al factor de mejora de la calidad de vida que representa para este colectivo de adultos mayores. De este modo, la práctica del voluntariado tiene el significado de ser una forma válida de aprovechamiento del tiempo libre extenso con el que cuentan estos jubilados. Una inversión positiva como algunos mencionan, ya que mejora su estado de salud al mantener la mente activa, compartir relaciones interpersonales con compañeros y beneficiarios de su actividad altruista, y lograr un grado de satisfacción positiva por la tarea en equipo bien hecha.   

Hay persona que se jubilan, y no saben cómo invertir su tiempo libre, que es mucho tras jubilarse. El uso de los ordenadores y la práctica del voluntariado informático me dan vida…” (Pedro, GD 4)

En definitiva, las expectativas de estos voluntarios senior radican en los resultados obtenidos por los beneficiarios directos de sus iniciativas formativas de alfabetización tecnológica, dado la aplicación práctica en la vida académica, laboral o doméstica de tales conocimientos informáticos. Pero también por las compensaciones que reciben cada uno de estos adultos mayores en el plano recreativo, afectivo, saludable e integrador en la sociedad de hoy, a través de estos gestos solidarios.

Mi tarea es enseñar lo que sabemos, que aunque sea poco, siempre interesa a alguien. Esa es mi meta” (Manolo, GD 1)

Las siguientes palabras pueden servir de colofón a este análisis de contenido en los discursos compartidos por los mayores que participaron en los distintos grupos de discusión celebrados en localidades extremeñas. Mayores con valores cívicos de compromiso con la realidad social mediante el hábito del voluntariado como parte de su estilo de vida, en el ámbito de la alfabetización tecnológica con personas y grupos sociales en riesgo de exclusión de la sociedad de la información y del conocimiento. Todo un ejemplo de altruismo y filantropía personalizado en sus vivencias como cibervoluntarios. 

Me siento compensado cuando realizo el voluntariado en la ciberaula del Centro Penitenciario de Badajoz, donde asisto semanalmente… Esto me estimula a seguir pensando y estudiando cada día más, para tener más conocimientos que impartir a estos chavales en la cárcel. Les estamos ofreciendo una oportunidad de conocimiento en informática…” (Pedro, GD 4)

Bibliografía/Referencias


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