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CULTURA & POLÍTICA @ CIBERESPACIO

 

1er Congreso ONLINE del Observatorio para la CiberSociedad

 

Comunicaciones – Grupo 14

Globalización y tecnologías de información y comunicación

en America Latina

 

Coordinación: Bibiana A. Del Bruto y Fernando Garrido (bibiapo@sinectis.com.ar)

 

http://www.cibersociedad.net/congreso

 

 

La transición hacia la sociedad del conocimiento en Venezuela

(tendencias de las industrias de la sociedad de la información).

 

Carlos E. Guzmán Cárdenas*

Universidad Central de Venezuela

carlosgu@telcel.net.ve

http://www.innovarium.com

 

 

Resumen.

Son escasos los estudios sobre las ventajas competitivas del conjunto de industrias que conforman al sector de la información, comunicación y contenido; sobre los agentes económicos, sociales e institucionales comprometidos en el desarrollo de la sociedad de la información (SI) y del conocimiento (SC) en Venezuela; su creciente vinculación con el sistema productivo para generar mayores niveles de calificación que permitan el acceso a los nuevos empleos generados por la sociedad de la información y, las profundas modificaciones a las que lo somete. Ello representa una gran debilidad para comprender la importancia y la dinámica empresarial o de negocios de dicho sector sobre el conjunto de la economía y la sociedad venezolana y, en consecuencia para diseñar políticas públicas congruentes con una clara comprensión sistemática de la realidad de las industrias culturales y comunicacionales así como de las tecnologías de la sociedad de la información (TSI).

En tal sentido, creemos conveniente subrayar el esfuerzo inaplazable, de reinterpretación prospectiva, que tendrán que desarrollar las principales empresas y organizaciones del país, a fin de propiciar la exploración de nuevos escenarios en la indagación de una capacidad nacional de innovación, altamente competitiva para crear valor, adquirir, acumular, mejorar y usar las tecnologías así como la información con las oportunidades del mercado.

Con esta propuesta inicial de diagnóstico, que forma parte del proyecto de investigación titulado: “El Estado actual de las industrias de la sociedad de la información en Venezuela” adscrito a la línea de investigación “Sociedad de la Información, Política y Economía de la Cultura”, se pretende realizar una evaluación descriptiva y prospectiva del entorno en el que operan las industrias culturales, el sector de las telecomunicaciones (TELCOS), las industrias relacionadas con las tecnologías de información y comunicación (TIC), las industrias de contenido y redes selectivas de información y comunicación en Venezuela, a fin de crear las condiciones encaminadas a mejorar el acceso de los ciudadanos a las redes e infraestructuras de información velando para que ningún sector significativo de la población, independientemente de su nivel de renta o localización geográfica, quede fuera de las beneficios de la sociedad de la información y del conocimiento.

 

 

 

I.- El denominador común: un nuevo escenario, la transición hacia la sociedad de la información (SI).

 

“La transición hacia la sociedad de la información y el conocimiento plantea importantes preguntas a los países de América Latina y el Caribe. ¿Cómo hacer que esa transición sea eficiente y equitativa en países que son, estructuralmente, inequitativos y de baja eficiencia relativa? ¿Cómo lograr que no favorezca exclusivamente a grandes empresas y a los consumidores de más altos ingresos de cada sociedad? ¿Cómo financiar el esfuerzo de inversión necesario para disminuir el rezago tecnológico que la región exhibe en este campo respecto a los países industrializados? ¿En qué marco jurídico, regulatorio e institucional se debe actuar para reducir las barreras de ingreso y asegurar una competencia efectiva entre los proveedores de servicios de conexión a las redes de transmisión, con miras a maximizar los beneficios sociales? Asimismo, ¿cuáles son los principales temas en los que se puede desarrollar una efectiva cooperación regional con vistas a disminuir la heterogeneidad de por sí prevaleciente en la región en términos de difusión de las TIC? ¿Cómo preservar la diversidad cultural y lingüística de los pueblos de América Latina y el Caribe en el marco de esta transición hacia el mundo informatizado? ¿Cómo garantizar equidad de género en el acceso? ¿Cómo lograr una mayor participación en los contenidos de información y conocimientos que transmiten las redes digitales? ¿Cómo contrarrestar la fuerte concentración de poder que la rápida informatización de la sociedad coloca en manos de los países industrializados y de las grandes empresas transnacionales?”  (CEPAL, 2000).

 

            La primera condición para una posible apropiación social de las tecnologías pasa, necesariamente, por la identificación y la comprensión de lo que éstas significan realmente. Los cambios se suceden -según diversas y complejas lógicas-, a gran velocidad. No es fácil "saber qué pasa" en nuestra sociedad de cambios. De hecho, todas las sociedades, por definición, han sido y son "sociedades de la comunicación", pero algo especial sucede en nuestros días que hace que la información se haya convertido en una condición prioritaria y definitoria de nuestro tiempo. Y esto es así por que a la comunicación le corresponde ahora una nueva centralidad en la estructura social. La comunicación ya no es únicamente un factor cultural, sino que se ha convertido claramente en un factor central del desarrollo económico y de la propia organización social en todos sus aspectos (sanidad, transporte, ocio, producción, etc.). Los principales cambios estructurales de la sociedad se producen ahora en el entorno del tratamiento y de la transmisión de la información.” (Miquel de Moragas, 2000).

 

 

Es innegable que las industrias de la sociedad de la información (industrias de TIC y de contenido) se han convertido en uno de los sectores más importantes y de más rápido crecimiento en la economía mundial (véase gráfico N° 1). Una naciente economía, que es conocida como la economía informacional global, porque trata con elementos intangibles, tales como la información, el conocimiento y el capital intelectual de las personas, está creando inéditos perfiles profesionales así como originales desafíos gerenciales para la organización de los procesos productivos -gerencia del capital intelectual (ICM), gerencia del conocimiento (KM)- que favorezcan la capacidad innovadora y, de manera más general aún, está ejerciendo un fuerte impacto en los patrones de interacción social con el surgimiento de una nueva estructura social dominante, que los expertos dan en llamar la sociedad en red, aunada a inexploradas expresiones culturales y, que se denominan habitualmente, como la cultura de la virtualidad real.

 

 

 

No obstante, tal como señalan algunas fuentes, no parece existir una concepción común sobre lo que podríamos entender por sociedad de la información. Desde sociedad de la información o sociedad informacional (CASTELLS, Manuel. 1998), a sociedad digital o sociedad interactiva, hasta más recientemente, economía digital (TAPSCOTT, Don. 1997), lo cierto es que, todos estos términos son válidos para nombrar un nuevo escenario resultado de la convergencia de tecnologías y la eclosión de Internet, caracterizado por el uso intensivo de las tecnologías en la casi totalidad de los sectores económicos y sociales, que ha tenido como principal consecuencia "romper las reglas de la economía tradicional" -de ahí el término de nueva economía- haciendo posible desaparecer las limitaciones del tiempo y del espacio así como modificar radicalmente la cadena de valor a través de procesos de innovación permanentes.

 

Sin embargo, su origen se remonta a bastantes años atrás, cuando algunos especialistas (p.ej., Castells, Levy, Martin, Saphiro y Tapscot, entre otros) percibieron los primeros indicios de que la sociedad industrial comenzaba a transformarse en un tipo de sociedad distinta, en la que el control y optimización de los procesos industriales empezaba a ser sustituido, en cuanto clave económica, por el control y manejo de la información. Mientras esta categoría, es decir, sociedad de la información, ha sido adoptada por la Comisión Europea (y en consecuencia por los países miembros de la UE), en Estados Unidos se prefiere poner en primer plano la idea de economía digital.

 

 

En la primera concepción (SEDISI, 2000), la clave reside en el papel que las tecnologías convergentes han de jugar para conformar unas sociedades europeas más cohesionadas (trasfondo político de la cuestión), mientras que el punto de vista estadounidense enfatiza su aportación a la productividad y los cambios que introducen en el funcionamiento y eficiencia de los mercados (ver gráfico N° 2).

 

La mayoría de las definiciones de sociedad de la información, actualmente en uso, comparte con mayor o menor cercanía, el sentido de los párrafos anteriores, como puede verse en la muestra siguiente, a saber:

 

·         “Sociedad que crece y se desarrolla alrededor de la información y aporta un florecimiento general de la creatividad intelectual humana, en lugar de un aumento del consumo material” (MASUDA, Yoneji. 1994).

 

·         “Nuevo sistema tecnológico, económico y social. Una economía en la que el incremento de la productividad no depende del incremento cuantitativo de los factores de producción (capital, trabajo, recursos naturales), sino de la aplicación de conocimientos e información a la gestión, producción y distribución, tanto en los procesos como en los productos” (CASTELLS, Manuel. 1998).

 

·         En particular la SI se caracteriza por “el uso intensivo de las nuevas tecnologías en todos los sectores sociales y económicos, como herramientas para lograr la modernización de los mismos, la competitividad y el desarrollo auto sostenido del Territorio, modernizando la industria tradicional (industria del átomo) y la Administración, creando nuevos sectores productivos (industria del bit) y en general mejorando la calidad de vida de los ciudadanos”. (Gobierno de Canarias, 2000).

 

·         “En la Sociedad de la Información y el Conocimiento están emergiendo nuevos servicios -centrados en la comunicación y en las tecnologías de la información- y, en consecuencia, nuevos escenarios que se caracterizan porque enfatizan las actividades humanas de la sociedad y producen una aceleración en los cambios económicos y sociales. Todo ello provoca un abanico de oportunidades en torno al mundo del trabajo y la calidad de vida de los ciudadanos, inimaginable hasta ahora y, por lo tanto, habrá que actuar para ofrecer todas las garantías que faciliten un crecimiento lo más ordenado y equitativo posible para todo el conjunto de personas (físicas y jurídicas) que componen la sociedad”. (Gobierno de La Rioja, 2000).

 

·         “Se entiende por sociedad de la información aquella comunidad que utiliza extensivamente y de forma optimizada las oportunidades que ofrecen las tecnologías de la información y las comunicaciones como medio para el desarrollo personal y profesional de sus ciudadanos miembros”. (Gobierno Vasco, 2000).

 

·         “El término sociedad de la información se refiere a una forma de desarrollo económico y social en el que la adquisición, almacenamiento, procesamiento, evaluación, transmisión, distribución y diseminación de la información con vistas a la creación de conocimiento y a la satisfacción de las necesidades de las personas y de las organizaciones, juega un papel central en la actividad económica, en la creación de riqueza y en la definición de la calidad de vida y las prácticas culturales de los ciudadanos”. (Libro Verde sobre la Sociedad de la Información en Portugal, 1997: 9).

 

·         “Entorno en el que la información es un factor clave del éxito económico y en el que se hace un uso intenso y extenso de las tecnologías de la información y las comunicaciones”. (Reino Unido, 1998).

 

·         A sociedade da informação não é um modismo. Representa uma profunda mudança na organização da sociedade e da economia, havendo quem a considere um novo paradigma técnico-econômico. É um fenômeno global, com elevado potencial transformador das atividades sociais e econômicas, uma vez que a estrutura e a dinámica dessas atividades inevitavelmente serão, em alguma medida, afetadas pela infra-estrutura de informações disponível. É também acentuada sua dimensão político-econômica, decorrente da contribuição da infra-estrutura de informações para que as regiões sejam mais ou menos atraentes em relação aos negócios e empreendimentos. Sua importância assemelha-se à de uma boa estrada de rodagem para o sucesso econômico das localidades. Tem ainda marcante dimensão social, em virtude do seu elevado potencial de promover a integração, ao reduzir as distâncias entre pessoas e aumentar o seu nível de informação.” (Libro Verde sobre Sociedad de la Información en Brasil, 2000: 5).

 

·         La digitalización de la información, la automatización de procesos, el comercio electrónico, el crecimiento del aspecto inmaterial de la riqueza producida y el desarrollo de las nuevas redes tales como Internet, favorecen extraordinarias transformaciones económicas, sociales y culturales, a introducen insospechados cambios en los hábitos y costumbres de la vida cotidiana de las personas. Estas transformaciones están facilitando la emergencia de una nueva sociedad, a la que mundialmente se le denomina sociedad de la información y, a veces, sociedad del conocimiento. Se trata de un sistema económico y social donde la generación, procesamiento y distribución de conocimiento a información constituye la fuente fundamental de productividad, bienestar y poder. El avance hacia la sociedad de la información entraña promesas de prosperidad material, equidad social, renacimiento cultural y desarrollo democrático nunca antes conocidos en nuestra historia. Sin embargo, su realización no está asegurada. Las nuevas tecnologías sólo abren oportunidades de progreso, pero no lo determinan por sí mismas. El fundamento de la sociedad de la información consiste en la emergencia de un nuevo paradigma técnico-económico, cuyo soporte básico lo constituyen las nuevas tecnologías.” (Chile: Hacia la Sociedad de la Información, 1999: 21-22)

 

·         Así tenemos que, en los próximos años veremos consumarse la transición de una economía de capital a una economía basada en el conocimiento.

 

 

CUADRO N° 1

DE LA ECONOMÍA DE CAPITAL A LA ECONOMÍA EN RED

 

VARIABLES

ESCENARIO ANTERIOR

ESCENARIO ACTUAL

Ciclo vida de los productos

Largo

Corto

Mercados

Nacionales y Regionales

Globales

Competidores

Conocidos

Desconocidos

Necesidades de los clientes

Estables

Cambiantes

Entorno

Infraestructuras de empresas y mercado que limitan la capacidad de cambiar con rapidez

Dinámico. Infraestructuras de empresas y mercado que ofrecen la capacidad de cambiar rápidamente. Información de mercado en tiempo real.

Tecnología

Básica. Cable. Fijo. Open TV. Servicios Individuales. Dial-up. Broadcast

Compleja. Wireless. Móvil. CATV. FSN. DSL/Cable modem/BFW. Access

Compromiso competitivo

Dónde y como competir

Desarrollar nuevos productos

Clave de la ventaja competitiva

Crear una cartera de productos

Crear competencias tecnológicas

Comercio

Comercio tradicional

e-commerce

Costo

Ahorro de costos mediante integración vertical (p.ej., editores de periódicos tradicionales)

Flexibilidad mediante la externalización o división entre componentes (p.ej., sitios Web)

Contenidos

Clara distinción entre productores de contenidos (p.ej., diarios frente a revistas de negocios)

Todas las empresas son productoras de contenidos

Consumidores

Opciones limitadas para los consumidores mediante canales predeterminados (p.ej., cines)

Muchas opciones para los consumidores a través de múltiples canales (p.ej., video a la carta o “ciberdifusión”)

ÓRealizado por Carlos Guzmán Cárdenas. 2000.

 

 

Al respecto, Don Tapscott (1997), describe con gran acierto y precisión los doce (12) cambios globales de una economía digital, desencadenados por el creciente impacto de las nuevas tecnologías de la información y las comunicaciones, a saber: globalización, conocimiento, innovación, digitalización, virtualización, convergencia, interconexión en red, molecularización, orientación a clientes, inmediatez, desintermediación y discordancia.

 

Por otra parte, en la economía digital, el “Management” como ciencia, contribuye a la consecución de la excelencia en las organizaciones con un cuerpo hipotético desarrollado de conceptos, principios, teorías y técnicas, que se estructuran en diferentes paradigmas, que sirven al mismo tiempo de modelos de interpretación y, de guías de inspiración y de acción en esta sociedad de la información y del conocimiento. De entre los paradigmas significativos citamos a continuación algunos de ellos. Son los siguientes:


 

CUADRO N° 2.

CAMBIO DE PARADIGMAS

AUTOR

Peter Drucker (1988)

Charles Handy (1989)

Peter Senge (1990)

Peter Keen (1991)

D. Quinn Mills (1991)

James Brian Quinn (1992)

W. Davidow and M. Malone (1992)

M. Hammer and J. Champy (1994)

Rusell L. Ackoft (1994)

Tom Peters

Ikujiro Nonaka and Hirotaka Takeuchi (1995)

Arie de Geus (1997)

Bruce Paternack and Albert J. Viscio (1998)

PARADIGMAS

The networked organization

The shamrock organization

The Learning Organization

The relational organization

The cluster organization

The intelligent enterprise

The virtual corporation

The Re-engineered corporation

The democratic organization

The crazy organization

The knowledge creating company

The living company

The centerless corporation

 

Fuentes: (VIEDMA MARTÍ, José María. 1999).

 

Ciertamente, la tecnología se ha ido asentando en todas las parcelas de nuestras vidas y la sociedad de la información comienza a ser un hecho. Cualquiera que sea la definición que se escoja entre las varias que abarca la noción de sociedad de la información, es preciso reconocer que su desarrollo no debe conjugarse en futuro, sino que tiene manifestaciones ya presentes en la realidad. Se aprecia que la tendencia en la economía al entrar el siglo XXI, se orienta hacia el crecimiento de los sectores en los cuales el conocimiento es el insumo crítico principal: la industria del software, la microelectrónica, la biotecnología, los nuevos materiales, las telecomunicaciones, la química fina y otros. En los bienes y servicios de estos sectores, el conocimiento es el componente principal del costo (y del precio), en detrimento del componente material.

 

No es menos cierto que se trata de un proceso en marcha, apoyado en la convergencia de distintas tecnologías existentes y que están en permanente evolución; el sector económico más importante se sustenta en la convergencia de las industrias de la informática, las comunicaciones y la información (véase gráficos N° 3 y 4). El denominador común entre presente y futuro son las tecnologías de la información y de la comunicación (TIC).

 

Por su parte, el sector privado ha generado gran parte de las tecnologías de información y comunicación (TIC), que han hecho posible la rápida implantación de la sociedad de la información y el tránsito hacia una economía digital y sociedad del conocimiento, en un proceso de continua innovación, que sigue aportando nuevos desarrollos, nuevas aplicaciones y añadiendo nuevos mercados. Las industrias de la sociedad de la información (productores de hardware y software, de equipos y servicios de comunicaciones, instrumentos, contenidos, etc.) constituyen un factor crucial del crecimiento económico en nuestros días.

 

Así, en los Estados Unidos, se estima que entre 1995 y 1998 estas industrias aportaron el 8% del PIB y han contribuido en promedio a más de un tercio del crecimiento económico ocurrido en el periodo (U.S. Department of Commerce, Junio 1999). En la Unión Europea se aprecia que el sector de las industrias de la sociedad de la información es el más dinámico de su economía, y justifica más del 5% de su PIB (Comisión Europea, 1998). En España, en 1998 la facturación total del denominado “hipersector” de las tecnologías de la información y de las comunicaciones (que incluye los operadores de telecomunicaciones) creció un 18%, con respecto al año 1997 (Info XXI DOC.CISI/99/4FIN, 2000).

De igual modo, la sociedad de la información es la principal creadora de empleo en la Unión Europea. Actualmente da ya trabajo a más de 4 millones de personas. Entre 1995 y 1997 se crearon 300.000 nuevos puestos de trabajo relacionados con la SI (Comisión Europea, 1998). Uno de cada cuatro nuevos puestos de trabajo netos es resultado de la SI y la demanda en la misma supera con mucho la oferta (se calcula que actualmente hay 500.000 puestos de trabajo no cubiertos solamente en el ámbito de los profesionales informáticos).

 

En los servicios de la SI de Europa, al igual que en los Estados Unidos, ha habido un enorme crecimiento del empleo, estimulado por los servicios y programas informáticos y audiovisuales. Incluso en el sector de las telecomunicaciones, en el que las cifras bajaron debido a la desregulación y la reestructuración, la tendencia se invertirá probablemente gracias a nuevos segmentos de mercado y nuevos operadores y suministradores de servicios (Comisión Europea, 1998).

 

 

 

I.1.- El surgimiento de un “hipersector” en la sociedad de la información.

 

Las industrias de la sociedad de la información, penetran ya en todos los aspectos de la vida empresarial, laboral y de ocio con productos como los teléfonos móviles, las conexiones en red por computador, la televisión digital y las redes de fibra óptica y, con servicios que incluyen la conexión por medio de comunicaciones móviles, las redes informáticas, los enlaces de Internet, el audiovisual.

 

La compenetración de todos estos componentes en el mercado es tal que algunas organizaciones y consultoras empresariales prefieren una denominación más ambiciosa, que es la de un "macrosector" de las Tecnologías de la Información –que vendría a ser la suma de las actividades presentadas en el gráfico 6- lo que a su vez conduce a proponer que la convergencia tecnológica dará nacimiento a un "hipersector" (NÚÑEZ BANEGAS, Jesús. 1999) en el que se agregarían actividades hasta ahora consideradas como propias del sector audiovisual. En todo caso, cualquiera que sea la denominación que se escoja, el sector a que se refiere este estudio constituye uno de los vectores de crecimiento económico, gracias a su capacidad de generar un flujo de innovación que hace posible mejorar la productividad y concebir nuevos tipos de actividad.

 

La convergencia entre las industrias de las telecomunicaciones, de la información y de la radio y teledifusión hacia un todo integrado (información, comunicación y entretenimiento) que están cambiando abruptamente el espacio audiovisual, en un entorno tecno-económico y político-cultural multicontextual caracterizado, por un lado, por la transnacionalización/desterritorialización de la oferta simbólica con tendencias a la privatización, desregulación y liberalización del mercado y, por el otro, por lo privativo del consumo (audiencia final), son fuerzas que agregan valor al proceso de transición hacia una sociedad de la información y del conocimiento y, juegan un poderoso papel en la determinación de las ventajas competitivas de una economía “digital”.

 

 

La convergencia tecnológica avanza, no sólo como un concepto corriente, incorporado al lenguaje del sector, sino como un factor que provoca cambios en la oferta y la demanda así como en los comportamientos sociales. En su manifestación industrial, la convergencia va tomando forma a través de las estrategias de las empresas. En la sociedad de la información y de la economía electrónica, las empresas se enfrentan a la reducción de los costes de operaciones, una dependencia cada vez mayor del contenido, límites cada vez menos precisos entre sectores y mercados, un desplazamiento del poder del productor al consumidor, una competencia más rápida y nuevos modelos de empresa.

 

 

I.2.- Tecnología e innovación en la economía del conocimiento.

 

Por otra parte, en las economías industriales avanzadas en las que se aplican las reglas de la economía de mercado, la competitividad de los agentes económicos tiene como punto de partida su capacidad de innovación. En el ámbito internacional, la competitividad de las naciones es el resultado de la capacidad innovadora de las empresas de cada país. La innovación es el resultado de un proceso complejo e interactivo en el que intervienen tecnologías, formaciones profesionales, capacidades organizativas, diseños, y otros factores intangibles de la actividad empresarial; la innovación es el arte de transformar el conocimiento en riqueza y en calidad de vida.

 

En consecuencia, la innovación tecnológica aparece como una condición esencial para la expansión de una sociedad de la información y del conocimiento, de forma que el desarrollo de Know-how y el cambio tecnológico vienen a ser los impulsos directores que están detrás de un crecimiento sostenido. Ello es en parte resultado, y en parte origen al carácter cada vez más interdisciplinar de los avances tecnológicos, como derivación de la fusión y afinidad entre áreas tecnológicas (ver gráfico N° 7), cada vez más atractiva que ofrecen los medios de comunicación (tv-satélite; tv-cable distribución y vídeo), las telecomunicaciones (telefonía, inalámbricas, extensión telemática, redes), las nuevas tecnologías informáticas (computadoras, software, servicios) y los contenidos (entretenimiento, publicaciones, informadores) en la provisión de valor al usuario/consumidor de una cultura “mass mediática” y/o multimedia.

 

La posible transición de las redes actuales de telecomunicación a las futuras "autopistas de la información" (definida como un conjunto de redes de banda ancha, de manejo flexible, con un elevado nivel de inteligencia y con un acceso prácticamente universal) no parece que se vaya a realizar de una manera única y acompasada, sino que se tratará de una convergencia tecnológica, cuya evolución dependerá mucho de los recursos dedicados a actividades de investigación & desarrollo, que deberán enfrentar los países de la región para superar las grandes diferencias entre el norte y el sur que históricamente se arrastra.

 

 

Los sistemas de información (SI, conjunto de metodologías y software de aplicación), la naturaleza de las TIC en sí misma (computadoras, software de sistema, telecomunicaciones) y la gestión de la información (GI) atraviesan por modificaciones tecno-económicas de gran alcance que se basan en una combinación de innovaciones radicales e incrementales, junto con innovaciones organizativas, como un conjunto de capacidades emprendedoras, estratégicas, de decisión y gerenciales.

 

Al respecto, James Bond (1997: p.3), señala que, “la convergencia entre las industrias de telecomunicaciones, de tecnologías de información y de radio y teledifusión tiene profundas consecuencias para las propias industrias. Por una parte, los servicios de comunicación e información pueden desvincularse de su infraestructura, es decir, los servicios de telefonía pueden suministrarse a través de cables coaxiales, los servicios de datos y el acceso a la Internet por líneas telefónicas, y la TV por cable por medio de emisiones directamente por satélite. Por otra parte, existe una creciente superposición entre los dos componentes primarios de la industria de comunicaciones que estaban separados, los sistemas y redes formados para transmitir señales sin contenido (telefonía) y las fuentes y tecnologías de información con contenido”.

 

Hoy en día es ya evidente que la innovación tecnológica no es un proceso lineal, sino un sistema de interacciones entre diferentes funciones (básicamente marketing, investigación y desarrollo, diseño e ingeniería, producción y distribución) y entre diferentes agentes (empresas con sus clientes, competidores, proveedores, centros tecnológicos, etc.), cuya experiencia, conocimientos y know-how se refuerzan mutuamente. Y, en el sector de las industrias culturales y comunicacionales se hace innegable bajo la hipótesis de que "diferentes estrategias competitivas implican diferentes estrategias tecnológicas, los cuales junto a la determinación de las fortalezas y debilidades de las empresas permiten una definición de las necesidades de largo plazo de las mismas" (VIANA, Horacio. 1994: 41). Así, en el momento actual la fusión de conglomerados multimedia parece razonable desde tres tipos de redes ya existentes:

 

 

CUADRO N° 2.

CONGLOMERADOS MULTIMEDIA. TIPOS DE REDES.

 

·        Las redes de las operadoras telefónicas (redes telefónicas o redes de servicios integrados)

·        Las redes de televisión por cable

·        Las redes de servicios genéricos, tipo Internet.

 

De modo que, el Estado venezolano, como ente regulador del interés público, está obligado en el campo de las industrias de la sociedad de la información, a evaluar, cuál es la verdadera situación del país en lo relativo a sus ventajas competitivas comunicacionales y cuáles son las estrategias genéricas necesarias para desarrollarla; utilizando mapas estratégicos de procesos de mejora -benchmarking competitivo o bien cooperativo, “vigilia” tecnológica, prospectiva, información sobre sus entornos inmediato y remoto, etc- que permitan entender la dinámica del sector industrial cultural/comunicacional, las interrelaciones entre los competidores actuales y el potencial para la explotación de una situación competitiva en el ámbito nacional y regional.

 

De igual modo, a desarrollar clusters de industrias culturales, telecomunicaciones (TELCOS), industrias relacionadas con las tecnologías de información y comunicación (TIC), de contenido y redes selectivas de información y comunicación; redes de empresas, instituciones y comunidades asociadas e interconectadas mediante canales digitales en un campo determinado del conocimiento, unidas por objetivos comunes de competitividad, donde participan proveedores de servicios, productores, suplidores, empresas de infraestructura, clientes y el gobierno en su rol de promotor. En el ranking de competitividad de la escuela International Institute for Managment  Development, ubicada en Suiza, (World Competitiveness Yearbook, 2000), Venezuela figura en la posición 12  de 47 países por sus inversiones en telecomunicaciones (1995-1997).

 

Sin embargo, habitualmente, las investigaciones sobre determinados aspectos de estas industrias han enfatizado su incidencia en la vida cultural de la sociedad venezolana y, en menor medida en la economía nacional en un entorno caracterizado por la mundialización económica, la apertura de mercados y la continua innovación. Al respecto, tal como señala la iniciativa estratégica española Info XXI (DOC.CISI/99/4FIN, 2000), “la competencia económica en la era digital se basa cada vez más en el conocimiento y la tecnología”. Las economías industriales se están transformando en economías basadas en el conocimiento y, es en este nuevo espacio económico, en el que las industrias venezolanas de la sociedad de la información, deberán competir en el futuro.

 

Cabe señalar, como apunta la Secretaría de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL, 2000: 14) “…que las TIC constituyen la infraestructura y el equipo físico de la economía basada en el conocimiento, pero no son condición suficiente para la transformación de la información en conocimiento y su incorporación al proceso productivo. La economía basada en el conocimiento requiere inversiones en recursos humanos y en industrias de alta tecnología, para que el conocimiento codificado y transmitido por las redes de computación y de comunicaciones pueda adaptarse a las necesidades de producción de las empresas en el país. Es este conocimiento tácito, incorporado en los individuos, lo que constituye el principal motor de la economía basada en el conocimiento. En otros términos, la transición hacia la ‘nueva’ economía requiere un esfuerzo importante de capacitación individual de trabajadores, empresarios y consumidores, así como la creación de un sector productivo basado en la ciencia y la tecnología. (OCDE, 1996). (…) Además, la gestión del conocimiento es un tema de creciente importancia para aumentar la competitividad de las empresas y la eficacia del sector público. Las TIC permiten un manejo más fácil de los datos, pero esto no basta para definir y mantener las ventajas competitivas de las empresas, cuyo objetivo es agregar valor, transformando los datos en información y la información en conocimiento (Israel, 2000, p. 15). La gestión del conocimiento incluye el conjunto de procesos que gobiernan la creación, diseminación y utilización del conocimiento para su aplicación en la toma de decisiones y en las acciones que se emprenden”.

 

No obstante, son escasos los estudios sobre las ventajas competitivas del conjunto de industrias que conforman al sector de la información, comunicación y entretenimiento; sobre los agentes económicos, sociales e institucionales comprometidos en el desarrollo de la sociedad de la información y del conocimiento en Venezuela; su creciente vinculación con el sistema productivo para generar mayores niveles de calificación que permitan el acceso a los nuevos empleos generados por la sociedad de la información y, las profundas modificaciones a las que lo somete. Ello representa una gran debilidad para comprender la importancia y la dinámica empresarial o de negocios de dicho sector sobre el conjunto de la economía y la cultura venezolana y, en consecuencia para diseñar políticas públicas congruentes con una clara comprensión sistemática de la realidad de las industrias culturales y las tecnologías de la sociedad de la información (TSI).

 

 

II.- Desarrollo asimétrico de la Sociedad de la información (SI) en Latinoamérica y Venezuela: nuevas tecnologías y su accesibilidad.

 

Así tenemos, que un sector tan dinámico como es el de las industrias culturales y comunicacionales, requiere una relación constante con la investigación científica, el desarrollo tecnológico y la innovación. Se trata, no solo de conocer el estado de situación tanto en el ámbito nacional como en el internacional, sino de impulsar la utilización de las mismas para evitar la infomarginalidad, aumentar la cohesión social, mejorar la calidad de vida y de trabajo y, acelerar el crecimiento económico de Venezuela.

 

Las industrias culturales y comunicacionales están operando tales cambios en nuestra forma de trabajar, de aprender, de comprar y vender, de crear, de obtener información, de comunicarnos y, en definitiva, afectan de tal manera nuestro modo de vida que es necesario asegurar el acceso a las mismas de todos los ciudadanos, sin exclusión, con objeto de que no haya discriminación y que todos puedan participar en su desarrollo así como aprovechar sus beneficios. Es por ello imprescindible que cualquier iniciativa global en el campo de la sociedad de la información para Venezuela contemple las actividades de I+D y especialmente las de innovación tecnológica.

 

Pero también es cierto, que las tendencias internacionales de recomposición de los mercados audiovisuales respecto a los sistemas de producción, distribución y exhibición que vienen desarrollándose en las últimas décadas confirman que los países de la región latinoamericana presentan una tendencia de crecimiento económico discontinuo e inestabilidad política y, por consiguiente, irregularidades en el desarrollo de la sociedad de información.

 

“La forma en que cada país habrá de efectuar su transición hacia la sociedad del conocimiento depende de dos factores. En primer lugar, la capacidad de prestar servicios de telecomunicación a bajo costo y acceso generalizado para todos los usuarios. Pese a que en años recientes ha habido importantes progresos en este campo, la región enfrenta todavía grandes desafíos para la universalización y el abaratamiento de los servicios telefónicos. El segundo factor es el costo de la infraestructura computacional y su accesibilidad. La información disponible indica que los países de América Latina y el Caribe tienen aproximadamente un computador por cada 30 personas, proporción que contrasta notablemente con la correspondiente a la de Estados Unidos, que es un computador por cada 4 habitantes. Incide en este sentido básicamente el precio de los equipos con respecto a los ingresos medios de la población” (CEPAL, 2000: 14).

 

Esta apreciación se hace pertinente para el caso de Internet en Latinoamérica. Existen dos grandes barreras que siguen obstaculizando el avance de Internet.

 

·         La primera es la baja renta disponible. Por ejemplo, en Argentina, país que dispone de mayor riqueza en la región, la renta per cápita en 1999 fue de 7.760 dólares, algo más de la tercera parte de la renta estadounidense (21.120 dólares anuales por persona). Además, la riqueza se distribuye en Latinoamérica de manera muy desigual, ya que el 20% de la población acapara el 65% de la renta disponible total. Este 20% incluye a la gran mayoría de los internautas latinoamericanos, que constituyen una élite de privilegiados con recursos y posibilidad de acceder a Internet.

 

·         En segundo lugar aparece el escaso desarrollo de las infraestructuras necesarias para acceder a Internet. Hay pocos teléfonos (21 por cada 100 habitantes en Argentina, 11 por cada 100 en Brasil, 10 por cada 100 en México), y el coste de la conexión a Internet es elevado, ya que en algunos países no existe tarifa plana y se paga por pasos o por minutos de conexión. Igualmente escaso es el parque de computadoras. El crecimiento proyectado para Latinoamérica es de 20%. En este sector, una investigación de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (ITU)  señaló que, hasta el año 2000, sólo 5% de los venezolanos tenían un PC. Si se calcula con base en la población total, se obtiene que aproximadamente existen 1.200.000 equipos de este tipo en el país. El porcentaje de penetración es notablemente menor que el de otras tecnologías, como el teléfono celular que se ubica en 14%, mientras que las líneas fijas llegan a 11%. Según cifras basadas en el diagnóstico de las TIC de Venezuela Competitiva (2000), en el caso de Venezuela, la distribución entre escuelas públicas y privadas es de 80% y 20%, siendo las escuelas públicas las que presentan mayores deficiencias de siendo las escuelas públicas las que presentan mayores deficiencias de infraestructura. Apenas un 28% (primaria) cuenta con teléfono, 72% a nivel medio y diversificado. La penetración de PC´s por alumnos es de 1 computadora por cada 13.000 estudiantes de todo tipo de escuela, o un PC por cada 328 estudiantes en escuelas privadas, mientras que en países como USA  la relación es de 1 PC por cada 8. Hay un fuerte desbalance entre educación superior y el resto, siendo la primera la que lleva asignado una mayor parte del presupuesto. De este, sólo un sólo un 3% se destina a inversiones.

 

En general, el costo de acceso para lograr conectividad en Venezuela es elevado. Las tarifas promedio internacionales venezolanas de teléfono son las más altas de Latinoamérica (figura en el puesto 40 en el ranking de competitividad). El costo de Internet también es alto, entre US$ 50 y US$ 100 por mes con acceso conmutado. Este costo resulta elevadísimo comparado con otras tarifas latinoamericanas que no exceden los US$ 15 mensuales, o incluso ofrecen el servicio gratuito.

 

El avance de Internet en Latinoamérica se distribuye de manera muy desequilibrada, ya que tres países, Brasil, México y Argentina, acaparan más del 80% de todos los usuarios latinoamericanos. Mientras, un reciente informe de la firma Accenture y del Banco Español BSCH, indica que los usuarios de Internet en Latinoamérica pasaran de 14,8 millones en el 2000 a 44 millones en el 2003, la consultora Júpiter Communications afirmó en marzo de 2001, que los latinoamericanos conectados a la red sumaban 21 millones a fines del 2000 y que en el 2005 serán cuatro veces más, es decir, unos 77 millones. A pesar de que las cifras no concuerdan, hay un común denominador en los estudios realizados por las firmas consultoras: la penetración de Internet en esta región de 520 millones de habitantes aumentará continuamente a pesar del alto costo de las conexiones a la Red.

 

Estas cifras sitúan a Latinoamérica entre las áreas de más alto crecimiento potencial en el mundo, a pesar que en cualquier caso, la diferencia es abrumadora en comparación con Europa Occidental (108 millones de usuarios) o los Estados Unidos (137 millones). Según el estudio de Accenture y el BSCH, en el 2003 el número de usuarios de Internet en el mundo será de 450 millones y 10% de ellos (45 millones) estarán en América Latina; 37% en los Estados Unidos y 32% en Europa. La misma investigación revela que Brasil y México tienen el mayor número de usuarios de Internet con una participación de 39 y 17% respectivamente, seguidos por Chile, Argentina, Colombia, Venezuela y Perú. Por supuesto, la otra cara de la moneda es el resentido panorama económico de la región, el bajo ingreso per cápita, la baja penetración de dispositivos de acceso a la red y los elevados costos de conexión. La pobreza y la falta de infraestructura traban el avance de la Sociedad de la Información en Latinoamérica.

 

Debido a dicha inestabilidad, estos países tienen dificultades para comprometerse a participar en inversiones de TI a largo plazo. Para los proveedores de productos y soluciones de TI, el proceso de identificación de las naciones más lucrativas y de crecimiento más acelerado se simplifica enormemente gracias al Índice de la Sociedad de la Información (ISI). En los últimos años se están elaborando diversos sistemas para analizar el desarrollo de la SI. Una de las vías habituales de investigación consiste en definir "métricas de la sociedad de la información", es decir, sistemas de indicadores que permitan analizar el desarrollo y la implantación de esta nueva modalidad de sociedad en los diversos países, así como comparar la evolución y la actitud de los ciudadanos con relación a las TIC y al espacio electrónico. Como se afirma en el informe "Métrica de la sociedad de la información", presentado el año 2000 por SEDISI, los estudios sobre indicadores y estadísticas de la sociedad de la información todavía son embrionarios.

 

El ISI es un índice de países en función de su capacidad para acceder a las redes de telecomunicaciones informatizadas y generar contenidos para la nueva sociedad de la información. En la generación del índice para cada país se valoran 23 categorías, desde la infraestructura informática y de comunicaciones a parámetros demográficos básicos.

 

TABLA N° 1.

ÍNDICE DE LA SOCIEDAD DE LA INFORMACIÓN (ISI)

CATEGORÍAS

Infraestructura informática:

·         Número de PC per cápita

·         Número de PCs domésticos

·         Número de PCs en instituciones y empresas (sin considerar el sector primario)

·         Número de PCs en el sector educativo.

·         Número de redes informáticas.

·         Proporción del gasto en Software/Hardware

 

Infraestructura en Internet:

·         Número de usuarios con fines comerciales (sin contar el sector primario)

·         Número de usuarios domésticos

·         Número de usuarios en el sector educativo

·         Gasto en comercio electrónico por usuario

 

Infraestructura de telecomunicaciones:

·         Número de suscriptores de cable

·         Número de usuarios de telefonía móvil

·         Costes de las llamadas telefónicas

·         Número de faxes per cápita

·         Número de receptores de radio per cápita

·         Proporción de incidencias en la línea telefónica

·         Número de líneas telefónicas domésticas

·         Número de receptores de televisión per cápita

 

Marco social:

·         Libertades civiles

·         Lectores de prensa diaria

·         Libertad de prensa

·         Proporción de estudiantes de secundaria

·         Proporción de estudiantes universitarios

 

Fuente: IDC. Information Society Index (ISI). En: http://www.idc.com:8080/Data/Global/ISI/ISIMain.htm

 

Es importante resaltar, que estos indicadores no son exhaustivos, y que habrá que añadir otros y afinar los propuestos para evitar la interpretación de que la sociedad de la información es la sociedad del mercado de la información. La categoría a la que pertenecen Venezuela (ocupando el puesto 39 del ISI Ranking 1999) y los otros nueve países latinoamericanos presentados por IDC/World Times Information Society Index, se compone de naciones consideradas entre las de mayor volatilidad. La tasa promedio de crecimiento para este grupo fue únicamente del 4.6%, en 1999, muy por debajo del promedio del resto de los países examinados. A menos que se hagan cambios significativos en las estrategias de las tecnologías de la información, Venezuela y otros países latinoamericanos presentarán en el año 2002 patrones de crecimiento muy similares y la brecha de información se ampliará todavía más.

 

Por otra parte, en el período de los últimos quince años, en los países latinoamericanos, se revela un crecimiento bastante distorsionado entre producción y consumo cultural; tanto en comparación con los movimientos a escala mundial como por los desniveles internos en nuestra región y dentro de cada país. Progresivamente se acentúa su lugar periférico en la producción y comercialización de productos culturales. Resulta necesario destacar, que los porcentajes mayores de infraestructuras comunicacionales y de producción y consumo aparecen en las regiones que representan a su vez los porcentajes menores en cuanto a población. Así, por ejemplo, el conjunto de los países desarrollados, con menos del 30% de la población mundial, concentra el 87% de las salas cinematográficas y el 54% de las radioemisoras existentes. Los países en desarrollo, con más del 70% de la población, sólo poseen el 13% de las salas y el 46% de las emisoras radiales. De modo que, la pregunta sería: ¿Cuáles son las posibilidades de Venezuela, de hacer parte efectiva de un mercado de bienes y servicios de la SI en la era de la globalización? .

 

Sobre este asunto, el documento preparado por la Secretaría de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) para la Reunión Regional de Tecnología de Información para el Desarrollo, realizada en Florianópolis, Santa Catarina, Brasil, 20 y 21 de junio de 2000, es muy concluyente:

 

“Al igual que lo que ocurre en otros aspectos del proceso de transición hacia la modernidad, la profunda transformación de la región en el ámbito de las TIC, en su tránsito hacia la sociedad de la información y del conocimiento, está marcada por una profunda inequidad distributiva, tanto entre países como dentro de los mismos. Así, entre los diversos países de América Latina y el Caribe existen grandes diferencias en términos del costo y la cobertura de las telecomunicaciones, de la capacitación de los recursos humanos, y de la preparación de las empresas para la economía digital. Asimismo, dentro de cada país, es pequeño el segmento que tiene acceso al nuevo conjunto de tecnologías, y es evidente la presencia de innumerables formas de exclusión y de selección adversa. El sector de las telecomunicaciones se ha modernizado notablemente; sin embargo, en muchos de los países latinoamericanos y caribeños, en la última década, los avances en esa dirección han sido dispares, principalmente en términos de la extensión de los beneficios de los servicios al consumidor final. Lo mismo se puede afirmar en relación al sector de la computación, otro sector vital para la difusión de las TIC, razón por la que los costos del equipamiento computacional son muy disímiles entre países. Poco es de extrañar entonces que sean muy diversos los actuales escenarios nacionales de tránsito hacia el mundo de la información y el conocimiento”. (CEPAL, 2000: 6).

 

En consecuencia, “los ritmos de difusión de la conectividad a la red y el proceso de transición hacia la sociedad de la información y del conocimiento deberán variar de acuerdo con los distintos escenarios locales y los rasgos peculiares de cada país”. (CEPAL, 2000: 14).

 

 

II.1.- Sociedad de la información (SI) y oportunidades de desarrollo.

 

Sin embargo, a pesar de estar distanciados del crecimiento internacional de los países más competitivos en el espacio audiovisual, no sería de extrañar que, al realizarse, estudios de competitividad, ofrecieran resultados sorprendentes; a manera de ejemplo, tenemos que en el área de la informática, existen varios casos de países, que están desarrollando una importante industria nacional del software (p.ej. Brasil, México, Venezuela), no solamente para el consumo interno y para la exportación a otros de la misma área, sino también con destino al mundo internacional de la informática, compitiendo en calidad y precio.

 

Un ejemplo ilustrativo de esta situación, lo constituye un segmento de la industria de la tecnología de la información (TI), como es el caso de la industria del software. En 1996, según el estudio conducido por Price Waterhouse LLP entre los meses de septiembre de 1996 y mayo de 1997 para la asociación Business Software Alliance (BSA), entidad mundial dedicada a la erradicación tanto del robo de software como de las barreras de mercado que se oponen al comercio del software, dicha industria produjo US$2.820 millones en ventas finales, y aportó US$5.050 millones a la actividad económica total de América Latina. Durante ese año en América Latina, la industria del software empacado generó 114.569 empleos y contribuyó US$1.150 millones en impuestos anuales, directa o indirectamente, además de apoyar la productividad y enriquecer la competitividad de la industria latinoamericana en general. En 1996, un subconjunto del mercado general de software empacado, el mercado de software de negocios para PC, aportó US$460 millones por concepto de ventas finales. Las proyecciones de crecimiento de las ventas de software empacado contemplan una tasa anual del 35 por ciento en 1997 y 1998, y del 34 por ciento para 1999 y el año 2000. Estas tasas proyectadas de crecimiento, que reflejan el consenso de más de 100 expertos en tecnología de la información de la región deberán conducir a esta industria, hacia el año 2000, a un nivel de ventas finales del orden de los US$9.390 millones, y a un nivel de actividad económica total de US$16.830 millones. Esto creará un total de 218.853 empleos en la industria del software y en actividades económicas de apoyo, y aportará US$3.860 millones en contribuciones totales a los ingresos estatales.

 

En el caso de Venezuela, dado el crecimiento de la industria parecen existir nichos de mercado que no han sido aprovechados por los desarrolladores de software, dadas las circunstancias que han condicionado la industria históricamente.

 

Asimismo, al contrario de lo que ocurre con las industrias pesadas y otras que requieren de capitales y demás recursos inalcanzables para nuestros países, América Latina, ha sido tradicionalmente un importante productor de bienes culturales tradicionales, en literatura, música y artes plásticas, por ejemplo, superando, en muchos casos, en términos de ventajas competitivas de valor, a algunos de los económicamente desarrollados. Un caso ilustrativo, refiere al complejo cultural de Uruguay que moviliza 680 millones de dólares americanos, no menos de 650.000 personas trabajan en el sector y su aporte al Producto Bruto Interno está en el orden de 3%, que equivale aproximadamente a lo que ocurre en economías más desarrolladas, de acuerdo a las cifras señaladas en el estudio realizado por STOLOVICH, Luis; Graciela Lescano y José Mourelle (1997).

 

En un estudio realizado por Octavio Getino (1992), sobre la dimensión económica de la cultura y la comunicación en Argentina, permite calcular que los rubros analizados (complejo editorial, sonoro, audiovisual, inversiones institucionales) representan unos 8 mil millones de dólares por año, para un estimado de 185.000 personas, sin incluir el impacto económico generado indirectamente por dichos rubros. Con relación al Producto Bruto Interno, la dimensión cultural de las industrias analizadas equivale aproximadamente a, entre el 4% y el 5%.

 

Colombia, por su parte, el sector cultural tiene un aporte dentro del PBI del 2.76%, proveniente de los renglones editorial, fonográfico, de cine, video, televisión, artes escénicas y visuales, publicidad, artesanías, revista y prensa. Y si se suma a esta producción los insumos que requieren las industrias culturales como el papel, los equipos de televisión y radio y los instrumentos musicales, la cifra estaría en un 4.03%. El complejo cultural en Venezuela tiene un aporte al PBI de 6,9%. (GUZMÁN, Carlos. 2000: p. 115).

 

En el caso de Venezuela se presentan dos escenarios en cuanto al aporte del sector cultura al PIB. El primero: 4,3%, con base a rubros que incluyen la producción de algunos insumos que requieren las industrias culturales; y el segundo: 2,6%, con base en rubros que incluyen exclusivamente actividades de producción de las industrias culturales consideradas en el estudio, excluyendo por no contar con información, los subsectores de: revistas, artes escénicas (espectáculos), artes visuales y artesanías. En promedio, significan un aporte aproximado del 3,9% del sector cultural venezolano al PIB. Este valor es superior al aporte de sectores importantes como agricultura, minería, electricidad y agua, restaurantes y hoteles, e instituciones financieras y seguros. La intervención en el PIB del sector cultura es cercana al concurso del sector construcción, de gran importancia en el país.

 

En Colombia, se obtuvo un aporte de 4.79% al PIB, calculado de igual forma que para Venezuela. En Ecuador, el aporte al PIB al sector cultura es de 0,7%, basado sólo en el  análisis preliminar de 3 de los 12 subsectores incluidos en el estudio. Es importante señalar que este porcentaje de participación del sector cultura en Venezuela comparativamente alto, se produce en un escenario en el que están completamente ausentes las políticas de fomento de las industrias culturales y comunicacionales.

 

 

II.2.- La telefonía móvil, icono de la Sociedad de la información (SI).

 

El desafío propuesto a todos los países en desarrollo, y en particular a los de América Latina y el Caribe, es el de lograr una difusión rápida, simultáneamente eficiente y equitativa, de las TIC en sus economías. Para la región latinoamericana, el Secretario General de la Asociación de Empresas de Telecomunicaciones de la Comunidad Andina (ASETA), Marcelo López Arjona, destacaba el crecimiento "explosivo" de la telefonía móvil e Internet en la subregión y exhortaba a autoridades y operadores a sumar esfuerzos para ingresar a la sociedad global de la información. Indicaba que los abonados de telefonía celular, prácticamente inexistentes a comienzos de la década del noventa, sumaban para 1999, más de 8 millones en los cinco países de la Comunidad Andina (CAN), de los cuales 3.400.000 correspondían a Venezuela, 3.200.000 a Colombia, un millón a Perú, 400 mil a Ecuador y 380 mil a Bolivia. Explicó que si se toma en cuenta el índice de penetración –cantidad de suscriptores de celulares por cada 100 habitantes-, el promedio de la Comunidad Andina era de 7.36, es decir casi el mismo nivel de Brasil (8.95) y de México (7.83) y más o menos una cuarta parte de Estados Unidos (30.78). Actualmente, se estima en 58 millones los suscriptores de teléfonos celulares en Suramérica y Centroamérica. Para finales del año 2001, Venezuela cuenta con 6.000.000 millones de usuarios de telefonía celular.

 

El comportamiento del mercado —esto es, las tarifas de acceso a la telefonía fija— también deberá en el futuro reflejar el ritmo vertiginoso de expansión que registra la telefonía móvil en la región, su competidor más directo frente al usuario final (CEPAL, 2000: p.14). En efecto, el auge mundial de las comunicaciones móviles celulares ha sido realmente sorprendente. Para el año 2005 se estima que en el mundo existan cerca de 2.400 millones de abonados a sistemas de comunicación celular. Esto significa que hoy existen menos de 10 por ciento de los usuarios que demandarán este tipo de servicios en el mediano plazo (PC World Venezuela, 1999).

 

Según datos aportados por la Unión Internacional de Telecomunicaciones (ITU) en su World Telecommunication Development Report: Mobile Cellular, correspondiente a su quinta edición de 1999, a fines de 1998 había más de 300 millones de abonados en todo el mundo, a partir de los escasos 11 millones correspondientes a 1990. De igual modo señalaba, que a fines de la década de los noventa, había más de 500 millones de usuarios de este servicio. La telefonía móvil celular ya representa más de un tercio del total de las conexiones telefónicas. Es muy probable que durante el primer decenio del s. XXI, el número de abonados al servicio móvil celular sobrepase al de abonados a líneas fijas tradicionales. En esta revolución participan tanto los países industrializados como en desarrollo: en los primeros, los usuarios recurren masivamente a la telefonía móvil celular como un complemento de las líneas fijas existentes; en los últimos, la telefonía móvil celular se está imponiendo para hacer frente a la escasez de líneas fijas. En comparación con los teléfonos fijos, la telefonía móvil celular por lo general ofrece una gran variedad de opciones en lo que se refiere a las características funcionales y a las tarifas.

 

Las características funcionales y la utilidad de las redes celulares han ido evolucionando de la denominada red analógica de primera generación a los actuales sistemas digitales de segunda generación. Pero hasta la fecha no se ha establecido una norma mundial única. Todavía el panorama celular está formado por una mezcla de sistemas analógicos y digitales con diferentes redes que a menudo coexisten en el mismo país. La ITU, una de cuyas funciones es establecer normas mundiales de telecomunicaciones, no formuló recomendaciones técnicas para los sistemas móviles de primera o segunda generación. Sin embargo, el notable crecimiento de la telefonía móvil celular ha obligado a la Unión a participar activamente en el establecimiento de normas para la tercera generación (3G).

        

Con miras a evitar el mayor costo para los consumidores que entraña la multiplicidad de sistemas, la ITU se fijó el objetivo de establecer una norma mundial para los sistemas de la tercera generación (3G) a través de una iniciativa llamada IMT-2000 (International Mobile Telecommunications-2000). Se ha adoptado el concepto de una familia de normas, con el fin de agrupar diferentes tipos de redes -sistemas terrenales de macrocélulas, microcélulas y picocélulas; sistemas inalámbricos; sistemas de acceso inalámbrico; y sistemas de satélite- y facilitar así la prestación de un servicio realmente mundial poco después del año 2000. Se prevée desplegar los servicios de la tercera generación en 2001 en Japón, en Europa en 2002 y en otros países poco tiempo después.

 

Casí cuatro quintas partes de los abonados al servicio móvil se encuentran en países en desarrollo. Las cuatro principales redes de países con economías incipientes (China, Brasil, República de Corea y Turquía) representan otro 12%, con lo cual sólo queda un 9% de abonados al servicio móvil para los restantes países en desarrollo, que son más de 100. En numerosos países en desarrollo las comunicaciones móviles se han introducido hace muy poco y algunos aún no cuentan con este servicio. Pero la situación está cambiando. Al presente, los países en desarrollo son los que registran el mayor ritmo de crecimiento de la telefonía móvil. Gracias a la introducción generalizada de la competencia, se ha concedido licencia a más de mil empresas en todo el mundo para la prestación de servicios móviles. Los precios de los aparatos telefónicos han disminuido rotundamente debido al mayor tamaño del mercado, lo que permite hacer economías de escala, introducir mejoras tecnológicas y, en algunos casos, conceder subvenciones internas a los precios de los aparatos.

 

La cantidad de suscriptores de celulares móviles en América Latina y el Caribe se elevó a más de 38 millones en 1999, de los 100 000 suscriptores que había en 1990, y de los 3.5 millones en 1995. Según los datos de la ITU, Paraguay y Venezuela se convirtieron en los primeros países de la región cuya cantidad de usuarios de teléfonos móviles sobrepasa a la de los que dependen de una conexión de línea fija (ITU, 2000:  4). Según Baskerville Consultores, el número de abonados alcanzará los 103 millones en el 2007.

 

En los últimos años, la disponibilidad de diversas modalidades de previo pago ha transformado el panorama de la telefonía móvil, particularmente en los países en desarrollo. La magia del servicio móvil de pago previo es que está transformando al servicio telefónico en un producto básico de mercado masivo. El reto para los países en desarrollo consiste en lograr el mismo éxito mercantil masivo que han tenido los servicios móviles en los países industrializados.

 

A medida que el mundo ingresa en el s. XXI, ya no cabe preguntarse si el número de abonados al servicio móvil celular sobrepasará al número de abonados al servicio fijo, sino cuándo lo hará. En los países pobres, la telefonía móvil se utiliza para instalar rápidamente la infraestructura de telecomunicaciones que tanto necesitan. En los países ricos, las características funcionales del servicio móvil le resultan atractivas a los usuarios acostumbrados desde hace tiempo a sus teléfonos fijos. Todos los años, a partir de 1996, el número de nuevos abonados al servicio móvil ha sido mayor que el correspondiente al servicio fijo. En 1998 el número de nuevos abonados al servicio móvil fue casi el doble del correspondiente al servicio fijo. En algún momento hacia mediados del próximo decenio el número de abonados al servicio móvil será superior al número de abonados al servicio fijo; y ese momento podría llegar mucho antes si los precios del servicio móvil -que actualmente se hallan muy por encima del costo- disminuyen. El crecimiento se verá impulsado aún más si se establece la nueva norma mundial de las IMT-2000, que se debería introducir comercialmente en algunos países dentro de unos pocos años. El éxito de la telefonía móvil es materia para reflexión. La industria de las comunicaciones móviles habrá necesitado un poco más de dos decenios para contar con mil millones de abonados; las redes fijas han tenido que existir durante más de 130 años para llegar al mismo número.

 

De igual modo, la disponibilidad de sistemas móviles de segunda generación, sumada a la intensa demanda de servicios de previo pago, ofrece a los países en desarrollo la oportunidad de dar un salto tecnológico y comercial. La experiencia mexicana es una de las más dramáticas. Tras el lanzamiento de esta modalidad en 1996, los 700.000 usuarios de teléfonos celulares que habían entonces subieron a 1,7 millones al año siguiente y a 3,2 millones en 1998. En Brasil, el sistema de la tarjeta se lanzó por primera vez a fines del año pasado y se estima que ya en mayo el 50% de los 10 millones de celulares que habían en el país eran prepagados. En Chile, el mayor operador celular, CTC Startel, lanzó el servicio en abril de 1998, y ahora el 55% de los 850.000 clientes que tienen utilizan el sistema prepagado. Pero no a todos les gusta el sistema. Analistas en Wall Street lo critican porque el ingreso por usuario es menor que con un cliente contratado.

 

Por el tamaño de su mercado y su participación en el tratado de libre comercio con Canadá y EE.UU. –NAFTA-, proporcionan a México liderazgo relativo en América Latina. Durante la década pasada el sector telecomunicaciones mexicano creció siete veces más que la economía como un todo. La inversión en los últimos nueve años ha sido de más de 17 millardos de dólares. Para el año 2000, COFETEL pronosticaba una inversión cercana a los 2 mil 100 millones de dólares. Observadores estiman que para el período 2000-2005 las inversiones en México serán de más de 8 millardos de dólares. Durante el mismo período serán creadas nueve millones de líneas telefónicas. El mercado local ha sido abierto a la competencia. Los 17 nuevos concesionarios invertirán tanto como 5 millardos de dólares en los próximos cinco años, con la diferencia de que ahora han aparecido nuevas modalidades, como los servicios inalámbricos. La mejor oportunidad de hacer negocios en México se encuentra en el equipamiento para servicios inalámbricos. Las importaciones crecieron 76% entre 1997 y 1998.

 

Brasil logró a mediados de 1998 la mayor privatización jamás vista en América Latina, con la incorporación de:

 

·         Tres operadores de servicios básicos fijos: TELEMAR (R$ 3.433 billones),  OPPORTUNITYE TELECOM  ITALIA (R$ 2.07 billones) y PORTUGAL TELECOME TELEFONICA S.A. (R$ 5.783 billones).

·         Ocho empresas de telefonía celular: TIW E OPPORTUNITY (R$ 188 millones), GLOBOPAR/ BRADESCO E TELECOM ITALIA (R$ 660 millones), IBERDROLA E TELEFONICA S.A (R$ 428 millones), SPLICE (R$ 440 millones), TIW E OPPORTUNITY (R$ 756 millones, en el área de Teleming Celular), IBERDROLA E TELEFONICA S.A (R$ 1,36 billones en el área de Tele Sudeste Celular), PORTUGAL TELECOM (R$ 3,588 billones), GLOBOPAR/ BRADESCO E TELECOM ITALIA (R$ 700 millones en el área Tele Celular Sul),

·         La venta internacional de EMBRATEL, operador de larga distancia internacional por un precio final de R$ 2,650 billones. La apertura a la competencia en todo el territorio brasileño terminará de concretarse en el 2003.

 

En el caso de Brasil, para el 2007 la inversión será de 181 millardos de dólares, distribuidos así: 105 millardos en infraestructura, 65 millardos en desarrollo, 9.5 millardos en medio ambiente, 1 millardo y medio en tecnología de la información y estímulo a la sociedad del conocimiento. En infraestructura se incluyen 41 millardos que serán invertidos en telecomunicaciones para el 2003. El gobierno estima que entre 2000 y el 2005 la inversión alcanzará 64 millardos de dólares. Hoy, privatización y competencia hacen de Brasil el mercado más atractivo de la región. Las proyecciones quinquenales señalan que habrá 116 millones de teléfonos en el país, fijos y móviles en igual proporción. El crecimiento celular ha sido pasmoso. 600 mil suscriptores en 1994, 5.5 millones en 1998, 16 millones en marzo de 2000, 58 millones dentro de 5 años.

 

Colombia, uno de los primeros socios comerciales de Venezuela, ya liberó completamente sus telecomunicaciones. El servicio de larga distancia es prestado por tres operadoras, la telefonía básica también se presta en competencia.  Actualmente, Colombia tiene 16 líneas de teléfonos fijos por cada 100 habitantes, lo que expresa que en ciudades como Bogotá y Medellín la teledensidad alcanza 25 por ciento. La industria de las telecomunicaciones en 1998 representó 2,5 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), lo que implicó un crecimiento de 8,3 por ciento con respecto a 1997.

 

En Perú, el período de concurrencia limitada de la empresa de telefonía básica terminó en Agosto de 1998, aunque inicialmente se previó que esto ocurriera en Junio de 1999. El adelanto de la apertura se dio a favor de Telefónica del Perú, al comprobar que había cumplido con las metas de expansión de la red y rebalanceo de tarifas. Las acciones del Estado peruano en la compañía fueron subastadas en 1994 y adquiridas por Telefónica del Perú por un monto de 2.002 millones de dólares. La liberalización permitió otorgar 17 nuevas concesiones en telefonía de larga distancia internacional y existen otras dos solicitudes en proceso. Además Perú cuenta con más de 2,12 millones de líneas fijas, esperan alcanzar una teledensidad de 20 líneas por cada 100 habitantes en una mezcla de servicio fijo y móvil; también ampliar la cobertura a las zonas rurales con menos de 5.000 habitantes, completar la digitalización de la red, lograr que 98 por ciento de las solicitudes puedan ser atendidas en un plazo de cinco días. Se espera que entre 1999 y el 2003 se inviertan 2,5 millones de dólares.

 

Sobre la telefonía fija, la Comunidad Andina de Naciones pasó de 6 millones 450 mil abonados en 1992 a 14 millones 860 mil en 1999, ubicándose en cuanto a densidad a un nivel (13.18) aproximado a los de México (11.22) y Brasil (14.87) y casi una quinta parte de Estados Unidos (66.1).

 

En ocasiones la prosperidad de las comunicaciones móviles se ve oscurecida por el éxito de Internet. Aunque no se deben subestimar las perspectivas de crecimiento de Internet, tampoco hay que olvidar que el mercado de las comunicaciones móviles es mucho más vasto. Es probable que el futuro a largo plazo del sector móvil guarde una estrecha relación con el de Internet. Los sistemas móviles de tercera generación (3G) permiten acceder a Internet a velocidades superiores. La demanda de acceso móvil para servicios de datos es potencialmente enorme y los sistemas 3G prácticamente crearán una nueva industria. El futuro es promisorio; el futuro es móvil.

 

Se calcula que 50 millones de internautas se conectarán vía teléfono celular para el 2005, según el reporte de una investigación llevada a cabo por Júpiter Research (Internet World, 2001: 12). América Latina, más que en los Estados Unidos surgirá con una población substancial de consumidores que accesará a la Internet exclusiva o principalmente vía teléfono celular.

 

Respecto a Internet, Marcelo López Arjona, Secretario General de la Asociación de Empresas de Telecomunicaciones de la Comunidad Andina (ASETA), informó que si bien el número de abonados de la CAN en el 2000 es, en su concepto, todavía poco significativo -un millón y medio frente a los 11 millones de América Latina y los 321 millones del mundo-, esa cifra se duplica cada año en la CAN, con tendencia a continuar aumentando. "Lo importante en este caso es su potencial. Se trata de un mercado relevante con enormes posibilidades de crecimiento. Nuestra penetración es de 1.5 por ciento y debemos aspirar a 5 por ciento, para lo cual es necesario eliminar barreras, tanto en acceso a equipos y terminales para democratizar su uso, como en aspectos de tarifas para facilitar el acceso de la población a los proveedores de servicios", subrayó.

 

Hasta el año 2003, la tasa de crecimiento de Internet en Latinoamérica será de un 47% anual, el ritmo más rápido en todo el mundo. En el año 2003 serán algo más de 19 millones los internatuas latinoamericanos, lo que representará un 5% de los 372 millones de usuarios en todo el mundo. Se calcula que existen unos 18 millones de PCs en la región, lo que representa una penetración del 3,5%. La mayoría se concentran en México (26%) y Brasil (32%). Se espera que de aquí al año 2003, el ritmo de crecimiento de esta tasa sea del 16% anual, más del doble del esperado en los Estados Unidos (7,3%).

 

Y es que está en juego un mercado potencialmente gigantesco: de los casi 500 millones de habitantes de la región tan sólo navegan entre 4 y 7 millones (dependiendo de la estimación). Es decir, entre el 1,5 y el 2% del total mundial. Claro que el número total casi alcanza los 600 millones, si incluimos España, Portugal y la población latina de los EE UU, y al número de navegantes habría que añadir los estimados 4 millones españoles y 14,5 millones de los EE UU. Todo ello a pesar de la baja tasa de penetración telefónica (y altos precios), el reducido número de computadoras personales, una bastante menos que perfecta infraestructura y un nivel económico general relativamente bajo. Por no citar la actual crisis.

 

 

III.- La Sociedad de la información (SI) en Venezuela.


Por nuestra parte, en el caso de Venezuela, uno de los sectores no petroleros que más ha crecido en la economía venezolana ha sido el de las telecomunicaciones, con un aumento vertiginoso en la inversión para alcanzar un acumulado en los últimos cinco años de 16.000 millones de dólares (CONAPRI, 1999: 5). La industria de las telecomunicaciones del país invertirá en los próximos ocho años (2.000-2007) entre 5.000 millones y 10.000 millones de dólares. Este auge es consecuencia directa del impulso que inicialmente imprimió la privatización de la telefonía básica y la apertura del sector que se inició el 27 de Noviembre de 2000 así como la promoción de la inversión privada.

 

De acuerdo con los estudios de la Corporación Andina de Fomento (CAF), Venezuela cuenta con las condiciones para convertirse en un polo tecnológico latinoamericano. Entre los principales factores que sustentan la afirmación, se encuentran los siguientes:

 

  1. - La apertura a la libre competencia, primero en servicios de valor agregado y ahora en servicios básicos de telecomunicaciones. El 27 de noviembre de 2000 venció el privilegio de concurrencia limitada otorgado por la República de Venezuela a la Compañía Anónima Nacional Teléfonos de Venezuela C.A. (C.A.N.T.V.) y, en consecuencia, a partir de tal fecha cualquier interesado que haya obtenido la correspondiente habilitación administrativa, de conformidad con el ordenamiento jurídico vigente, podrá prestar servicios básicos de telecomunicaciones en el país.

 

Los lineamientos en materia de otorgamiento de habilitaciones administrativas y concesiones de uso; así como en materia de interconexión, numeración, acceso al portador de larga distancia, vías generales de telecomunicaciones, tasación, facturación y cobranza, tarifas, tasas contables y calidad de servicios, constituyen el marco general que orientará el proceso de apertura de los servicios básicos de telecomunicaciones en Venezuela.

 

En este sentido, el artículo 211 de la Ley Orgánica de Telecomunicaciones prevé la creación del “Reglamento de Apertura del Servicio de Telefonía Básica”, instrumento normativo, que desarrollará los lineamientos, estableciendo las condiciones, limitaciones, requisitos y demás elementos necesarios para definir el proceso de apertura de este servicio.

 

         Los objetivos del proceso de apertura son:

 

·         Transformar el sector de telecomunicaciones y convertirlo en uno de los ejes fundamentales para el crecimiento económico del país.

 

·         Promover nuevas inversiones que contribuyan a la diversidad, calidad, expansión y desarrollo de servicios de telecomunicaciones.

 

·         Facilitar el posicionamiento de Venezuela en los mercados regionales Andinos.

 

·         Promover el desarrollo social y la equidad.

 

Para lograr el éxito del proceso de apertura de los servicios básicos de telecomunicaciones, la Comisión Nacional de Telecomunicaciones (CONATEL), ente regulador del sector, garantiza el cumplimiento de una serie de principios, que orienten la actuación tanto de los operadores de servicios de telecomunicaciones como del órgano regulador, a saber: la libertad económica, promoción de inversiones, la transparencia, la libertad en el uso de las tecnologías, la no discriminación, la libre competencia, la equivalencia de oportunidades, la eficiencia en el uso del espectro radioeléctrico, la libertad de elección de los usuarios y la equidad social, constituyen las premisas básicas que fundamentan el proceso de apertura.

 

La apertura que se inició el 27 de Noviembre de 2000, fue planteada en telefonía local, larga distancia nacional y larga distancia internacional (a estas empresas se les cobró una fianza tres veces superior que la que tienen que pagar los operadores que tienen presencia física en el país).

 

Para efectos de subasta, la Comisión Nacional de Telecomunicaciones dividió al país en 5 regiones: central, centro occidente, occidente-Andes, Llanos y Sur-Oriente. En los próximos cinco años se espera la consolidación del mercado abierto. CONATEL exigió los siguientes requerimientos: A. Telefonía fija: presencia física de la empresa, 3% de inversión destinada a teléfonos públicos y un plan social definido. B. Larga distancia nacional: además de los requisitos de telefonía básica, a estas empresas se les exigirá en el primer año de operaciones un centro nacional y centros regionales de operaciones. C. Larga distancia internacional: los mismos requisitos más cobertura a los cinco países de mayor tráfico de llamadas internacionales en el primer año y en el segundo año cobertura a los países de la Comunidad Andina.



INFOGRAFÍA N° 1.

Fuentes: (RODRIGUEZ ANDARA, David. 2000).

 

  1. - La nueva Ley de Telecomunicaciones, "una de las más modernas del mundo", publicada en la Gaceta Oficial de la República Bolivariana de Venezuela No. 36.970, de fecha 12 de junio del año 2000. La Ley de Telecomunicaciones establece que el Estado no se reserva la actividad económica del sector, considerándose éste como un asunto de interés general y no como un servicio público.

 

“Además, esta Ley cuenta dentro de su articulado con conceptos tan actuales como el Servicio Universal y los principios que lo rigen para garantizar la total presencia de los servicios de Telecomunicaciones, en áreas y servicios poco rentables”. (CONAPRI, 2000: 4).

 

  1. - La declaración de Internet como prioridad nacional e implementación del gobierno electrónico. Decreto N° 825. Gaceta oficial de la República Bolivariana de Venezuela Año CXXVII-MES VIII. Número 36.955. 22 Mayo 2000.

 

  1. - La democratización del acceso a la superautopista de la información.

 

  1. - El Plan Nacional de Telecomunicaciones “con alcances a largo plazo para ser consolidados en un período de doce años, pasando por el mediano plazo y comenzando por metas claramente establecidas a corto plazo”. (CONAPRI, 2000: 4).

 

5.1. - El plan contiene lineamientos generales que orientan y apoyan el crecimiento y fortalecimiento del Sector de Telecomunicaciones, enmarcado dentro de la estrategia de desarrollo nacional  con la participación activa del sector privado.

 

5.2. - Formular iniciativas para hacer del Estado un usuario intensivo de la Red y un importante generador de contenidos.

 

- Establece tres períodos:

 

Alcance a largo plazo (12 años o más):

 

  • -Brindar a cada ciudadano la posibilidad de acceso a un equipo terminal.
  • -Establecer una economía sólida bajo un modelo de producción competitivo basado en el uso de la información.
  • -Disponer de una infraestructura de investigación y desarrollo tecnológico en Telecomunicaciones.
  • -Estar en capacidad de exportar bienes y servicios de telecomunicaciones para sustentar el desarrollo interno.
  • -Consolidar el liderazgo regional y convertir a Venezuela en el centro de negocios de telecomunicaciones de la Comunidad Andina y el Caribe.
  • -Disponer de una red integrada y conectada con el mundo entero, donde el acceso a la información debe ser de uso masivo.
  • -Aplicar eficazmente los beneficios de las telecomunicaciones en todos los ámbitos.

·         -Ser un país activo dentro de la Sociedad del Conocimiento, capaz de generar y compartir información.

  • -Divulgar contenidos que representen la cultura, valores  y tradiciones nacionales.

 

Alcance y metas a mediano plazo (6 años):

 

  • -Educar al usuario. Todo usuario debe conocer sus derechos y deberes antes de contratar un servicio específico. Todo ciudadano debe tener la posibilidad de informarse desde su casa o lugar de trabajo sobre las condiciones como se ofrecen los servicios.

·         -Consolidar las Asociaciones de Usuarios. Todo servicio con orientación al mercado residencial debe tener por lo menos una asociación de usuarios con capacidad de divulgación y participación, registrada y oficializada en CONATEL.

  • -Ofrecer servicios de alta calidad. Lograr que ningún servicio tenga menos del 70% de aprobación en la opinión de los usuarios. Contar con un reglamento de calidad de los servicios de telecomunicaciones.
  • -Promover el Desarrollo de la Infraestructura Nacional de  Información. Todo organismo público deberá ofrecer información por esta infraestructura. El 80% de los trámites administrativos públicos se realizarán por la Red; y el 50% de las transacciones del Estado podrán efectuarse vía electrónica.
  • -Consolidar la competencia en todos los servicios. Lograr que el gasto promedio para satisfacer los requerimientos de acceso y comunicación no exceda el 10% del costo de la canasta básica. El usuario deberá tener más de una opción por servicio.
  • -Crear incentivos para la aplicación de tecnologías convergentes. Tasas impositivas especiales para la importación y comercialización de tecnologías que demuestren ser convergentes.
  • -Poseer un Servicio Universal en funcionamiento. El 75% de la población desasistida tendrá acceso a servicios de telecomunicaciones en su localidad.
  • -Establecer políticas que  generen contenido nacional. Disponer de 100.000 “web sites” instalados en el país referidos a contenidos nacionales.
  • -Incentivar el uso de Internet a todos los niveles. Todos deben estar informados sobre esta herramienta sin importar los niveles educativos, sociales, profesionales y generacionales. Lograr una penetración del 15% de la población en general. Apoyar la oferta de la tarifa plana para el acceso.
  • -Ofrecer ventajas competitivas y comparativas a las empresas interesadas en invertir en el país. Poseer la mejor relación bits transmitidos/Bolívar de la región. Incentivos fiscales y créditos para las iniciativas e ideas emprendedoras y producir por lo menos 500 empresas exitosas basadas en el uso de Internet.
  • -Facilitar el acceso a bases de datos especializadas para apoyar el sector productivo. Propiciar la creación de bases de datos por cada área productiva, (manufactura, agricultura, servicios, etc.) con acceso a nivel nacional.
  • -Aplicar en forma eficaz las telecomunicaciones en las áreas prioritarias; salud, educación y seguridad. Cada una de estas áreas deberá ofrecer servicios e información a través de sistemas  móviles y fijos. Conceptos como Tele-medicina y Tele-educación serán aplicados en por lo menos una institución a nivel nacional.
  • -Convertir a Venezuela en el centro latinoamericano de capacitación y asesoría en materia de telecomunicaciones. Ser reconocidos a nivel mundial por el prestigio del recurso humano nacional y estar en capacidad de apoyar a todos los países latinoamericanos en materia de telecomunicaciones.
  • -Promover educación a todo nivel y durante toda la vida. Asesorar a los organismos competentes para que el 50% de la información relacionada con los programas de educación formal estén digitalizados y a la disposición en la red. Todas las bibliotecas e instituciones educacionales deben contar con salas de acceso a Internet.

·         -Mejorar la calidad de vida a través del acceso a los servicios de telecomunicaciones. No deberá existir ninguna población con más de 500 habitantes sin posibilidad de comunicarse. El 80% de la población podrá acceder por lo menos a un servicio de telecomunicaciones. Debe ser de acceso público la información sobre las opciones de esparcimiento, oportunidades de trabajo y medios de reclamo, para permitir la relación constante y directa de los ciudadanos con los entes públicos y privados.

  • -Contar con mecanismos logísticos centralizados de telecomunicaciones que obedezcan a un plan único de fácil activación ante la presencia de catástrofes y emergencias nacionales. Después de declarar estado de emergencia se debe ensamblar en menos de una hora el sistema nacional de telecomunicación de emergencia. Y debe dar respuesta e instrucciones a cada persona que lo requiera. Todo ciudadano debe estar informado sobre las formas de acceder a este servicio.
  • -Poseer un servicio Celular de 3era Generación en funcionamiento. Se proveerá servicios de Video, Voz y Datos a través de los terminales móviles pertenecientes a estas tecnologías.
  • -Generar incentivos gubernamentales para el acceso final. Creación de la concesión de Multi-Servicios Interactivos. Apoyar el ingreso de nuevas tecnologías inalámbricas.
  • -Disponer de portabilidad numérica en servicios de voz. En las cinco (5) áreas locales con mayor tráfico, sin importar la empresa operadora ni el tipo de red, el usuario siempre tendrá el mismo número telefónico.

·         -Consolidar un ente regulador fortalecido e Independiente. Afianzar un organismo independiente con un alto nivel técnico y deberá garantizar que el personal de la institución tenga la posibilidad de alcanzar un crecimiento laboral ascendente.

 

Metas a corto plazo (1 año).

 

  • -Promulgar el Decreto sobre la Internet como servicio prioritario para el desarrollo nacional.

·         -Promulgar el Decreto para la creación de la Infraestructura Nacional de la Información.

  • -Definir los grupos y planes de trabajo para desarrollar los objetivos en telecomunicaciones dentro de los Planes Sectoriales de cada Ministerio.
  • -Poner en marcha el Plan de Emisoras Fronterizas.
  • -Apoyar la creación de la empresa de satélites de la Comunidad Andina (BolívarSat) en Venezuela.
  • -Aprobar la nueva Ley de Telecomunicaciones.
  • -Crear el Centro de Desarrollo y Educación de Telecomunicaciones (CEDETEL).
  • -Definir el modelo de apertura del servicio telefónico.
  • -Subastar nuevas bandas para tecnologías emergentes (LMDS).
  • -Presentar un plan conjunto con la empresa privada para el desarrollo de los servicios de telecomunicaciones en los nuevos centros poblados.
  • -Definir el programa de educación e información sobre el uso y aplicación de Internet.
  • -Aprobar el marco jurídico para el Comercio Electrónico.
  • -Subastar nuevas bandas para tecnologías emergentes (WLL).
  • -Recibir la Presidencia del Comité Andino de Autoridades de Telecomunicaciones (CAATEL).
  • -Definir el Proyecto de “Combo” de Acceso a Internet, en conjunto con las empresas privadas proveedoras de computadoras y de servicios.
  • -Definir el modelo de los Telecentros de Servicios Comunitarios de Telecomunicaciones e inicio del Centro Piloto.
  • -Impulsar la expansión de los Servicios de Telecomunicaciones hacia los ejes de desarrollo.
  • -Aprobar los Reglamentos de Interconexión, Portabilidad Numérica,  Modelo Tarifario y Calidad de Servicio.
  • -Aprobar el Plan de Telecomunicaciones para contingencias.
  • -Elaborar estadística única de infraestructura de telecomunicaciones.
  • -Instalar y hacer pruebas del Sistema Automatizado de Administración y Gestión del Espectro Radioeléctrico (SAAGER).
  • -Crear el Fondo Nacional para el Desarrollo del Servicio Universal.
  • -Ejecutar la apertura del servicio telefónico.
  • -Aprobar los objetivos en telecomunicaciones dentro de los Planes Sectoriales de cada Ministerio.
  • -Alcanzar el 80% de digitalización de la red telefónica.
  • -Llegar a 5.000.000 usuarios en el servicio celular.       
  • -El 50% de las informaciones generadas por los organismos del Estado para el público en general estarán en Internet y 20% de los trámites con el Gobierno podrán realizarse por medios telemáticos.
  • -Presentar un plan estratégico para el desarrollo de la TV nacional.
  • -Definir el modelo de TV y Radio digital.
  • -30 estaciones fronterizas instaladas.

 

En este mismo sentido, el país posee amplias ventajas potenciales en materia comunicacional, ya que:

 

  • 88 millardos de bolívares fue la inversión total en 1995 para el área de telecomunicaciones y en 1999 Bs. 630,8 millardos
  • Un millardo de dólares ha sido el rango constante de inversión en los últimos dos años.
  • 12 millardos de bolívares fue la inversión en telefonía rural en 1997. Sigue siendo la cenicienta del sector de telecomunicaciones. En 1999 fue de Bs. 6,7 millardos.
  • 1998 es el año más importante para la inversión en la red básica con 288 millardos de bolívares, frente a los 52 millardos en 1995.
  • 238 millardos de bolívares fue la inversión 'dura' que se hizo en servicio de satélites en 1996.
  • Posee la penetración de telefonía celular más alta de la región, con un índice superior a 20%, lo cual sobrepasa a países más desarrollados económicamente y con mayor densidad de población, como Brasil y México. 7.000 teléfonos celulares existían en 1991 y hoy contamos con 5.270.00 usuarios.
  • Entre 1991 y 1999 se han invertido alrededor de 7 millardos de dólares en el sector de telecomunicaciones
  • 3,5 millones de líneas telefónicas fijas están instaladas en Venezuela.
  • 80 mil teléfonos públicos se han instalado durante el monopolio de la CANTV.
  • 1.700 millones son los ingresos anuales estimados por concepto de telefonía fija para CANTV.
  • 43 millardos de dólares son los ingresos estimados por CONATEL para la nación durante los próximos seis años.
  • Tendrá la mayor tasa de crecimiento de comercio electrónico en América Latina, entre los años 2000 y 2003.
  • El producto interno bruto sectorial de comunicaciones ha crecido a una tasa sostenida de entre 13% y 27% en la última década, llegando a 14,7% en el tercer trimestre del año 2000.

 

La apertura de las telecomunicaciones se manifestaría en beneficios medibles para el país:

 

·         La penetración de la telefonía básica ascendería a 20% en 2003. Actualmente, se encuentra en 14%, 5 puntos por debajo de la media de los países en desarrollo.

  • 100% de la población comenzará a tener acceso al servicio de telefonía básica. Se hará especial énfasis en las zonas rurales.
  • 80% de la población tendrá acceso a por lo menos un servicio de telecomunicaciones. La prioridad es para el segmento básico, pero se promoverá también el acceso a la superautopista.
  • Por lo menos 15% de la población deberá, en el mediano plazo, contar con acceso a Internet.
  • En 2006, 50% de las transacciones gubernamentales se realizarán vía Internet.
  • El consumidor podrá moldear la oferta de 80% de los servicios de telecomunicaciones al término de 12 años. Es decir, podrá expresar su opinión sobre cuáles son los servicios que requiere, y el pronunciamiento deberá ser recogido por las operadoras.
  • El tope del gasto promedio de los abonados, para acceder y disfrutar de los servicios, será de 10% de la canasta básica.
  • En menos de 3 años se crearán 100.000 sitios de Internet con contenidos nacionales.
  • Por lo menos 500 nuevas compañías se incorporarán a las transacciones electrónicas.

 

Según el informe anual del IMD (The World Competitiveness Yearbook, 1998), Venezuela se encuentra de primero en los listados relacionados con inversión en Telecomunicaciones con un porcentaje de Producto Interno Bruto de 5,9%.

        

 

III.1.- El mercado de las Telecomunicaciones (TELCOS) en Venezuela para la incorporación a la SI.

 

Venezuela tardó casi 10 años planteando una propuesta de reforma que permitiera la entrada de inversionistas privados al negocio de las telecomunicaciones mediante la elaboración de 14 proyectos de ley; sin embargo, ninguno de ellos llegó al Congreso para su primera discusión. Finalmente, en mayo de 2000, se determinó que la apertura del sector se iniciaría el 27 de Noviembre del mismo año así como la promoción de la inversión privada.

 

La entrada en vigencia de la Ley Orgánica de Telecomunicaciones se encontró con el siguiente panorama: de cada 100 hogares venezolanos sólo 11 tienen acceso a la telefonía básica y de cada 100 habitantes cuatro tienen acceso a Internet. Venezuela es el país líder con respecto a la penetración en telefonía móvil con un índice de casi 16% (la telefonía básica está 2,6 por ciento por debajo) y, 550 mil suscriptores tienen televisión por suscripción. La facturación estimada para el año 2000 fue de 200 millones de dólares. La penetración de este servicio basada en la cantidad de hogares nacionales supera el 12 por ciento y, con respecto a la cantidad de hogares activados, está entre el 45 y 50% (Dinero, 2000: 12-26). Ya se cuentan 26 mil venezolanos, según Venamcham, como la mano de obra capacitada generada por el sector.

 

Una población de 23,8 millones de habitantes es usuaria de 3,5 millones de líneas de telefonía básica. Significa que el índice de penetración del servicio estaría en el orden del 14,7% (PRODUCTO, 2000: 61). Pero a esta cifra el ente regulador aplica una corrección asociada a 100 mil líneas perdidas, aproximadamente. En tal sentido, el índice de penetración queda reducido a 13,4% (ver cuadro n° 3). En contraste, la densidad del servicio frente a la población mundial escala a 17,5%, en un universo de habitantes que incluye desde países industrializados hasta las naciones más desprotegidas. Es decir, Venezuela está 4,1 puntos porcentuales por debajo del promedio mundial en penetración de telefonía básica. Naciones industrializadas observan un indicador mínimo de 30 puntos. Para situar el país en la franja mundial deberán instalarse al menos 619 mil líneas nuevas. Y si se ambiciona alcanzar el índice fijado por la Comisión Nacional de Telecomunicaciones, CONATEL, en el Plan Nacional del sector, que es 20%, el esfuerzo tendrá que apuntar a poco más de 1,3 millones. Este es el bocado que atrae a las nuevas operadoras de telefonía básica, que pueden entrar a pelearse el mercado a partir del pasado 27 de noviembre de 2000, cuando se dio inicio a la finalización del monopolio que ostentaba CANTV en tal segmento.

 

CUADRO N° 3.

TELEFONIA BASICA INDICE DE COBERTURA

NUMERO DE LINEAS POR CADA 100 HABITANTES

VENEZUELA

 

INDICADORES

1995

1996

1997

1998

1999

POBLACION TOTAL

21.844.496

22.311.094

22.777.152

23.242.435

23.706.711

Indice Total

11,28%

11,95%

12,31%

10,83%

10,42%

Residenciales

1.672.952

1.829.167

1.963.087

1.852.760

1.840.310

Variación Interanual

5,28%

9,34%

7,32%

-5,62%

-0,67%

Indice Residencial

7,66%

8,20%

8,62%

7,97%

7,76%

No Residenciales

790.213

837.678

840.890

664.460

630.446

Indice No Residencial

3,62%

3,75%

3,69%

2,86%

2,66%

Fuentes: CANTV, OCEI.

 

En fila se preparan la operadora de telefonía móvil celular, TELCEL, con ambiciones de lograr del 20 a 25%  del mercado de telefonía fija sólo para empezar, y empresas de TV por cable que apuestan a expandir su radio de acción otorgándole mayores usos –además de telefonía básica, servicios de Internet y transmisión de datos– a sus respectivas redes de fibra óptica.

 

Para el ente regulador, la apertura del sector de telecomunicaciones deberá alcanzar las siguientes metas inmediatas para la incorporación de Venezuela a la sociedad del conocimiento:

 

  • 75% de la población que hoy está al margen de la telefonía básica deberá comenzar a tener acceso al servicio
  • El índice de penetración en telefonía básica está comprometido a llegar a 20% en 3 años.
  • 80% del país accederá al menos a 1 servicio de telecomunicaciones.
  • Las inversiones en el sector sumarán 10 millardos de dólares en los próximos 5 años.
  • El aporte al fisco rebasará los 1,5 millardos de dólares.
  • El acceso a Internet deberá permear al menos al 15% de la población.
  • En 6 años, 50% de las transacciones del ciudadano con el Estado se harán vía Internet.
  • En 12 años, 80% de los servicios de telecomunicaciones deberán tener al menos 70% de aprobación por parte de los abonados.
  • 10% de la canasta básica tendrá que ser el tope del gasto promedio de los ciudadanos para disfrutar de los servicios.
  • 100 mil sitios web con contenidos nacionales deberá haber en el mediano plazo.
  • 500 empresas exitosas deberán sumarse como mínimo a la avalancha de los negocios electrónicos.

 

En los últimos siete años las inversiones en sector de Telecomunicaciones sobrepasaron los 6.000 millones de dólares y 390 millones de dólares se han cancelado al Fisco por impuesto desde 1991 hasta 1998, según estimaciones de la Cámara de Empresas de Servicios de Telecomunicaciones (CASETEL).

CUADRO N° 4.

ESTADISTICA  DE TELECOMUNICACIONES

VENEZUELA (1996-1999)

 

CONCEPTO

1996

1997

1998

1999

ABONADOS CLIENTES RESIDENCIALES

2.531.025

2.702.709

2.793.675

2.598.415

TELEFONOS PUBLICOS

56.409

70.012

75.097

80.033

ABONADOS TELEFONÍA MÓVIL

499.116

1.102.948

2.005.803

3.750.209

TELCEL

ABONADOS PREPAGADOS

...

308.901

894.990

2.242.163

ABONADOS DE CREDITO

...

419.172

471.706

326.773

TOTAL

315.000

728.073

1.366.696

2.568.936

MOVILNET

ABONADOS DE CREDITO

...

279.011

371.347

314.933

ABONADOS PREPAGO

...

95.864

267.760

866.340

TOTAL

184.116

374.875

639.107

1.181.273

TOTAL TELCEL Y MOVILNET

499.116

1.102.948

2.005.803

3.750.209

Fuente: CANTV, TELCEL, MOVILNET. 1998

 

Por su parte, el fin del régimen de concurrencia limitada que reserva a CANTV el monopolio de los últimos tres servicios de telecomunicaciones aún no permeados por una competencia feroz: telefonía básica fija, larga distancia nacional e internacional, encuentra a la telefónica con las siguientes fortalezas (Dinero, 2000: 26):

 

  • Clientes: más de 2 millones 500 mil clientes en servicio.
  • Inversión: 500 millones de dólares para el año 2000, 160 millones de dólares (Movilnet).
  • Facturación anual: 1.715.530 millones de bolívares.
  • Identificación de llamadas, llamadas en conferencia, servicios de transferencia de números, 800 avanzado.
  • Cantv.Net expandió su capacidad de ancho de banda internacional, lo cual facilita las aplicaciones multimedia, aumenta la transmisión de datos a través de tráfico entrante y saliente.
  • Se contempla un plan de prepago en el servicio de telefonía local, destinado a clientes de bajo poder adquisitivo.
  • Acceso Banda Ancha (ABA) para obtener mayores velocidades de conexión a la Internet a comercios, empresas y hogares con acceso las 24 horas del día a Internet y correo electrónico con tarifas que pueden oscilar entre 49 mil y 567 mil bolívares.
  • MOVILNET, filial de CANTV, ofrece el acceso inalámbrico a la red ("Tun-tun.com" es un portal móvil personalizado) basado en el reconocimiento de la voz y en la conversión de texto a voz, también permite a los usuarios escuchar sus correos electrónicos y responderlos oralmente.
  • La estructura contempla seis unidades de negocios independientes concentradas en nichos específicos: Sector Público, Grandes Clientes (donde la cartera de usuarios incluye a las 250 mayores organizaciones del país), Clientes Comerciales (con unos 200 mil usuarios), Telefonía Compartida, Interconexión, y Mercado Masivo.
  • Incluso abre un nuevo flanco de diversificación hacia el suministro de video en demanda. Pero, por reglas de juego, CANTV deberá esperar 5 años para poder ofrecer algo que se parezca a TV por cable.
  • Y si parte de la población desasistida (que integra la carnada apetitosa para los nuevos operadores) está en zonas geográficas de difícil acceso o baja densidad, CANTV tiene como táctica para defender su presencia el despliegue de Centros de Comunicación Comunitarios. Suman 1.226 y este año completarán 2 mil. De ellos, hay 345 en poblaciones rurales.

 

De acuerdo a las proyecciones de IDC (International Data Corporation), el tamaño o valor del mercado de Tecnología de la Información y Telecomunicaciones (TIT) suman 3.854 millones de dólares para 1998 generando alrededor de 45.000 puestos de trabajo, con una inversión de 1.400 millones de dólares en Telecomunicaciones en 1998 (Computación Global, 1999: 8). Las expectativas en torno al negocio de las telecomunicaciones han cobrado un auge ajustado a las ventajas ofrecidas por la legendaria ubicación geográfica del país que facilita el acceso a nuevos avances tecnológicos, programas de entrenamiento y soporte técnico.

 

Actualmente funcionan bajo concesión 692 servicios de telecomunicaciones (ver cuadro N° 5); nuevas habilitaciones (anteriormente conocidas como concesiones) fueron entregadas a partir del proceso de apertura del sector de las telecomunicaciones: la de los sistemas Local Multipoint Distribution Systems (LMDS: es una tecnología de banda ancha revolucionaria que transformó el mundo de las comunicaciones. Las empresas ofrecerán a través de ella, videoconferencias tan reales que parecerá estar presente en el mismo sitio) y Wireless Local Loop (WLL: es un sistema de comunicaciones inalámbrico para telefonía fija, de características similares a las del servicio básico que se ha utilizado hasta ahora).

 

Para el 2001, CONATEL tiene previsto entregar las porciones de espectro para telefonía celular de tercera generación, cuyo atributo es la transmisión cabal de Internet. Es la corriente que permitirá transmitir información de voz, data y video a través de celulares. El suscriptor podrá navegar en el menú de servicios a través de una micropantalla parecida a la de un televisor. Hasta ahora se conoce la segunda generación que permite el acceso a Internet y a otros servicios.


 

CUADRO N° 5.

CONCESIONES Y PERMISOS OTORGADOS. PERÍODO 1994-1999


 


Fuentes: Comisión Nacional de Telecomunicaciones (CONATEL).

 

Así mismo, se estima un mercado potencial con facturación adicional por el orden de los 4.500 millones de dólares (CONAPRI, 1999: 5). Los pronósticos en los próximos tres años apuestan a un crecimiento del 18 a 22% (4,5 PIB). La penetración mundial de la telefonía celular es de 8,3%. Venezuela exhibe un índice de casi 16% (2,6 puntos por encima del índice de la telefonía básica), para un liderazgo en América Latina.

 

Aunque la expansión en el número de líneas de telefonía básica ha sido de 87% a ocho años de la privatización de CANTV, el crecimiento más explosivo se ha registrado en áreas de negocios como la telefonía celular provista por MOVILNET y los servicios de Internet suministrados por Cantv Net, que en 1999 incrementaron su universo de clientes en 85 y 78%, respectivamente.

 

CONATEL aspira garantizar el acceso a las telecomunicaciones de por lo menos 80% de la población rural; asegurar el servicio de telefonía básica a 4,5% de la población; e instalar teléfonos públicos en 500 poblados. Existen actualmente cerca de 17 mil localidades con menos de cinco mil habitantes con una población que llega a casi cuatro millones de personas, de las cuales apenas están atendidas 1% de la población. (CONAPRI, 1999: 21).

 

Tras la desregulación total de las telecomunicaciones, la TV por cable será una vía favorita para operar servicios integrados. El potencial es tal, que algunas empresas internacionales quieren entrar a competir en telefonía básica y servicios integrados por medio de esta modalidad. Alternativa que le estará vedada a CANTV por los próximos cinco años, por aquello de no desmontar un monopolio para erigir otro nuevo.

 

 

CUADRO N° 6.

COMISION NACIONAL DE TELECOMUNICACIONES

Crecimiento del Sector Telecomunicaciones

Inversiones 1995-1999. En bolívares/Precios Corrientes.

 

AÑOS

1995

1996

1997

1998

1999 *

Inversiones

 

 

 

 

 

Red Básica

52.420.213.000

112.937.400.000

169.528.183.770

238.556.851.200

216.398.500.000

Telefonía Móvil Celular

26.839.924.906

54.998.729.596

73.745.916.831

306.364.929.120

340.028.244.873

Redes Privadas

367.924.857

1.630.082.538

3.922.404.000

1.973.470.465

2.508.652.334

Valor Agregado

2.473.306.727

1.793.336.673

87.277.412.509

30.514.685.303

39.861.811.495

Redes de Datos

446.494.164

453.813.000

1.592.227.000

830.844.721

958.961.574

Trunking

1.025.420.000

863.890.000

...

944.655.000

602.848.333

Radio

174.375.000

127.612.870

223.245.750

175.077.873

175.312.164

Tv. Comercial

...

...

981.300.000

637.845.000

539.715.000

Tv. por Suscripción

1.254.815.000

687.910.000

785.545.000

909.423.333

794.292.778

Paging

3.192.987.984

3.831.585.581

...

2.341.524.522

2.057.703.368

Servicio de Satélites

...

238.120.000

32.300.000.000

16.269.060.000

16.269.060.000

Permisos

...

...

5.851.560.000

5.851.560.000

3.901.040.000

Telefonía rural

...

...

12.315.315.000

8.004.954.750

6.773.423.250

INVERSION TOTAL

88.195.461.638

177.562.480.258

388.523.109.860

613.374.881.287

630.869.565.169

... No Disponible

La paridad cambiaría utilizada fue de Bs. 546.86 por US$. (1998)

La paridad cambiaría utilizada fue de Bs. 611 por US$. (1999)

*  Cifras en revisión

 

 

III.2.- La televisión por suscripción.

 

Aunque desde hace algunos años la televisión por suscripción tenía cierta presencia en el país, no es sino en la década de los noventa, cuando la llegada de la fibra óptica trajo el mundo a miles de hogares venezolanos. Cinéfilos, amantes del deporte, víctimas de la moda, faranduleros y todo tipo de adictos a la información instantánea, con este servicio tienen acceso a la realidad mundial. Es por eso que Venezuela cuenta con el índice de crecimiento más elevado de Latinoamérica (30% interanual). Para 1998, el número de suscriptores se estimaba en unos 600.000 y se esperaba incorporar durante 1999, otros 200.000 clientes.

 

         Hoy cuatro empresas lideran el mercado: SuperCable, Omnivisión, InterCable y Cablevisión, seguidas por una treintena de empresas menores, según la Cámara Venezolana de Televisión por Suscripción. Mención aparte merece Direct TV, que transmite una señal satelital, pues su servicio se diferencia tanto en la oferta de canales, como en las tarifas que son bastante mayores-. Durante sus dos primeros años de existencia, esta empresa que pertenece a la Organización Cisneros, logró captar el 28% del mercado, cerrando 1998 con unos 160 mil suscriptores, siendo sus planes inmediatos intervenir en servicios de home banking e información.

 

Se estima que en el país existen 1.2 millones de potenciales suscriptores cuyos hogares cuentan con conexión, pero que no reciben el servicio. De allí que para el 2001 se espera contar con 1.300.000 de clientes. El negocio de la televisión por suscripción en Venezuela, oscila en unos 250 millones de bolívares al mes, que al cambio actual se traduce en unos 56 millones de dólares anuales (27 millardos de bolívares al año).

 

CUADRO N° 7.

TELEVISIÓN POR SUSCRIPCIÓN EN VENEZUELA. 1998-2010.

 


 


(1)    Venezuela: Estimaciones y proyecciones de población 1950-2035. OCEI-CELADE. 1995.

(2)  El promedio por habitantes por hogar es 5,04 en las 44 principales ciudades del país.

(3)  Estimado de hogares con TV: 93%. (Fuente: Datos IR)

(4)  UCAB. Investigación sobre la pobreza en Venezuela, 1999. Luis Pedro España, Coordinador de la Investigación. El estudio determinó que la estratificación social en Venezuela es: Estrato A (2,0%); Estrato B (11,1%); Estrato C (30,6%);Estrato D (40,5%); Estrato E (13,9%). Partimos de la hipótesis de que habrá una alta movilidad social en el lapso 2000-2010, producto de las altas tasas de crecimiento económico, diversificación económica y una mejor distribución del ingreso.

(5)  Se toma como base el estudio de Cambridge Management Consulting Group, Informe sobre el Mercado de Productos y Servicios de Telecomunicaciones en Venezuela, 1991. El estudio supuso que para 1990  el 60% del estrato social D sería demandante de servicios de telecomunicaciones y que para el año 2000 se incrementaría a 83% del estrato su participación en la demanda de servicios. Partimos de esta hipótesis proyectada en el lapso 1998-2010, y asumimos que en 1999 los potenciales demandantes serían el 60% de dicho estrato, esto en consideración del prolongado deterioro socioeconómico (y político) de la década de los 90y la profundización de la recesión en los últimos años que habrían impactado negativamente en la capacidad de demanda de servicios por la reducción del ingreso real.

(6) El mercado potencial II es la suma de los estratos A, B, C y D+, susceptible de demandar servicio de telecomunicaciones.

(7)  Hogares pasados significa los hogares cercanos a las redes  de las empresas de TV por suscripción y a los que en forma inmediata se les puede proporcionar los servicios que eventualmente demanden.

(8)  Señala el total de clientes o suscriptores del año 1998 y la proyección estimada hasta el año 2010.

(9)  Indica el nivel de penetración sobre el estimado de hogares con TV.

(10)  Indica el nivel de penetración a nivel de los estratos A, B, C y D+.

 

Para 1997, según cifras de la Cámara Venezolana de la Televisión por Suscripción (CAVETESU), las inversiones estaban por el orden de los 250 millones de dólares y tenían previsto invertir mil millones de dólares antes del año 2000.

 

En los últimos cuatro años las inversiones de las empresas de televisión por suscripción han rondado los 500 millones de dólares, con miras a participar en el negocio de la telefonía básica y otros servicios interactivos de valor agregado. Se estima una penetración aproximada del 15,5% en función del número de hogares existentes en Venezuela, según estadísticas de la Cámara Venezolana de la Televisión por Suscripción (CAVETESU).

 

De igual modo, se proyecta que este servicio incremente su penetración hasta un 25% en los próximos dos años, aunque seguirá muy por debajo de países como Argentina, donde la penetración es superior al 50% de los hogares, o Estados Unidos, donde supera el 65%.

         En el campo de la televisión por cable, en los últimos dos años se ha producido un proceso de concentración y desarrollo que ha dejado prácticamente en manos de sólo tres compañías el manejo de todo el mercado nacional. Se trata de SUPERCABLE, CABLETEL e INTERCABLE. Por lo que respecta a los servicios de microondas, que a finales de 1997 parecían en fase de extinción, CABLEVISIÓN es la dueña del segmento con un franco proceso de recuperación. La televisión vía satélite llega a los hogares venezolanos gracias a DIRECTV, empresa encargada de distribuir la programación organizada por Galaxy Entertainment Venezuela y Latinoamérica.

 

Cuadro N° 8.

PENETRACIÓN DE TELEVISIÓN POR SUSCRIPCIÓN EN VENEZUELA. 2000.


CUADRO N° 9.

MERCADO DE TELEVISIÓN POR SUSCRIPCIÓN EN VENEZUELA. 2000.

 

 

 

III.3.- Internet y el comercio electrónico.

 

Según una investigación realizada por Datanalisis, en febrero de 2001, unas 825 mil personas en Venezuela estaban haciendo uso de Internet, lo que representa una variación del 62% con respecto al año 2000. En el mismo informe también se especifica que existen aproximadamente 3 usuarios por cada cuenta activa de acceso a la Red. El estudio revela que el 40% de los usuarios de la Red pertenecen a la clase socioeconómica AB; este grupo apenas representa un 3% de los hogares venezolanos; seguidos de la clase C con 28,6% de los usuarios de la web, conformada por un 17% de los hogares. Mientras que las clases D y E son apenas 12,8% y 6,3% de los internautas, respectivamente, pero representan el 39% de los hogares nacionales. Por otra parte, el 40,8% de los usuarios están en edades comprendidas entre los 18 y 34 años; de los 35 a los 49 años, 9,4%; y de más de 50 años, 2,9%.

 

Hay 27 empresas registradas en esta área de negocio, que lideran Compuserve, T-Net y Cantv-Servicios; sin embargo, nombres como Etheron, Eniac y C-Com están reduciendo el espacio de los primeros.

 

Entre los elementos que condicionan el acceso a Internet, se pueden mencionar:

 

  • Equipos de conexión
    • Los precios de equipos vienen disminuyendo
    • Diversificación de equipos (p.ej. teléfonos inteligentes)
    • Mejora en los esquemas de financiamiento (i.e. Telmex)
  • Acceso a Internet
    • Tarifas en caída
    • Llegada del acceso gratis
    • Telefonía Básica
    • Tarifas planas
    • Aumento de la competencia

·          Educación: condicionamiento de la demanda de Internet. Razones

o        Analfabetismo

o        10% de analfabetismo básico

  • 90% de analfabetismo “tecnológico”
    • Deficiencia en dotación
    • Menos de 4% de las escuelas con computadoras
    • Presupuesto de gastos e inversión muy limitado
    • Docentes no preparados
    • Menos del 5% con habilidades tecnológicas

 

Es menos probable de un docente tenga acceso a Internet que cualquier otro profesional en promedio.

 

El comercio electrónico será en el que se apoyará el crecimiento del sector. De hecho, se estima que para el año 2000, se registraron 330.000 millones de $ en mercancías a través de la red. Ante esta jugosa oportunidad, 8 empresas locales -Compuserve, TrueVision, Eniac, IBM, C-Com, Omnes, T-Net y Cantv-Servicios- han emprendido procesos de transformación para ofrecer mayor valor agregado, valiéndose de asociaciones estratégicas. Asimismo, las empresas periodísticas tradicionales y algunas inmobiliarias evalúan sinergias para competir en este nuevo negocio.

 

 

IV.- Conclusiones

 

Por supuesto, si bien es cierto que Venezuela ocupa el cuarto lugar en inversiones en tecnología de información y telecomunicaciones en América Latina, después de México, Brasil y Argentina, es importante destacar como apunta Migdalia Pineda de Alcázar (Junio 1999, en Revista Latina de Comunicación Social) que las nuevas formas de socialización factibles de realizarse a través de estas redes tienden a aumentar los desequilibrios por zonas, individuos y grupos sociales. Todavía persisten fuertes desequilibrios entre la telefonía básica y la de valor agregado y, entre la urbana y la rural.

 

 La globalización que afecta a la generalidad de las actividades económicas tiene, también, reflejo en el sector de las industrias culturales y de la comunicación. Grandes grupos transnacionales se constituyen en dominadores de la oferta y comercialización de buena parte de las mercancías culturales de los países latinoamericanos, mientras la dinámica empresarial que se ha instaurado en los últimos años convierte a estas últimas en origen y destino de amplios movimientos de capital (compra, fusiones, absorciones) y empresas con altas tasas de beneficio.

 

 Así mismo, si no queremos renunciar a las zonas claves del desarrollo cultural, tanto tradicionales como modernas; desistir a la producción electrónica y audiovisual de los circuitos culturales -en los que se registra la mayor transnacionalización y desterritorialización de las culturas nacionales y locales- en un tiempo de globalización e interculturalidad, de coproducciones identitarias e hibridaciones multinacionales, al menos es imprescindible intentar explicar las condiciones en que surgen las transformaciones que se nos avecinan en lo que respecta a los agentes, instituciones, articulaciones y procesos relacionados con la puesta en valor de una sociedad de la información y del conocimiento.

 

 

 

 

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* Sociólogo (Universidad Central de Venezuela). Presidente de Innovatec-Innovarium Inteligencia del Entorno C.A. Observatorio Cultural y Comunicacional de Venezuela. Profesor-Investigador del Instituto de Investigaciones de la Comunicación (ININCO-UCV). Profesor de “Sociología de la Comunicación” y “Teorías Sociales de la Comunicación” en la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB). Profesor de Postgrado en “Tecnologías Informativas Contemporáneas” en la Especialización de Gerencia de Comunicaciones Integradas de la Universidad Metropolitana (UNIMET). Magíster Scientarium en Ciencias Administrativas por la Universidad Central de Venezuela (UCV). Especialista en Ciencias Administrativas Mención Gerencia de Proyectos de Investigación & Desarrollo (UCV). Miembro de la International Sociological Association (ISA). Miembro de la Asociación Latinoamericana de Sociología (ALAS). Miembro del Consejo de Redacción de la Revista Comunicación Estudios Venezolanos de la Comunicación.  Asesor de la Dirección General del Consejo Nacional de la Cultura, Viceministerio de Cultura de Venezuela. Asesor de la Dirección de Planificación del Sector Cultural del CONAC (2000). Co-autor de los libros: "Nuevas Fronteras. Medios de Comunicación y Poder" (Universidad Central de Venezuela/Fundación Carlos Eduardo Frias.1996), "Cultura Política. Información y comunicación de masas" (Asociación Latinoamericana de Sociología. ALAS.1996), “El Consumo Cultural del Venezolano” (Fundación Centro Gumilla. 1998), "Industria Cultural. De la crisis de la sensibilidad a la seducción massmediática" (LITTERAE Editores.1999),"Cultura-Comunicación escritos para la Constituyente" (Ediciones Perspectivas-Cosar. 1999), "Antropología de unas elecciones" (Ediciones UCAB. 2000) y "Cultura y Recuperación Nacional" (BCV/CAF/Fundación Bigott/Fundación Polar. 2000).

E-mail: carlosgu@telcel.net.ve   carlosguzman@innovarium.com.

Web: http://www.innovarium.com

 



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