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ISSN 1577-3760 · Número 1 · Temática Variada ¿Ágora electrónica o Times Square? Una revisión de consideraciones sociales sobre Internet Por: Roberto Balaguer Prestes Para citar este artículo: Balaguer Prestes, Roberto, 2001, ¿Ágora electrónica o Times Square? Una revisión de consideraciones sociales sobre Internet, Revista TEXTOS de la CiberSociedad, 1. Temática Variada. Disponible en http://www.cibersociedad.net
Sherry Turkle (1995), pionera en el estudio de las dinámicas ciberespaciales, reconoce comprender recién ahora cabalmente; tras su experiencia inmersiva en las habitaciones de los MUDS (1) ; los postulados de autores posmodernistas como Jameson, Baudrillard, en lo que hace a las procesos deconstructivos de la personalidad.
Esta psicoanalista, profesora de MIT en un artìculo sugestivamente llamado ¿Quién soy nosotros?, ha planteado que "nos estamos moviendo de una cultura moderna de cálculo a una posmoderna de simulación donde el self es un múltiple, distribuído sistema (1995 :1)
Steven Johnson (1997) por su parte, contraponiéndose a lo que denomina la "ciberfilosofía" de Turkle ( a la cual podríamos agregar varios otros nombres) para quien la imaginación en Windows es emblemática del pensamiento moderno "el campo unificado del tradicional pensamiento post iluminista fracturado en cientos de diferentes puntos de vista, cada uno de ellos igual de válidos" (1997: 83) plantea al ciberspacio no en su dimensión generadora, sino en todo caso facilitadora de esa mentada dispersión. "La ventana no creó una nueva conciencia, sólo nos permitió aplicar nuestra conciencia existente al espacio de la información en la pantalla (íb.:85).
Lo cierto es que el fluir de los bites han transformado y están transformando muchas cosas.
Si bien hablamos de bites y computadoras , ya no se trata de un asunto de trabajar con las computadoras. No es sólo cuestión de utilizarlas macluhanianamente como una prótesis de nuestro cuerpo, un sistema nervioso (Mc Luhan, 1989), sino que se trata de un asunto de comunicación con otras personas en el denominado ciberespacio.
El término de ciberespacio, tan utilizado a diario hoy, es un concepto que aparece en el discurso tecnológico a partir de la imaginación literaria de William Gibson (1984) en la novela Neuromante, quizás corroborando aquel pensamiento freudiano de que los artistas muchas veces se acercaban a la verdad, antes que el común de la gente o la propia ciencia.
Bautizado desde entonces como ciberespacio, ha pasado a desarrollarse ese espacio virtual sin fronteras físicas, mediado por la CMC, (comunicación mediada por computadora) que permite que distintas personas alrededor del globo puedan contactarse, solamente a través de sus computadoras y sus módems.
Al comienzo denominada "supercarretera de la información"; fuertemente fomentada por el reciente candidato presidencial de los EEUU Al Gore; como metáfora de las viejas autopistas, íconos de libertad en Norteamérica, esta pista ha ido reubicándose más como un espacio.
A pesar de la supuesta virtualidad de estas tecnologías, en un mundo tan cambiante, vertiginoso, donde existe la sensación permanente de posibilidad de pérdida de trabajo, familia, nuestra dirección de correo electrónico es quizás una de las cosas más estables con las que interactuamos.
Sujetos a un espacio de quietud, asumimos metáforas de navegación, de viaje, dentro de la computadora, detrás de la pantalla.
¿Es el ciberespacio acaso la consolidación de la hiperrealidad de Baudrillard, donde ya lo representado no representa más lo real? Es equivalente a aquel mapa borgiano tan frecuentemente citado por la literatura ciberespacial, aquel mapa que era tan grande como el territorio que representaba? Castells (1996) señala que la no presencia en la red determina no la ausencia, sino la no existencia. ¿Existencia dónde? En el mundo virtual, pero a la vez consecuentemente en el mundo real. Esta es la paradoja más difícil de asimilar.
¿Cómo entender entonces lo que está sucediendo? ¿Qué es y qué significado tiene este nuevo mapa?
¿Qué reminiscencias del mundo real tiene , qué novedades aporta, cuál es su poder transformador? Johnson (1997) plantea la ilusión del acercamiento a ese espacio público, las expectativas que se generan y la posterior desilusión al encontrarse con la textualidad cruda producida en la interfase. Mayans (2002) muestra el nivel de los intercambios en los chats, analizando diversos aspectos de los mismos, en relación a sus códigos y características que resultan, en su opinión, en un "género confuso" continuando la línea de Geertz en relación a las ciencias sociales. Cuando vamos a los contenidos de los chats la desilusión aparece, ya que estos recuerdan los conceptos que vertía Lipovetsky (1983) mucho antes del auge del ciberespacio: "Democratización sin precedentes de la palabra: cada uno es incitado a telefonear a la centralita, cada uno quiere decir algo a partir de su experiencia íntima, todos podemos hacer de locutor y ser oídos...cuanto mayores son los medios de expresión, menos cosas se tienen por decir, cuanto más se solicita la subjetividad, mas anónimo y vacío es el efecto. Paradoja reforzada aún más por el hecho de que nadie en el fondo està interesado por esa profusión de expresión, con una excepción importante : el emisor o el propio creador. Eso es precisamente el narcisismo, la expresión gratuita, la primacía del acto de comunicación sobre la naturaleza de lo comunicado, la indiferencia por los contenidos, la reabsorción lúdica del sentido, la comunicación sin objetivo ni público, el emisor convertido en el principal receptor." (Lipovetsky, 1983, : 14) "Los chats están llenos de temas que "pudieron haber sido y no fueron"... "La supervivencia de los temas de conversación en un "chat" es precaria y su esperanza de vida, reducidísima" (Mayans, 2002) El chat como paradigma de la comunicación ciberespacial y otros ámbitos del ciberespacio contienen ese aspecto lúdico que sugiere Aycock (1993) en un estudio etnográfico sobre un BBS (9). ¿Qué importancia tiene el supuesto mayor poder que otorga este nuevo medio, la mayor actividad en relación a su predecesor la TV, que queda en una posiciòn donde no hay autoría, ni construcción, sólo receptividad de imágenes vertiginosas incontrolables por el receptor y digitadas por los mass media.
Dice José Pérez-Carballo (1994): "Además la concepción comunitaria, románticamente interactiva que parecía inspirar a los primeros años de La Red, está siendo desplazada por una auténtica explosión en la cantidad y, por lo tanto, las exigencias de millones de nuevos usuarios. En Internet, desde sus orígenes, "los grupos de discusión eran similares a la plaza de un pueblo en la que los usuarios se encontraban unos a otros con frecuencia. Una especie de ágora griega en la que era posible encontrar viejos amigos y conversar con grupos de extraños interesantes. El aumento explosivo del número de usuarios de Internet, la está convirtiendo en algo que se parece más a Times Square que al ágora griega. La cultura amistosa y acogedora de un pueblo pequeño se está transformando en la cultura impersonal y casi hostil de una ciudad demasiado grande" (10). ¿Qué es entonces el ciberespacio? "Los terceros lugares existen en terreno neutral y sirven para nivelar a sus huéspedes en una condiciòn de igualdad social. Dentro de estos lugares, la conversación es la actividad primordial y el vehículo más importante para el despliegue y la apreciación de la personalidad y la individualidad humanas...El carácter de un tercer lugar lo determina mayormente su clientela regular y está marcado por un talante lúdico, lo que contrasta con los compromisos más serios de la gente en otras esferas. Aunque tiene una ubicación radicalmente diferente a la de un hogar, el tercer lugar es notablemente parecido a un buen hogar por la comodidad y el apoyo psicològico que aporta." (Rheingold, 1993 : 44)
Dice Baudrillard (1994) "Todo el mundo habla de alienación. Pero la peor alienación es no la de ser desposeído por el otro, sino ser desposeído del otro, es decir, tener que producir al otro en su ausencia, y entonces estar continuamente devuelto hacia uno mismo, hacia nuestra propia imagen" (11).
Uno de los estudios más citados, el de Kraut y colaboradores (1998) lo ha ubicado como un espacio potencializador de la depresión, a pesar de las nuevas reinterpretaciones a cargo de LaRose, R., Eastin, M. S., Gregg, J. (2001) que señalan la importancia del tiempo online, de cierta trayectoria, que permite encontrar soporte social en la red.
Robin Hamman replantea algunos aspectos situandolos en un campo distinto al meramente especulativo, el de la investigación empírica.
Daniel Littler ( 1999 ) en una encuesta con 2500 entrevistados concluye : 1) Que las personas que mas usan la red, son más sociables que las que no la usan Esto se contradice con el estudio de Kraut y cols. (1998) que mencionábamos más arriba donde se llegó a la conclusión de que Internet contribuía a reducir el círculo social y afectaba al bienestar psicológico, desplazando la actividad social y reemplazando los lazos de unión fuertes por otros más débiles. Las amistades creadas en la red parecen ser más limitadas que las respaldadas por una proximidad física. Los avatares sociales en el ciberespacio, las presentaciones del self (Goffman,1959) las posibilidades de expresión del mismo, las consecuencias de esto sin duda son material para seguir investigando y pensando acerca de ellos.
Mientras tanto sólo nos cabe esperar, desear, y contribuir para que el espacio social logrado por la CMC se parezca más al ágora griega que al deambular cosmopolita anónimo de Times Square, y que pueda consolidarse en los próximos años, como un espacio de soporte social, facilitador y enriquecedor de las relaciones humanas virtuales y reales, más que como una nueva tecnología alienante generadora de depresión.
BIBLIOGRAFÍA CITADA 1. Aycock, Alan (1993): Virtual Play: Baudrillard Online. En: The Arachnet Electronic Journal on Virtual Culture (ISSN 1068-5723) November 30, 1993 Volume 1 Issue 7 Disponible en : http://www.uta.edu/english/apt/collab/texts/virtualplay.html 2. Baudrillard, Jean and Guillaume, Marc (1994) "Plastic surgery for the other", Figures de l'alterite. Paris: Descartes et Cie. 3. Baudrillard, J., (1983) Simulations, New York: Semiotext(e). 4. Bock, Philipe (1988), Rethinking Psychological Anthropology. Continuity and change in the study of human action, New York: W.H. Freeman and Company 5. Castells, Manuel (1996), The Rise of the Network Society, The Information Age: Economy, Society and Culture, Vol. I., Cambridge, MA; Oxford, UK: Blackwell 6. Giddens, Anthony (1998), La transformación de la intimidad, Ediciones Catedra (1ª Ed.1992) 7. Giddens, Anthony (2000), Un mundo desbocado, Madrid: Ediciones Santillana (1ª Ed.1999) 8. Goffman, Erving (1959), Presentation of Self in Everyday Life, New York: Anchor Books 9. Goldhaber, M.H. (1997) : "The attention economy and the net". Disponible en : http://www.first-monday.dk/issues/issue2_4/goldhaber 10. Habermas, Jurgen (1989), The Structural Transformation of the Public Sphere: An inquiry into Bourgeois Society, Cambidge, MA : MIT Press 11. Hamman, Robin (XXXX), "The Online/Offline Dichotomy: Debunking Some Myths about AOL Users and the Effects of Their Being Online Upon Offline Friendships and Offline Community". Disponible en : http://www.cybersoc.com/mphil.html 12. Holland, Norman (1995), "The Internet Regression". Disponible en : http://www.rider.edu/users/suler/psycyber/holland.html 13. Johnson, Steven (1997), Interface Culture: how new technologies transform the way we create and communicate, New York: Basic Books 14. Katz, James E. & Aspden, Philip (1998), "Internet dropouts in the USA", Telecommunications Policy, 22, 4/5, pp.327-39. 15. Kraut, R., Patterson, M., Lundmark, V., Kiesler, S., Mukopahyay, T. & Scherlis, W. (1998), "Internet paradox: A social technology that reduces social involvement and psychological well-being?", American Psychologist, 53(9), 1017-1031. 16. LaRose, R., Eastin, M. S. & Gregg, J. (2001), "Reformulating the Internet paradox: Social cognitive explanations of Internet use and depression", Journal of Online Behavior, 1 (2). Disponible en http://www.behavior.net/JOB/v1n1/paradox.html 17. Lasch, Christopher (1979), The culture of Narcissism, New York : Warner Books 18. Lipovetsky, Gilles (1983), La era del vacío, Barcelona : Editorial Anagrama 19. Littler, Daniel (1999), "The Impact of INTERNET on the expression and perception of identities". Disponible en : http://www.newmediastudies.com/resourc2.htm 20. Mayans i Planells, Joan (2002), Género Chat. O cómo la antropología puso un pie en el ciberespacio, Barcelona: Gedisa. Información y fragmento disponible en http://www.cibersociedad.net. 21. Mc Luhan, M. & B.R. Powers (1989), La Aldea Global, Barcelona : Editorial Gedisa 22. Nunes, Mark (1995), "Baudrillard in Cyberspace: Internet, Virtuality, and Postmodernity", Style 29 (1995): 314-327. Disponible en : http://www.uta.edu/english/apt/collab/texts/cyberspace.html 23. Oldenburg, R. (1991), The Great Good Place, New York : Paragon House 24. Rheingold, H. (1993), The Virtual Community. Homesteading on the Electronic Frontier, New York: Harper Perennial 25. Riva, Giuseppe & Galimberti, Carlo (1997), "The Psychology of Cyberspace socio-cognitive framework to computer-mediated communication". Publicado originalmente en Journal New Ideas in Psychology, 15 (2), 141-158. Disponible en : http://www.psicologia.net/pages/cyber.htm 26. Sartori, Giovanni (1997), Homo Videns. La sociedad teledirigida, Buenos Aires : Taurus 27. Silver, D. (2000), Web Studies Rewiring media studies for the digital age. Edited by David Gauntlett, New York : Oxford University Press: 19-30. 28. Stone, Allucquere Rosanne, "Will the Real Body Please Stand Up?: Boundary Stories about Virtual Cultures," in Cyberspace:First Steps, ed. Michael Benedikt (Cambridge, MA: MIT Press,1991): 81-118. 29. Suler, John, The Psychology of Cyberspace. Disponible en : www.rider.edu/users/suler/psycyber/psycyber.html 30. Trejo Delarbre, Raúl (1996), La nueva alfombra mágica de Fundesco/Diana, 1996 31. Turkle, S. (1984), The Second Self: Computers and the Human Spirit. New York: Simon and Schuster, 1984. 32. Turkle, S. (1995), Life on the screen: Identity in the age of the Internet. New York: Touchstone Books.
33. Turkle, S. (1993) "Who am we?", disponible en : http://www.wired.com/wired/archive/4.01/turkle_pr.html
NOTAS **· Roberto Balaguer Prestes: Psicólogo egresado de la Universidad de la República (Montevideo, Uruguay); Fue becado en el período 1989-1990 para realizar estudios de pre y posgrado en la State University of Minnesota, MN, USA.; Postgraduado en Psicoterapia Psicoanalítica de Niños y Adolesecentes; Postgraduado en Psicoterapia Psicoanalítica de Adultos; Ha sido docente universitario y actualmente se desempeña como psicólogo clínico y educacional en Montevideo, Uruguay. (1) MUDS sigla que corresponde a los Multi User Domains o Dungeons (2) Sigla que corresponde al síndrome atencional denominado ADD (Atention Deficit Disorder) Para ampliar información ver Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-IV, APA, 1994). (3) Giddens (1999) plantea dos movimientos actuales en relación a la globalización, que denomina cosmopolitismo y fundamentalismo; el primero tendiente a favorecer los procesos integradores y el segundo como resistencia identitaria frente a la globalización. (5) Entrevista a Gibson en La Jornada miércoles 10 de marzo de 1999 en una visita a México
(6) Martin Dodge en el sitio www.cybergeography está desarrollando vistas de esta nueva topología de las redes. (7) Para ampliar información al respecto de estos primeros memos, ver Licklider en www.isoc.org/internet/history/brief.html (8) Para el sentimiento o sensación de presencia : Ver Donath,J. And Robertson, N.,1994: "The sociable web" Procedings of the 2nd International World Wide Web Conference, Chicago.
(9) BBS es la sigla de los Bulletin Board System, en los cuales en forma asincrónica grupos de sujetos se comunican "publicando mensajes " y réplicas a estos mensajes. (10) José Pérez-Carballo, "La utopía electrónica", en Celular, México, núm. 48, septiembre de 1994. Citado en el libro La nueva alfombra mágica de Raúl Trejo Delarbre Fundesco/Diana,1996. (12) Citado por Bock, Philipe en Rethinking Psychological Anthropology 1989 :119
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